domingo, 28 de marzo de 2010

La importancia del cortejo en las cigüeñas

Todas las especies de animales se reproducen al llegar a su edad sexual adecuada. En las aves es necesario el que la etapa reproductora del macho y de la hembra sea en la misma época del año para garantizar la fecundación de los huevos.
El cortejo implica el flirteo de ambos sexos para garantizar un reconocimiento mutuo y garantizar una unión parental adecuada. En los pájaros resulta especialmente importante ya que la preparación del cuerpo para las cópulas y la producción de huevos dependen de unas determinadas circunstancias, como puede ser la disponibilidad de un lugar adecuado para la realización del nido, así como de la elección de un territorio tranquilo. Por lo tanto, un cortejo adecuado, garantizará un éxito total en el apareamiento.
El aumento de la luminosidad diaria proporciona en las aves un mayor tiempo para la búsqueda de comida, lo que podría indicarnos el factor determinante para comprender que sea ésta la época adecuada para la cría de sus polluelos.
La gran importancia del galanteo radica en que determinadas hormonas (tanto masculinas, como femeninas) despiertan el impulso sexual según determinadas acciones o movimientos realizados en el galanteo, aumentando así la formación de óvulos o espermatozoides.
El post hace da un claro ejemplo de la importancia cortejo y de la implicación mutua que necesita la Cigüeña blanca (Ciconia ciconia). La ceremonia de “salutación” proporciona el reconocimiento de su pareja, así al movimiento de inclinar la cabeza hacia atrás hasta tocarse el dorso, y dirigiéndola después hacia delante y hacia el suelo mientras cascañea o traquetas fuertemente con el pico, será rápidamente respondida por su pareja copiándola de manera burlona. Terminando en muchos casos con una simetría admirable. Se puede decir que es muy llamativo este ruidoso traqueteo en esta época ya que por norma general es un ave tremendamente silenciosa durante el resto del año.
La secuencia completa de la "salutación" de esta ciconia seria la siguiente:
Levanta lentamente la cabeza desde su posición normal
El pico señala el cielo formando su cuerpo un perfecto ángulo recto
La inclinación de la cabeza es total hasta que toca su espalda señalando con el pico la zona trasera
Finalmente dirige su cabeza y pico hacia delante emitiendo su traqueteo característico
Después el otro adulto lo imita, siendo en muchos casos los movimientos totalmente acompasados
Hasta terminar ambos castañeando fuertemente los picos de forma ruidosa
Hay una adivinanza popular que hace referencia a este traqueteo:
"En alto vive,
en alto vuela,
en alto toca
la castañuela"
Según J.D Carthy se ha intentado unir una cigüeña blanca con una cigüeña negra, pero al disponer cada especie de un cortejo pre-nupcial tan diferente asegura que nunca llegarán a reconocerse mutuamente y por lo tanto nunca se llegará a producir de manera natural.
Las fotos corresponden al nido de la iglesia de Juslibol (8:30 AM)

jueves, 18 de marzo de 2010

Otros dos exponentes de la inminente llegada del buen tiempo: El Milano negro (Milvus migrans) y el Águila culebrera (Circaetus gallicus)

Estas dos especies también están dentro de las puramente estivales, y al contrario de lo que ocurre con el avión roquero, ningún ejemplar decide “aventurarse” a pasar el invierno con nosotros.
Los milanos negros llegan a principios de marzo y nidifican a lo largo de toda la comunidad con una altitud máxima de unos 1100 metros. Esta altitud es además el límite de la mayoría de las poblaciones urbanas, lo que le supone a esta rapaz una importante fuente alimenticia, al frecuentar basureros, depredar vertebrados, alimentarse de carroña y deshechos de las calles y carreteras. También esta ave frecuenta los cursos de los ríos en busca de presas muertas o moribundas que están cerca de la superficie, en estos casos sus picados son espectaculares hasta llegar a atrapar algún pez con sus garras (aunque suele errar en la mayoría de las ocasiones)
Es una de las primeras especies en emprender el viaje de regreso después de terminar la época reproductora. Algunos ejemplares ya se ven emigrar a mediados de julio, pero la gran mayoría permanece con nosotros hasta finales de septiembre y los tárdanos llegan hasta principios de octubre.
Suele criar en árboles altos de los sotos de los ríos o en pinares, aunque sus hábitos alimenticios están relacionados con el campo abierto. Suele poner de 2 a 3 huevos y en la mayoría de los casos el último huevo en eclosionar es rechazado por sus hermanos, terminando por perecer.
La presencia del águila culebrera en esta época del año le garantiza una fácil localización de lagartos y culebras, que son su principal base alimenticia. Sus presas son tragadas por la cabeza, viéndose en muchas ocasiones asomando la cola entre las mandíbulas de su ganchudo pico.
Al igual que el milano negro suele llegar a principios de marzo, permaneciendo hasta mediados de septiembre. Se ha constatado que en su vuelo migratorio de marzo lo realiza prácticamente sin parar, mientras que en su regreso a tierras africanas suele pararse para descansar y alimentarse. Anida en grandes árboles, donde realiza unos nidos muy voluminosos a base de palos, aunque en ocasiones utilizan viejos nidos que tapizan con ramaje nuevo. Sólo pone un huevo.
Si espectacular son los picados del milano negro sobre la superficie de los ríos todavía son más los picados de la culebrera sobre sus presas. Teniendo además la facilidad de pararse en el aire para visualizar el terreno. Estos cernidos le garantizan un descenso más suave sobre su presa, evitando en muchos casos ser vistos y evitando así su huida.
Según el dato entresacado del libro AVES de Meter Hayman y Rob Hume “diferentes estudios han demostrado que estas águilas son capaces de comer serpientes de poco más de 1 m de longitud. Sobre un nido en Francia se demostró que de 70 piezas que llevó, 67 fueron serpientes, dos lagartos y un pinzón. Las serpientes venenosas son menos frecuentes en su dieta, pues no es del todo inmune al veneno”

martes, 16 de marzo de 2010

Ya van llegando las primeras golondrinas y sus familiares

Con el buen tiempo van llegando nuestras queridas golondrinas. Por nuestra tierra los aviones y las primeras golondrinas preceden a los tárdanos vencejos.
Un pequeño grupo de aviones roqueros (Ptyonoprogne rupestris) se aventura a pasar con nosotros el duro invierno, pero la gran mayoría emigra a tierras más cálidas. Regresando por estas fechas en busca de unas condiciones óptimas para su reproducción. Los escasos invernantes se alejan de las altitudes elevadas.
Este avión no tiene ningún rasgo característico, ni un colorido llamativo, pero es sin duda uno de los más espectaculares en vuelo. Siendo elegante y acrobático incluso en los días ventosos, con pronunciados vuelos en picado y remontes entre los rectos cortados donde anida. Sin ser tan espectacular como el vencejo su planeo pudiera asemejarse a él mientras patrulla los riscos. No suele realizar vuelos tan altos como el avión común, pero al igual que el resto de su familia se alimenta en el aire a base de insectos que captura al vuelo. Sus persecuciones en época de celo y copulación es simplente "alucinante".
De su uniforme color pardo grisáceo sólo se le destaca sus partes inferiores más pálidas y unos “toques” blanquecinos en su cola. Es el Hirundiridae con la cola menos ahorquillada y al abrirla completamente se pudiera decir que tiene forma espatulada. Ambos sexos son similares.
Suele verse en el suelo, recogiendo barro para construir sus nidos salientes en un cortado de la roca, donde pondrá los 4 o 5 huevos de la que consta su nidada. Puede realzar dos nidadas anuales. Llega a anidar hasta los 1700 metros de altitud, aunque empieza a escasear por encima de los 1200 metros.
Al igual que los restos de su familia es muy gregario, anidando y volando en grupos numerosos. Suele verse parados “acalorando” con los primeros rayos del sol.
En la foto puede observarse el buen trato que existe con el avión común (Delichon urbica), a pesar de compartir el mismo espacio aéreo y ocasionalmente las mismas zonas de cría. Especialmente curioso es la presencia de estos primeros ejemplares intercalados entre un numerosos grupo de roqueros, quizás estas primeras parejas buscan ser adoptados de forma cautelar a la espera de la llegada del restos de aviones comunes.
Las costumbres del avión común son muy similares al roquero, y como ya hemos nombrado comparten en muchos casos el mismo hábitat. Nuestro trato con ellas es más familiar, siendo muy común verlos anidar en los salientes de los aleros de cualquier tejado de los centros urbanos o debajo de las balconadas. Es mucho más gregario, como puede contrastarse al observar los nidos pegados junto a sus vecinos, y en muchos casos sin separación visible entre ellos.
Quizás su característica más destacada sean sus blanquecinas partes inferiores blanquecinas que contrastas con las superiores, cabeza, cola y alas de color negro azuladas. Su vuelo es menos elegante, pero siendo por línea general a más altura
Al igual que el resto de sus familiares les encanta volar sobre los lugares con agua al ser unas zonas donde se concentran un gran número de insectos, necesarios para su alimentación.
Se agrupan en los tendidos eléctricos o sobre zonas elevadas en grandes bandos antes de iniciar su migración.
Hay una creencia oscense que dice que "donde cría una golondrina nunca hay incendio". También en alguna tierra alto aragonesa se piensa que hubo una apuesta entre Dios y el Diablo en busca de quien era capaz de crear el ave más hermosa. Al abrirse las puertas del cielo apareció una golondrina y al correr el cerrojo la del infierno apareció un murciélago.

domingo, 14 de marzo de 2010

Por aquí… ni te acerques. ¿quién ataca a quién?

Con el inicio del mes de marzo ha empezado el periodo de apareamiento de la mayoría de las especies. Muy por delante de todos está nuestro querido Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que por estas fechas ya van terminando con el periodo incubador y empiezan a eclosionar los huevos.
Por estas fechas empiezan a formalizarse las parejas, así como a defender sus lugares propicios donde realizarán la puesta. En la mayoría de rapaces los lugares de nidificación van asociados a su territorio de caza y por lo tanto esa amplia zona de terreno lo defienden “ferozmente” ante cualquier intruso que intente acercarse.
Normalmente ambos miembros de la pareja suelen defender su territorio, aunque es el macho el que se muestra mucho más activo, especialmente en el periodo que precede a la puesta.
A pesar de la defensa férrea a la que es sometida los intrusos, en muchos casos, sólo sirve para ahuyentarlos de las proximidades del nido y para malvivir en un territorio compartido de caza.
La secuencia de las fotos son un claro ejemplo del poder territorial del Halcón peregrino (Falco peregrinus), al cual no le intimida la presencia de una rapaz mucho mayor que él. Como puede verse el Busardo ratonero salió “trasquilado” por la osadía de pasar por las cercanías del lugar donde realizará próximamente la puesta el peregrino.
Las largas y estrechas alas puntiagudas de este Halcón le hacen poderosa en vuelo. Suele atrapar a sus presas por detrás, dándoles un fuerte golpe en la cabeza. Su dieta está compuesta principalmente de aves del tamaño de una paloma, córvidos, zorzales, anátidas…
A pesar de su fama de buen cazador, también hierra en muchas ocasiones, pero es tal su insistencia que termina por saciar pronto su apetito.
Debido a que su dieta está directamente relacionada con las aves de su territorio, podemos decir, que es un factor determinante a la hora de determinar la salubridad del mismo. Un alto contenido en pesticidas, por ejemplo, acarrearía el incremento gradual de esa sustancia en el Halcón, por la ingesta de las aves de la región, produciendo si duda alguna la mala fertilidad de los huevos o su muerte en el peor de los casos.
Terminamos con la secuencia entera de la lucha fraticida por conservar el territorio:
Un busardo ratonero (Buteo buteo) pasa por las proximidades de la zona de cría de un Halcón peregrino (Falco peregrinus).
El halcón percibe la presencia del ratonero y observa detenidamente sus movimientos
Viendo amenazado su territorio decide repeler la molesta intromisión. Se lanza velózmente al vuelo sin apartar con su "fura" mirada al intruso
Extiende sus largas y puntiaguadas alas para alcanzar pronto al ratonero
El ratonero al ver llegar velozmente al peregrino adopta posición de defensa, extandiendo sus patas para colocarlas entre él y su agresor.
Se produce el combate, donde el ave más grande decide huir ante la agresividad de su oponente. El Halcón peregrino regresa al lugar donde le espera la hembra.
Dos curiosidades: Parece ser que el nombre de peregrino le viene de su costumbre de que una vez terminado su periodo reproductor suele extender su territorio de campeo, desplazándose incluso a lugares muy lejanos al territorio de cría.
Se dice que no sabe construir nido, por lo que sólo hace un hueco en la fina arenilla del acantilado o del roquero donde pone sus 2-4 huevos, aunque en ocasiones coloca algunas finas ramillas (En ocasiones anida en viejas construcciones avandonadas)

sábado, 13 de marzo de 2010

Las aves urbanas beneficiadas por la crisis

La disminución paulatina de las zonas verdes en los centros urbanos ha supuesto para las aves un recorte sustancial de su hábitat para la obtención de alimento y del resto de sus actividades anuales, como pudiera ser la reproducción, las zonas de descanso o del microclima adecuado para pasar los duros días del invierno.
Las fotos son un claro ejemplo de cómo se tienen que buscar la vida las aves para subsistir, en muchos casos la escasa hierba que sufre para germinar entre los adoquines les sirven como alimento.
Hoy en día la crisis general les ha supuesto otro medio alimenticio, aunque no deja de ser una mera transición. La falta de trabajo y la drástica disminución económica de muchas familias ha generado un aumento poblacional de visitantes a los parques y jardines, con el consiguiente aumento de migas, pipas y restos orgánicos de otros alimentos que benefician alegremente a nuestros pájaros urbanos.
Este pequeño verdecillo (Serinus serinus) de escasos 11cm es de las aves que más sufre esta falta de vegetación, ya que su alimentación la realiza en el suelo, estando basada principalmente de hierbas bajas, semillas muy pequeñas, de un pequeño número de insectos o arañas.
El verdecillo está presente en todo Aragón de forma extensiva, pero en la época invernal pocos ejemplares se quedan en las zonas cercanas al Pirineo, descendiendo entonces a los valles y cercanías de los centros urbanos. Siendo otra razón para impedir que nuestras zonas verdes disminuyan.
El canto del macho es chirriante desde el alto de una rama, aunque sólo canta en el periodo reproductor, especialmente en primavera. Se dice que su sonido es parecido a cuando de fríe el aceite en una sartén, también hay quien dice que parece que su sonido de asemeja a la palabra “fríe”. Sus vuelos nupciales son parecidos a los de una mariposa.
Las fotos anteriores corresponden a un hermoso macho, donde le delatan sus colores amarillo-verdoso muy llamativos y contrastados destacando sobre su cuerpo listado, con sus alas pardo-negruzcas donde se le observan unas visibles bandas alares mucho más claras. La hembra es de tonalidades más apagadas, donde el amarillo intenso del macho pasa a ser verdosa.