viernes, 4 de septiembre de 2009

¿Qué es el matrimonio?

Acaso podemos pensar que el concepto y significado del matrimonio es algo estático y que se ha mantenido invariable en el tiempo? ¿Se puede afirmar que sea algo rígido, como si hubiese sido escrito en losas de piedra en la Prehistoria?

M. A. Martín
El significado del matrimonio, como institución, y sus implicaciones (derechos y obligaciones) han cambiado en las distintas fases de la historia de la humanidad. Asimismo, las formas en que es oficiado han variado a través de los tiempos y las culturas. El origen de esta institución va más allá de los registros que existen de la historia escrita. En cualquier caso, el matrimonio tiene una base fundamentalmente social. En muchas culturas existen leyendas asociadas al origen del matrimonio. En el terreno de las creencias, la mayoría de las religiones cuenta con su propia versión.

Durante el Imperio Romano, el matrimonio tan sólo consistía en el reconocimiento mutuo del compromiso de ser esposos y no existía una ceremonia civil. Por otra parte, es en esta época donde se encuentra el primer registro que existe del término 'matrimonio' refiriéndose a la unión de dos personas del mismo sexo. Sin embargo, entonces pocas veces el matrimonio se asociaba a relaciones homosexuales. En el año 342, el emperador cristiano Constantino el Grande declaró ilegal el matrimonio entre homosexuales.

En la sociedad del Imperio Romano había dos tipos de matrimonio.

La forma tradicional, 'conventio in manum', obligaba a la mujer a renunciar a los derechos de herencia de su familia original y ganaba los de su nueva familia, estando sujeta a la autoridad del marido.
Por otra parte, estaba el tipo 'sine manu', en el que la mujer conservaba el derecho a herencia de su familia de origen y se mantenía bajo la tutela parental. Dicho matrimonio podía ser anulado con la mera separación física de la pareja.
Antes de 1545, los matrimonios cristianos en Europa se realizaban por mutuo acuerdo de las partes, tras el cual empezaban a vivir juntas. Se hacían promesas verbales y no se requería la presencia de un sacerdote ni de testigos. Si la pareja decidía tener relaciones sexuales, entonces la unión se convertía en un matrimonio.

El matrimonio como institución civil fue reconocido por primera vez en el Reino Unido en 1837. Desde entonces, si uno se casa en un país, suele tener el mismo reconocimiento en otros. Pero éste no es el caso de los matrimonios homosexuales
A partir del Concilio de Trento, en 1545, la Iglesia católica anunció que sólo consideraba válidos aquellos matrimonios que fueran oficiados por un cura y que contasen con un par de testigos. Y, en 1566, en el catecismo, apareció por primera vez el matrimonio definido como "la unión conyugal de un hombre y una mujer contraída entre dos personas en pleno uso de sus facultades y que las obliga a vivir juntas a lo largo de su vida".

No obstante, esto lógicamente sólo ha tenido validez en el ámbito de la Iglesia católica. En el planeta existen muchas otras religiones y cada una ha ido estableciendo sus propios criterios. Algunos de éstos contradicen o invalidan los criterios de otras religiones. Un ejemplo podría ser el del islam, que permite que un hombre tenga más esposas; y la poliandria, una mujer con varios maridos, ilegal en la mayoría de países, pero que todavía persiste en algunas regiones de Asia central.

El matrimonio como institución civil fue reconocido por primera vez en el Reino Unido en 1837. En Alemania ocurrió en 1875. Desde entonces, por lo general, cuando un matrimonio ha sido reconocido oficialmente en un país, suele recibir el mismo reconocimiento en otros países. Pero no siempre ocurre esto. Tal es el caso de los matrimonios homosexuales.

En la era moderna, Holanda fue el primer país en reconocer legalmente los matrimonios entre personas del mismo sexo. Así, el alcalde de Ámsterdam casó a cuatro parejas homosexuales en 2001. Hoy día son legales los matrimonios entre personas del mismo sexo en los Países Bajos, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Dinamarca y algunos Estados de EEUU. Mientras que Israel, Aruba y Antillas Neerlandesas reconocen esos matrimonios a pesar de ser extranjeros.

Casi siempre, el matrimonio requiere la consumación por medio del coito. La presunta no consumación puede ser causa de nulidad matrimonial según distintas legislaciones. Algunos matrimonios nunca llegan a tener hijos, ya sea por decisión propia o por causas de infertilidad. En ciertos países, como puede ser Ghana, el matrimonio implica la obligación (incluso legal) de tener hijos.

¿Cuál es tu versión del matrimonio? ¿Crees que el matrimonio y el sexo deben ir unidos?

jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Por qué lo llaman amor... cuando quieren decir obsesión?


El concepto del amante apasionado, hombre o mujer, que no es capaz de aceptar la ruptura y que hace lo imposible por mantener la relación con su ex pareja es bastante conocido. Sucede cuando inevitablemente uno de los miembros de la pareja, cansado por el desgaste de la relación, decide que ha llegado el momento de disolver el vínculo. En algunos casos, el otro miembro de la pareja puede verse aparentemente sorprendido por la ruptura. Intenta eludir la realidad, se engaña a sí mismo y no es capaz de aceptar que la relación ha terminado.

M. A. Martín
En muchos, no es el sentimiento amoroso el que mueve a preservar el vínculo, sino que el amor pasa a un plano secundario y entran en juego la dependencia y el apego. Esto suele ocurrirle a personas bastante dependientes y que además tienen una baja tolerancia a la frustración. Así, la persona obsesionada por su ex, por un lado, intenta que la vida siga igual; como si de esa manera pudiera conseguir cambiar la realidad, cuando lo que ocurre es que la está negando y se engaña a sí misma: llama amor a lo que en realidad es dependencia y apego.

En ocasiones, su obsesión les lleva a fraguar planes que tienen el cometido de mantenerse vinculados a la pareja, de un modo o de otro. Quizás al principio comienzan intentando generar situaciones sutiles, románticas, idílicas... Sin embargo, cuando se van dando cuenta de que su ex no está por la labor y de que no les sigue el juego, es capaz de urdir estrategias que demuestran su renuencia a aceptar la ruptura. Lo más trágico es que se niega a rehacer su vida y, por ende, intenta por todos los medios que su ex pareja tampoco la rehaga. Se han aferrado al pasado, a una quimera.

El colmo de los amores obsesivos se da cuando las dos personas contribuyen a crear la relación dependiente y obsesiva. En estos casos, la relación de la pareja suele ser enfermiza y destructiva, y ninguno de los dos miembros es capaz de cambiar la situación o de terminar la relación. Suelen ser relaciones patológicas y bastante tormentosas para ambos.

Un dramático film que mostró claramente cómo un amor puede convertirse en obsesivo es 'Atracción fatal', con Michael Douglas y Glenn Close. Ahí se pueden ver algunos de los problemas que se derivan cuando una persona se obsesiona por otra.

¿Has conocido algún amor obsesivo? ¿Te ha tocado vivirlo a ti? ¿Cuál es tu experiencia al respecto? ¿Qué se puede hacer ante un amor obsesivo?

Internet, sexo en el menor tiempo posible

Es posible encontrar personas expertas en el arte de ligar en internet en la gran mayoría de foros. Hoy día, se ha disparado el número de portales en España que facilitan los encuentros. En muchos de éstos se alienta abiertamente a las mujeres a 'vender' sus encantos, en el mejor sentido del término, y también en el peor, en algunos otros. La oferta suele ser el registro gratis para las mujeres, mientras que los varones tienen que pagar una cuota mensual. En ocasiones este hecho se justifica afirmando que, de lo contrario, muy pocas mujeres se darían de alta.

M. A. Martín
La forma más práctica para establecer contactos en internet es creando un perfil. Como insisten en la mayoría de portales, suele dar mucho mejor resultado incluir una o varias imágenes donde pueda verse a la persona claramente. Recordemos cuántos fantasmas deambulan, día y noche, incansablemente por la red. Es necesario tener esto presente todo el tiempo y ser prudente ante posibles impostores. Actualmente, es muy fácil crear un perfil, porque muchos de los portales tan sólo requieren que se llenen una serie de apartados. Cada quien decide cuánta información desea revelar. Hay personas que se muestran tan sumamente discretas que, en ocasiones, dan la impresión de que se esconden de alguien. También hay otras capaces de documentar su vida exhaustivamente.

Sin duda, las cámaras web ofrecen la posibilidad de encuentros virtuales de muchos tipos y con tintes variados. Mientras que hay personas asentadas en prácticas cibersexuales cotidianamente, para otras el propósito de usar estos portales es establecer contactos en la red que les conduzcan a encuentros reales. El que dichos encuentros vayan a conducir a situaciones sexuales, o no, dependerá de muchos otros factores.

Está claro que para algunos usuarios de internet el propósito es conseguir sexo en el menor tiempo posible. Hay quienes son capaces de conseguir encuentros sexuales 'chasqueando unas cuantas teclas'. Conocen perfectamente la red y se manejan en ésta como peces en el agua. Saben que seducir en internet tiene sus claves y que se requiere un conocimiento de sus complejos entresijos.

Después de más de una década en que la gente puede buscar contactos en internet, hemos leído una gran variedad de noticias con respecto a los encuentros que se fraguan. Algunas historias gestadas en la red han conducido a desenlaces fatales. Sin embargo, también hay relatos de parejas que han conseguido mantenerse y que, de no ser por las facilidades que ofrece este medio, estarían solteras. También existen personas que, gracias a esto, han conseguido contar con una actividad sexual regular y frecuente. Quizás, para la mayoría de personas, los contactos no trascenderán más allá del primer encuentro real. Sin embargo, hemos de reconocer que internet ha revolucionado el arte de ligar y la vida sexual y sentimental de muchas personas.

¿Has ligado por internet? ¿Cómo lo has hecho? ¿Qué tipo de contactos has creado a través de la red? ¿Cuál ha sido tu objetivo al ligar: una relación sexual o una sentimental?

Hombres, sexo y dolor de cabeza

Aviso para navegantes, no vamos a referirnos a la tópica historia del dolor de cabeza femenino para evitar horas extras en el lecho conyugal. Aunque muchos se puedan sorprender, la inminencia de una relación sexual o el mismo hecho de orgasmar pueden, literalmente, suponer un fuerte dolor de cabeza. Y esto no es privativo de ellas, de nuevo para sorpresa de muchos, esto es más frecuente entre ellos —de 20 a 50 años— que entre ellas. La observación clínica nos pone de manifiesto que si bien el tópico es el de una excusa femenina, la realidad es la de una experiencia frustrante experimentada por más hombres que mujeres.

M. A. Martín
El dolor de cabeza asociado al sexo no es un problema frecuente, de hecho no es bien conocido el mecanismo neurofisiológico subyacente que provoca que alguien experimente tan peculiar respuesta ante una excitación sexual creciente o inmediata al orgasmo.

Únicamente se reconocen como causas orgánicas conocidas algunos problemas vasculares intracraneales: la hemorragia subaracnoidea, el aneurisma disecante o el angioma. Por fortuna, también estos casos son aún los menos frecuentes entre los dolores de cabeza asociados al sexo y clínicamente se reconocen por la brusquedad, persistencia e intensidad del dolor y la presencia de otros síntomas neurológicos tales como la rigidez de nuca. Obviamente la entrevista clínica inicial aclara la mayor parte de los casos y sólo en contadas ocasiones se requiere evaluar mediante una resonancia magnética nuclear (angioresonancia).

En nuestra experiencia clínica, no suele ser casual la presencia de semejante síntoma. De hecho el prototipo es un hombre, que podríamos considerar muy rígido y muy preocupado por su desempeño sexual. No necesariamente es un ser agobiado o inseguro —que también puede ser frecuente— pero sí está bastante obsesionado por lograr metas en su actividad sexual: que la pareja disfrute, que lo valore como el mejor amante, que el sexo sea tan bueno que ella prácticamente quede vacunada frente al riesgo de la infidelidad… Vamos, que no es extraño que le duela la cabeza. No se dan cuenta, pero con tal disposición casi lo que menos tienen presente es el sexo. Su cabeza no para de trabajar y de estar pendiente de todo, y digamos que, en algún momento, ésta se rebela y se queja.

Lo más habitual es que estos dolores sean episódicos y que, con la terapia sexual adecuada —psicoterapia de orientación sexual—, remitan en poco tiempo. Fundamentalmente en los casos en los que el dolor es bastante prolongado (incluso hasta 24 horas o más tras el orgasmo) es frecuente que integremos en el tratamiento una medicación antiinflamatoria o betabloqueante para, desde bien pronto, revertir este desagradable síntoma.

¿Alguna vez has experimentado dolor de cabeza asociado a tu experiencia sexual? ¿Tu pareja te ha manifestado padecer este tipo de molestias? ¿Alguna vez has tenido la impresión de que el sexo es casi más un esfuerzo que un placer, dudando sobre si te compensa?

Aprender a tocar los senos

Los senos femeninos tienen un gran interés estético, dadas las numerosas intervenciones quirúrgicas que se practican para realzarlos y embellecerlos. Hoy día casi todos conocemos mujeres con implantes mamarios. Ciertamente son órganos privilegiados del cuerpo femenino, sin embargo, en consulta hemos oído numerosas quejas de mujeres insatisfechas porque su pareja no sabía acariciarlos.

M. A. Martín
Pues sí, parece que los senos no siempre tienen el papel erótico que les corresponde. Según algunas mujeres, no todos los hombres saben desenvolverse en esa zona. Estas son algunas de las quejas más frecuentes:

Es que me los toca fatal
Me los aprisiona y empuja hacia abajo aplastándolos
No les dedica nada de tiempo
Los toca por encima, apenas los roza
Me los agarra como si los amasara, y sin ningún cuidado les da un chupetón, y yo todavía no estoy preparada.
Es verdad que no todas las mujeres tienen la misma sensibilidad, ni el mismo interés por esta zona erótica. Algunas se quejan de excesiva sensibilidad y tensión mamaria molesta antes de la menstruación, de hecho es uno de los síntomas del síndrome premenstrual. Sin embargo, la gran mayoría de las mujeres disfrutan muchísimo de las caricias en los pechos y algunas llegan a orgasmar con esta estimulación.

Los senos deben su gran importancia erótica a que son una fuente de placer femenino y un gran estímulo sensorial para los hombres. Son un temprano reclamo, no solamente para el bebé, al que le proporciona alimento, calidez y seguridad; sino también más tarde, en la pubertad. Hay que tener en cuenta que los senos forman parte de las características sexuales secundarias, aquellas que marcan el inicio de la madurez sexual. Los adolescentes, chicos y chicas, perciben de manera más aguda la importancia de los senos: muchas chicas, con pudor y vergüenza, los esconden con sus hombros caídos. Otras viven con preocupación el tardío inicio de su aparición. En los chicos, despiertan un gran interés sexual las chicas que ya los tienen desarrollados.

La estimulación de los pechos activa terminaciones nerviosas, que provocan una sensación de voluptuosidad en la vulva y la vagina, poniendo en marcha los mecanismos de excitación femenina: la vagina y la vulva se lubrifican, preparándose para el orgasmo.

He aquí algunas recomendaciones para que las caricias en los senos resulten realmente excitantes. Aunque siempre se deben tener en cuenta las diferencias individuales, es fundamental mantener el contacto y comentar con la pareja sus preferencias.

Empezar poco a poco desde la parte externa hasta el pezón, primero caricias suaves —mucho cuidado con no aplastarlos sobre las costillas—, besarlos dulcemente, aprisionarlos con las manos y con los dedos ir rozando el pezón. A algunas mujeres, cuando están muy excitadas, les gustan que se los chupen con fuerza y les mordisqueen los pezones, también que los pellizquen. Otras encuentran muy excitante que les den besos húmedos, que les pasen la lengua por todo el pecho y por los pezones, que les soplen. Soplar en la superficie húmeda incrementa las sensaciones y puede resultar muy excitante. Una cuestión a tener en cuenta es el no centrarse en un solo seno, hay que ir alternándolos periódicamente.
Los masajes eróticos en los senos utilizando cremas y aceites también son un interesante recurso. Es clave crear ambiente: luz adecuada, incienso u otros aromas, música. Recordar que los humanos elaboramos cognitivamente los estímulos. Es decir, pasamos los estímulos sensoriales por el córtex cerebral y les damos significado. Por eso, el resultado de la estimulación sexual es tan cambiante dependiendo del momento, de la persona, del lugar, y del estado de ánimo.
No podemos dejar de mencionar una práctica sexual muy excitante para los dos, se trata de colocar el pene entre los pechos y oprimirlos para que quede aprisionado entre ellos. El contacto pene senos realizando movimientos masturbatorios puede resultar muy erótico.
Nos hemos centrado en los senos femeninos, pero las recomendaciones, salvando las diferencias anatómicas, también rigen para los hombres, a muchos también les encanta que les acaricien y les estimulen el pecho y los pezones.

¿Te gusta que te estimulen en el pecho y los pezones? ¿Crees que sabes sacarles todo el potencial erótico? ¿Te resultan molestos los estímulos en los pezones?