
El hijo de mi señora nos visitó hoy. El tiene aproximadamente 40 años, y estuve aquí con su esposa y tres niños. Carmen preparó su comida típica de pescado frito y judías cubiertas en huevo duro. Tuvimos buena conversación y lo pasé bien la visita.
Sin embargo, cuando entré al cuarto de baño más tarde, yo me enfrenté a algo con que yo no he tratado por meses: ¡él dejó el asiento arriba! En nuestro apartamento, solo hay tres mujeres—Carmen, Sophia, y yo. Y cuando estoy afuera de casa, uso los baños que son exclusivamente para mujeres. En actualidad, no he compartido un baño con hombres hasta que estuve en mi casa este verano, donde comparto un baño con uno de mis hermanos.
Normalmente, esta situación no parece una cosa notable. Realmente, me sorprendía que estaba tan horrorizada a ver el asiento arriba; y por eso, yo pensé en el significado de mi sacudida. Hasta el momento, todo ha sido del choque cultural; nos enfocamos en todas las diferencias que existen entre la cultura española y la cultura americana. De hecho, creo que hay muchas más semejanzas que diferencias. Quizás no hablemos el mismo idioma ni comamos en el mismo horario, pero tenemos unos hábitos muy semejantes. Todos nos gustan los Black Eyed Peas, todos somos atraídos a las mismas características físicas, y más importante, todos los hombres dejan el asiento arriba.
-Julia Duzon