martes, 22 de mayo de 2012

UNA FAMILIA EN LA LUNA



Ya sé lo que me van a decir: que ustedes conocen mucha gente que vive en la luna. Yo también, pero esta vez nos vamos a referir a algo más concreto: una familia que se encuentra en la Luna.

El día 23 de abril de 1972 fue una jornada común y corriente aquí en la Tierra. Pero en la Luna se estaba desarrollando una de las misiones de la NASA. Para ser más exactos, se trataba de la gente del Apolo 16.

Los astronautas Charles Duke y John Young estaban abocados a explorar la superficie lunar, haciendo uso de un vehículo especial, diseñado a tales efectos. Ese día se dedicaron, además, a instalar algunos aparatos científicos, recoger muestras y tomar muchísimas fotos. Y hablando de fotos, Duke tenía pensado algo especial.

En un paréntesis de descanso, el astronauta sacó de su traje espacial una foto de su familia. La había acondicionado especialmente con un plástico protector que la recubría. Y era del tamaño exacto que los bolsillos de su traje permitían.
El buen Duke tomó la foto y, simplemente, la apoyó sobre la superficie lunar. No necesitaba nada para asegurarla, pues allí no corren vientos como los que conocemos, precisamente. Y allí quedó:




Duke tomó varias instantáneas de su foto familiar (algunas donde incluso se nota su propia huella cercana). Y de esa forma, los Duke se transformaron, que se sepa, en la primer y única familia en la Luna.
Allí debe estar todavía la foto, en el mismo sitio donde fue dejada.

(A menos que los alienígenas hayan decidido quedarse con un recuerdo turístico, claro está)