domingo, 13 de diciembre de 2009

Dar un Paseo


Lo que me voy a echar de menos mas de Madrid, es simplemente “dando un paseo.” Soy de un pueblo pequeño en las afueras de San Francisco, mi pueblo tiene quizás veinte restaurantes, un cine y nuestro supermercado. Para decirlo más directamente, mi pueblo es tan aburrido que en vez del nombre Orinda, los jóvenes llamo lo “Borinda.” Madrid es exactamente el opuesto, y por eso lo me encanta. La ciudad es siempre viva, todos los días y a todos los horas. Tratando de dar un vuelto a las cinco por la tarde en Puerto de Sol es casi imposible porque las calles son llenísimas de gente haciendo nada más que andando, mirando la gente y disfrutando la atmosfera vibrante. En mi pueblo, solo los jóvenes andan por el centro, y como no hay nada de hacer normalmente solo causan problemas. Pero Madrid es distinto, los niños, los jóvenes, las familias y los mayores siempre andan, creando una ciudad de movimiento y la ciudad que nunca duerme. Por ejemplo, mi señora es una mujer de algunos 73 años y nunca hay una noche cuando ella no va para dar un vuelto o bailar con sus amigas. ¡Algo que he aprendido de mi experiencia aquí es que me gusta mucho vivir en ciudades, y quien sabes, quizás un día regresará para vivir aquí!

Laura Jorgens