domingo, 11 de abril de 2010

Cuando las cuernas se tiñen de sangre: Corzo (Capreolus capreolus)

Viendo las fotos de este precioso Corzo embunés pudiéramos pensar que acaba de llegar velozmente de una dura batalla y no le hubiera dado tiempo de limpiarse los duros arpones de su cabeza. La realidad es muy contraria a la que la ficción nos hace imaginar, siendo simplemente el ciclo anual por el que pasan sus cuernas.
Las cuernas de todos los ciervos, corzos, gamos… no son permanentes, sino que sólo disponen de ellas en el periodo reproductivo. Una vez terminada la reproducción éstas se les caen para facilitar la maniobra de movimientos en su periodo errático y de ocultamiento en las zonas boscosas -el corzo en septiembre en los ejemplares más viejos y finales de noviembre en los más jóvenes-. Para facilitar el “desmogue”, o la caída de las cuernas, se ayuda de los arbustos y árboles donde los frota hasta que se desprenden.
La formación de las nuevas cuernas se produce casi de inmediato, comenzando a crecer recubiertas de una funda parecida al terciopelo, por donde pasan los vasos sanguíneos que alimentan el hueso en formación. Aunque su formación es inmediata, en un primer momento no pasa de ser simples abultamientos, para llegar a su total crecimiento del mes de marzo en los ejemplares viejos y de abril en los jóvenes. Las fotos son del momento en el que la funda aterciopelada se reseca y va desprendiéndose en tiras, dejando al descubierto sus nuevas cuernas (en este periodo es de gran ayuda el roce contra el ramaje). De esta manera vuelve a tener sus cuernas en el mayor esplendor en el momento del celo.
Las cuernas del corzo suelen alcanzan su mayor tamaño a los 5 años (20cm)
El Corzo (Capreolus capreolus) es símbolo de agilidad, siendo su tamaño medido de 1,30m desde su hocico a su diminuta cola, su peso medio es de unos 25-30kg.
Si nos percatamos podemos observar que las patas traseras son más largas que las delanteras, dando la sensación de deformidad, aunque esto no le impide ser un veloz corredor y sobre todo capaz de realizar largos y altos saltos, hasta dos metros de altura y 7-8m de longitud-según el libro de Cinegética de la Escuela de Capacitación Agraria de Jaca-
La distinción de ambos sexos es fácilmente reconocible en la época reproductora, ya que solamente los machos poseen cornamenta (3 puntas y con bultos, al estilo de chupones de hielo). El comportamiento entre ambos también es bastante diferente, siendo el macho mucho más intranquilo, poseyendo la cabeza casi siempre en alerta y las orejas tiesas.
El pelaje es castaño rojizo manchado de blanco, aunque en periodo invernal tiende a ser su pelaje mucho más grisáceo. Posee el hocico muy negro con unos contrastados labios blancos. Tanto las orejas como los ojos son de gran tamaño. La cola es diminuta, casi imperceptible, remarcada de un blanco casi puro. Los ejemplares jóvenes son muy moteados (igual que los cervatillos)
El sentido mejor desarrollado es sin duda el del oído y en menor medida su olfato, por lo que es difícil toparse con ellos. La vista sin embargo no es bastante limitada. Es un animal tremendamente asustadizo y huidizo, pero su “curiosidad” le hace en muchos casos regresar en muchas ocasiones para investigar que le ha asustado.
A finales de Julio comienza la época de celo. Las hembras paren una o dos crías por el mes de mayo, después de una larga gestación de 9 meses.
Su comportamiento es crepuscular, o nocturno, aunque también es posible observarse ocasionalmente de día cuando van buscando sustento alimenticio. Por lo general se observan de forma solitaria o en pareja. En invierno pueden forman pequeños grupos.

martes, 30 de marzo de 2010

Una pequeña cosa pendiente: La tortuga de Florida cada vez más extendida

El 15 de noviembre de 2009 se incluyó una entrada teniendo como protagonista a esta tortuga (Trachemys scripta). La entrada tenia como titulo "Dos amenazas llegadas de América: La Tortuga de Florida y el Cangrejo rojo americano ", En ella se quedó pendiente una foto más cercana a las tomadas en la Alfranca y que presidían dicho post. En esta foto realizada por los galachos de Juslibol puede observarse con detalle las características de su cabeza: posee unos ojos claros que casi quedan desdibujados con las llamativas listas amarillas del cuello y su gran banda roja detrás de los ojos que le recorre la nuca.
También puede intuirse las grandes placas que componen su caparazón ensanchado que le proporciona una perfecta coraza protectora (tienen 60 placas óseas de gran dureza)
Es increíble como esta especie ha ido extendiéndose por nuestra comunidad acuática, especialmente en los estanques y galachos, siendo casi “normal” observarlas patrullando las badinas con eterna libertad. El Galápago europeo ha quedado recluido en pequeñas zonas, unido a su comportamiento tímido lo hace ahora poco más que un “intruso”

lunes, 29 de marzo de 2010

Jarnaco en FRONTERA AZUL 29/03/2010 Suplemento de Heraldo de Aragón

Hoy sale publicado en el fantástico suplemento Frontera Azul de Heraldo de Aragón una pequeña parte de la familia jarnacoblog (gracias a todos los visitantes que habéis entrado alguna vez en esta casa). No puedo más que agradecer “muy mucho” la confianza recibida por parte de su coordinadora María José Montesinos, haciendo extensivo el agradecimiento a todo su equipo. Mi alegría es doble, al poder disponer, desde la semana pasada, de la versión digital de este riguroso suplemento (es una sección visible en http://www.heraldo.es/ )
Copio textualmente el artículo ya que es ilegible en la foto:
La dieta de la curruca capirotada
La gran movilidad de las aves y su elevada temperatura corporal les lleva a un fuerte consumo de alimentos. Cuanto más pequeña es el ave, más importante es para ella mantener la reserva de calor. Por lo tanto, es más trascendental su necesidad alimenticia. Si una rapaz necesita comer por término medio un 25% de su peso para realizar sus funciones metabólicas, algunos pájaros pequeños necesitan casi su peso en alimento para garantizar su supervivencia. Por consiguiente, si el régimen alimenticio es el factor más importante en todas las especies, cuanto más variada sea su dieta más garantías tienen de poder nutrirse, al disponer así de otras alternativas en el caso de que falle alguna de las fuentes de comida. Hoy en día, la mayoría de las especies con una alimentación muy especializada se encuentran en claro declive, como puede ser el caso de nuestras carroñeras.
Nuestra protagonista de hoy, la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) se ha adaptado a una dieta variada para garantizarse alimento durante todo el año. En la época reproductora se alimenta principalmente de insectos y larvas, especialmente en el periodo de ceba a los polluelos. Para ello su afilado pico el proporciona una perfecta herramienta. El resto del año consume semillas, bayas, frutas blandas y carnosas, aunque tampoco le desagrada la hierba, si bien no es un pájaro típico de suelo. Es más, raramente se le ve en él. Cuando baja, se desplaza a saltitos cortos.
Antes de sus desplazamientos migratorios, la dieta de la curruca capirotada pasa a ser casi exclusivamente de fruta y bayas porque, por su contenido en azúcar, le es muy fácil convertirla en reserva energética de grasa. Para atraparlas, su pico se convierte en unas pinzas de alta precisión. Una vez en el buche, la digestión de este tipo de alimento es muy rápida en su organismo, no pasando de los diez minutos.
Esta curruca está presente en todo Aragón y, aunque tenemos algunas poblaciones que permanecen con nosotros todo el año, es numeroso el grupo de las que nos visitan procedentes de países más fríos que el nuestro. Aparece ampliamente distribuida, pudiéndose encontrar en cualquier tipo de arboleda, sotos, páramos e incluso en los parques y jardines de los centros urbanos.
POR EL COLOR DE LA BOINA
El mejor rasgo para diferenciar a ambos miembros de la pareja es la observación del color de su capirote o ‘boina’, un elemento de su fisonomía que es de color negro en el macho y rojizo lumbroso en la hembra. El resto del cuerpo es de tonalidad apagada, casi grisácea, aunque la hembra tiende a ser más a pardusca. Es la única curruca que no posee blanco en la cola. La hembra de este pequeño pájaro, de escasos 14 centímetros,
Construye su nido en un lugar umbrío y a baja altura, a base de hierba seca y tapizado de fibras y pelos. Ambos adultos incubarán durante 15 días a los 5 huevos de la que consta la nidada. Este silbido está enmarcado dentro de las denominadas ‘aves cantoras’, siendo sus notas un gorjeo dulce y melodioso de ritmo ascendente.

domingo, 28 de marzo de 2010

La importancia del cortejo en las cigüeñas

Todas las especies de animales se reproducen al llegar a su edad sexual adecuada. En las aves es necesario el que la etapa reproductora del macho y de la hembra sea en la misma época del año para garantizar la fecundación de los huevos.
El cortejo implica el flirteo de ambos sexos para garantizar un reconocimiento mutuo y garantizar una unión parental adecuada. En los pájaros resulta especialmente importante ya que la preparación del cuerpo para las cópulas y la producción de huevos dependen de unas determinadas circunstancias, como puede ser la disponibilidad de un lugar adecuado para la realización del nido, así como de la elección de un territorio tranquilo. Por lo tanto, un cortejo adecuado, garantizará un éxito total en el apareamiento.
El aumento de la luminosidad diaria proporciona en las aves un mayor tiempo para la búsqueda de comida, lo que podría indicarnos el factor determinante para comprender que sea ésta la época adecuada para la cría de sus polluelos.
La gran importancia del galanteo radica en que determinadas hormonas (tanto masculinas, como femeninas) despiertan el impulso sexual según determinadas acciones o movimientos realizados en el galanteo, aumentando así la formación de óvulos o espermatozoides.
El post hace da un claro ejemplo de la importancia cortejo y de la implicación mutua que necesita la Cigüeña blanca (Ciconia ciconia). La ceremonia de “salutación” proporciona el reconocimiento de su pareja, así al movimiento de inclinar la cabeza hacia atrás hasta tocarse el dorso, y dirigiéndola después hacia delante y hacia el suelo mientras cascañea o traquetas fuertemente con el pico, será rápidamente respondida por su pareja copiándola de manera burlona. Terminando en muchos casos con una simetría admirable. Se puede decir que es muy llamativo este ruidoso traqueteo en esta época ya que por norma general es un ave tremendamente silenciosa durante el resto del año.
La secuencia completa de la "salutación" de esta ciconia seria la siguiente:
Levanta lentamente la cabeza desde su posición normal
El pico señala el cielo formando su cuerpo un perfecto ángulo recto
La inclinación de la cabeza es total hasta que toca su espalda señalando con el pico la zona trasera
Finalmente dirige su cabeza y pico hacia delante emitiendo su traqueteo característico
Después el otro adulto lo imita, siendo en muchos casos los movimientos totalmente acompasados
Hasta terminar ambos castañeando fuertemente los picos de forma ruidosa
Hay una adivinanza popular que hace referencia a este traqueteo:
"En alto vive,
en alto vuela,
en alto toca
la castañuela"
Según J.D Carthy se ha intentado unir una cigüeña blanca con una cigüeña negra, pero al disponer cada especie de un cortejo pre-nupcial tan diferente asegura que nunca llegarán a reconocerse mutuamente y por lo tanto nunca se llegará a producir de manera natural.
Las fotos corresponden al nido de la iglesia de Juslibol (8:30 AM)

jueves, 18 de marzo de 2010

Otros dos exponentes de la inminente llegada del buen tiempo: El Milano negro (Milvus migrans) y el Águila culebrera (Circaetus gallicus)

Estas dos especies también están dentro de las puramente estivales, y al contrario de lo que ocurre con el avión roquero, ningún ejemplar decide “aventurarse” a pasar el invierno con nosotros.
Los milanos negros llegan a principios de marzo y nidifican a lo largo de toda la comunidad con una altitud máxima de unos 1100 metros. Esta altitud es además el límite de la mayoría de las poblaciones urbanas, lo que le supone a esta rapaz una importante fuente alimenticia, al frecuentar basureros, depredar vertebrados, alimentarse de carroña y deshechos de las calles y carreteras. También esta ave frecuenta los cursos de los ríos en busca de presas muertas o moribundas que están cerca de la superficie, en estos casos sus picados son espectaculares hasta llegar a atrapar algún pez con sus garras (aunque suele errar en la mayoría de las ocasiones)
Es una de las primeras especies en emprender el viaje de regreso después de terminar la época reproductora. Algunos ejemplares ya se ven emigrar a mediados de julio, pero la gran mayoría permanece con nosotros hasta finales de septiembre y los tárdanos llegan hasta principios de octubre.
Suele criar en árboles altos de los sotos de los ríos o en pinares, aunque sus hábitos alimenticios están relacionados con el campo abierto. Suele poner de 2 a 3 huevos y en la mayoría de los casos el último huevo en eclosionar es rechazado por sus hermanos, terminando por perecer.
La presencia del águila culebrera en esta época del año le garantiza una fácil localización de lagartos y culebras, que son su principal base alimenticia. Sus presas son tragadas por la cabeza, viéndose en muchas ocasiones asomando la cola entre las mandíbulas de su ganchudo pico.
Al igual que el milano negro suele llegar a principios de marzo, permaneciendo hasta mediados de septiembre. Se ha constatado que en su vuelo migratorio de marzo lo realiza prácticamente sin parar, mientras que en su regreso a tierras africanas suele pararse para descansar y alimentarse. Anida en grandes árboles, donde realiza unos nidos muy voluminosos a base de palos, aunque en ocasiones utilizan viejos nidos que tapizan con ramaje nuevo. Sólo pone un huevo.
Si espectacular son los picados del milano negro sobre la superficie de los ríos todavía son más los picados de la culebrera sobre sus presas. Teniendo además la facilidad de pararse en el aire para visualizar el terreno. Estos cernidos le garantizan un descenso más suave sobre su presa, evitando en muchos casos ser vistos y evitando así su huida.
Según el dato entresacado del libro AVES de Meter Hayman y Rob Hume “diferentes estudios han demostrado que estas águilas son capaces de comer serpientes de poco más de 1 m de longitud. Sobre un nido en Francia se demostró que de 70 piezas que llevó, 67 fueron serpientes, dos lagartos y un pinzón. Las serpientes venenosas son menos frecuentes en su dieta, pues no es del todo inmune al veneno”