
Inicialmente cuando llegó a Madrid en agosto, estaba muy nervioso. Aunque comprendí el idioma, no tenía fe en mis habilidades a comunicar que quería decir. Es verdad que hubiera estudiado el idioma para muchos años, pero solo en un ambiente de la clase y esta situación estaba muy diferente porque estoy con una familia en un país extraño. Para mi, estaba muy difícil para integrar en la cultura. Recientemente pienso la misma cosa hasta que visitó mi amiga que está estudiando en Grecia. Cuando llegó a Grecia, me dí cuenta que mi situación estaba mucho más mejor, en cuanto a de la idioma porque ella conoció nada sobre griego. Además, me dí cuenta que después de dos días, quería oír, leer y hablar español.

En Grecia estaba mi instinto primera a hablar español en lugar de ingles. Esta me parece muy extraño. Nunca creería que quisiera hablar español y no ingles, pero ahora parece que es muy natural a hablar español en países europeos.
-- Michael McAdams