domingo, 20 de noviembre de 2011

EL DÍA QUE NO TE SALIÓ EL TRUQUITO



¿Les gusta la magia? En ese caso, sabrán que muchos magos tienen algunos trucos bastante arriesgados en su repertorio. Y no estoy hablando solamente de los famosos escapistas o de los que insisten en serruchar por la mitad a sus adorables asistentes.

Me refiero a aquellos que han intentado detener una bala... y han fallado en el proceso.

Al parecer, el primer mago del que se tenga constancia que fracasó en el transcurso de este truco fue una mujer, que en realidad oficiaba como asistente y esposa de un mago. Sucedió en 1820.
Madame De Linsky, que así se llamaba artísticamente, tenía todo planeado. O casi todo.

Su número consistía en plantarse ante un pelotón de fusilamiento que cargaba sus armas en el escenario y luego le disparaba a quemarropa. Por supuesto, los seis "soldados" estaban instruidos para no colocar ningún proyectil en sus fusiles. Los cargaban pólvora mediante, pero para producir una descarga sin daño. La desgracia quiso que una noche, uno de esos asistentes se equivocara y terminase por disparar realmente, matando a Madame De Linsky.



El nombre de la siguiente víctima de su propio truco es Arnold Buck. El tal Arnold era un mago consumado, que hacía el truco de atrapar la bala en forma simple: solicitaba que un voluntario del público cargara el arma y le disparase, pero le daba un cartucho de salva para tales efectos.

Una noche de 1840, Arnold encontró al amargo que está deseando que todo mago fracase en su truco.
Le entregó el cartucho de salva, pero el tipo agregó unos clavos al cargador (así como lo leen). El resultado fue la muerte del mago.

El que sigue en la lista fue un falso chino, ni más ni menos: Chung Ling Soo.



El tal Chung Ling Soo se llamaba en realidad William Jefferson Robinson y había nacido un tanto lejos de China: en el neoyorquino barrio de Brooklyn, para ser exactos.
Para fungir de mago, creó un personaje con tanta pericia que nadie sospechaba siquiera que no fuese chino.

Uno de los trucos más sensacionales que efectuaba era, claro, el de atrapar la bala. Pero una noche el truco falló y nunca se supo qué fue lo que había pasado. Lo cierto es que Chung-William recibió un disparo de verdad y falleció. Esto sucedió en 1918.

Y nos vamos hasta Sydney (Australia) para buscar al siguiente mago atrapado por su propio truco: Maurice Rooklyn.



Estamos en 1934 y Rooklyn es un mago famoso en Australia. Incorporó a su rutina un acto de "atrapar la bala", preparado con toda minuciosidad. Pero el 8 de marzo de ese año, algo falló. Como resultado del truco, recibió una esquirla en el hombro.

Lejos de escarmentar, continuó realizando el truco en sus actuaciones. El 5 de mayo del mismo año, otra esquirla le hirió en el cuero cabelludo. Evidentemente, el acto no era preciso.



Sin embargo, Rooklyn no parecía preocupado. Aún tenía contratos pendientes, por lo que culminó estrictamente todas sus actuaciones y recién allí revisó el acto de atrapar la bala y decidió retirarlo de su rutina.

Luego de ello, tuvo cierto éxito en Inglaterra, donde fue mago, actor y hasta se presentó con un show de hipnotismo. De vuelta en Australia, continuó con su carrera largamente. Fue muy astuto al salirse del asunto de atrapar balas, ¿no?

Pero no todos tienen tanta suerte. Veamos el caso de Ralf Bialla.



Bialla fue un mago alemán, que prácticamente hizo del truco de atrapar la bala su medio de vida.
Su acto era, al parecer, perfecto: le disparaban una bala que atravesaba tres láminas transparentes y terminaba atrapada entre los dientes del buen Ralf.

No escatimaba protección: las tres láminas, que en apariencia estaban para dar un mejor efecto al acto y comprobar que el disparo era real, cumplían la función de quitar velocidad a la bala. Además, el mago llevaba puesta una falsa dentadura de acero, tenía guantes recubiertos de ese metal (con los que se tapaba parcialmente la cara) y hasta gafas antibalas.

Se calcula que Bialla realizó su truco unas tres mil veces. Pero no se tiene suerte eternamente. Sufrió heridas nueve veces en el transcurso de su acto, algunas de las cuales le dejaron secuelas en el sistema circulatorio. Se desmayaba sin causa aparente.
Un día de 1972 subió una cuesta empinada y se desmayó. No volvió a despertar.

Un detalle anecdótico.

Al parecer, el arma que causó la muerte de Chung Ling Soo estaría dentro de la colección privada del famoso mago David Copperfield.
Dicha colección abarca nada menos que unas ochenta mil piezas relacionadas directamente con la magia, incluyendo quince mil libros sobre el tema. Un verdadero museo privado, como quien dice.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Arzu Merali



Arzu Merali es madre, escritora y activista residente en el noroeste de Londres (Reino Unido). Sus escritos se centran en los derechos humanos, el Islam y la justicia social. Su trabajo ha aparecido en diversos medios, incluyendo ultures of Resistance, The Guardian, New Internationalist, Q-News and Hecate. Es autora de varios informes, y ha encabezado un nuevo proyecto sobre la evaluación de los niveles de crimen de odio en varios países europeos. Es co-editora del reciente volumen: Towards a New Liberation Theology: Reflections on Palestine.

Su ensayo sobre su tiempo como estudiante en la Universidad de Cambridge titulada “‘The Road to Radicalisation starts at King’s’ será publicado en 2010 por Tercer Milenio, en el volumen A Book of King’s.

Es una de las fundadoras de la Comisión Islámica de Derechos Humanos (www.ihrc.org.uk) y actualmente está trabajando en el desarrollo de una nueva rama de publicaciones, para promover los derechos humanos a través de la expresión creativa. Editará un volumen ord from young Muslim performance poets entitled, We Read, We Speak for publication in 2011.

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿REVOLUCIÓN EN EL FÚTBOL?



Imagine, amigo lector del blog, la siguiente situación.
Supongamos que usted está jugando al fútbol en un campito con amigos. Recibe la pelota y empieza a ver cómo va a encarar al defensa que se le planta adelante.
Pero en eso, para su sorpresa, ve pasar a un mediocampista del cuadro contrario, a toda máquina y avanzando con pelota dominada (otra pelota), mientras usted todavía está pensando si encarar o levantar un centro con la pelota (su pelota).

Eso que acabamos de ilustrar sería una situación imposible, pero a lo mejor es el fútbol del futuro.
Por lo menos, así es el "Footdoubleball"", deporte que nació como iniciativa de estudiantes ucranianos y que está ganando adeptos poco a poco.


En el mes de septiembre pasado, fue registrada en la ciudad de Kiev la Asociación Internacional de Footdoubleball, así que probablemente estemos asistiendo a un momento histórico del deporte.

¿Y cómo se juega a este fútbol raro? Las reglas básicas son las mismas que conocemos, pero con lógicas variaciones.
El partido empieza cuando cada arquero saca (como si fuera un saque de arco) con la pelota que le ha tocado, simultáneamente. A partir de allí, los equipos harán lo que puedan, sabiendo que hay dos balones en juego.


Honestamente, me gustaría ver un partido de Footdoubleball, aunque más no sea para tener idea de cómo es. Lo imagino más movido que el fútbol común. Por lo menos, más entretenido que esos partidos donde un equipo llega hasta la mitad de la cancha y empieza a  hacer pases laterales (uno, dos, tres,.... ciento cincuenta), buscando ese hueco que casi nunca se produce o perdiendo la pelota antes.

En cambio, lo otro debe ser todo emoción.
¿Se imaginan al pobre arquero al que le pateen dos tiros de esquina al mismo tiempo, pero desde diferentes banderines? ¿Y teniendo que armar dos barreras para enfrentar dos tiros libres simultáneos?

Parece un asunto muy loco, ya lo sé.
Pero también fue un asunto loco aquel de 1823 en el colegio de Rugby, cuando un estudiante, en medio de un partido de fútbol, tomó la pelota con las manos y empezó a correr hacia el arco contrario.
Y a partir de eso, pasó lo que pasó.

lunes, 14 de noviembre de 2011

UN MUSEO MUY ESPECIAL


En el año 1997 se abrió en la ciudad de Berlín un museo muy especial, que resultó ser el primero de su tipo. Su nombre es "Computerspielemuseum", pero no dejen que ese palabra los amedrente, porque la temática del mismo es muy atractiva: se trata de exhibir, preservar e investigar acerca de la cultura del entretenimiento digital interactivo.

En realidad, la palabra "computerspiele" puede traducirse como "juegos de computadora", así que ya pueden imaginarse ustedes de qué viene la mano.



De diseño sobrio, como cabría esperar de un museo alemán, cuenta con exhibiciones que van variando secuencialmente.
Por ejemplo, la próxima que está programada se titula: "Street Fighter II - una aproximación artística", lo cual promete un enfoque artístico de un clásico juego de "piñas y patadas" en primera persona.



Pero no hay que asustarse, porque la historia de los juegos de computadora ha abarcado múltiples géneros, de modo que hay para todos los gustos.
Por supuesto, un servidor se decantaría probablemente por algo como lo que está jugando este jovencito:




Es que los "Space Invaders" marcaron un hito en esta clase de juegos, así como el "PacMan", el "Tetris", "Donkey Kong", "Asteroids",  y tantísimos otros que ustedes recordarán seguramente.
Algunos de ellos supimos jugarlos en máquinas de considerables dimensiones ("videogames"), que sin embargo denominábamos "maquinitas", de las cuales había varios locales que hicieron historia en Montevideo.

Pasaría mucho tiempo antes de que se popularizara económicamente la posibilidad de jugar en una computadora propia y con controles más adecuados y anatómicos:



Este museo berlinés trata de mostrar cómo han ido evolucionando este tipo de juegos, desde aquellos que parecerán "jurásicos" a las generaciones nuevas hasta los que parecerán "demasiado complicados" a las generaciones viejas.





La cuestión es que resulta un interesante paseo para todas las generaciones. La gente puede, claro está, jugar también en el museo. De lo contrario, ¿cómo experimentar lo que se siente?
Y si al principio no le toman la mano al juego o a los controles, ya luego se sentirán más seguros y disfrutarán un buen momento.








Seguramente, para muchos de nosotros, la visita a este museo sería una grata experiencia. Y generaría un montón de lindos recuerdos, claro que sí.
Tan lindos, que ni siquiera me quejaría si apareciese el inevitable cartelito:

Hoy un insignificante Gorrión común... hasta el más común de los pajarillos nos sorprende día a día

Hay algunas aves, como este Gorrión común (Passer domesticus), que realizan los conocidos baños de arena. Estos baños "en seco" les sirven principalmente para desprenderse de parásitos externos. La secuencia fotográfica da buena muestra de su esmerado procedimiento.