sábado, 4 de diciembre de 2010

Niños combatientes en el mundo.

Niños combatientes en el mundo.

Reclutar niños y niñas soldado es una práctica habitual en el seno de muchos conflictos en todo el mundo. En algunos, años y años de guerra han agotado a los adultos en edad de combatir: sólo quedan niños.

En otros casos, la guerra y la violencia se tornan una situación normal, la única que muchos niños y niñas han conocido. Los niños soldado garantizan la "protección" a muchas familias si los entregan a los ejércitos. Algunas bandas armadas reclutan niños simplemente para que no sean reclutados por el enemigo.

Pero, lamentablemente, los niños y niñas aportan "ventajas adicionales" a las bandas armadas, ya que son mejores soldados, con más vigor, obedecen sin rebelarse ni organizarse, son fácilmente reemplazables, además de fanáticos en su adhesión al grupo. Realizan labores especialmente peligrosas como desminar, espiar o misiones suicidas. Y por supuesto, cumplen una función de objeto sexual para los adultos.

Estos niños y niñas han sido secuestrados en la calle o sacados de las aulas, campos de refugiados o campos de desplazados internos. Otros muchos son forzados a salir de sus casas a punta de pistola, mientras unos padres angustiados los ven partir sin poder hacer nada. Otros son reclutados mientras juegan cerca de casa o caminan por la carretera.

Se sabe que algunos niños se han unido a las fuerzas del ejército o la milicia de forma "voluntaria" ante la desintegración de las familias a causa del conflicto, las condiciones de pobreza y el desplome de servicios sociales básicos, como los centros educativos y de salud.

El reclutamiento y la utilización de menores de 18 años en los conflictos armados constituyen crímenes de guerra y, por consiguiente, son crímenes cometidos contra toda la comunidad internacional.

Los reclutadores suelen enviar a estos niños a campos de entrenamiento junto a los adultos para que reciban formación y adoctrinamiento militar. Reciben un trato violento y, en algunos campos, han muerto debido a las deplorables condiciones en que vivían. Tras varias semanas de entrenamiento, son utilizados en primera línea de fuego, como carne de cañón.

Son obligados a servir como señuelos, detectores de la posición enemiga, guardaespaldas de sus comandantes o esclavos sexuales. A menudo, también se utiliza a niños y niñas como porteadores de la munición, el agua o los alimentos y como cocineros.

En las líneas de combate, los reclutadores obligan a los niños reiteradamente a cometer abusos, violaciones y asesinatos, contra civiles y soldados enemigos. Incluso se les llega a forzar a matar a miembros de su propia familia, y a otros a participar en actos sexuales y de canibalismo con los cadáveres de los enemigos muertos durante los combates. A menudo se les administran drogas y alcohol para hacerlos insensibles a las emociones cuando cometen estos crímenes.

Algunos ex niños soldados a los que se había desmovilizado dijeron a Amnistía Internacional que temían volver a sus comunidades porque sus vecinos habían presenciado su participación en los crímenes.

El coste personal que deben pagar los niños y las niñas soldado es muy elevado: insensibilizados y profundamente traumatizados por la experiencia vivida, a muchos les siguen asediando los recuerdos de los abusos que presenciaron o que les obligaron a cometer.

En el caso de las niñas soldado, además de la brutalidad y el trauma derivados de las violaciones en sí, estas agresiones sexuales pueden producirles lesiones físicas graves y embarazos forzados, así como contagio de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
No se conoce el número real de menores movilizados. La cifra oficial lo sitúa en torno a 300.000. Hay que tener en cuenta que en muchos de los países donde hay más menores reclutados no hay registros de nacimiento ni identificaciones que permita cuantificarlo.
Cuando termina el conflicto no cuentan como bajas, no se sabe dónde están y no se les puede reeducar. Los niños capturados por el ejercito contrario, mueren, son torturados o reeducados para trabajar para el nuevo ejército.

PAÍSES QUE RECLUTAN NIÑOS Y NIÑAS

AFGANISTAN
ANGOLA
BURUNDI
CAMBOYA
COLOMBIA
FILIPINAS
GUATEMALA
GUINEA BISSAU
HONDURAS
IRLANDA DEL NORTE
KOSOVO
LIBERIA
MOZAMBIQUE
MYANMAR
NEPAL
NICARAGUA
R.D. CONGO
R. CHECHENIA
EL SALVADOR
SIERRA LEONA
SOMALIA
SRI LANKA
SUDÁN
UGANDA

viernes, 3 de diciembre de 2010

jueves, 2 de diciembre de 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Milano... ¿pájaro o pez?

Estas dos fotos de milano nos dejan claro la diferencia más palpable que hay entre las dos especies de que tenemos en la Península. Aunque en la posición de reposo, y sin buena visibilidad, pudiéramos tener alguna duda, aunque siempre es más claro el milano real, cuando levanta el vuelo y lo vemos planear su cola nos delatará con claridad qué especie estamos observando.
La cola profundamente ahorquillada pertenece al de un milano real, mientras la del milano negro lo es mucho menos y además es bastante más oscura.
Ambos milanos son expertos voladores, con mucha agilidad y destreza. Su cola le sirve de perfecto timón, tanto es así que la mayor parte de las veces, el simple movimiento de la cola le sirve para dirigir el vuelo y cambiar de dirección.
Cuando realiza el “aterrizaje” utilizan la cola como “efecto frenado”, la bajan y al extender sus alas y al batirlas hacen reducir la velocidad, esto es acompañado con un movimiento de la cabeza que proporciona el cambio adecuado del centro de gravedad del cuerpo.
Aunque sea repetirme un poco… ya que se nombró en una entrada anterior sobre su vuelo… incluyo las conclusiones que en su día llegó Leonardo Da Vinci en sus horas de observación de estas aves, que le proporcionaron importantes datos “técnicos” para sus posteriores prototipos de aeronaves: “Son muchas las veces que el ave golpea la punta de su cola para dirigirse, y en esta acción las alas las utilizan a veces muy poco, a veces nada en absoluto. En la cola del Milano se da el golpe de aire que presiona con furia y cierra así el vacío que el movimiento del ave deja tras de sí, sucediendo esto a cada lado del vacío así creado”.
El Mosquitero: Otro "fumigador" natural para nuestras masa forestal

Aquí tenemos a otra familia de diminutos pajarillos. Su nombre, mosquiteros, le viene por su alimentación insectívora que captura entre las ramas y las hojas. Aunque es un ave principalmente arborícola, no es extraño verlos también por el suelo en busca de insectos y arañitas entre la hierba, así como en los lugares donde hay humedad donde es más fácil la concentración de ellos.
Sus hábitos alimenticios les hace ser otro importante "elemento" para en la conservación de la masa forestal. Su frenética actividad, nerviosismo y constancia, garantiza un importante equilibrio natural por la disminución de las plagas que acosan a nuestra vegetación. Siendo por lo tanto otra de las especies que se debería tener especial cuidado para que no descendiera su población actual, aunque sea "diminuto" y no tengan colores muy llamativos.
En contra de su posición natural, ambas fotos de estos mosquiteros, se realizaron en el suelo, uno cercano a un bebedero natural y el otro mientras rebuscaba entre la hierba.

Su inquietud y nerviosismo le ha llevado a recibir dichos como "te mueves más que un mosquitero" o "callas menos que una mosquita" en alusión a su incesante canturreo.
Al igual que pasa con este precioso petirrojo, el blog se da la vuelta durante una semana, aunque miremos siempre de reojo