jueves, 7 de octubre de 2010

Yo no me haría muchas ilusiones



Mañana se conocerá al ganador del premio Nobel de la paz.

La mayoría de los argentinos de bien, deseamos fervientemente que Abuelas de la Plaza gane el premio Nobel, porque sin dudas en estos días del del mundo, lo merecen más que nadie.

De todos modos y por abrir el paraguas antes de que llueva, contar los pollos antes de nazcan etc y no sufrir una desilusión, yo diría y ojalá me equivoque y mañana tenga que pedir disculpas, que Abuelas no tiene ninguna posibilidad de ganar el premio instituído por el inventor de la dinamita.

La principal razón en la que sustento mi vaticinio es en razones ideológicas. No creo que los políticos que deciden a quién otorgan el codiciado galardón opten por reconocer a una institución que tiene una prédica anti-capitalista y es una organización con una clara identificación populista.

Desconozco quienes son los otros aspirantes al premio Nobel de la paz, pero intuyo que recaerá en algún salamín con dudosos méritos, pero que sin dudas será funcional al orden capitalista global. Alguien que no desentone con las prédicas establishment, digamos.

No voy a mentir, si digo me alegraría inmensamente si las abuelas ganan, pero como digo esto, también observo que últimamente este premio se ha visto prostituido por una reprochable selección de ganadores.

Sin ir más lejos de premió, Barak Obama presidente de un país que es agresor y ocupante de dos países en la actualidad como Irak y Afganistan. Un país que mantiene el centro de torturas y detenciones ilegales de Guantánamo. También premió al ex-vice presidente de EEUU Al Gore, por una supuesta lucha por el medioambiente, cuando su propio país fue y sigue siendo el mayor contaminante mudial.

El premio Nobel de la paz es el más político de todos y siguiendo la lógica utilizada en los útimos años, dudo mucho Comité Nobel Noruego del Parlamento Noruego. que pueda recaer en las que lo más lo merecen que sin ningún tipo.

Por estas razones me arriesgo a sacar de mi lista de anhelos el premio Nobel para las Abuelas de la plaza de Mayo.

Lo que si ya me da por las pelotas es imaginar, como van a festejar los forros de Clarinete y la manga de chupa porongas de los grupetes que están alineados o alienados en la defensa de intereses corporativos.