miércoles, 24 de agosto de 2011

NATURALEZA HUMANA


Tal parece que en México suman docenas los dialectos que se hablan, con total independencia del idioma español. Es que las lenguas indígenas resistieron al conquistador, con derivaciones y mutaciones pero resistieron.

Uno de esos dialectos es el ayapaneco, procedente del sur del país , que en estos momentos parece estar en trance de desaparecer para siempre. ¿El motivo? Resulta ser que las dos únicas personas que lo hablan a la perfección no se caen bien.

Manuel Segovia (75 años) e Isidro Velázquez (69 años) viven en el poblado de Ayapa (Tabasco), a escasos 500 metros el uno del otro. Pero no se dirigen la palabra (ni en dialecto ni en español, que quede claro).
Nadie sabe muy bien cuál es el motivo de ese mutuo desdén. Un antropólogo que, in situ, intenta elaborar un diccionario ayapaneco mientras hay oportunidad, se muestra desconcertado.

Hay quienes afirman que antes tenían trato, hay quienes dicen que nunca se cayeron bien. Para algunos, todo tiene su explicación en el "carácter quisquilloso" de uno de los hombres. Para otros, el problema radica en las "costumbres de ermitaño" del otro.

Yo creo que la explicación es muy simple: así es la naturaleza humana.