viernes, 10 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
Un pequeña reseña sobre el Lince boreal
El Lince boreal (Lynx lynx) es el felino más grande del continente europeo. Se piensa que está extinguido en la parte oeste de Europa, aunque siempre hay citas aisladas de posibles observaciones. En una entrada anterior ya se nombró algunas de estas citas, por lo que hoy sólo nombraremos la posible existencia de algún individuo en el territorio aragonés, más por la “esperanza” que pueda haber algún rincón aislado donde pueda vivir que por la “certeza” de que así sea.Por las citas aparecidas a lo largo de los años se piensa que de existir algún tipo de lince éste sería el boreal, ya que se descarta cualquier posible expansión del lince ibérico de sus territorios habituales. A mediados del siglo pasado ambas especies habitaban en la península ibérica pero la persecución a los que fueron sometidos les hizo esconderse en los lugares más inhóspitos, así las únicas posibilidades de supervivencia las encontraron en las montañas o en las grandes propiedades no roturadas.
Los linces son unos preciosos gatos con pinceles en la punta de las orejas, con cola corta con la punta negra y un pelaje pardo amarillento. Patas poderosas moteadas de oscuro. En las fotos destaca sus preciosos ojos, que denotan su buena visión, de ahí el dicho “tiene una vista de lince” y también sus grandes orejas en punta que le garantizan una sensibilidad auditiva fuera de lo normal.Su comportamiento es típicamente nocturno, aunque empieza en el crepúsculo del día y puede adentrarse en el amanecer, aunque sólo sería de regreso a su estancia habitual.
Me ha parecido muy didáctica la forma con la que Fernando L. Rodríguez narra en su libro “reptiles y mamíferos ibéricos” su comportamiento y arte de caza, en el cual dice “El félido, cual sombra huidiza, va pasando entre jaras, brezos y matojos sin hacer el menos ruido. De pronto se para, husmea el aire y luego continúa, con sus orejas, de hermosos pinceles, bien tiesas. Anda unos metros, se para y mira con curiosidad en derredor. Un mayar de mochuelos y cornejas entonan una canción del campo. Hay ya grandes manchas de nieve indicando el comienzo de la época fría, y en el bosque la vida va perdiendo color.De un brinco tremendo, iniciando loca carrera, sale una liebre de su encame. El lince da un gran salto, luego otro y en el tercero, la pobre liebre queda aprisionada entre sus garras. Un tremendo zarpazo en el cuello deja ver el inconfundible color de la sangre entre el pelo, y un mordisco en la nuca acaba con la infeliz. Empieza el festín. Aprisionada la pieza entre las patas delanteras, el felino le quita la piel para comer carne limpia….” La cita corresponde a un lince ibérico, pero bien podría ser la narración de la caza de un boreal.
El Lince boreal es una especie típicamente forestal, aunque suele salir de sus refugios arbolados para adentrarse en los campos y praderas en busca de comida.
Las estrategias de reducción de la violencia basadas en la sociedad
Las estrategias de reducción de la violencia basadas en la sociedad
Las estrategias de reducción de la violencia basadas en la sociedad se centran en factores culturales, sociales y económicos, y en cómo éstos modelan diversos ámbitos y comunidades enteras.
Entre las estrategias centradas en estos factoresmás generales de la sociedad se cuentan las siguientes:
• Medidas legislativas y judiciales, como la promulgación o mejora de leyes contra la violencia sexual o de pareja, o contra el castigo físico de los niños en el hogar, la escuela u otros ámbitos; leyes que estipulen la notificación obligatoria del maltrato de menores y ancianos, y procedimientos para tratar los casos de violencia intrafamiliar o sexual.
• Tratados internacionales: muchos tratados y convenios internacionales guardan relación con la prevención de la violencia. Además de establecer modelos para las legislaciones nacionales, son instrumentos sumamente valiosos para sensibilizar a la población.
• Modificaciones de las políticas a fin de reducir la pobreza y la desigualdad y mejorar el apoyo a las familias; por ejemplo, mediante planes de asistencia social y desarrollo económico, creación de empleo, mejora de la educación, permisos de paternidad o maternidad, empleo para las madres y medidas para garantizar la atención infantil.
• Esfuerzos por modificar las normas sociales y culturales. Son especialmente importantes para hacer frente a los problemas de género, la discriminación racial o étnica y las prácticas tradicionales lesivas, todos ellos profundamente enraizados en el entramado social.
• Poner en práctica programas de desarme y desmovilización en los países que emergen de conflictos, incluida la oferta de puestos de trabajo para los excombatientes.
Se cree que las tasas de maltrato y abandono de menores podrían descender significativamente si se lograra hacer frente con éxito a la pobreza, mejorar los niveles educativos y las oportunidades de empleo, y elevar la accesibilidad y calidad de la atención de salud infantil.
Investigaciones llevadas a cabo en varios países indican que los programas de gran calidad para la primera infancia pueden compensar las desigualdades sociales y económicas y mejorar en los niños resultados tales como el desarrollo y el éxito escolar que pueden también reducir las tasas de violencia juvenil.
Se han instituido en varios países medidas para reducir la violencia armada, como una vigilancia policial más estricta de la posesión ilegal de armas o normas más restrictivas para su almacenamiento,a fin de prevenir el robo y el tráfico de armas robadas. Con ellas se ha logrado reducir las tasas de homicidio y suicidio en algunos ámbitos.
Frente al suicidio también se han mostrado eficaces las limitaciones severas a la venta de productos agrícolas tóxicos y medicamentos, y la eliminación de sustancias nocivas,como el monóxido de carbono del gas de uso doméstico y los gases de escape de los automóviles.
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