Ayer, por fin, fui al famoso Valle de los Caídos, la tumba de Francisco Franco que está cerca del pequeño pueblo, El Escorial. Yo estaba esperando a verlo por muchas semanas porque fui en muchos viajes durante los fines de semanas, pero afortunadamente no tuve nada de hacer esta sábado. Después del viaje en el tren, un camino a través del monasterio en El Escorial y un plato de paella, fui en un taxi para ver el monumento enorme. Sin embargo, cuando llegué al Valle de los Caídos, descubrí que mucho del monumento estaba cerrado para las renovaciones en la basílica. Me puso decepcionada que nunca había un anuncio sobre el cierre en la página web del sitio turístico. Como siempre he experimentado los efectos del “tiempo español.”
Al principio, creía que el estereotipo había sido exagerado por los medios de comunicación y las guías, pero después de un rato en España, me di cuenta de la realidad de “tiempo español.” Se puede verlo en los restaurantes cuando el camarero le lleva una hora traer la cuenta o cuando todos las tiendas tienen una señal que dice “Volveremos en 15 minutos.” Estos casos indican la informalidad de algunas empresas españolas y, sobre todo me han puesto entusiasmado volver a los Estados Unidos donde todo está a la hora prevista.
-Anne Moriarity