jueves, 13 de enero de 2011

Ataque de tiburón en aguas de Quintana Roo (México)

Juan Miguel Infante Ramírez fue trasladado al Hospital General de Chetumal porque al parecer fue atacado por un tiburón en su viaje de Cuba a México. 

"Los tiburones no son tontos: eligen sitios espectaculares"


Aunque no hay más detalles, y presumiblemente no los habrá, la historia es la siguiente según el propio testimonio de los protagonistas: un grupo de 13 balseros cubanos se hicieron a la mar, como tantos otros antes, en busca de un futuro mejor. Tomaron rumbo hacia México (no se sabe si por voluntad propia o porque el mar los llevó hacia allá). En el camino, naufragaron, y finalmente 5 arribaron a la Bahía de Chetumal, en el sur del turístico estado de Quintana Roo. Uno de ellos estaba gravemente herido, según sus propias declaraciones, víctíma de un ataque de tiburón. Por este motivo, se entregaron nada más llegar, y el herido ya se encuentra hospitalizado.
Presumiblemente, 8 personas continúan en alta mar, aunque la búsqueda efectuada no ha dado ningún resultado. Diecisiete días hace ya desde que partieron de Cuba.

Éste sería el primer ataque de tiburón de 2011, pero como digo, no creo que se recoja en las estadísticas, ni en el ISAF, por varios motivos:
- El estado de Quintana Roo (Cancún, Playa del Carmen, etc.) es un destino turístico muy importante, y no interesa hablar de presencia de "tiburones" (excepto, como mucho, de tiburones ballena en isla Holbox, y eso porque también generan su propio turismo, más ecológico y concienciado).
- Balseros cubanos indocumentados en México. Con esto ya está todo dicho, ojalá me equivoque, pero no creo que sepamos más de esta historia, ni de la posterior evolución de Juan Miguel Infante Ramírez. Desde aquí le deseamos que se recupere de sus heridas y pueda cumplir su sueño de una vida mejor.

La noticia del ataque ha aparecido en medios de comunicación de los países relacionados con el hecho: tanto en periódicos mexicanos, como de Cuba.

Vuelve la burra al trigo(y al maíz)

Tu tú tu tu túuuuuuu ! vuelven a la carga.

Que poco estaba pasando últimamente. Demasiada tranquilidad como para ser cierto.

Bueno, paso lo del indoamericano, Albariño y que se yo....se estaba esperando por donde iba a venir el siguiente golpe

Pero habrase visto gente más angurrienta que los agrogarcas!? Que lo parió !!!

Bueno; por lo menos le ponen onda para mantenernos entretenidos. 678 ya era un embole.

miércoles, 12 de enero de 2011

Shark in Venice - Cartel

Como insana curiosidad, y con ánimo "coleccionista", hoy os traigo el cartel de la infame
"Shark in Venice"

"El gondolero, o se ha quedado de piedra, o ya nada le impresiona en esta vida..."
No he tenido el "placer" de verla, pero me parece que de ésta voy a pasar ;-)

martes, 11 de enero de 2011

The Reef (2010) análisis

Ya está, ya he visto The Reef (2010) y... ¡me ha gustado bastante! Desde luego, ha sido una grata sorpresa, dado que mis expectativas sobre el film eran bastante bajas.

Evidentemente, se trata de una película "humilde", sin grandes presupuestos, con muy pocos personajes,  y la trama es muy concreta: tiburón persigue a náufragos, y no permite complicaciones argumentales, ni sorpresas en el guión.

La crítica cinematográfica no la ha tratado muy bien, según he podido comprobar en mis navegaciones internaúticas, así que esta perspectiva la dejo para otros.
Desde el punto de vista de la temática de este blog, pasamos a continuación a realizar un análisis "tiburonil" de la cinta.

"Parece que al fondo se ve una sombra..."



En primer lugar, la decisión del director Andrew Traucki de no contar con "animatronics", ni tiburones digitales generados por CGI, se muestra muy acertada. El director sabe mostrar al animal, tanto en las primeras visiones que tenemos de él, como en los ataques. Especialmente (SPOILER, SPOILER!!) en el primero, a mi juicio, el que ha quedado mejor resuelto.
La técnica que han utilizado es superponer imágenes de un tiburón blanco real con las de los actores, dando en general un resultado suficiente. Desde luego, mucho mejor que esos tiburones que aparecen en subproductos como "Mega shark vs giant octopus", "Tiburones en Venecia", etc.

Una cosa que me ha gustado mucho (SPOILER), algo que seguro que todos hemos hecho infinidad de veces) es cuando el único personaje que ha conseguido unas gafas de bucear, continuamente sumerge la cabeza para mirar hacia el azul profundo del mar, buscando atisbar si hay una sombra o no... ya sabéis a lo que me refiero. Sólo que en esta película sí que aparece esa silueta temible, y me pareció un momento memorable.

Las interpretaciones (pánico, tensión, rabia, etc.) me han parecido estupendas, los actores muy creíbles en esa situación límite de estar acechado por un blanco en medio del océano. Y otro acierto es que refleja esa timidez del gran tiburón, que pudiendo arrasar con todo, da vueltas, acercándose un poco más vez, desapareciendo de repente, para volver horas después...

Un detalle muy sutil que se puede apreciar es que se nota que la cinta está hecha por australianos: ellos tienen una manera más "natural" de asumir que los tiburones existen y que el mar tiene sus riesgos en determinadas circunstancias. Para ellos no es "el mal", un monstruo terrible, (esta visión es más "occidental"), sino algo cotidiano en cierta manera, algo que no es bueno ni malo en sí mismo, simplemente "es", está ahí, y hay que tenerlo en cuenta.

Como punto negativo, en determinadas escenas he notado ese recurso de estar filmando "en la orilla", haciendo ver que se está en alta mar. Ya sabéis, el color del agua es distinto: menos azul, se adivina arena en suspensión y todo eso.

En resumen: no es la película del siglo sobre escualos, pero es un producto más que digno, y eso ya es mucho decir en este subgénero del terror que son las películas con tiburón.

La historia en que se basa, es un hecho real que sucedió en 1983 en Queensland, que será objeto de un próximo post.
CICLO DEL MALTRATO INFANTIL
El niño y el adolescente por su vulnerabilidad y dependencia del adulto son los destinatarios más frecuentes del maltrato.