La disminución paulatina de las zonas verdes en los centros urbanos ha supuesto para las aves un recorte sustancial de su hábitat para la obtención de alimento y del resto de sus actividades anuales, como pudiera ser la reproducción, las zonas de descanso o del microclima adecuado para pasar los duros días del invierno.Las fotos son un claro ejemplo de cómo se tienen que buscar la vida las aves para subsistir, en muchos casos la escasa hierba que sufre para germinar entre los adoquines les sirven como alimento.
Hoy en día la crisis general les ha supuesto otro medio alimenticio, aunque no deja de ser una mera transición. La falta de trabajo y la drástica disminución económica de muchas familias ha generado un aumento poblacional de visitantes a los parques y jardines, con el consiguiente aumento de migas, pipas y restos orgánicos de otros alimentos que benefician alegremente a nuestros pájaros urbanos.
Este pequeño verdecillo (Serinus serinus) de escasos 11cm es de las aves que más sufre esta falta de vegetación, ya que su alimentación la realiza en el suelo, estando basada principalmente de hierbas bajas, semillas muy pequeñas, de un pequeño número de insectos o arañas.El verdecillo está presente en todo Aragón de forma extensiva, pero en la época invernal pocos ejemplares se quedan en las zonas cercanas al Pirineo, descendiendo entonces a los valles y cercanías de los centros urbanos. Siendo otra razón para impedir que nuestras zonas verdes disminuyan.
El canto del macho es chirriante desde el alto de una rama, aunque sólo canta en el periodo reproductor, especialmente en primavera. Se dice que su sonido es parecido a cuando de fríe el aceite en una sartén, también hay quien dice que parece que su sonido de asemeja a la palabra “fríe”. Sus vuelos nupciales son parecidos a los de una mariposa.
Las fotos anteriores corresponden a un hermoso macho, donde le delatan sus colores amarillo-verdoso muy llamativos y contrastados destacando sobre su cuerpo listado, con sus alas pardo-negruzcas donde se le observan unas visibles bandas alares mucho más claras. La hembra es de tonalidades más apagadas, donde el amarillo intenso del macho pasa a ser verdosa.






