Hannibal no lo hizo morfar cualquier parte de su masa encefálica. No, no. Fue justamente el lobulito donde se genera la capacidad de discernir cuando uno actúa como un pelotudo o no.
Muy gustoso Luismi se comió esa parte, además deglutió buena parte del hemisferio izquierdo de su encéfalo, que es donde se aloja el intelecto.

