sábado, 12 de diciembre de 2009

La Violencia Doméstica y El Poder


Después de ver la película, “Te Doy Mis Ojos,” he pensado mucho en el problema mundial de la violencia doméstica. En la película, un hombre abusa a su mujer. Vemos ataques verbales y físicos. Esta película es particularmente poderosa porque no muestra Antonio como un hombre malvado que no piensa. Él activamente reconoce su problema y trata de corregirlo. Al final, él no puede, y con el apoyo de sus amigas y hermana, Pilar sale.

El poder de ganar dinero, el poder de salir- este poder de controlar de sí misma- es un poder relativamente nueva para la mujer en España. Vemos esto en las opiniones de la madre de Pilar. Ella sinceramente ama a su hija, pero dice que una mujer no puede vivir sin esposo. De hecho, es incorrecta. Su punto de visto es claramente misógino.

He visto mucho del machismo en España. Seguro es muy similar a la cultura de fraternidades en los EEUU. Entonces, después de ver esta película, me dejó pensando: como un hombre, ¿que puedo hacer? Pues supongo que la pregunta es mejor dicho, ¿que debo hacer? Obviamente tengo la responsabilidad de tratar bien a las mujeres y fomentar el mismo comportamiento con mis amigos. También tengo que apoyar a mis amigas que tienen o que tendrán problemas en el futuro. Sin embargo, “Te Doy Mis Ojos” me ha mostrado que el apoyo psicológico- saber que puedas cambiar su situación- es tan importante que el bienestar económico.

En muchas partes del mundo, las mujeres todavía no tienen la libertad. Esta película muestra que hay un vínculo crucial entre el poder económico y el poder social. Las mujeres que pueden apoyar a sí mismas- como Pilar, que tiene un trabajo- tienen el poder de controlar sus vidas y las vidas de su hijos también. El cuento de Pilar y los cuentos de otras mujeres en el mundo todos muestran que hay esperanza. El cambio ha pasado y hay que seguir cambiando.

Daniel Liss