jueves, 11 de febrero de 2010

¿Hay algún motivo por el que las urracas se juntan en grandes bandos?

Las Urracas (Pica pica) son sin duda una de las aves más conocidas por su proximidad con el ser humano. Aunque no hay que realizar ninguna presentación oficial para reconocerlas si que hay algunos comportamientos que siempre nos han llamado la atención.
Estos córvidos son sedentarios y es nidificante a lo largo de todo el territorio europeo. Es tal su acercamiento a nosotros que rara vez se ven por encima de los 1.100 metros de altitud, que posiblemente sea la cota por donde se alinean los poblados más altos. Por encima ya quedan pequeños grupos diseminados donde la concentración humana es pequeña. Tampoco le gustan las zonas boscosas, por lo que sería excepcional verla en los densos pacos.
En la época invernal su población es muy parecida a la estival, pero lo más llamativo es observarlas en grandes bandos fuera de su periodo de cría. Los grandes grupos sociales van asociados a una serie de ventajas que les proporcionan ante todo seguridad ante sus enemigos y refugiarse de las frías noches del invierno. Hay algunos artículos que especifican que también son utilizados para la transmisión de la información en la localización del alimento. En estos casos, los ejemplares que han encontrado un lugar apropiado para alimentarse sirven de guía a la mañana siguiente a las otras aves.
Por línea general los grupos no pasan de los 150 ejemplares, aunque hay dormitorios muy numerosos, como el del Parque de Huesca, donde se han llegado a contabilizar concentraciones cercanas a las 1.000 unidades. Actualmente la competencia con los estorninos y grajillas les han hecho redistribuirse en otras arboledas cercanas a la ciudad, aunque continúa siendo una población amplia.
Algunos estudios también debaten si dichas concentraciones van predeterminadas por la influencia meteorológica, ya que no todos los días las concentraciones son iguales. Parece ser que la influencia del viento es importante, lo que proporciona que los días más ventosos las concentraciones son mucho mayores. Seguramente porque los días de más viento, las urracas abandonan los dormitorios ubicados cerca de los campos de labor, donde están menos resguardados del clima, y se desplazan a los poblados. También influye de manera especial la extensión de la localidad ya que va directamente proporcional al tamaño global de concentración de individuos. Es más que posible que la razón vaya determinada porque la ciudad proporciona un microclima más agradable que un pequeño poblado.
Es muy llamativo su parloteo áspero y muy sonoro, así como su contrastado plumaje blanco y negro. El vuelo de la picaraza es recto y muy suave, como si arrastrara la cola y su aleteo es parecido a una mariposa. Posee mucho carácter, incluso se puede considerar agresivo a otras aves, no se amedrenta ni contra las rapaces, a las cuales ataca sin el mínimo temor para ahuyentarlas de sus zonas de cría. Cuando le da el sol su plumaje se vuelve brillante y en muchos casos sus destellos parecen verdosos, morados y azulados.
Aunque su alimentación principal es a base de insectos, semillas e incluso carroña, es más conocido por su hábito de comerse los huevos de otras aves e incluso a los pollitos. Al ser muchos de ellos aves cinegéticas, fueron perseguidas por los dueños de los cotos privados para proteger sus especies.
Aunque es considerada un ave dañina y de mal augurio por la mayoría de las culturas, en algunas zonas del Reino Unido es portadora de bendiciones, pero siempre que sean recibidas con agrado.
Se dice que una mujer es una picaraza cuando es muy parlanchina.
Cuentan que antiguamente miraban las nidadas de las picarazas para saber que les auguraba el año. En los casos que en el nido encontaran 4 huevos significaba que el año sería flojo en la producción de los campos. Pero si por el contrario encontraban un número superior a la media docena se auguraba un año muy productivo.

martes, 9 de febrero de 2010

¿Nos visitan menos Milanos europeos este año?

En ocasiones la conducta humana hace cambiar los hábitos migratorios de las especies. El Milano real ha sido una de las especies donde más se ha notado el cambio. Hasta hace relativamente poco la gran mayoría de la población europea emigraba hacia nuestra tierra, en la época invernal, para garantizar una temperatura más suave y sobre todo para poder disponer de un sustento alimenticio adecuado. El aumento poblacional humano en todo el territorio europeo ha hecho al mismo tiempo aumentar los desperdicios alimenticios, lo que supone un continuo aumento de la cantidad de los roedores que merodean los basureros. Estos roedores supone el sustento alimenticio principal del Milano durante el invierno, por lo que muchos han dejado de migrar de algunas zonas porque ahora tienen comida disponible para pasar el crudo invierno.
Otro dato importante que justifica este cambio de conducta es que el Milano real basa un tanto por ciento muy elevado en alimentarse de carroña, así como que es un asiduo visitante de los basureros en busca de cualquier despojo alimenticio. Además de la carroña y de los roedores se alimenta de insectos, algunas aves pequeñas, lombrices y pescado.
En Huesca es sedentario, donde se ha estimado una población cercana a las 500 parejas, que nidifican hasta los 1.300metros de altitud. Desde noviembre a febrero la población aumenta por los invernantes que nos llegan de Europa. A pesar del continuo descenso de invernantes la cantidad de milvus llegados a nuestra tierra hace aumentan hasta 5 veces la población sedentaria, estimándose unas cifras cercanas a las 5.000 aves.
Particularmente es espectacular ver sus dormitorios, o lugares donde pasan la noche, donde llegan a juntarse de 100 a 300 ejemplares en una misma chopera, soto o arboleda. Los 850 milanos juntos en el dormitorio cercano al río Flumen ha sido la concentración más extraordinaria por estas latitudes.
Parece ser que población del Milano real va en claro declive, así lo demuestra el escalofriante dato de que en Castilla y León en tan sólo siete años su población ha descendido en un 50% y que en Canarias y Baleares su extinción parece cuestión de años.
Por tal motivo está registrado es todas las listas de especies en peligro con mayor o menor preocupación: considerado en “En Peligro” en el Libro Rojo de Especies Amenazadas de España; “Vulnerable” por el catálogo nacional de especies amenazadas; como “Precaución Menos” por el Mundial Categorías tomadas de Brids in EuropeII y de “Casi Amenazado” por el UICN Mundial.
Hace unos siglos pasó de ser casi venerada, por su destreza de limpieza de roedores de las cosechas, a pasar a ser considerado incluso como una plaga por el continúo aumento poblacional, siendo por lo tanto perseguido de forma impecable hasta el siglo XX con su caza indiscriminada y cebos envenenados.
Como puede verse en las fotos el Milano real (Milvus milvus) posee una alas largas y estrechas, donde destaca sobre manera sus vistosas manchas blancas y un espectacular colar ahorquillada de color canela. Destacada cabeza blancuzca con unos llamativos ojos de iris amarillo. Prácticamente irreconocible el sexo de cada ejemplar, a pesar de ser el macho de tamaño algo menor y por lo general de colores más contrastados, pero el solapamiento de datos es tan grande que es imprudente garantizar nada.
Hay una leyenda popular que dice que el Milano es una especie muy cobarde y que cuando siente el peligro cerca se agazapa y no intenta defenderse, de tal manera que puedes llegar a cogerlo con tus propias manos. Nunca he estado tan cerca de ellos como para comprobarlo, pero es una de esas especies que es muy difícil sorprenderlas en sus zonas de descanso sin que te vean o sientan (y agazapadas no se quedan…)

domingo, 7 de febrero de 2010

Día de pesca con el Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

Para hoy he pescado este hermoso lavanco en una de las lenguas que hace el Ebro en su amplia crecida. Esta preciosa ave navega en el remanso con mucha elegancia y señorío. Es espectacular verlo zambullirse y como si de un submarino se tratase se pierde sin saber por donde volverá a aparecer su alargada cabeza. Es un perfecto nadador y un experto buceador, que le permite desplazarse bajo el agua muchos metros persiguiendo a sus presas con las que alimentarse. Su dieta está basada de peces, larvas, insectos acuáticos y anfibios.
Su aspecto es muy estilizado, con un largo cuello y un afilado pico. Presenta en su periodo nupcial unos “mofletes” llamados “golas” de color castaño oscuro, con laterales negros, al igual que sus penachos en forma de orejitas puntiagudas. El conjunto le da a la cabeza un aspecto en forma de flecha, que seguro le sirve para cortar el agua en sus rápidos buceos.
Todas estas alabanzas quedan truncadas cuando hablamos de su comportamiento en tierra. Es muy torpe y parece arrastrase sobre el suelo. Su vuelo es igual de irregular y en la mayoría de ocasiones tiene que recorrer muchos metros sobre el agua antes de empezar a levantar el vuelo, razón por la que cuando se siente acosado prefiere zambullirse en el agua antes de salir volando. Sus alas cortas tampoco le ayudan demasiado.
Su ciclo reproductor lo realiza en el agua. Con unas paradas nupciales espectaculares, consistente en el ofrecimiento, de un ejemplar al otro, de la pesca o ramillas capturadas al sumergirse, tales parabienes se los pasan de pico a pico y zarandean la cabeza de un lado para el otro (siempre uno enfrente del otro). El nido flotante lo construirán en una de las orillas del embalse o de la laguna y los sujetaran a la vegetación palustre del lateral. La torpeza de los adultos en tierra también les impide subir y bajar con delicadeza de la plataforma del nido, dando la sensación de pesado y sobre todo de poco cuidado ante la nidada. La puesta suele ser de 4 o 5 huevos y en menos de un mes nacerán los polluelos. Los pequeños al nacer viajan a lomos de sus padres por el agua. Así se desplazan hasta que aprenden a nadar y zambullirse (unas 6 semanas)
En Aragón es sedentario y aunque pueda parecer lo contrario no es difícil de ver, aunque no forma masa poblacional extensa. En Huesca cría en el embalse de La Peña y en la Laguna de Sariñena. Hay algún dato referente a algún intento en el embalse del Mediano y del río Cinca pero la inadecuada masa vegetal de los laterales parece ser uno de sus puntos contradictorios.
Hace unos años fue un ave bastante perseguida por su precioso plumaje y estilismo, al igual de por tacharle de gran depredador en las piscifactorías.
Hay un dicho popular que hace referencia a su comportamiento en tierra “tienes peor estilo que un somormujo”, lo cual no depara muy buen gusto al que recibe el insulto.
Para terminar se incluye una secuencia de su útil giro de cuello:

El abedul (Betula berrucosa), nuestro protector desde que nacemos

Los árboles siempre han estado muy unidos a nosotros y de ellos hemos sacado multitud de usos que nos hacen la vida mucho más fácil. Se pudiera pensar que su uso es exclusivamente material (leña, madera para construir utensilios o herramientas, útiles de construcción…) pero obtenemos de ellos muchos otros beneficios que pasan desapercibidos para la gran mayoría.
Algunos de estos beneficios son también materiales, pero si los nombrados anteriormente sirven para hacernos vivir mejor con lo que sacamos de ellos, otros nos otorgan beneficios saludables, que nos ayudan interiormente a solventar multitud de dolencias y enfermedades, incluyendo en mucho de los casos las crónicas .
Otros beneficios son para la mente y el Alma, de ellos nos hemos rodeado para llenarnos de creencias, de mitos y de leyendas que nos han otorgado una Paz entre el cuerpo y la mente.
Del culto al árbol hay numerosas leyendas ancestrales a lo largo del todo el Pirineo, de ellos surgieron numerosos ritos, en los que el roble siempre otorgaba poderes beneficiosos y por el contrario el Haya los maléficos. A modo de muestra nombro un rito que antiguamente se realizaba la noche de San Juan, dicho rito era llevado a cabo para la curación de las personas enfermas: Se hacía pasar al enfermo por medio de un árbol partido en dos (roble principalmente y por su poder anteriormente reseñado), una vez que le enfermo pasaba se unía y sujetaba con cuerdas. Sí el árbol vivía el enfermo sanaba, pero si el árbol moría la enfermedad permanecía.
Entre los numerosos árboles que pueblan nuestra geografía aragonesa hoy nos detenemos un poco para hablar del Abedul:
En nuestra cultura aragonesa el abedul está asociado a la luna, seguramente por su blanco tronco, aunque también como el árbol protector. Esta misticidad protectora nos ha llevado a encaminarla a nuestra infancia. El Betula es el árbol femenino por autonomásia y la encarnación de la Gran Madre, por lo que creencias o no creencias, antiguamente, casi la totalidad de las cunas para los recién nacidos estaban realizadas con ese material. Aún hoy en día muchos fabricantes la buscan para su construcción. También está asociado a “nuevo comienzo”.
Para los Celtas tenía propiedades protectoras ante los maleficios, dentro de sus ritos establecían como primordial el golpear el primer mes del año los límites de sus territorios con ramas de abedul para espantar los malos espíritus y ahuyentar a sus enemigos.
No sólo en nuestra tierra es considerado “sagrado” si no que es así en casi toda Europa oriental y en el Asia central, en Rusia por ejemplo está asociado a la primavera y la mujer joven.
Su madera ha sido empleada para la fabricación de las “costillas” de las cestas y canastas.
Parece ser que su nombre es Celta.
Dentro de toda creencia y sabiduría hay una parte maléfica y el abedul no iba a ser menos, así por ejemplo el ramaje de las escobas de las brujas están realizadas exclusivamente de ramas de abedul.
Por línea general no forma masa forestal, y los ejemplares forman pequeños rodales, como el de la foto, o se encuentras de manera aislada. Requiere sobre todo luz y unos suelos húmedos, frescos, ligeros y no muy pobres, se puede encontrar hasta los 2.000 metros de altitud.
Su tronco es recto, derecho y de porte no muy alto (entre los 10 y 20 metros), su copa es medianamente desarrollada, y no muy clara. Las raíces no son profundas y en muchos casos muy someras, con abundante cabellera. Su crecimiento es más o menos rápido, con una longevidad entre los 90 y 100 años.
Tiene multitud de propiedades medicinales: Utilizada para la retención de líquidos, empleado para dietas, para los tratamientos de artritis, artrosis, ácido úrico, gota, hipertensión, colesterol… Es igualmente un magnífico cicatrizante de las heridas, así como uno de los mejores medicamentos naturales para tratar la arenilla o piedras de riñón (savia primordialmente, en caso de no disponer de ella también puede hacerse uso de su corteza, aunque no tiene tanto poder)

martes, 2 de febrero de 2010

¿Pueden ser las cotorras uno de los causantes del descenso de la población del Gorrión común en las grandes ciudades?

En varios telediarios de este fin de semana ha salido anunciado, que según parece, se está produciendo un descenso de la población del Gorrión común (Passer domesticus) en las grandes ciudades europeas. En algunos casos, como en Barcelona, se estima que la reducción ha sido alrededor del 5% en los últimos 8 años y de continuar la misma progresión en los próximos 20 años la población se reduciría a la mitad.
No dispongo de los datos de Zaragoza, pero visualmente parece que no se ha producido tal descenso. Cualquier zona arbolada acoge cantidad de ellos. Si que es cierto, que las zonas interiores, de puro asfalto, pudiera considerarse menos concurrido que años atrás. Por lo que habría que luchar por que la masa arbórea de los parques y jardines de las grandes ciudades no disminuyan. Antes no se concebía una plaza o calle peatonal sin sus árboles y zonas ajardinadas. Ahora el “cemento” da menos trabajo de manutención, por lo que paulatinamente están cambiando los diseños.
Por otro lado, cada vez es más importante la limpieza e higiene de las ciudades. La basura está perfectamente sellada en los contenedores y por lo tanto el acceso a los restos orgánicos por parte de las aves es más complicado.
Se ha producido un incremento de aves invasoras que están ocupado este aren particular del gorrión. Las tórtolas y cotorras se han apoderado de los cielos urbanos, a los que sólo las palomas parecen hacerles sobra.
Según algún estudio parece que también pudiera tener alguna importancia el crecimiento de la telefonía móvil, y el incremento de las radiaciones de las antenas de telefonía. Tampoco tengo datos sobre ello y de momento todo parece especulaciones.
Por la parte que les toca, hoy el post va dedicado a la Cotorra argentina (Myiopsitta Monachus).
Las cotorras son papagayos de tamaño mediano (unos 30cm de longitud). A pesar de lo que pueda parecer, su peso no es muy elevado, no pasando de los 150gr de peso, en parte debido a sus delicados huesos, son muy frágiles y es tremendamente complicado su soldamiento en caso de rotura.
Acostumbran a formar grandes colonias, por lo que pueden llegar a dañar cosechas y desplazar a otras aves autóctonas. Son destructivas y ruidosas, por lo que luchan por el primer lugar con las urracas y estorninos.
Su llegada a España se produjo en los años 60 como animal de compañía, pero esta ave exótica, por huidas accidentales o consentidas, se ha apoderado de su libertad natural y al no haber un depredador que le haga frente su población aumenta a pasos agigantados. La reproducción en libertad es contraproducente para el Medio Ambiente al alterar el ecosistema.
Su calidad de vida está rondando los 10 años en libertad (pueden duplicar esa edad en cautividad).
La hembra es la encargada de construir unos grandes nidos alargados, compuestos de dos cavidades en el interior; una exterior para resguardar de las inclemencias a la pareja y otra interior para depositar sus huevos. La hembra es igualmente la encargada de sus manutención y limpieza ¡toda una ama de casa!
Poseen una gran cabeza, con unas patas y cuello cortos, dando la impresión de “payasete” cuando andan. Su colorido verdoso y gris es espectacular, aunque lo que más nos llame la atención sea su retorcido pico. El pico es muy ancho en su base y posee unos cantos laterales muy cortantes, casi como un cuchillo, que le facilita romper y rasgar las duras cáscaras de las nueces o como el fruto de la foto.
No es extraño verlo en el suelo comiendo frutos o semillas diseminadas, pero tampoco verlo en las cercanías de los ríos o charcas artificiales de las zonas ajardinadas. Por un lado encuentran allí la necesaria agua y por otro lado trocitos de tierra. Según parece esta tierra les aporta algunos minerales a su organismo, de la cual carecen. Tampoco se puede descartar la hipótesis que así pueden neutralizar algunos efectos tóxicos de algunas de las plantas que consumen.
Todas las fotos han sido tomadas en Zaragoza, en la zona de la Aljafería y en el canal, a la altura de Casablanca.
En esta mala última foto pudiera preguntarse ¿donde está la cabeza que falta? ¿se la ha comido? ¿o es una cotorra de una cabeza y dos cuerpos?. Dicen que la pareja está unida de por vida, viendo la escena no es de extrañar, lastima que "la noche me confunde" y no supe hacer una foto mejor de la escena (no utilicé flax para evitar molestias)