jueves, 20 de octubre de 2011

Gadafi muere defendiendo un régimen totalitario y represivo

Gadafi muere defendiendo un régimen totalitario y represivo



El coronel Muamar Gadafi, que gobernó Libia durante 42 años, ha muerto defendiendo un régimen totalitario y represivo que tocó a su fin el pasado 23 de agosto, con la toma de Trípoli por parte de las fuerzas que se crearon para derrocar al dirigente por haber aplastado las protestas antigubernamentales de febrero.

Gadafi, conocido en todo el mundo por su excentricidades --como su equipo de exóticas mujeres guardaespaldas o las jaimas que montaba en sus visitas oficiales a otros países--, huyó de la capital cuando comprobó que las fuerzas rebeldes se estaban acercando. No había rastro de él, y algunos dijeron que se ocultaba en una zona desértica del sur del país.



El exlíder libio ha fallecido el mismo día en que las fuerzas del Consejo Nacional de Transición (CNT) --el Gobierno interino formado por los sublevados-- han anunciado la toma de las últimas posiciones que estaban en manos de los 'gadafistas' en Sirte, ciudad natal del dictador.



Gadafi tenía un carisma que, al menos al principio de su régimen, le granjeó el apoyo de muchos ciudadanos libios. Su disposición a enfrentarse a las potencias occidentales y a Israel, tanto verbalmente como con acciones, le hizo ganar un cierto prestigio en otros Estados árabes donde la gente consideraba a sus gobernantes demasiado abúlicos.



Aunque en países como Túnez y Egipto las revoluciones llevadas a cabo por sus ciudadanos provocaron la caída de sus respectivos regímenes con bastante rapidez, en el caso de Libia no fue así, y comenzó un conflicto en el que acabaron interviniendo varios países, luego comandados por la OTAN, para proteger a la población libia de los ataques de las fuerzas gubernamentales.

FÉRREO CONTROL

Durante la mayor parte de los 42 años que duró el régimen, Gadafi ocupó una posición importante en la galería de 'villanos' del mundo. Mantenía un férreo control sobre el país eliminando a los disidentes y negándose a designar a un sucesor.

El 'Guía de la Revolución', que tomó el poder en 1969 mediante un golpe de Estado militar, consiguió mejorar la relación de su Gobierno con Occidente en 2003 al renunciar a su programa para fabricar armas de destrucción masiva a cambio de la suspensión de las sanciones que le habían impuesto.

Sus días estaban contados a partir del momento en que usó sus armas contra los manifestantes y ordenó al Ejército que limpiase la ciudad de Benghazi en febrero, lo que llevó a la comunidad internacional a iniciar una campaña de bombardeos aéreos en Libia, con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, que favoreció a las fuerzas rebeldes.

El Tribunal Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra el líder libio, su hijo Saif al Islam y el antiguo jefe de los servicios de Inteligencia Abdala al Senussi por haber planeado la represión violenta de la revuelta, que comenzó en el este del país.

Cientos de manifestantes murieron abatidos a tiros por las fuerzas gubernamentales y, ya iniciada la guerra civil, mientras las fuerzas 'gadafistas' avanzaban hacia Benghazi, advirtió a los rebeldes de que no tendría "piedad ni compasión". Afirmó que iba a perseguirlos y atraparlos "callejón por callejón, casa por casa, habitación por habitación".

Uno de los ataques de la OTAN acabó con la vida del hijo menor de Gadafi, Saif al Arab, y tres de sus nietos, pero ésa no fue la primera vez que los países occidentales causaban la muerte de un miembro de su familia.

El expresidente estadounidense Ronald Reagan describió a Gadafi como un "perro loco" y envió a Libia aviones de guerra que bombardearon el complejo militar de Bab al Aziziya (en Trípoli), su base principal, en 1986, después de un atentado con bomba perpetrado en una discoteca de Berlín Occidental del que Reagan culpó a agentes libios.


"MORIRÉ AQUÍ, COMO UN MÁRTIR"

El líder libio usó el edificio bombardeado entonces, que durante 25 años no fue reparado, para pronunciar uno de los primeros discursos que dio durante la guerra. Gadafi dijo que la rebelión la habían llevado a cabo "ratas y mercenarios" que estaban bajo la influencia de drogas alucinógenas que echaban en el café y a quienes el entonces líder de Al Qaeda, Usama bin Laden, había lavado el cerebro.

A medida que pasaban las semanas, surgían rumores de que el dirigente había muerto o resultado herido en los ataques de la OTAN. Para desmentirlo, aparecía de vez en cuando hablando en televisión, aunque sus últimos discursos fueron difundidos sin imágenes, probablemente para no dar pistas sobre su paradero. En uno de esos mensajes afirmó: "No voy a dejar esta tierra, moriré aquí, como un mártir".


EXCÉNTRICO

Gadafi no ocupaba cargo gubernamental alguno y era conocido como el 'Líder Hermano' y el 'Guía de la Revolución'. Se esforzó por tener influencia en África y lo hizo, en parte, siendo espléndido con otros países más pobres utilizando los ingresos obtenidos de la explotación de los recursos petroleros libios.


En sus visitas al extranjero llamaban la atención sus excentricidades. Cuando el año pasado viajó a Italia, invitó a cientos de mujeres jóvenes a convertirse al Islam, algo que eclipsó la visita, cuyo objetivo era consolidar los vínculos entre Trípoli y Roma.

Los cables diplomáticos estadounidenses hechos públicos por WikiLeaks revelaron otros gustos del líder libio. Uno de ellos cuenta que insistió en alojarse en la planta baja cuando fue a Nueva York en 2009 para asistir a una reunión en la sede de la ONU y que se negaba a subir más de 35 escalones.
También se supo que tenía un equipo de cuatro enfermeras de nacionalidad ucraniana, una de las cuales era descrita como una "rubia voluptuosa".

SU GOBIERNO

Muamar Gadafi, hijo de un pastor beduino, nació en 1942 en una jaima cerca de Sirte, en la costa mediterránea. Dejó de estudiar Geografía en la universidad para iniciar una carrera en el Ejército. En 1969 tomó el poder a través de un golpe militar incruento en el que derrocó al rey Idriss, y en los años 70 formuló su 'Tercera Teoría Universal', una mezcla entre el comunismo y el capitalismo, plasmada en su 'Libro Verde'.

Mientras gobernaba, Libia se desarrolló rápidamente, aunque ahora la economía nacional está pagando el precio de la guerra y las sanciones. Una de las primeras tareas que emprendió fue reorganizar las Fuerzas Armadas, pero también gastó miles de millones de dólares en mejorar las condiciones de vida en el país, ganándose el apoyo de las clases populares.

Invirtió en proyectos de gran envergadura como la construcción de una fábrica de acero en Misrata o el Gran Río Artificial, una red de tuberías para transportar agua desde pozos del desierto hasta localidades costeras.
Gadafi adoptó la idea del panarabismo defendida por el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser e intentó, sin éxito, unir Libia, Egipto y Siria en una federación. Otro intento de unir Libia y Túnez tampoco tuvo éxito.

En 1977, cambió el nombre del país, designándolo Gran Jamahiriya (Estado de las Masas) Socialista Popular Árabe Libia.

Durante gran parte de su gobierno, sufrió el rechazo de los países occidentales, que le acusaban de tener vínculos con grupos terroristas y movimientos revolucionarios. Fue vilipendiado especialmente después del atentando con bomba perpetrado en 1988 por agentes libios en un avión de la aerolínea estadounidense Pan Am que cayó sobre la ciudad escocesa de Lockerbie. Murieron 270 personas.
Las sanciones que impuso la ONU en 1992 para obligar a Trípoli a entregar a dos sospechosos libios paralizaron la economía, apagaron el espíritu revolucionario de Gadafi y suavizaron su postura anticapitalista y sus discursos contra Occidente.

EL OTRO CASTILLO PITTAMIGLIO


Tanto en este blog como en los Expedientes XXL hemos tenido ocasión de hablar sobre Francisco Piria y Humberto Pittamiglio, en su calidad de únicos alquimistas uruguayos conocidos.
Vuelvo sobre el tema, esta vez para contarles algo sobre una de las construcciones vinculadas a estos personajes, en particular a Humberto (o Umberto, como buen descendiente de italianos que era) Pittamiglio.

Es en el balneario Las Flores, a unos 100 kilómetros de Montevideo, donde se levanta el "otro" castillo Pittamiglio, tan curioso como el de la capital pero mucho menos conocido.
¿Por qué digo que es menos conocido? Pues porque en los últimos cuarenta años no pudo ser visitado por el público, debido a problemas internos de la Intendencia de Maldonado. Problemas tan serios que, según dicen las malas lenguas, hasta un ex vicepresidente de la República fue impedido de ingresar por los ocupantes.

Como sea, cuarenta años en la vida de una propiedad rural no son una pavada, sobre todo cuando sus habitantes no tienen obligación alguna de mantenimiento, reparación o conservación. O siquiera de rendirle cuentas a alguien de lo que allí se hace o deja de hacer.

La buena noticia es que ha sido recuperado y ahora puede ser visitado. Se han llevado a cabo tareas de limpieza y desmalezamiento, cosa que incluso ha permitido "redescubrir" algunos elementos de ornamento que, aunque deteriorados, resultan muy llamativos. Y por supuesto, también puede "adivinarse" la presencia de otros elementos arquitectónicos y paisajísticos, de los cuales apenas quedan restos y nada más.

Como sucede casi siempre en estas latitudes, el cambio positivo no ha sido fruto de ningún programa oficial o de la gestión de ningún experto, menos que menos de los jefazos habituales.
De acuerdo a lo que me comentaron, un simple alcalde y algunos funcionarios sin galones fueron los artífices del asunto.

Pero pasemos a lo que nos interesa. 


Este castillo data de alrededor del año 1956, o sea que fue concebido y llevado a cabo cuando Pittamiglio tenía cerca de 69 años de edad. La primer pregunta que surge en forma natural es, entonces, ¿por qué emprendería esta obra a esa altura de la vida?

Podemos pensar en un hombre mayor que desea retirarse a un lugar tranquilo y apacible. Pero lo cierto es que Pittamiglio podía, de haber querido, encarar la construcción de un enorme chalet con todas las comodidades en cualquier balneario. ¿Por qué un castillo, entonces? ¿Y por qué en ese lugar?

La elección del sitio no fue casual en absoluto. Pero no responde a la ubicación que originalmente proyectó Pittamiglio, que deseaba comprar unas tierras linderas, dentro de lo que se conocía como "altos de Bella Vista". No pudo cerrar el negocio a tiempo y debió conformarse con terrenos aledaños, pero nunca cejó en su empeño: años después, las mismas parcelas volvieron a estar en venta y las compró, proyectando anexarlas.

Visto desde fuera y a distancia, la fachada del castillo hace pensar en la existencia de enormes construcciones en su interior. Pero apenas se atraviesa la entrada, uno se topa con un enorme espacio abierto que, de hecho, constituye el elemento principal del mismo.


Es fácil vislumbrar que ese enorme patio-jardín no fue un elemento paisajístico añadido en forma caprichosa, sino que es resultado de ideas deliberadamente proyectadas por quien mandó construir el castillo.

Pittamiglio solía pasar temporadas largas en ese lugar, sobre todo cuando retornaba de viajes largos y necesitaba reponer sus energías. Hombre minucioso, no dejaba detalles al azar. Pero muchos de esos detalles son, al menos en este castillo, objeto de especulación. Como si uno se viera obligado a armar un rompecabezas, sabiendo que sólo cuenta con escasas piezas rescatadas de un todo mucho mayor.

Semejante panorama puede resultar frustrante, pero no es raro. Pittamiglio murió hace 45 años, pero ese escaso lapso (que en términos históricos no es nada) ha sido suficiente para que su vida sea casi una nebulosa.


En el caso del castillo de Las Flores, la única posibilidad que queda, si uno pretende armar ese rompecabezas, es empezar por aquellos elementos fácilmente identificables que han quedado, los que el tiempo no ha borrado (aunque sí dañado). El más notorio en este jardín interior es una imagen de Cristo:


Cubierta de maleza y vegetación (pese a la altura a la que está), así fue hallada por quienes encararon la tarea de limpiar la zona cuando se recuperó plenamente la posesión de este castillo. Esta imagen fue traída de Portugal y estuvo muchos meses en el sótano del castillo de Montevideo, a la espera de que se finalizaran las obras en Las Flores y, entonces sí, se colocó como pieza última que coronaba el conjunto y le daba protección.

Podrá parecer extraño que un alquimista tenga una figura de Cristo en un lugar preponderante de su finca, pero esta contradicción es solamente aparente. La alquimia supo también practicarse en monasterios medievales y, por otra parte, ha existido a lo largo de los siglos un cristianismo esotérico (muy distinto de la versión masificada y exotérica), que originó órdenes de caballería y sociedades secretas.

El resto de los elementos remanentes en ese inmenso "patio" del castillo aporta lo que puede a nuestra historia. Puede deducirse de ellos que Pittamiglio (al igual que Francisco Piria) utilizó la llamada "vía húmeda" para sus tareas alquímicas.




En cuanto a las construcciones interiores del castillo, encontraremos una planta baja con una sala y una planta superior con tres habitaciones de reducidas dimensiones. Fuera de eso, sólo hay unas habitaciones de servicio.




Uno de los misterios adicionales de este castillo es el hecho de que no sea posible acceder a su torreón principal, no por estar bloqueado el acceso sino porque...no hay acceso alguno:


Quizás sería oportuno que se examinase a conciencia y con los medios  adecuados la estructura de este torreón y de otros puntos sin acceso del castillo. Tal vez Pittamiglio haya dejado más que mensajes simbólicos detrás de sí. Pudieran encontrarse claves provenientes de su labor alquímica.

Mientras tanto, no quedan demasiadas pistas para entender a este enigmático personaje. En parte, ha sido rescatado del olvido gracias a un libro de Mercedes Vigil, que gustará o no como escritora (y por cierto ha sido muy criticada últimamente), pero que supo elegir un tema interesante en este caso.

El castillo de Las Flores no formó parte de la herencia de Pittamiglio, contra lo que suele afirmarse.
Es cierto que en su testamento estaba previsto que pasara a manos de la Intendencia de Maldonado, pero por algún motivo desconocido, Pittamiglio lo donó a dicha Intendencia nueve meses antes de morir, lo cual no tiene ningún sentido (ya que el bien iba a tener a futuro el mismo destino, sólo que una donación implica una escritura y gastos importantes).

Otro hecho no menos extraño es que la Iglesia, una vez que supo del fallecimiento de Pittamiglio, realizó gestiones para inspeccionar tanto el castillo de Las Flores como el de Montevideo. Cosa parecida se repetiría durante la primer visita del Papa Juan Pablo II al Uruguay, cuando un miembro de su comitiva fue enviado a efectuar un "recorrido privado" por el castillo de Montevideo.
¿Cuál era el punto de interés? ¿Qué buscaban? Nunca se sabrá.

Pittamiglio había estipulado en su testamento (antes de efectuar la donación) que el destino a dar al castillo de Las Flores debía ser de "paseo público" (así como destinó a "fines culturales" el castillo de Montevideo).
¿Tendrá suerte finalmente en sus intenciones? El tiempo lo dirá.

(Va un reconocimiento para la amabilísima gente que cumple funciones en el castillo Pittamiglio de Las Flores y en el castillo Piria, siempre con buena onda aunque no se les provea ni de un folleto que ofrecer a los visitantes, cosa imperdonable en un país donde demasiados paparulos se llenan la boca hablando de fomentar el turismo...)
  

lunes, 17 de octubre de 2011

Un paseo por el medievo... Mercado Medieval de las Tres Culturas - Zaragoza

Cárabo lapón (Strix nebulosa), también llamado Cárabo de los Urales. En inglés se le conoce por Great Gray Owl
Buitre africano o buitre de espalda blanca


Águila escudada (Geranoaetus melanoleucus)Búho real (Bubo bubo) El Búho real de Bengala, también conocido como Búho real indio o Búho real de las rocas (Bubo bengalensis)

Águila de Harris, también conocido como peuco, halcón o aguililla de Harris, gavilán mixto, gavilán acanelado o gavilán rabiblancoÁguila real (Aquila chrysaetos)

domingo, 16 de octubre de 2011

¿CÓMO DIJO? ¿GUERRA CON ARGENTINA?


DÍA 1

Los argentinos nos invaden en maniobra totalmente sorpresiva.
La marina uruguaya queda descolocada, porque esperaban terribles barcos de guerra y resulta que los tipos vinieron en el Buquebús (pasajes con 50% de descuento en plan promocional).

DÍA 2

El avance argentino no parece progresar. La mayoría de las tropas queda estancada en el Mercado del Puerto, el Bar El Ancla y algunos lugares de dudosa reputación.
Finalmente se les acaba el dinero y no tienen más remedio que continuar la marcha. Ocupan el país en pocas horas.

DÍA 3



Se da a conocer la identidad del espía argentino más peligroso, Cacho Bochinche, enviado hace cincuenta años para hipnotizar generación tras generación de uruguayos.
El comandante de las tropas de ocupación le da ocho condecoraciones (7 para Ultratón y una para Cacho).

DIA 4



La resistencia uruguaya captura y decide fusilar al "muñeco" Gallardo, bajo supuestas acusaciones de espionaje.
Luego se descubre que se trataba de hinchas de Nacional encubiertos.

"Ya nos tenía podridos", declaran los fascinerosos.

DIA 5



La presidente de Argentina nombra "Gobernador de la Provincia Oriental" a Víctor Hugo Morales, quien manifiesta estar enormemente sorprendido por la designación. Le pide un tiempo de reflexión para tomar la decisión correcta......y a los cuatro nanosegundos declara estar encantado y acepta.

DIA 6

Los comandantes argentinos mantienen una reunión ultrasecreta, en la cual son abiertos varios sobres lacrados que contienen órdenes y material clasificado.
Los documentos son parte de un plan para colonizar culturalmente al Uruguay, por medio de programas televisivos, ídolos mediáticos y música diversa.

Azorados, descubren que ya todo está hecho.

DIA 7

La desmoralización hace mella en las tropas argentinas. Están hartos de jugar truco con muestra y de tomar mate amargo. El fernet se acabó hace rato. Para peor, la promo de Buquebús se termina y tienen que marcar el pasaje de vuelta.
Al final, deciden irse. Hacen unas compritas de free shop, se suben al Buquebús y se van.

Las cosas vuelven rápidamente a la normalidad. Pero antes, los embajadores intercambian 143 notas de protesta. Finalmente, el asunto se resuelve por medio de una cena diplomática de desagravio,  donde todas las delegaciones plantean que lo mejor sería crear un Organismo Binacional para la Resolución de Conflictos (80 integrantes por cada país, con presupuesto de 20 millones de dólares).

Antes de los postres, la idea ya tiene el visto bueno oficial (incluído el nuevo impuesto necesario para financiarlo).

Y reina la paz, faltaba más.

MARWAN - 15 MINUTOS