miércoles, 20 de julio de 2011

POR RECHAZAR UN BESITO



Helen Staudinger es una señora mayor que vive en Fort McCoy (Florida, USA). Y cuando digo "mayor", quiero decir MAYOR, porque tiene 92 años nada menos.
Además, la buena de Helen debe estar de acuerdo con aquel dicho que reza "Un beso no se le niega a nadie", porque los otros días golpeó a la puerta del vecino (Dwight Bettner, 52 años) y le pidió un beso como quien pide una taza de azúcar.

Lo cierto es que el vecino no quiso besarla y le cerró la puerta en la nariz. Así que nuestra amiga volvió para su casa, tomó su semiautomática y, volviendo al jardín del pobre Dwight, vació cuatro cargadores contra la finca.

De milagro (o por tener mala puntería), nadie salió lastimado. Para cuando llegó la Policía, Helen ya estaba más calmada (o simplemente no tenía más balas). Por supuesto, la arrestaron.

Amiga Helen, no te perdiste nada. Ese "muchachito" cuarenta años menor que vos, seguro que no sabe nada de la vida.