miércoles, 29 de septiembre de 2010
Romina Yan y Hebe un bocadito para Magnetto
Bueno, quizá haya algunos que les moleste esta alegoría ácida y negra, sobre la muerte de esta pobre chica que seguramente varios lamentarán .
Lo cierto es que que ayer se transmitió por cadena nacional elevando a la misma categoría de Mecedes Sosa, Sandro o Alfonsín a una actriz de joven, bonita, con relativo éxito pero con dudosos atributos actorales.
Seguramente Magnetto y compañía habrán festejado como el gol a los ingleses(o de los ingleses???mmhhh) esta muerte que les vino al dedillo para tornar invisible un hecho político y social de envergadura.
Un párrafo aparte voy a dedicar a los dichos de Hebe, que según mi criterio fueron absolutamente desafortunados. Sé que muchos pensarán y justificarán su virulenta alocución como parte de su entendible desprecio por determinado factores de poder. En ese punto seguramente compartimos, muchos conceptos.
Mi visión es que hay un bien mayor que preservar y proyecto nacional y popular que el año que viene debe triunfar en la urnas. Este tipo de discursos no ayudan sumar las necesarias voluntades un tanto esquivas a ciertas altisonancias verbales innecesarias.
Alguno dirá por ahí y hasta me siento tentado a acompañar a aquellos que digan: que se vayan al carajo los que no acuerdan! o no queremos a esa gente, si los asustan los excesos verbales de Hebe! o simplemente que se vayan a la mierda gorilas del orto!!
Debemos pensar que, por más que la ley de medios este medio(cuak!) vigente, las bocas de fuego de los monopolios siguen intactas y tienen la misma capacidad de infringir daño.
Hay tres cuestiones que sin dudas ayer alegraron a Magnetto.
Primero la muerte de esta pobre piba que les sirvió para justificar la invisibilización de la marcha. Segundo la verborrea escatológica de Hebe, que les sirvió en bandeja la dosis necesaria de crispación, para repetir hasta el hartazgo lo inadaptados que son los k y enardecer a la teleaudiencia.Además de recortar el magnífico y contundente discurso de Estela de Carlotto. Les salió redondito.
Quiero finalmente recordar que los votos se cuentan de a uno. Los de medio pelo clasemediero valen lo mismo que los de un militante que ve todos los días 678 y va a las marchas para cantar "el que no salta es de Clarín". De otra manera, sospecho, pasaremos a ser aquella vieja izquierda testimonial y dogmática que no ganaba una puta elección porque se tornaban in-vo-ta-bles.
Para sostener los cambios alcanzados, la distribución del ingreso, las conquistas sociales y políticas e incluso profundizarlos es menester ganar la elección.
Hay que ser inteligentes y desapasionarnos un poco(como si fuera fácil ja!) para no caer en una vorágine de fervor que nos deje contentos a los militantes, pero que nos aleje del voto de los poco convencidos.
Hay mucho por conquistar aún, pero también demasiado que perder.
PD: la verdad es que la pobre Romina Yankelevich no tiene nada que ver con la movida oportunista de la concentración mediatica y de verdad me entristece la desgracia de ella y su familia.


