Lo más llamativo de este acróbata pajarillo es su destacada cresta dirigida hacia atrás de color blanquecina salpicada de puntos negros. En el recorrido de las fotos puede verse la diferencia de edad, correspondiendo la que preside la entrada a un ejemplar joven, al disponer de una cresta más bien corta, bastante apagada y poseer el dibujo de la cara en forma de media luna menos definido que las fotos de los adultos.La hembra del Herrerillo capuchinos (Parus cristatus) construyen un nido diferente cada año, normalmente aprovecha los huecos de los árboles viejos o lo construye en tocones o ramas podr
idas cercanas al suelo, para ello picoteará con su afilado pico tanteando la madera hasta que encuentra la zona más blanda. La cavidad del agujero lo forra de musgo y lo tapizan de ramillas vegetales, pelos y plumas. La hembra además realizará toda la incubación mientras el macho se dedicará a conseguir el alimento necesario. A pesar de construir un nido cada año éste suele ser utilizado para una segunda puesta sobre el mes de junio, una vez sacado adelante su primera pollada (lo normal es una nidada por año)
El capuchino es de comportamiento inquieto, acróbata, vivaracho y de un tamaño no superior a los 12cm (posee una envergadura cercana a los 20cm).Es sedentario y frecuenta los bosques de pinos maduros, hayedos y abetos, suele evitar las zonas despobladas de vegetación. Su alimentación principal es la de los insectos y arañas, en invierno su dieta varía un poco y se conforma con semillas y alguna baya, también rebusca entre la corteza de los árboles en busca de los diminutos huevos de insecto. Es fácil observarlos sobre las ramas llenas de líquenes donde rebusca sus deseados insectos.
Sus hábitos alimenticios le hacen ser otra de las especies importantes en la lucha contra las plagas forestales, y por lo tanto ser una de las que se debería de cuidar para mantener un equilibrio natural adecuado. Dado su carácter reproductivo es uno de los pájaros que más asiduamente visitan los nidales artificiales.
Hoy más que una adivinanza es un adelanto a una próxima entrada ¿qué pájaro se está acicalando el plumaje? ¿Se podría saber si es adulto o joven?



En esta foto frontal puede verse la cara de alegría del "padrazo" del joven alimoche que vuela a escasos metros de él. Sus “maestros” padres pretenden en estos primeros vuelos, realizados sobre los prados de montaña, que coja experiencia de vuelo, que sus músculos se fortalezcan y que adquieran la destreza necesaria para localizar la comida antes de emprender su largo viaje africano.
Los alimoches no suele realizar sus nidos en altitudes superiores a los 1100 metros, pero una vez que saltan los volanderos del nido se suelen desplazar por encima de esas altitudes en busca de los deseosos prados alpinos.


