Hoy hace su presencia en el blog este pequeño pajarillo, denominado Buitrón por su costumbre de mantenerse volando en alto. Sin duda el nombre se lo dio un “guasón” al comparar burlonamente el diminuto buitrón con nuestro enorme buitre.
Este pequeño “buitre” (Cisticola juncidis) es de un color arenoso. Su cola es ancha y por su parte inferior tiene un llamativo moteado blanco y negro en forma de lista superciliar, cuando la vemos lateralmente o visto el ave de espaldas parece pequeña, plana y fina o delgada. Es muy característico su “cocorote” rayado de oscuro, así como las resaltadas plumas en su dorso (ver foto). No posee ceja o lista clara en la parte superior del ojo. Suns patas largas de color carne terminan en largos dedos amoldados para agarrarse con gran seguridad a las ramas y tallos.

Aunque su presencia es delatada primeramente por sus canturreos podemos decir que su comportamiento es bastante activo y no es nada extraño verlo revolotear sobre la vegetación. También es habitual verlo haciendo equilibrios sobre los tallos de las plantas como puede verse en las fotos.

Es el Sílvido más pequeño de Europa. Su tamaño no llega a los 10cm. Es un ave que no soporta mucho el frío por lo que huye de las cotas altas en nuestro Pirineo, aún así, sufre numerosas bajas en la época invernal, sobre todo en los cambios bruscos de temperatura.
Tiene un comportamiento sedentario y a pesar de realizar leves desplazamientos invernales, debido a la baja temperatura ambiental, podemos verlo todo el año.
Se alimenta a base de insectos y otros pequeños invertebrados, también algunas pequeñas semillas. El nido es de forma de pera y en muchos casos pueden realizar dos puestas anuales (en los días comprendidos entre abril y julio).
Se alimenta a base de insectos y otros pequeños invertebrados, también algunas pequeñas semillas. El nido es de forma de pera y en muchos casos pueden realizar dos puestas anuales (en los días comprendidos entre abril y julio).

Hay pájaros que son preciosos los mires por donde los mires… quizás pudiéramos pensar que la peor toma de un Martin pescador (Alcedo atthis) fuera visto desde atrás, pero igualmente resulta espectacular su precioso plumaje, sin duda a esta especie el sol le quemó el pecho volviéndose rojo y su lomo se tornó azul cielo cuando voló por encima del sol para investigar después del diluvio universal (leyenda medieval)

Terminamos con la perfección absoluta realizada sin compas, escuadra o cartabón, es fascinante el esmero y rapidez con las que las diminutas arañas tejen sus telarañas.
El mejor momento para observar sus perfectas “dianas” o trampas es a primera hora de la mañana cuando de rocío las hace tan visibles como las de la foto.
