In a future where people stop aging at 25, but are engineered to live only one more year, having the means to buy your way out of the situation is a shot at immortal youth. Here, Will Salas finds himself accused of murder and on the run with a hostage - a connection that becomes an important part of the way against the system.
Benicio del Toro podría interpretar al villano en la segunda película de la nueva era de «Star Trek», que volverá a dirigir J. J. Abrams. El director de «Súper 8» ha puesto sus ojos en el actor puertorriqueño, con nacionalidad estadounidense y española desde el pasado viernes, para que tome el testigo de Eric Bana, que encarnó a Nero, el malo de la primera película.
Aunque todavía no hay nada firmado y el acuerdo no es oficial,«Variety» apunta que Abrams y Del Toro ya se han reunido en varias ocasiones para hablar sobre su personaje. De llegar a buen puerto las negociaciones, Del Toro compartiría protagonismo con Chris Pine y Zachary Quinto, los nuevos Kirk y Spock de esta nueva era de la longeva y exitosa saga de ciencia ficción.
De lo que voy a contar hace un montón de años (o mejor, un montonazo).
Un día me compré la revista "Pelo", como solía hacer siempre. Y me puse a leer las críticas de los discos nuevos. Entre muchos lanzamientos de bandas y solistas conocidos, estaba un disco de un grupete que yo jamás había escuchado: Queen. El disco en cuestión era "Sheer Heart Attack" (Certero ataque al corazón) y, según la revista, era el tercero que lanzaba esa banda inglesa.
La crítica del disco era sumamente curiosa. El autor les daba bastantes palos, pero analizaba las canciones y decía que tal cosa tenía influencias de Led Zeppelin, que tal otra mostraba influencias de los Beatles y así por el estilo. O sea, que no parecían estar mal rumbeados aunque el disco no le gustase al crítico.
Como siempre hice en materia de música, me decidí a escuchar por mí mismo y decidir por mí mismo, opción que al final es la mejor (porque me permitió conocer cosas que, hasta hoy me parecen fantásticas y que, por aquel entonces, no eran famosas en absoluto).
Así que, tiempo después, cuando un programa de radio pasó unos temas del siguiente disco de Queen, puse oídos atentos. Y claro que me gustó, si era un disco sensacional, nada menos que "A night at the Opera" (Una noche en la Opera).
De ahí en adelante, seguí siempre las novedades de la banda y la incorporé a mis favoritas. Y no era difícil darse cuenta que el alma mater de ese grupo era su cantante: Freddie Mercury.
Hace poco se cumplieron veinte años de su fallecimiento, que no fue demasiado recordado en los medios (que prefieren dedicar amplio espacio, por ejemplo, al concierto de Britney Spears en Argentina).
Ya sé lo que me van a decir: que todo es cuestión de gustos. Y tienen razón, claro que sí. Pero creo que Freddie Mercury era un artista en serio, con auténtico talento, bastante distinto de los "productos" con que nos bombardean las discográficas permanentemente.
Por eso me permito recordarlo en este blog. ¿Y qué mejor que recordarlo con música, con su música? Dificilísimo elegir una sola canción, entre tantas y tantas composiciones fabulosas. Por eso me decanté por una que destaca, lo mejor de lo mejor: "Bohemian Rhapsody" (Rapsodia bohemia):
Houria Bouteldja, de origen argelino, es fundadora y portavoz del Partido Indígenas de la República, fundado en 2005, a través del cual luchan contra la segregación, las consecuencias del anciano orden colonial y la islamofobia en Francia.
En 2003, participó en la fundación del colectivo “Les Blédardes”, en reacción al colectivo “Ni putas ni sumisas”. De igual forma, se ha opuesto a la ley sobre los simbolos religiosos en la escuela, a través del colectivo “una escuela para todos y todas”
Es co-autora con Philippe Lemoine, Pierre Bellanger et de La Révolution en 2010? Les vrais enjeux de 2007, Descartes et Cie, 2007.
Hoy en día, la palabra "yo-yo" me hace pensar más bien en repostería, en esas deliciosas creaciones recubiertas de chocolate y con un centro de dulce de leche. Pero no siempre fue así, que conste.
La generación del Pelado tuvo al yo-yo como un buen compañero de juegos. Los había de toda clase, con variados diseños y hasta luminosos. Aunque lo importante era qué sabías hacer con tu yo-yo. Así fue que se popularizaron diversos truquitos, como "el dormilón", "el perrito", "el péndulo", "el bailarín" y tantos otros, de nombre y dificultad diversa.
De todas formas, ni en nuestros sueños más locos hubiéramos pensado en dominar el yo-yo como lo hace este campeón de nombre Shinji Saito, japonés por más referencias. El tipo tiene 24 años y once campeonatos importantes ganados.
Vean lo que hace:
Después de esta demostración, sólo me queda reconocer mi derrota y pasar por la confitería "Agua Helada", donde hacen unos deliciosos "yo-yos" que este pibe japonés probablemente no conocerá jamás.