martes, 9 de febrero de 2010

¿Nos visitan menos Milanos europeos este año?

En ocasiones la conducta humana hace cambiar los hábitos migratorios de las especies. El Milano real ha sido una de las especies donde más se ha notado el cambio. Hasta hace relativamente poco la gran mayoría de la población europea emigraba hacia nuestra tierra, en la época invernal, para garantizar una temperatura más suave y sobre todo para poder disponer de un sustento alimenticio adecuado. El aumento poblacional humano en todo el territorio europeo ha hecho al mismo tiempo aumentar los desperdicios alimenticios, lo que supone un continuo aumento de la cantidad de los roedores que merodean los basureros. Estos roedores supone el sustento alimenticio principal del Milano durante el invierno, por lo que muchos han dejado de migrar de algunas zonas porque ahora tienen comida disponible para pasar el crudo invierno.
Otro dato importante que justifica este cambio de conducta es que el Milano real basa un tanto por ciento muy elevado en alimentarse de carroña, así como que es un asiduo visitante de los basureros en busca de cualquier despojo alimenticio. Además de la carroña y de los roedores se alimenta de insectos, algunas aves pequeñas, lombrices y pescado.
En Huesca es sedentario, donde se ha estimado una población cercana a las 500 parejas, que nidifican hasta los 1.300metros de altitud. Desde noviembre a febrero la población aumenta por los invernantes que nos llegan de Europa. A pesar del continuo descenso de invernantes la cantidad de milvus llegados a nuestra tierra hace aumentan hasta 5 veces la población sedentaria, estimándose unas cifras cercanas a las 5.000 aves.
Particularmente es espectacular ver sus dormitorios, o lugares donde pasan la noche, donde llegan a juntarse de 100 a 300 ejemplares en una misma chopera, soto o arboleda. Los 850 milanos juntos en el dormitorio cercano al río Flumen ha sido la concentración más extraordinaria por estas latitudes.
Parece ser que población del Milano real va en claro declive, así lo demuestra el escalofriante dato de que en Castilla y León en tan sólo siete años su población ha descendido en un 50% y que en Canarias y Baleares su extinción parece cuestión de años.
Por tal motivo está registrado es todas las listas de especies en peligro con mayor o menor preocupación: considerado en “En Peligro” en el Libro Rojo de Especies Amenazadas de España; “Vulnerable” por el catálogo nacional de especies amenazadas; como “Precaución Menos” por el Mundial Categorías tomadas de Brids in EuropeII y de “Casi Amenazado” por el UICN Mundial.
Hace unos siglos pasó de ser casi venerada, por su destreza de limpieza de roedores de las cosechas, a pasar a ser considerado incluso como una plaga por el continúo aumento poblacional, siendo por lo tanto perseguido de forma impecable hasta el siglo XX con su caza indiscriminada y cebos envenenados.
Como puede verse en las fotos el Milano real (Milvus milvus) posee una alas largas y estrechas, donde destaca sobre manera sus vistosas manchas blancas y un espectacular colar ahorquillada de color canela. Destacada cabeza blancuzca con unos llamativos ojos de iris amarillo. Prácticamente irreconocible el sexo de cada ejemplar, a pesar de ser el macho de tamaño algo menor y por lo general de colores más contrastados, pero el solapamiento de datos es tan grande que es imprudente garantizar nada.
Hay una leyenda popular que dice que el Milano es una especie muy cobarde y que cuando siente el peligro cerca se agazapa y no intenta defenderse, de tal manera que puedes llegar a cogerlo con tus propias manos. Nunca he estado tan cerca de ellos como para comprobarlo, pero es una de esas especies que es muy difícil sorprenderlas en sus zonas de descanso sin que te vean o sientan (y agazapadas no se quedan…)

domingo, 7 de febrero de 2010

Día de pesca con el Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

Para hoy he pescado este hermoso lavanco en una de las lenguas que hace el Ebro en su amplia crecida. Esta preciosa ave navega en el remanso con mucha elegancia y señorío. Es espectacular verlo zambullirse y como si de un submarino se tratase se pierde sin saber por donde volverá a aparecer su alargada cabeza. Es un perfecto nadador y un experto buceador, que le permite desplazarse bajo el agua muchos metros persiguiendo a sus presas con las que alimentarse. Su dieta está basada de peces, larvas, insectos acuáticos y anfibios.
Su aspecto es muy estilizado, con un largo cuello y un afilado pico. Presenta en su periodo nupcial unos “mofletes” llamados “golas” de color castaño oscuro, con laterales negros, al igual que sus penachos en forma de orejitas puntiagudas. El conjunto le da a la cabeza un aspecto en forma de flecha, que seguro le sirve para cortar el agua en sus rápidos buceos.
Todas estas alabanzas quedan truncadas cuando hablamos de su comportamiento en tierra. Es muy torpe y parece arrastrase sobre el suelo. Su vuelo es igual de irregular y en la mayoría de ocasiones tiene que recorrer muchos metros sobre el agua antes de empezar a levantar el vuelo, razón por la que cuando se siente acosado prefiere zambullirse en el agua antes de salir volando. Sus alas cortas tampoco le ayudan demasiado.
Su ciclo reproductor lo realiza en el agua. Con unas paradas nupciales espectaculares, consistente en el ofrecimiento, de un ejemplar al otro, de la pesca o ramillas capturadas al sumergirse, tales parabienes se los pasan de pico a pico y zarandean la cabeza de un lado para el otro (siempre uno enfrente del otro). El nido flotante lo construirán en una de las orillas del embalse o de la laguna y los sujetaran a la vegetación palustre del lateral. La torpeza de los adultos en tierra también les impide subir y bajar con delicadeza de la plataforma del nido, dando la sensación de pesado y sobre todo de poco cuidado ante la nidada. La puesta suele ser de 4 o 5 huevos y en menos de un mes nacerán los polluelos. Los pequeños al nacer viajan a lomos de sus padres por el agua. Así se desplazan hasta que aprenden a nadar y zambullirse (unas 6 semanas)
En Aragón es sedentario y aunque pueda parecer lo contrario no es difícil de ver, aunque no forma masa poblacional extensa. En Huesca cría en el embalse de La Peña y en la Laguna de Sariñena. Hay algún dato referente a algún intento en el embalse del Mediano y del río Cinca pero la inadecuada masa vegetal de los laterales parece ser uno de sus puntos contradictorios.
Hace unos años fue un ave bastante perseguida por su precioso plumaje y estilismo, al igual de por tacharle de gran depredador en las piscifactorías.
Hay un dicho popular que hace referencia a su comportamiento en tierra “tienes peor estilo que un somormujo”, lo cual no depara muy buen gusto al que recibe el insulto.
Para terminar se incluye una secuencia de su útil giro de cuello:

El abedul (Betula berrucosa), nuestro protector desde que nacemos

Los árboles siempre han estado muy unidos a nosotros y de ellos hemos sacado multitud de usos que nos hacen la vida mucho más fácil. Se pudiera pensar que su uso es exclusivamente material (leña, madera para construir utensilios o herramientas, útiles de construcción…) pero obtenemos de ellos muchos otros beneficios que pasan desapercibidos para la gran mayoría.
Algunos de estos beneficios son también materiales, pero si los nombrados anteriormente sirven para hacernos vivir mejor con lo que sacamos de ellos, otros nos otorgan beneficios saludables, que nos ayudan interiormente a solventar multitud de dolencias y enfermedades, incluyendo en mucho de los casos las crónicas .
Otros beneficios son para la mente y el Alma, de ellos nos hemos rodeado para llenarnos de creencias, de mitos y de leyendas que nos han otorgado una Paz entre el cuerpo y la mente.
Del culto al árbol hay numerosas leyendas ancestrales a lo largo del todo el Pirineo, de ellos surgieron numerosos ritos, en los que el roble siempre otorgaba poderes beneficiosos y por el contrario el Haya los maléficos. A modo de muestra nombro un rito que antiguamente se realizaba la noche de San Juan, dicho rito era llevado a cabo para la curación de las personas enfermas: Se hacía pasar al enfermo por medio de un árbol partido en dos (roble principalmente y por su poder anteriormente reseñado), una vez que le enfermo pasaba se unía y sujetaba con cuerdas. Sí el árbol vivía el enfermo sanaba, pero si el árbol moría la enfermedad permanecía.
Entre los numerosos árboles que pueblan nuestra geografía aragonesa hoy nos detenemos un poco para hablar del Abedul:
En nuestra cultura aragonesa el abedul está asociado a la luna, seguramente por su blanco tronco, aunque también como el árbol protector. Esta misticidad protectora nos ha llevado a encaminarla a nuestra infancia. El Betula es el árbol femenino por autonomásia y la encarnación de la Gran Madre, por lo que creencias o no creencias, antiguamente, casi la totalidad de las cunas para los recién nacidos estaban realizadas con ese material. Aún hoy en día muchos fabricantes la buscan para su construcción. También está asociado a “nuevo comienzo”.
Para los Celtas tenía propiedades protectoras ante los maleficios, dentro de sus ritos establecían como primordial el golpear el primer mes del año los límites de sus territorios con ramas de abedul para espantar los malos espíritus y ahuyentar a sus enemigos.
No sólo en nuestra tierra es considerado “sagrado” si no que es así en casi toda Europa oriental y en el Asia central, en Rusia por ejemplo está asociado a la primavera y la mujer joven.
Su madera ha sido empleada para la fabricación de las “costillas” de las cestas y canastas.
Parece ser que su nombre es Celta.
Dentro de toda creencia y sabiduría hay una parte maléfica y el abedul no iba a ser menos, así por ejemplo el ramaje de las escobas de las brujas están realizadas exclusivamente de ramas de abedul.
Por línea general no forma masa forestal, y los ejemplares forman pequeños rodales, como el de la foto, o se encuentras de manera aislada. Requiere sobre todo luz y unos suelos húmedos, frescos, ligeros y no muy pobres, se puede encontrar hasta los 2.000 metros de altitud.
Su tronco es recto, derecho y de porte no muy alto (entre los 10 y 20 metros), su copa es medianamente desarrollada, y no muy clara. Las raíces no son profundas y en muchos casos muy someras, con abundante cabellera. Su crecimiento es más o menos rápido, con una longevidad entre los 90 y 100 años.
Tiene multitud de propiedades medicinales: Utilizada para la retención de líquidos, empleado para dietas, para los tratamientos de artritis, artrosis, ácido úrico, gota, hipertensión, colesterol… Es igualmente un magnífico cicatrizante de las heridas, así como uno de los mejores medicamentos naturales para tratar la arenilla o piedras de riñón (savia primordialmente, en caso de no disponer de ella también puede hacerse uso de su corteza, aunque no tiene tanto poder)

martes, 2 de febrero de 2010

¿Pueden ser las cotorras uno de los causantes del descenso de la población del Gorrión común en las grandes ciudades?

En varios telediarios de este fin de semana ha salido anunciado, que según parece, se está produciendo un descenso de la población del Gorrión común (Passer domesticus) en las grandes ciudades europeas. En algunos casos, como en Barcelona, se estima que la reducción ha sido alrededor del 5% en los últimos 8 años y de continuar la misma progresión en los próximos 20 años la población se reduciría a la mitad.
No dispongo de los datos de Zaragoza, pero visualmente parece que no se ha producido tal descenso. Cualquier zona arbolada acoge cantidad de ellos. Si que es cierto, que las zonas interiores, de puro asfalto, pudiera considerarse menos concurrido que años atrás. Por lo que habría que luchar por que la masa arbórea de los parques y jardines de las grandes ciudades no disminuyan. Antes no se concebía una plaza o calle peatonal sin sus árboles y zonas ajardinadas. Ahora el “cemento” da menos trabajo de manutención, por lo que paulatinamente están cambiando los diseños.
Por otro lado, cada vez es más importante la limpieza e higiene de las ciudades. La basura está perfectamente sellada en los contenedores y por lo tanto el acceso a los restos orgánicos por parte de las aves es más complicado.
Se ha producido un incremento de aves invasoras que están ocupado este aren particular del gorrión. Las tórtolas y cotorras se han apoderado de los cielos urbanos, a los que sólo las palomas parecen hacerles sobra.
Según algún estudio parece que también pudiera tener alguna importancia el crecimiento de la telefonía móvil, y el incremento de las radiaciones de las antenas de telefonía. Tampoco tengo datos sobre ello y de momento todo parece especulaciones.
Por la parte que les toca, hoy el post va dedicado a la Cotorra argentina (Myiopsitta Monachus).
Las cotorras son papagayos de tamaño mediano (unos 30cm de longitud). A pesar de lo que pueda parecer, su peso no es muy elevado, no pasando de los 150gr de peso, en parte debido a sus delicados huesos, son muy frágiles y es tremendamente complicado su soldamiento en caso de rotura.
Acostumbran a formar grandes colonias, por lo que pueden llegar a dañar cosechas y desplazar a otras aves autóctonas. Son destructivas y ruidosas, por lo que luchan por el primer lugar con las urracas y estorninos.
Su llegada a España se produjo en los años 60 como animal de compañía, pero esta ave exótica, por huidas accidentales o consentidas, se ha apoderado de su libertad natural y al no haber un depredador que le haga frente su población aumenta a pasos agigantados. La reproducción en libertad es contraproducente para el Medio Ambiente al alterar el ecosistema.
Su calidad de vida está rondando los 10 años en libertad (pueden duplicar esa edad en cautividad).
La hembra es la encargada de construir unos grandes nidos alargados, compuestos de dos cavidades en el interior; una exterior para resguardar de las inclemencias a la pareja y otra interior para depositar sus huevos. La hembra es igualmente la encargada de sus manutención y limpieza ¡toda una ama de casa!
Poseen una gran cabeza, con unas patas y cuello cortos, dando la impresión de “payasete” cuando andan. Su colorido verdoso y gris es espectacular, aunque lo que más nos llame la atención sea su retorcido pico. El pico es muy ancho en su base y posee unos cantos laterales muy cortantes, casi como un cuchillo, que le facilita romper y rasgar las duras cáscaras de las nueces o como el fruto de la foto.
No es extraño verlo en el suelo comiendo frutos o semillas diseminadas, pero tampoco verlo en las cercanías de los ríos o charcas artificiales de las zonas ajardinadas. Por un lado encuentran allí la necesaria agua y por otro lado trocitos de tierra. Según parece esta tierra les aporta algunos minerales a su organismo, de la cual carecen. Tampoco se puede descartar la hipótesis que así pueden neutralizar algunos efectos tóxicos de algunas de las plantas que consumen.
Todas las fotos han sido tomadas en Zaragoza, en la zona de la Aljafería y en el canal, a la altura de Casablanca.
En esta mala última foto pudiera preguntarse ¿donde está la cabeza que falta? ¿se la ha comido? ¿o es una cotorra de una cabeza y dos cuerpos?. Dicen que la pareja está unida de por vida, viendo la escena no es de extrañar, lastima que "la noche me confunde" y no supe hacer una foto mejor de la escena (no utilicé flax para evitar molestias)

domingo, 31 de enero de 2010

Un alpino ribereño: Acentor Alpino (Prunella collaris)

El Acentor alpino es un ave típica de alta montaña, con laderas rocosas, de hasta 3.000 metros de altitud y en la mayoría de los casos su hábitat preferido es el límite que va marcando la nieve.
Su alimentación está basada de mariposas, moscas, orugas, escarabajos y gusanos, completándola con semillas cuando su dieta animal empieza a escasear por las condiciones estacionales. Su alimentación se produce en el suelo, en el caso de los insectos, como por ejemplo las mariposas, los va persiguiendo hasta que los atrapa.
Suele ser habitual su descenso de altitud cuando las bajas temperaturas del invierno le acechan, por ello en ocasiones es posible verlo en las cercanías de los poblados de los valles en busca de alimento y de unas mejores condiciones ambientales, aunque esto le suponga estar muy alejado de sus lugares de cría. En estos días es fácil observarlo comiendo los desperdicios humanos en los basureros.
A finales de febrero, o principios de abril, regresa a sus lugares de cría para empezar a realizar su ciclo reproductor. Buscará una cavidad entre los pedregales para la construcción de un delicado nido a base de hierba seca, musgo y raíces donde pondrán entre 3 y 5 huevos lisos de un color azulado claro. En la construcción del nido participan ambos miembros de la pareja. Su éxito reproductor no es muy alto por lo que no suele sobrevivir más de 3 pollos por nidadas y en muchos casos se han localizado nidos con un único superviviente.
Es bastante mayor que el Acentor común (Prunella modularis). Las características de su plumaje quedan bastante bien definida en la siguiente fotografía donde se señala de forma minuciosa los puntos más importantes para una correcta identificación.
El ejemplar aquí reseñado se fotografió en Embún el 27-diciembre-2009. Una altitud muy por debajo de su hábitat habitual. En la zona se puede considerar con “no habitual” incluso de “rareza” aunque hay algunos inviernos que nos visitan, especialmente los muy fríos o de temporales prolongados como el actual.