Con dosis de suspense, misterio, crimen e investigación policial, J.J Abrams, creador de series como Perdidoso Fringe, ha rodado Alcatraz, una ficción que estrena la cadena TNT este martes en España con la emisión de los dos primeros episodios.
Dirigida por el consagrado productor, guionista y actor neoyorquino J.J. Abrams, la serie se inspira en el mítico centro penitenciario de San Francisco (EE UU).
Alcatraz cuenta con un reparto de actores muy conocidos de cine y televisión como el neozelandés nacido en Irlanda del Norte Sam Neill (Parque Jurásico), los estadounidenses Sarah Jones y Jorge García (Hijos de la anarquía y Perdidos, respectivamente) y el británico Jonny Coyne (London Boulevard).
Así como la actriz británica de origen indio Parminder Nagra, protagonista de la premiada películaQuiero ser como Beckham; los neoyorquinos Robert Forster, veterano que recientemente ha participado en la cinta Los descendientes, y Jason Butler Harner (C.S.I.) y el venezolano Santiago Cabrera (Héroes y Merlín).
La nueva serie de la ABC narra la odisea de una tripulación que se embarca río arriba por la selva amazónica en busca de un explorador televisivo desaparecido en extrañas circunstancias.
El terror de películas como Paranormal Activity o Blair Witch Project (El proyecto de la Bruja de Blair) se fusiona con los misterios de la selva estilo X-Files (Expediente X) en la serie The River, apuesta televisiva arriesgada presentada esta semana con la que la cadena ABC busca revivir el éxito de Lost (Perdidos).
Avalada por Steven Spielberg y creada por Oren Peli (Paranormal Activity), The River narra la odisea de una tripulación que se embarca río arriba por la selva amazónica en busca de un conocido explorador televisivo desaparecido en extrañas circunstancias.
El programa se estrenará en horario de máxima audiencia en Estados Unidos el próximo 7 de febrero y constará de una primera temporada compuesta por ocho capítulos de una hora en los que se combina el estilo de falso documental con el 'thriller'.
La educación (o mejor dicho, el endeble y patético sistema educativo) suele ser tópico de conversación en mi país. No es para menos. Las cosas están tan de cabeza que hasta se denunció públicamente a una directora de liceo que intentó (salvaje ella) imponerse ante unos alumnos que, en su propio despacho, mientras se tomaban unos vinos le gritaban cualquier cosa (nótese que incluso la persona que subió el video piensa, con total sinceridad, que es la directora la que está errada y no los alumnos).
No se llegó a la situación actual por casualidad. La dictadura desestabilizó a la educación pública, porque borró toda una serie de contenidos y obligó al retiro o al exilio a gran parte de los profesores en funciones. Pero después de la dictadura fueron pasando los años. Y si bien al principio quedaba muy bien hablar de la "pesada herencia" y de las "nefastas consecuencias", ahora que transcurrió un cuarto de siglo ya no son argumentos de recibo.
La única conclusión lógica a la que se puede llegar es que al Estado posmoderno no le interesa demasiado la educación. Ni ahora ni desde mucho tiempo atrás. El gobierno de turno (CUALQUIERA que sea) reacciona ante los problemas sólo si estos amenazan lo más preciado: la imagen pública (que ha sustituido a la realidad hace mucho tiempo). Por caso, ante el episodio de la directora del liceo que mencioné, la respuesta directa del sistema (desde las más altas esferas) fue "bajarle los decibeles al asunto". O sea, quitémoslo de los medios y desaparecerá el problema.
(Es una forma curiosa de entender el mundo y de manejarse en la vida: sólo existe aquello de lo cual se habla en los medios, nada más. Para muchos, funciona.)
El asunto es que el desastre educativo no parece ser sólo local, sino mundial. Lo cual deja abierta la puerta para pensar si será una casualidad o una causalidad. Ni siquiera los países del Primer Mundo se salvan. En USA ya se pensaba que el sistema educativo estaba por irse a pique, pero ahora parece que la "crisis" ha terminado de redireccionar los fondos públicos y le dio el último empujoncito al abismo.
Por eso me llamó la atención la noticia que voy a compartir con ustedes: una directora de escuela llamó a la Policía cuando vio que una niña de 12 años le dio un beso a un compañero en el patio de recreo.
Semejante ñoñería, en un mundo donde hay millones de problemas, es una muestra de poca capacidad para manejarse. ¿Qué hará el día que se agarren a piñas dos muchachos? ¿Llamar al ejército?
La historia sucedió en una escuela de Florida (USA), cuando dos niñas de 12 años se pusieron a discutir para determinar a cuál de las dos le gustaba más un compañero de clase determinado. Y como para zanjar la cuestión, una de las dos se dirigió al muchachito y le dio un beso. Punto. La directora, que miraba por la ventana en ese momento, reportó el incidente (¿?) a la Policía.
Para los que dicen que soy un contra y que siempre me quejo del sistema político y del gobierno de turno sea cual sea, les notifico que los otros días escuché lo que dijo el presi en el noticiero y estuve de acuerdo con él.
¿No me creen? Pues vean: al tipo le preguntaron cuáles eran los desafíos del gobierno para el 2012 y contestó que el desafío era la gente porque...
"el país es bárbaro"
¿Y cómo no voy a estar de acuerdo con él?
¿Eh? ¿Cómo dicen? ¿Que el tipo en realidad se refería a cuál de las acepciones de la palabra?
Bueno, ni modo. Que conste que ni poniendo buena voluntad me entiendo con el número uno.
Planetas como el mítico 'Tatooine', imaginado en el guión de la 'Guerra de las Galaxias', cuyos días están iluminados por dos soles, son más comunes que lo que se podía pensar hasta ahora. Después de que en septiembre pasado se confirmara el hallazgo del planeta Kepler-16b, los astrónomos presentan ahora otros sistemas similares, lo que hace pensar que la realidad inventada por George Lucas no sólo existe, sino que hay millones en la Vía Láctea.
El descubrimiento lo ha logrado un equipo de astrónomos de la Universidad de Florida. Son los planetas circumbinarios Kepler-34b y Kepler-35b, que se mueven en torno a un sistema binario de soles.
"Es un tipo de sistemas que hasta septiembre, con el hallazgo del Kepler-16b, eran sólo una teoría y ahora resulta que lo difícil era detectarlos por razones técnicas", señala Eric B. Ford, uno de los autores del artículo que se publica en 'Nature'. "Klepler ha demostrado que en la galaxia hay millones de planetas como éstos", añade.