Ya les avisé que volvía la sección "Embole del mes", que se nutre de lo más aburrido, exasperante y reiterativo que se presente en nuestra patética televisión.
Contra todo pronóstico, el ganador del mes de junio fue un candidato que apareció de la nada y superó por varios cuerpos a todos los pesos pesados del aburrimiento, la chatura y la mediocridad televisiva.
And the winner is....
El melodramático descenso de River Plate en Argentina
Más parecido a una miniserie berreta que a una definición entre equipos de fútbol, el asunto empezó con tintes épicos. Pero no se confundan, que no eran los Trescientos de las Termópilas, sino un cuadro de fútbol medio desacostumbrado a lo rústico, que tenía que ir a jugar a Córdoba y lo sufría como si tuviera que escalar el Everest.
Fueron, jugaron y perdieron. Con todos los condimentos: bochorno, incidentes, interrupciones, invasión de cancha, etc., etc.
Ya de vuelta en la Capital, la miniserie apostó al suspenso. Que se juega con público, que se juega sin público. Que hay cambios en el equipo, que no hay cambios en el equipo. Que la AFA no va a permitir que River baje, que la AFA no se va a meter.
Cuestión, que se jugó el segundo partido. Tampoco ganaron. Marcharon a la "B". Esta vez con peores consecuencias agregadas: desmanes, incidentes, destrozos, pedreas, incendios, heridos.
Y aquí es donde arribamos a la etapa que pone en el podio del embole a este melodrama.
A partir del momento en que River desciende, son incontables las horas de televisión que se han dedicado al tema. Aburridas mesas redondas con soporíferos conductores, periodistas y panelistas, giraron y giraron sobre un tema totalmente laudado a esas alturas.
Mostrando hasta el cansancio las mismas imágenes una y otra vez, hablando de lugares comunes con tono de sabiduría, peroraron hasta el infinito. Sin profundizar demasiado, claro está, porque si formás parte de un juego no se te ocurre ni loco patear el tablero.
Eso sí: de Belgrano de Córdoba, que puso ganas y se quedó con el lugar en la Primera División, nadie dijo ni jota.

