De esta cercana ave hay multitud de habladurías, dichos y leyendas, siendo la gran mayoría piadosas, llena de bendiciones y de protección general.Considerada un pájaro rural al asentar sus nidos en corrales, patios y edificios abandonados. Hay un dicho aragonés que dice que “en las casas donde anida una golondrina no hay incendios”
En las fotos vemos a unas golondrinas recién salidas del nido. Durante estos primeros días sus padres continuarán alimentarlas de manera incesante.
Los pequeñines se colocan casi en la misma posición de “suplica” que ocupaban hace escasas horas dentro del nido. Pidiendo sin cesar bulliciosamente con la boca muy abierta, al mismo tiempo que baten sus alas medio tumbados, aunque todo esto haciendo equilibrios sobre el fino cable en lugar de en un confortable nido.
Sus padres harán continuos viajes en busca de insectos para alimentar a su prole. En muchos casos la ceba se produce en pleno vuelo, sobre todo cuando el grupito de pequeñajos está muy junto y hay mucha competencia entre ellos, lo cual incita al más vivo y audaz a adelantarse. Cuando están más “esparcidos” la competencia es menor y los padres pueden eligen mejor al joven a alimentar.
También puede verse el rápido dominio del equilibrio que adquieren, tanto en la seguridad de vuelo como su dominio sobre el “alambre”.Siempre se ha dicho que las golondrinas pueden predecir el tiempo, así se dice que cuando una golondrina se observa volar a baja altura se espera en las próximas horas un empeoramiento del tiempo y si por el contrario se ve volar a gran altura el buen tiempo está asegurado. Bueno, algo de razón tienen, aunque la razón de su vuelo alto o bajo va en consonancia a los insectos que captura para su alimentación, siendo por lo tanto los insectos los verdaderos indicadores del tiempo. Los insectos evitan las capas altas de la atmosfera cuando el tiempo es desapacible, ya que su poca fuerza corporal hace que los fuertes vientos los abatan, por eso siempre los evitarán volando lo más cercano al suelo. Cuando el tiempo acompaña, los insectos vuelan con los vientos suaves a gran altura por favorecer el acercamiento entre ellos para el apareamiento.
Para terminar algunos refranes:
“A quince de marzo, da el sol en la sombra y canta la golondrina”
“De marzo a la mitad, viene la golondrina y el tordo se va”
“Golondrinas tempranas, pronto verano”
“Ni primavera sin golondrinas, ni otoño sin neblinas”
Y un dicho popular “cuando se reúnen en grandes bandadas indica que el mal tiempo empieza hacerse un hueco entre el cálido verano y si vuelan en círculos indica que va a llover”
La golondrina común (Hirundo rustica) tiene un plumaje negro azulado en el dorso, con unas partes inferiores de un blanco muy puro. Tiene un “babero” rojo que le ha hecho recibir también multitud de leyendas, entre las que destaca la de ser el pájaro que le quitó la corona de espinas a Cristo crucificado. La cola con largas plumas que le hacer dibujarle una gran horquilla en su visión en vuelo.
Posee un vuelo espectacular, capaz de realizar multitud de maniobras y cambios de direcciones en la persecución de los insectos de los cuales se alimentan. Tiene un pico pequeño, pero lo compensa con una gran abertura bucal. Su habilidad de vuelo también le permite beber sin tener la necesidad de parar, así realizará pasadas sobre las zonas de agua de tal manera que “rozará” escasamente el agua para beber.
Es muy gregaria. Su distribución de cría es muy extensa a lo largo de todo Aragón, aunque siempre evitando las grandes alturas. Emigra para pasar el invierno en África tropical y África del sur.
