jueves, 21 de julio de 2011

Disfrutando de los primeros días de los Cernícalos vulgares (Falco tinnunculus)

Quién se descuide ya no los verá!...
Esto es lo que pasa con estas especies de ciclos reproductores tan cortos. En un periodo de 30 días los recién nacidos ya vuelan… sólo hay que ver esta entrada… entre la foto del blanquillo pollito y la última foto, correspondiente a un cernícalo recién volandero, solamente han pasado 15 días!
Aunque parezca una secuencia de la misma nidada, la realidad es que pertenecen a tres puestas diferentes, aunque bien podría ser de la misma. En una de ellas llegue tarde por lo que sólo pude ver un pollo volandero; la del pollito blanquecino tenía otros tres hermanitos; aunque en la escena del agujero de la torre pidiendo incesantemente comida parecen estar solamente dos pollos la realidad es que consistía en una puesta de cuatro.
No hay que pensar mucho para darse cuenta del agobio que deben pasar los padres en buscar comida para esas cuatro “bocas” que alimentar y la corta cadencia con la que deben cebar a sus “niños” para que plumen, crezcan y se valgan por si solos tan pronto. Estas se pueden consideran unas puestas normales, aunque pueden llegar hasta los 6 pollos (muy rara vez superior)
Estas pequeñas rapaces no construyen nido, realizando la puesta en las cavidades de los acantilados o aprovechando nidos abandonados, especialmente de córvidos. Las fotos son un claro ejemplo del aprovechamiento que hacen a los edificios abandonados, aunque tampoco es raro el verlos convivir con nosotros en las grandes ciudades.
Al hilo de este dato, salió un artículo publicado en varios medios de comunicación locales haciendo referencia al anillamiento de cinco crías nacidas en el Seminario de Zaragoza (06-07-2011). En el gratuito QUÉ! nombraban: “cinco crías de cernícalo vulgar, una especie pequeña, que nacieron en el Edificio Seminario de Zaragoza hace menos de un mes, fueron anilladas para conocer y analizar su comportamiento en el medio urbano. Los cinco polluelos están muy bien alimentados debido a la biomasa del entorno según explicó el ornitólogo responsable del anillamiento (C. Pérez) y pesaban 200 gramos. Estos cernícalos que rondan los 25 días de vida, se suelen alimentar de insectos, roedores y aves pequeñas. Es posible que salgan del nido en 20 días y busquen lugares donde vivir”
El plumaje de los jóvenes es muy parecido al de las hembras adultas, aunque de color mucho menos “brillante”.
Tiene un familiar cercano muy similar, el Cernícalo primilla, de costumbres y comportamiento muy parejo, quizás mucho más “ciudadano”. Un rasgo que puede ser muy útil para diferenciarlos en edad volandera o en el nido es el color de sus uñas, siendo negras en el vulgar y de color amarillo “oro” en el primilla.