jueves, 10 de marzo de 2011

Clara Campoamor



Clara Campoamor

A ningún político de ninguna época, a ningún diputado o representante del pueblo debe tanto la democracia en España como a Clara Campoamor. Le debemos nada menos que el sufragio universal, idea aparentemente muy admitida pero que para hacerse realidad precisa que las mujeres tengan los mismos derechos electorales que los hombres, durísima tarea que ha consumido en casi todos los países las energías de varias generaciones de mujeres y de hombres amigos de la igualdad. En el nuestro, se consiguió de golpe, sin aparente esfuerzo, porque el esfuerzo lo hizo una persona sola.
Clara Campoamor fue una mujer que se hizo a sí misma, que luchó siempre contra todo, contra todos y contra todas -«mi ley es la lucha», decía- para conseguir una España en donde la cuna fuera un origen, no un destino, y donde la Ley no fuera un castigo sino un amparo. Nació el 12 de febrero de 1888 en una familia humilde del madrileño barrio de Maravillas. Su padre, Manuel Campoamor Martínez, había nacido en Santoña y era contable en un periódico madrileño. Su madre, Pilar Rodríguez Martínez, era modista, y de los tres hijos que tuvo el matrimonio vivieron dos, Clara e Ignacio. Cuando Manuel murió, Pilar tuvo que sacar a todos adelante con su trabajo. Clarita dejó la escuela y se puso a ayudar a su madre repartiendo ropa. Entró luego de dependienta en una tienda y a los 21 años hizo oposiciones para auxiliar del Cuerpo de Correos y Telégrafos. Las ganó y empezó a trabajar en 1910 en San Sebastián.
En 1914 hace oposiciones para profesora de adultas en el Ministerio de Instrucción Pública, ganándolas con el número uno. Pero sólo puede enseñar taquigrafía y mecanografía, ya que no tenía siquiera el Bachiller. Decide entonces estudiar mientras sigue ayudando a la familia. Además de sus clases, trabaja como mecanógrafa en el Ministerio y en el diario maurista La Tribuna como secretaria del director, Cánovas Cervantes, más conocido como El Nini (ni en política era Cánovas, ni escribiendo Cervantes). A Clara este puesto le permitió, sin embargo, conocer a gente, interesarse por la política y convencerse de que ése era también su sitio. En 1920, cumplidos ya los 32, empieza una vida nueva: se matricula como alumna de Bachillerato, que termina en dos años, y a continuación en la Facultad de Derecho, concluyendo la carrera en otros dos. Con 36 años se convierte en una de las pocas licenciadas españolas y dispuesta a ejercer, cosa que hace desde 1925. Sus ideas sobre la igualdad de la mujer la acercan al PSOE y prologa el libro de María Cambrils Feminismo Socialista, dedicado a Pablo Iglesias. Pero ni ella era socialista ni aceptaba la colaboración del PSOE con la Dictadura. Creó la Asociación Liberal Socialista, pero la dejó cuando no pudo conseguir su definición republicana. Mantuvo una gran actividad como conferenciante en la Asociación Femenina Universitaria y la Academia de Jurisprudencia, defendiendo siempre la igualdad de la mujer y la libertad política.
Ilegítimo pero con indudable ánimo renovador, el régimen primorriverista ofreció a tres abogadas jóvenes y prestigiosas -Clara Campoamor, Victoria Kent y Matilde Huici- entrar en la Junta del Ateneo. Sólo Victoria Kent aceptó. Cuando la Academia de Jurisprudencia otorgó a Clara Campoamor la Cruz de Alfonso XII, por su Premio Extraordinario, también la rechazó, como gesto republicano. A pesar de su origen humilde y su rápida ascensión social, no abandonó la austeridad en su vida privada ni la fidelidad a sus principios.
Trabajó con Martí Jara, buen amigo de Azaña, en el embrión de Acción Republicana, en cuyo Consejo Nacional figuró al principio. Nunca logró su ideal estratégico: la fusión de todos los republicanos en un gran partido de centro, con Azaña como delfín natural de Lerroux.
Tras la sublevación de Galán y García Hernández en Jaca, su fusilamiento y el proceso del Comité Revolucionario, Clara asumió la defensa de los implicados, entre ellos su hermano Ignacio. Los pobres lo pagaron más caro que los ricos, como recordó después. El abandono del trono por Alfonso XIII, tras el triunfo republicano en las grandes ciudades, llevó al Poder de la noche a la mañana a sus clientes, convertidos en Gobierno Provisional. Se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes y aunque el mito dice que la República dio el derecho al voto a la mujer, no fue así. La II República supuso un retroceso frente al derecho de voto femenino parcial otorgano por Primo de Rivera. En 1931, la mujer pudo ser elegida, no electora. Y Clara Campoamor salió diputada en las listas del Partido Radical, al que se afilió por ser «republicano, liberal, laico y democrático». Su propio ideario político.
Formó parte de la Comisión Constitucional, de 21 diputados, y allí peleó eficazmente por establecer la no discriminación por razón de sexo, la igualdad legal de los hijos habidos dentro y fuera del matrimonio, el divorcio y el sufragio universal, generalmente llamado voto femenino. Todo lo consiguió menos el voto, que tuvo que debatirse en el Parlamento. Y allí es donde Clara Campoamor se ganó un puesto imperecedero en la memoria de la libertad española.
La izquierda, con excepción de un grupo de socialistas y algunos republicanos, no quería que la mujer votase porque se suponía que estaba más influida por la Iglesia e iba a favorecer a las derechas. Estas tampoco lo querían pero lo apoyaban porque creían que les podía favorecer. Entonces, el partido Radical Socialista puso frente a Clara a la otra diputada, Victoria Kent, para negar el voto de la mujer aplazándolo sine die. El debate fue extraordinaio y la Campoamor arrolló. Pero no tenía mayoría. La consiguió con el apoyo de la minoría derechista, la mayoría del PSOE y algunos republicanos. Victoria Kent y los radicales trataron de ganar lo perdido mediante una enmienda constitucional, pero Clara la desbarató.
Cuando la derecha abandonó el Parlamento por la Ley de Congregaciones se hizo el último intento para impedir el voto femenino, pero la Campoamor no sólo se impuso en el debate sino que, contra pronóstico y por sólo cuatro votos, lo ganó. Apoyándose en el PSOE y en algunos republicanos de derecha, derrotó a los socialistas de Prieto y a los republicanos de su propio partido, el Radical, el Radical Socialista y el de Azaña. Prieto salió del hemiciclo diciendo que aquello era «una puñalada trapera a la República». Hubo un gran escándalo. Y cuando en el 33 la CEDA ganó las elecciones y Lerroux formó gobierno, sin ellos y con ellos, toda la izquierda le echó la culpa de su derrota a Clara Campoamor. Fue su muerte política.
En el 33 no consiguió renovar su escaño, en el 34 abandonó el Partido Radical por su subordinación a la CEDA y los excesos en la represión del golpe revolucionario de Asturias. Pero cuando, en 1934, pidió, con la mediación de Casares Quiroga, ingresar en Izquierda Republicaca -fusión de radicalsocialistas, azañistas y galleguistas-, la sometieron a la humillación de abrirle un expediente y votar en público su admisión, que fue denegada.
Dos afiliadas pasearon en alto su bola negra, jactándose de la venganza. No entró en las listas del Frente Popular, que ganó por una mayoría más amplia que la derecha en 1933 y, evidentemente, con el voto femenino. Nadie le pidió disculpas. Escribió entonces, y publicó en mayo de 1935, Mi pecado mortal. El voto femenino y yo, testimonio de sus luchas parlamentarias y uno de los libros políticos más admirables y menos divulgados del siglo XX español.

La guerra la pilló por sorpresa y huyó de Madrid temiendo que la pasearan sus republicanos. En 1937 publicó en París La revolución española vista por una republicana, en francés, nunca editado en español. Vivió una década en Buenos Aires y se ganó la vida traduciendo, dando conferencias y escribiendo biografías -Concepción Arenal, Sor Juana Inés de la Cruz, Quevedo-. Trató de volver a finales de los 40 y a comienzos de los 50, pero se topó con que tenía que ser depurada por haber pertenecido a la logia masónica Reivindicación. A diferencia de otros exiliados, ella se negó a declarar por un delito legalísimo cuando se cometió. Así, por principios, se quedó en el exilio para siempre.
En 1955 se instaló en Lausanne (Suiza), trabajando en un bufete hasta que perdió la vista. Murió de cáncer y de nostalgia en abril de 1972 y mandó que sus restos fueran incinerados en San Sebastián, donde se hallaba al instaurarse la II República.
Concha Fagoaga y Paloma Saavedra, en su reedición de El voto femenino y yo, en 1981, citan una carta de Clara Campoamor en 1959 a Martín Telo: «Creo que lo único que ha quedado de la República fue lo que hice yo: el voto femenino». Cierto. Y con sólo el voto masculino nunca habríamos alcanzado el sufragio universal.

La lista de buena fe

 -Don Eduardo, lo de los dos primeros está hecho

 -Formidable! Mañana les entrego la del mes que viene y arreglamos lo de ustedes



¿Paranoico yo?

Sinvergüenzas



Uno no deja nunca de sorprenderse.

Recién viendo Crónica y yendo a la web de Ámbito Usurero, se puede ver que un grupo de tipos haciendo quilombo, que se autodenominan soldados movilizados durante la guerra de Malvinas o "continentales" reclaman guita al estado.

Lo más dramático de todo esto es que LA NAZIón y Ambito Usurero titulan que la protesta es de ex-combatientes !!! Que hijos de puta!

Miserables del orto! Ex combatientes de que???? Ex-combatientes las pelotas!!!!

Pero, estamos todos en pedo?? No está pegando mal el mate con glifosato??? o que carajo pasa??

Unos tipos que hacían la colimba y que estuvieron a miles de kilómetros de la primera bala, reclaman lo que con toda justicia les reconoció Néstor Kirchner a los ex-combatientes de verdad! Esos muchachos ya grandes, que pululaban en los colectivos pidiendo limosnas porque nadie les quería dar trabajo, por las dudas..no vaya a ser que hayan quedado medio loquitos por la guerra,vió?

Tuvo que venir Néstor Kirchner a reconocerles sus derechos!

Es una falta de respeto descomunal!  Primero a los héroes caídos,segundo a los mutilados del cuerpo y de la mente y luego de los que se cagaron de frío con la patas mojadas y desfalleciendo de hambre en la trincheras llenas de agua, con temperaturas de 15 grados bajo cero!Una falta de respeto a todos esos pendejos de 18 años que no podían dormir a la noche por los interminables bombardeos navales! Es una afrenta a aquellos que vieron caer a sus compañeros!

Ahí se puede ver un pelotudo que se corta con un cuchillo, por el reclamo. Podría probar con el cogote!

Parece ser que  si le dan bola a este reclamo, los que estuvieron a punto de entrar en guerra con Chile en el 78, también podrían reclamar alguna pensión de CASI-guerra.

Para colmo los impresentables del gobierno de mi provincia les hacen caso.

YO!  incluso voy a ir a reclamar y cortar calles, porque en mi pueblo teníamos que poner frazadas en las ventanas y cintas a los faros de los autos durante los oscurecimientos de diciembre 1978! y también nos cagabamos de miedo a un bombardeo!

Dejémonos de joder!!!

M-E-S-S-I

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ladrándole al "Perro"



Antes de empezar declaro: que Horacio Vertbisky es uno de los periodistas más respetados y admirado por quién esto escribe. Hecha la salvedad sigo.

El periodista Horacio Vertbisky en su columna dominical de Página12 criticó el pragmatismo del gobierno K, para acompañar a determinadas figuras de la política. Pragmatismo que hasta el momento ha sido el sello del kirchnerismo.

En la columna titulada "Batalla cultural, fuego amigo y candidaturas"

el señor Perro ha fustigado la candidatura de Carlos Soria, candidato que cuenta con la aprobación de la casi totalidad del peronismo rionegrino y en especial de los kirchneristas, entre ellos Pichetto, como se cuenta en el post anterior.

Debo decir que Soria nunca fué un candidato del gusto de este choripanero escriba, más bien las preferencias, el corazón e incluso las amistades me ponían al lado de Miguel Angel Pichetto. Pero, el compañero Pichetto decidió en una demostración de formidable grandeza, renunciar a sus aspiraciones personales en favor del gringo Soria.

Ahora bien, Vertbisky fustiga a Soria por su pasado en la SIDE durante el interinato de Tachuela y por una supuesta "preparación del terreno" para el asesinato de Kosteky y Santillán y por haber espiado a Cristina y Néstor. Probablemente esto último sea cierto y lo otro nunca fué debidamente investigado como para asegurarlo, ya que ni siquiera Vertbisky hace una acusación fundamentada y consistente.

También habla de su amistad con Duhalde(el malo)cuestión que no fué ni es negada por el intendente de Roca. Tampoco es negada la amistad, por el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández y que podemos decir al respecto?

Nadie le reprocha a Vertbisky su amistad con el Comodoro Juan José Güiraldes. No me va mucho eso de juzgarte por tus amistades o familiares. Por ejemplo gran parte de mi familia es profundamente gorila y no por eso los quiero menos.

Bastante ridículo me pareció que nada menos que el "El Perro" cayera en la infantilidad de publicar una foto, que hizo circular Osvaldo Nemirovsci, compañero de la boleta  de Soria en 2003, en la que aparece junto a la ex intendenta de Bariloche Chiche Costa y el genocida nazi Erich Priebke.

En la época en que se tomó esa fotografía, fines de los 80's principios de los 90's, nadie tenía ni la más puta idea de quién carajo era Priebke! Era hasta ese entonces un reconocido vecino barilochense, directivo del colegio Alemán y sería en ese contexto que es que compartió mesa con la intendenta y con el entonces Diputado Nacional. Recién en 1994 un periodista Yanki hizo conocer la noticia de quién era en realidad ese alemán que vivía en Bariloche.

Llama la atención que quién hizo circular esa foto (Nemirovsci), haya invitado  mediante una tarjeta, a una cena de la Corriente Peronista Federal hace apenas 4 meses, a la ex-intendenta que aparece en la foto junto a Priebke. Como es eso ??

No jodamos con las fotos! Demasiado rompen la pelotas con las fotos de Néstor y el innombrable o las de Boudou y el barrabrava Favale. Es deshonesto que nos corran con esas fotos, no hagamos lo mismo!

Por último debo decir que esta bendita provincia de Río Negro ya lleva demasiados años de desventuras. 28 de radicales para ser exactos.

Son demasiados años de darse frentazos para el peronismo, que nunca pudo llegar al gobierno para torcer este destino de fracasos.

Somos la provincia 21º entre las 24! con petróleo, turismo, minería, puerto de agua profunda, pesca, ganadería, fruticultura, con un todo este potencial, la provincia está limitada a pagar sueldos(bajísimos y en negro), administrar mal e inexistente obra pública. Todo lo que se hace viene del gobierno nacional y en general gestionado por el Senador Pichetto.

Para colmo, nos matan los pibes, nos reprimen, los pibes mueren quemados en los calabozos o "suicidados" con jeans o cordones.

Se quedan con la tierra, se la reparten por 30 pesos la hectárea, apapachan a los magnates como Joe Lewis, fomentan la trata de blancas...

Los rionegrinos nos hemos puesto pragmáticos porque estamos hartos de fracasos!

En este momento el único que está en condiciones de librarnos de tantos años de tristeza es Soria.

Ojalá nuestra presidenta se conduela con los rionegrinos y sea tan pragmática como nosotros.

La gestión de Soria en su ciudad es realmente fantástica, prueba de ello es cuenta con niveles de aprobación del 80%, es muy esperanzador que pueda repetir eso en toda la provincia.

Quizás Soria no sea Kichnerista. Tampoco lo son De la Sota, Urtubey, Sapag o Jorge y sin embargo con seguridad irán colgados de la boleta o llegado el caso acompañarán con el mismo pragmatismo.



Tiene razón el compañero Manuel Coronel en su comentario acá en el que recuerda lo dicho por Cristina: "Hay algunos que ahora me quieren más que antes" y es cierto gracias a Dios. Porque si no,+

de donde carajo íbamos a sacar esos 5 puntos que faltaban para llegar al ansiado 40% ????

Ahora que parece que los tenemos, no nos pongamos en exquisitos y desdeñemos lo que tanto costo recuperar.