¿Jugás bien al billar? Entonces imagino que lograrías mantener el ojo en la bola y el pulso firme en estas situaciones, tal como hace el señor profesional para realizar sus trucos.
Yo ya me hubiera dado con el taco en el ojo veinte veces, de puro mirón (y si a eso le sumamos mi habilidad para el billar, la rubia hubiera muerto de un bolazo en la cabeza).