Hay algunas aves, como este Gorrión común (Passer domesticus), que realizan los conocidos baños de arena. Estos baños "en seco" les sirven principalmente para desprenderse de parásitos externos. La secuencia fotográfica da buena muestra de su esmerado procedimiento.
lunes, 14 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Fadwa Al-Labadi
Estudios de la Mujer, Directora del Centro de Estudios de Género y de la mujer. Insan (Universidad Alquds):http://www.alquds.edu/centers_institutes/ic/
Fadwa Al-Labadi, es una activista del movimiento de mujeres, titulada Estudios de la Mujer en la Universidad de Kent, en Canterbury (Reino Unido). Es Profesora Asociada de Estudios de Género y Desarrollo Social y Directora del Centro de Estudios de Género Insan y jefa de Estudios para el Desarrollo del Departamento en la Universidad Al-Quds, Jerusalén Este. Es asimismo Fulbright Visiting Scholar en la Universidad de Michigan-Dearborn, EE.UU., profesor visitante en la Universidad de York en Canadá,
viernes, 11 de noviembre de 2011
LA REPÚBLICA DE LA BOCA
Hablar sobre "la República de La Boca" no es una manera exagerada de referirse a las peculiaridades de ese popular barrio de Buenos Aires. Porque lo cierto es que realmente hubo un insólito intento de "independizar" esta zona del resto del país.
De acuerdo a la versión más aceptada, todo comenzó en el año 1882, en medio de uno de los tantos conflictos que se desarrollaban entre obreros y patrones. Tal como era común por entonces, se produjo una intervención policial que no tuvo nada de sutil, derivando en batalla campal entre uniformados y trabajadores.
Luego de esos incidentes fue que una serie de personas pensó seriamente en una especie de "secesión" de La Boca, para que los asuntos locales se resolvieran sin intervenciones "foráneas".
Se llevó a cabo una multitudinaria reunión en la Sociedad Italiana, pues la mayoría de los pobladores del barrio y de los involucrados en el conflicto eran de esa nacionalidad. Según parece, los genoveses presentes plantearon entonces la necesidad de que los problemas de La Boca se resolvieran en forma autónoma, sin intervención del gobierno argentino.
Por lo tanto, se labró un acta que fue suscrita por los presentes y enviada posteriormente al Rey de Italia, en la cual se estableció la fundación de la República de La Boca e, implícitamente, se buscó apoyo internacional.
Acto seguido, se izó la bandera genovesa en varios lugares del barrio (ahora República) de La Boca.
Cosa aún más curiosa, porque la bandera de Génova inspiraría luego los colores de River Plate:
Siguiendo con nuestra historia, bien podemos decir que la existencia de la República de La Boca fue efímera. Al parecer, al día siguiente se hizo presente en el lugar nada menos que el presidente Roca, dirigiéndose a los separatistas en tono firme y decidido pero con cierto paternalismo.
Es el propio Roca quien baja la bandera genovesa de su mástil y la entrega respetuosamente a los sublevados, a quienes sigue hablando en forma admonitoria hasta que deponen su actitud.
Y La Boca volvió a ser un barrio más de la capital argentina. Especial, diferente, pintoresco, pero un barrio al fin.
Sin veleidades independentistas.
martes, 8 de noviembre de 2011
APATÍA, DESIDIA, INSENSIBILIDAD
Fue noticia el mes pasado: una chica uruguaya que estaba en Shanghai (China) salvó a una persona de morir ahogada, mientras la gente se limitaba a mirar o (peor aún) sacaba fotos y filmaba con sus celulares, como si se tratase de un espectáculo gratuito.
Coincidentemente, pudo verse en Youtube un aberrante video que muestra un suceso acontecido también en China el mismo mes: una niña de dos años fue atropellada dos veces por sendos conductores que no se detuvieron y, posteriormente, quedó tirada en el lugar sin que nadie le prestase ayuda.
Casi veinte personas pasaron por el lugar sin tomar acción alguna, hasta que al final una señora acude y toma cartas en el asunto. Días después, la criatura fallecería.
Naturalmente, se han levantado voces airadas en todo el mundo, criticando la apatía moral de la sociedad china. Y no puedo menos que concordar con esas críticas, pero me veo en la obligación de señalar que no se trata de un fenómeno nuevo.
Por eso quise subir este post, para recordar la historia de Kitty Genovese.
Catherine Susan Genovese era una muchacha de 28 años que vivía en Nueva York. Una noche de marzo de 1964 llegó a su barrio, estacionó su coche y se dirigió a su edificio. Fue entonces cuando un hombre surgido de las sombras corrió tras ella y la apuñaló dos veces en la espalda.
Fue entonces cuando la chica herida comenzó a gritar pidiendo ayuda. Varios vecinos salieron a la ventana y uno de ellos alcanzó a gritar: "¡Deje en paz a esa muchacha!".
Con eso, tan sólo con eso, logró que el agresor dejara a su víctima tirada en el piso y se escondiera en un callejón cercano.
Pero si la pobre Kitty pensó que estaría a salvo, pronto vería lo equivocada que estaba.
No sólo nadie acudió en su auxilio, sino que cada quien volvió a su "mundito" y sus quehaceres.
Kitty continuaba gritando, solicitando auxilio, pero todo fue en vano. Treinta y ocho personas (el número se supo en la investigación posterior) hicieron oídos sordos.
La desidia de los vecinos dio coraje al atacante. Volvió a escena y alcanzó a Kitty, que se arrastraba por la acera pidiendo ayuda a gritos. La apuñaló nuevamente, la violó y posteriormente la remató a puñaladas.
¿Qué sucedía entretanto? Uno de los vecinos quiso llamar a la Policía, pero pareció dubitativo a la hora de involucrarse. Entonces, primero llamó por teléfono a un amigo policía que vivía en otra ciudad, para pedirle consejo. Finalmente, dio parte a las autoridades.
Había pasado media hora del ataque cuando uno de los vecinos del lugar bajó a la calle para auxiliar a Kitty. Increíblemente, la chica aún vivía. Pero moriría en la ambulancia de camino al hospital.
El caso fue considerado largamente por el periodismo de la época y por un ejército de expertos provenientes de diversas disciplinas. Con toda lógica, se convirtió en una denuncia pública de la violencia, la falta de compromiso y el quiebre de la moral social, pero luego otras noticias sustituyeron rápidamente a ésta (ya por entonces, la realidad que llegaba a las masas era moldeada por "las noticias del día").
Como ven, queda claro que el fenómeno de la insensibilidad ante el sufrimiento ajeno no es nuevo. No puede ser atribuído a la forma en que se vive actualmente, aunque es seguro que la sociedad posmoderna ha ampliado el desastre.
Quiero finalizar este post recordando a un héroe olvidado: Gustavo Volpe.
Es muy difícil que alguien se acuerde de él en este país, que sólo venera políticos y futbolistas.
Gustavo Volpe era un brillante estudiante de medicina, que volvía en ómnibus a su casa una noche de diciembre de 1955, tras rendir un examen de la carrera.
En medio del trayecto, notó que un "punguista" tomaba la billetera de un pasajero y se daba a la fuga.
Sin pensarlo dos veces, Volpe se bajó tras el ladrón y se trabó en lucha en la calle. Pero para su desgracia, un cómplice del punguista le atacó y apuñaló por la espalda, causándole la muerte.
Era otro Montevideo, otro Uruguay y otra sociedad de la que estamos acostumbrados. El hecho generó tal indignación que dio origen a una multiplicidad de iniciativas. Una no menor fue la creación del Movimiento Nacional Gustavo Volpe, organización que buscaba ayudar a jóvenes con problemática diversa.
Desgraciadamente, los años pasaron y la cabeza de la gente cambió notoriamente. La violencia se hizo algo tan cotidiano y natural que, simplemente, convivimos con ella considerándola inevitable. De allí a la apatía, la desidia y la insensibilidad, hay poco trecho.
No sólo los chinos tienen problemas, que conste.
sábado, 5 de noviembre de 2011
ARTE, MISTICISMO Y MISTERIO
Nicholas Roerich nació en 1874 en San Petersburgo (Rusia). Desde muy joven demostró una pluralidad de intereses y, al terminar sus estudios secundarios, se matriculó simultáneamente en la carrera de Derecho y en la Academia de Bellas Artes. Pero la piedra de toque de su vocación fue la arqueología. Y a través de ella, vendrían muchas más cosas.
Las primeras expediciones de Roerich fueron provechosas, pero se circunscribieron a territorios no muy lejanos, siempre dentro de su patria. Y poco a poco ganó prestigio dentro de la Sociedad Arqueológica Rusa, que integró ya desde estudiante.
Para 1897 se graduó en la Academia de Bellas Artes, realizando una pintura a la cual tituló "Mensajero". Aquí la vemos:
Sobre esta pintura, hay una interesante anécdota. La familia de Roerich solía frecuentar el mundo cultural de la Rusia de entonces. Y así fue como un día el joven Nicholas tuvo la oportunidad de conocer nada menos que a León Tolstoy.
El gran escritor insistió en ver la pintura realizada por el muchacho. Y cuando la vio, le hizo un interesante comentario:
"Si se pretende cruzar en barca un río veloz, es menester partir desde un lugar más alto que la meta, o de lo contrario el río se llevará la embarcación. Lo mismo pasa en la esfera de las exigencias morales: hace falta llevar la barca a lo más alto posible, para que la rapidez de la vida no se lleve todo.
Espero que su mensajero lleve la barca a un lugar muy alto, para llegar a la meta."
Nicholas reflexionó sobre las palabras de Tolstoy y consideró que el arte era una forma de realización muy válida para el ser humano. En esta primer etapa de su vida, pintaría unos lienzos muy interesantes, con una temática inclinada hacia las fuentes históricas de su patria rusa:
"Botes" (1901):
"Huéspedes de ultramar" (1901):
"Idolos" (1901):
"El norte" (1902):
"Construyendo los barcos" (1903):
Los años 1903 y 1904 serían hitos importantes para Roerich. Por un lado, participaría de una expedición arqueológica que descubriría un sitio de excavación extraordinario en las cercanías de la población de Valday. Sería un hallazgo de los tiempos neolíticos, muy comentado en Rusia y en toda Europa.
Por otro lado, el artista emprendería con su esposa un viaje por cuarenta ciudades rusas, que se convertiría en poco menos que un recorrido fundamental para que Roerich comprendiera y captara la esencia de su patria y el misticismo de sus ancestros.
La esposa de Roerich, Helena, tenía una multiplicidad de intereses artísticos, culturales y metafísicos. Era una pianista virtuosa, había publicado varios libros y realizado una excelente traducción al ruso de "La doctrina secreta", la famosa obra de Blavatsky.
Como se ve, no eran personas que creyeran precisamente en la especialización.
Fue en 1904 cuando Roerich comenzó a pintar temas religiosos. Retomaría ese tipo de obras a lo largo de toda su vida, en trabajos que incluirían desde ángeles propios del cristianismo hasta figuras propias de las creencias tibetanas.
Veamos algunos lienzos.
"El último ángel"
"Maitreya, el conquistador"
"Isla sagrada":
Finalizado el recorrido por Rusia, Roerich intentó hacer conocer en París la cultura de su patria, en compañía de músicos, escritores, pintores y otros artistas diversos. De aquí datan muchas de las colaboraciones de Nicholas con obras teatrales y musicales, actuando a través de la confección de hermosos decorados. Fue una época de gran regocijo para los Roerich, pero duraría poco.
Siendo un intuitivo por naturaleza, Nicholas comprendió o más bien percibió que se avecinaba una gran prueba de fuego en el mundo europeo.
La guerra ruso-japonesa de 1904-1905 había supuesto un serio revés para las aspiraciones del Imperio Ruso, pero por su brevedad y lejanía no fue entendida cabalmente por la mayoría del pueblo ruso. En cambio, la Gran Guerra que se iniciaría en 1914 sería portadora de cambios inmensos para la patria de los Roerich.
Quiso el destino que Nicholas enfermara de pulmonía en 1915, por lo cual su médico le mandó a Finlandia a recuperarse. Allí se encontraría la familia cuando estalló la Revolución Rusa en 1917.
Decidió entonces aceptar una invitación recibida de Suecia, a través de la cual presentó varias exposiciones en los países escandinavos durante el año 1919.
Siendo ya un artista de renombre, el Instituto de Artes de Chicago le invitaría a exponer en 30 ciudades estadounidenses, tarea a la que se dedicaría durante 1920.
Veamos algunas de las obras:
"El tesoro de los ángeles":
"La hija del vikingo"
"Mensaje a Tirón":
El recorrido de Roerich por USA sería un itinerario provechoso. Allí donde Nicholas pasara, deseaba fomentar el arte en todas sus formas. Y lo logró.
En noviembre de 1921 fundaría en Nueva York el Master Institute of United Arts. Simultáneamente fundó la Asociación de Pintores "Cor Ardens" y en 1922 el Centro Cultural Internacional "Corona Mundi". Al año siguiente se inauguró el Museo Nicholas Roerich de Nueva York.
A fines de 1923, los Roerich partirían en un viaje hacia la India que luego se prolongaría en exploraciones de Asia Central, que incluirían Cachemira, Rusia, China, Mongolia, Tibet y los Himalayas. Estos viajes se llevaron a cabo durante un lapso que abarcó hasta 1928 y, posteriormente, entre 1934 y 1935 se complementarían con otras expediciones a Mongolia interior, Manchuria y China.
Varios autores han indicado que estas expediciones fueron mojones especiales en la vida de Roerich, pues aseveran que hay indicios de que el inspirado artista llegó a regiones que pocos hombres alcanzaron: la mítica ciudad de Shambhala.
Shambhala es un lugar mencionado tanto en textos budistas como hindúes, en los cuales el esoterismo occidental ha tratado de penetrar en múltiples ocasiones.
Las interpretaciones más aceptadas ven a Shambhala como una ciudad a la cual solamente pueden llegar las personas de corazón puro, pues es propiamente un refugio del Bien en épocas oscuras.
¿Alcanzó Roerich la ciudad inalcanzable? Es muy difícil decirlo.
Pero lo cierto es que durante el curso de sus expediciones, el artista adoptó aún más profundamente la temática mística y esotérica en sus obras. Y a su regreso publicó un texto muy significativo, cuyo título es "Shambhala, la resplandeciente".
La vida posterior de Roerich tuvo mucho de "adelantada". Ideó muchas iniciativas para preservar los tesoros culturales y científicos en tiempos de guerra. Se ocupó de temas que luego serían retomados por los activistas ecológicos. Y continuó pintando incansablemente, con inspiración renovada.
Vamos a ver más obras:
Una última anécdota:
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Roerich solicitó el visado para ingresar a la Unión Soviética.
Se había mantenido fiel a su patria y había colaborado ampliamente con la Cruz Roja de su país en tiempo de guerra. Pero moriría en 1947 sin saber que, poco después, la visa le sería negada.
Entretanto, él y su familia establecieron residencia en el Valle de Kullu, situado en India, al pie de los Himalayas. Allí falleció y allí fue cremado.
No sólo dejó pinturas, sino también un gran número de textos. Uno de ellos es un ensayo titulado "Sobre el arte", de donde extraigo un breve párrafo que pinta de cuerpo entero el pensamiento de Roerich:
"El arte unirá a la Humanidad. Cada uno percibe la verdad de la belleza. La luz del arte iluminará los innumerables corazones con un amor nuevo. En un principio, este sentido pasará desapercibido, pero más tarde limpiará toda la conciencia humana. Cuántos corazones jóvenes están buscando algo bello y auténtico. Dénselo, pues. Denle el arte al pueblo, que el arte le pertenece."
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