martes, 14 de junio de 2011
DESDE COLOMBES Y MUY OLÍMPICA, CASI LLEGA A AMSTERDAM HACIÉNDOSE LA AMÉRICA
Una niña de apenas cuatro años se encontraba al cuidado de su hermana cuando, en un descuido de ésta que estaba haciendo compras, desapareció en Colombes (Francia).
Con lógico desespero se dio el alerta a la Policía, que inició la búsqueda de la pequeña.
Habían transcurrido más de dos horas, cuando llamó la atención de unos agentes una niña que se correspondía con la descripción y que jugaba solita con un monopatín. El único problema es que los policías estaban en París, en la estación de trenes de Saint Lazare y que la criatura se dirigía derechita a abordar un tren nocturno hacia Amsterdam.
Por eso mismo, los uniformados pensaron que se trataría de una niña parecida que, por imperio de la casualidad, se hubiera perdido en la estación tal como la otra se había perdido en Colombes. La cuestión es que se trataba de la misma pequeña, que estaba en perfecto estado de salud, con su juguete y unas monedas en el bolsillo.
Pese a que los padres la calificaron de "muy desenvuelta", es un misterio cómo pudo abordar un tren en Colombes cargando su monopatín, por qué se bajó en la estación de Saint Lazare y quién le puso monedas en su bolsillo.
Al parecer, se negó a declarar en la comisaría (aunque no tuvo inconvenientes en tomar la leche y comer algo de la vianda de los policías).
Un caso sin resolver para la Sureté.
