viernes, 11 de abril de 2014

ANATOMIA HUMANA I: OSTEOLOGIA


 Apuntes para alumnos del Primer Curso de la Carrera de Kinesiologia y Fisioterapia. UNASUR. Asuncion. Paraguay.

Osteología. Es la rama de la anatomía que se encarga del estudio de huesos, órganos blanquecinos duros y transparentes, cuyo conjunto constituye el esqueleto. El esqueleto es la armazón del cuerpo humano, formado por 206 huesos que sirven de sostén y protección . Situados en medio de partes blandas, sirven a éstas de apoyo y aún a veces presentan cavidades, más o menos profundas para alojarlas y protegerlas.

Esqueleto

(del griego skeletos, desecado (Método antiguo de preparación de piezas esqueléticas mediante su desecación al sol o en arena caliente)) es un complejo de formaciones compactas derivadas del mesénquima v que tienen importancia mecánica. Se compone de huesos aislados, unidos entre sí con ayuda de los tejidos conjuntivo, cartilaginoso u óseo, junto con los cuales forma el aparato pasivo de la locomoción.

Importancia del esqueleto

El sistema óseo cumple una serie de funciones, de las cuales unas tienen significación preferentemente mecánica y otras biológicas. Examinemos las funciones cuya significación es preferentemente mecánica. Para todos los vertebrados es característico el esqueleto interno, a pesar de que entre ellos se observan especies que, a la par con el esqueleto interno, disponen además de un esqueleto externo, más o menos desarrollado, originado en la piel (escamas óseas en la piel de los peces). Al iniciarse su aparición, el esqueleto sólido sirvió para proteger al organismo de las influencias exteriores nocivas (esqueleto externo de los invertebrados).

Con el desarrollo del esqueleto interno en los vertebrados, él sirvió en un principio de sostén y ayuda (armazón) para los tejidos blandos. Partes aisladas del esqueleto se convirtieron en palancas, puestas en movimiento por los músculos, con lo cual el esqueleto adquirió su función locomotriz. En resumen, las funciones mecánicas del esqueleto se manifiestan por su capacidad de protección, sostén y movimiento.

El sostén se logra por la inserción de los tejidos y órganos blandos en las diferentes partes del esqueleto. El movimiento es posible gracias a la estructura de los huesos en forma de palancas largas y cortas, unidas por articulaciones movibles y puestas en movimiento por los músculos, dirigidos por el sistema nervioso.

Finalmente, la protección se realiza mediante la formación por huesos aislados, de un canal óseo, el conducto vertebral, que protege la médula espinal; una caja ósea, el cráneo, que protege el encéfalo; otra caja ósea, la torácica, que protege los órganos vitales del tórax (el corazón, los pulmones), y un receptáculo óseo, la pelvis, que protege los órganos de reproducción, importantes para la continuación de la especie.


LA FUNCION BIOLOGICA

El sistema óseo está relacionada con la participación del esqueleto en el metabolismo, especialmente en el metabolismo mineral (el esqueleto constituye un depósito de sales minerales, fósforo, calcio, hierro, etc.). Esto hay que tenerlo en cuenta para la comprensión de las enfermedades del metabolismo (raquitismo y otras) y también para el diagnóstico con ayuda de la energía radial (rayos X, isótopos radiactivos).

Además de eso, el esqueleto cumple la función hemopoyética, puesto que en el interior de los huesos contiene la médula ósea, con la circunstancia de que el hueso no es simplemente una vaina protectora para la médula ósea, según opinión muy difundida, sino que constituye una parte orgánica de la misma (P. Korzhuev, 1958).

La función hemopoyética no corresponde exclusivamente a la médula osea, sino al hueso en su conjunto. El desarrollo y la actividad determinados de la médula ósea se reflejan en la estructura de la substancia ósea (Crompecher), y viceversa, los factores mecánicos repercuten en las funciones hemopoyéticas: el movimiento intensificado favorece la hemopoyesis; por eso, en la elaboración de los ejercicios físicos es indispensable tener presente la unidad de todas las funciones del esqueleto.


DESARROLLO DEL ESQUELETO

En los escalones inferiores de la organización animal y también en el período embrionario de todo vertebrado el primer rudimento del esqueleto interno es la notocorda o cuerda dorsal (chorda dorsalis), derivada del endodermo. Así, pues, durante la filogenia, como expresión de la adaptación de los organismos al medio ambiente, se produce el cambio sucesivo de 3 tipos de esqueleto. Estos cambios se repiten también en la ontogenia humana, en la que se observan los 3 estadios de desarrollo del esqueleto:
  • conjuntivo (membranoso),
  • cartilaginoso y
  • óseo.
Por estos 3 estadios de desarrollo pasan casi todos los huesos, excepto los de la calvaria, la mayoría de los huesos de la cara y una parte de las clavículas, que se originan directamente del tejido conjuntivo sin pasar por la etapa previa cartilaginosa. Estos huesos, llamados de cubierta, pueden considerarse como derivados de un exoesqueleto que existió y después se desplazó a la profundidad del mesodermo, asociándose en su ulterior evolución al endoesqueleto en calidad de complemento.


EL HUESO 

Los huesos (os, ossis), son originados a nivel embrionario por medio de membranas. Además, en ciertos puntos del cuerpo el cartílago existente se transformará en hueso a medida que crecemos, proceso conocido como osificación. La osificación consiste en la incorporación de sales minerales al cartílago, reemplazando su conformación original de sustancias orgánicas como el mucopolisacárido por sales de calcio y magnesio. El lugar donde se produce este proceso en un hueso es conocido como centro de osificación.

Se pueden distinguir dos tipos de desarrollo en un hueso: el crecimiento y el alargamiento. En el crecimiento de un hueso, la capa de periostio osteogénico crece alrededor del hueso, permitiendo su expansión en volumen. El crecimiento ocurre durante toda la vida, siendo más lento al alcanzar la adultez, donde sólo sirve como renovador de tejidos. En el alargamiento de un hueso, el cartílago de crecimiento o metáfisis osifica el hueso, expandiéndolo hacia la epífisis y hacia la diáfisis, lo que provoca un alargamiento y por consiguiente un aumento de la estatura del individuo como órgano del ser vivo.

El hueso se compone de varios tejidos, de los cuales el principal es el óseo. El volumen y la importancia del tejido óseo pueden ser observados en el hueso macerado (hueso extraído de cuerpo, liberado de los tejidos blandos y tratado anatómicamente, por maceración y desecación). A pesar de tal tratamiento, el hueso conserva su forma, dimenciones, estructura y solidez. La solidez es resultante de la combinación de sus dos propiedades básicas, dureza y elasticidad en su constitución, condicionadas por la presencia de las substancias químicas correspondientes.

21.6kb

 
COMPOSICION QUIMICA

Sus propiedades físicas. La substancia ósea está compuesta por dos tipos de substancias químicas: orgánicas (1/3), principalmente oseína, e inorgánicas (2/3),sobre todo sales de calcio, particularmente fosfatos de calcio (el 51,04 %, o sea, más de la mitad). Al someter el hueso a la acción de una solución de ácidos (clorhídrico, nítrico y otros), sus sales de cal se disuelven (descalcificación) y la substancia orgánica queda, conservando la forma del hueso, pero éste se hace blando y elástico.
En cambio, si sometemos el hueso a la calcinación, la substancia orgánica se quema y la inorgánica se queda, conservando también la forma del hueso y su solidez, pero en este caso el hueso es muy frágil. Por consiguiente, la elasticidad del hueso depende de la oseína y su solidez depende de las sales minerales. La combinación de las substancias orgánicas e inorgánicas en el hueso vivo es lo que confiere su extraordinaria dureza y elasticidad. De esto nos convencen también las variaciones de los huesos debidas a la edad. En los niños pequeños, que tienen relativamente más oseína, los huesos se distinguen por su gran elasticidad y por eso se fracturan raramente.

Por el contrario, en la vejez, cuando la correlación entre las substancias orgánicas e inorgánicas varía a favor de estas últimas, los huesos se hacen menos elásticos y más frágiles, a causa de lo cual las fracturas se observan con mayor frecuencia en los viejos. (La exploración radiológica del esqueleto del ser vivo se basa en la propiedad del calcio de retener los rayos X y la posibilidad de obtención de átomos de fósforo marcados permite realizar investigaciones radiológicas de precisión.) Los huesos contienen también vitaminas A, D y C.

En la insuficiencia de sales o de vitamina D. durante el período de crecimiento, la solidez de los huesos disminuye, y en los niños se observan desviaciones o torciones de los huesos (en el raquitismo). La insuficiencia de vitamina A acarrea el espesor anormal de los huesos y el vaciamiento de las cavidades y canales óseos.


ESTRUCTURA DE LOS HUESOS

La unidad estructural del hueso visible a la lupa, o con microscopio de poco aumento, es el osteón o sistema haversiano, es decir, el sistema de laminillas óseas dispuestas concéntricamente alrededor de un canal, el conducto de Havers, que contiene vasos y nervios.

Los sistemas de Havers no están aplicados uno al otro íntimamente, y los espacios entre ellos se encuentran llenos de laminillas óseas intermedias o intersticiales. Estas laminillas no se hallan distribuidas de un modo desordenado, sino en correspondencia con la carga funcional del hueso: en los huesos largos (tubulares) se disponen paralelamente al eje longitudinal; en los esponjosos (huesos cortos), perpendicularmente al eje vertical; en los huesos planos del cráneo, paralelamente a las superficies del hueso y radialmente.

Junto con las laminillas intersticiales los sistemas haversianos constituyen la capa media fundamental de la substancia ósea, cubierta por dentro, del lado del endostio, por una capa interna de laminillas óseas ordinarias y por el exterior, del lado del periostio, también por una capa externa de tales laminillas. Esta última se encuentra atravesada por vasos sanguíneos que van del periostio a la substancia ósea, por el interior de los canales perforantes (de Volkmann). El inicio de estos canales se observa en el hueso macerado en forma de múltiples orificios vasculares (foramina vasculosa s. nutritia). Los vasos sanguíneos, al pasar por los canales perforantes y de los osteones (de Havers), aseguran el metabolismo en los huesos.

La agrupación de osteones forman elementos de mayor volumen, las trabéculas de substancia ósea, que pueden observarse a simple vista en los cortes de hueso o en las radiografías. De esas trabéculas se forman dos clases de substancia ósea; cuando ellas se aplican una a la otra estrechamente, constituyen una masa sólida, la substancia compacta. Si por el contrario, están agrupadas laxamente, formando series de poros o cavidades en forma de esponja, constituyen la substancia esponjosa o trabecular.

La distribución de las substancias compacta y esponjosa depende de las condiciones funcionales del hueso. La substancia compacta se encuentra en aquellos huesos y partes de los mismos que cumplen preferentemente las funciones de sostén (puntales) o de movimiento (palancas), por ejemplo, las diáfisis de los huesos largos. En los casos en que, a pesar del gran volumen, es preciso conservar la ligereza, sin menoscabo de la solidez, se forma la substancia esponjosa, por ejemplo, en las epífisis de los huesos largos.

Las trabéculas de substancia esponjosa no se localizan al azar, sino de modo reglamentado, en dependencia también de las condiciones funcionales en que se encuentra un hueso dado o una de sus partes. En la medida en que los huesos soportan una acción doble, de presión y de tracción de los músculos, las trabéculas óseas están dispuestas en la dirección de las líneas de fuerza de compresión y distensión. De acuerdo con las diversas direcciones de esas líneas de fuerza, los distintos huesos e incluso partes de los mismos, presentan una estructura diferente.

En los huesos de cubierta de la bóveda del cráneo, que realizan preferentemente la función de protección, la substancia esponjosa tiene un carácter especial que la distingue de los restantes huesos que tienen las 3 funciones del esqueleto. Esa substancia esponjosa se denomina diploe (doble), por estar formada de cavidades óseas irregulares dispuestas entre dos láminas óseas, una externa y otra interna. A esta última se le llama también lámina vítrea, ya que en los casos de traumatismo se fractura con mayor facilidad que la externa (fig. 3). Las cavidades contienen la médula ósea, órgano de la hemopoyesis y de defensa biológica del organismo. Ella participa también en la nutrición, desarrollo y crecimiento del hueso. En los huesos largos, la médula ósea se encuentra en el conducto central de los mismos, denominado por ello conducto medular o cavidad medular.

De esta suerte, todos los espacios internos del hueso se rellenan de médula ósea, que constituye una parte indivisible del mismo, en su significación de órgano.


MEDULA OSEA

Existen dos médulas óseas: la roja y la amarilla.

La médula ósea roja (medulla ossium rubra), cuyos detalles de estructura se estudian en histología, tiene el aspecto de una masa roja suave, compuesta de tejido reticular en cuyas mallas se encuentran los elementos celulares relacionados directamente con la hemopoyesis y la formación del hueso (osteoblastos o creadores de hueso y osteoclastos o destructores de hueso). La médula roja está infiltrada de nervios y vasos sanguíneos que nutren no sólo a la propia médula, sino a las capas internas del hueso. Los vasos sanguíneos y los elementos de la sangre son los que le dan el color rojo a la médula ósea.

La médula ósea amarilla (Medulla ossium flava), debe su color a las células adiposas, componentes principales de la misma.

Durante el desarrollo y crecimiento del organismo, cuando se exige una función hemopoyética y osteogenética intensificada, predomina la médula ósea roja (en el embrión y en los recién nacidos existe, exclusivamente, médula ósea roja). A medida que el niño va creciendo, la médula roja es sustituida paulatinamente por la amarilla que, en los adultos, llena todo el espacio medular de los huesos largos. Por su exterior, excepto en las superficies articulares, el hueso está cubierto por una envoltura externa, el periostio.

El periostio es una película fina y consistente de tejido conjuntivo, de color rosa pálido, que rodea al hueso por su exterior, hallándose insertado al mismo por medio de haces de tejido conjuntivo, las fibras perforantes, que penetran en el hueso a través de unos conductos especiales. El periostio se compone de dos estratos: uno superficial (fibroso) y otro profundo o interno, osteogenético (llamado también cambium).

El periostio es rico en nervios y vasos, gracias a lo cual participa en la nutrición y en el crecimiento del hueso en espesor. La nutrición se verifica a expensas de los vasos sanguíneos que pasan en gran número del periostio al estrato externo (cortical) del hueso, a través de los múltiples orificios vasculares (foramina nutritia, o, más exactamente, vasculosa); el crecimiento del hueso corre a cargo de los osteoblastos, localizados en el estrato interno, adyacente al hueso (cambium).

Las superficies articulares de los huesos, libres de periostio, están cubiertas por cartílago articular que ofrece la estructura corriente de los cartílagos hialinos. Así, pues, en la comprensión del hueso como órgano, entran el tejido óseo que forma la masa fundamental del mismo, y también la médula, el periostio, el cartílago articular y numerosos nervios y vasos sanguíneos.

ANATOMIA HUMANA I: GENERALIDADES. POSTURAS ANATOMICAS. PLANOS. CAVIDADES.

Apuntes para alumnos del Primer Curso de la Carrera de Kinesiologia y Fisioterapia. UNASUR. Asuncion. Paraguay.


ANATOMIA. CONCEPTO.

 
Anatomía es el estudio de la estructura, clasificación del cuerpo humano, situación y relaciones de las diferentes partes del cuerpo de animales o plantas. Anatomía (del griegp, anatomÄ“, *disección*), rama de las ciencias naturales relativa a la organización estructural de los seres vivos. Es una ciencia muy antigua, cuyos orígenes se remontan a la prehistoria.

Es conveniente subdividir el estudio de la anatomía en distintos aspectos. Una clasificación se basa según el tipo de organismo en estudio; en este caso las subdivisiones principales son la anatomía de las plantas y la anatomía animal. A su vez, la anatomía animal se subdivide en anatomía humana (ver más adelante) y anatomía comparada, que establece las similitudes y diferencias entre los distintos tipos de animales.

Posición anatómica:
Se utiliza con el fin de que toda persona a la que se le dijera o que leyera la anatomía, pudiera localizarla y ubicarla sin ninguna dificultad.
Debido a que el individuo es capaz de adoptar diversas posiciones con el cuerpo, se hizo necesario en anatomía buscar una posición única que permitiera la descripción.
Una vez definida hay la posibilidad de establecer la ubicación y localización de cada una de las partes,órganos y cavidades del cuerpo humano.

Esta posición requiere varias condiciones:
Estar de pie .
Cabeza erecta sin inclinación
Ojos abiertos, mirando al frente y al mismo nivel.
Brazos extendidos a los lados del cuerpo.
Palmas de las manos mirando hacia delante.
Piernas extendidas y juntas.
Pies paralelos y talones juntos.


Una vez definida la posición podemos ubicar las partes del cuerpo. En los órganos internos se Ubican de acuerdo a planos y cortes.


Definiendo características de localización:
CEFALICO: Lo que está hacia arriba, superior o más cerca de la cabeza.
CAUDAL: Lo que está hacia abajo, inferior o más cerca de los pies.
PARALELO: Lo que está al mismo nivel tomando como punto de referencia el piso, bien sea junto o separado. Orejas, ojos, codos, rodillas, talones, piernas, brazos.
Trazamos una línea longitudinal. Que pase por las orejas. Que divida al cuerpo en dos partes anterior y posterior.
Vamos a tener lo siguiente:



ANTERIOR O VENTRAL
Lo que está hacia adelante de esa línea, está mirando al frente. Los ojos, las rodillas, las palmas de las Manos.
POSTERIOR O DORSAL:
Lo que está hacia atrás de esa línea, está mirando hacia la espalda. Los codos, los glúteos, los talones, el dorso de las manos, la nuca.

Si la línea imaginaria la trazamos para dividir al cuerpo en dos mitades iguales, derecha e izquierda, obtenemos los términos:

MEDIAL O PROXIMAL:
Lo que está cerca de esa línea, que está cerca de la línea media.
LATERAL O DISTAL:
Lo que está alejado de esa línea, porque está a los lados de la línea media.
CORTES ANATOMICOS:
Las líneas de las cuales se ha hablado generan la posibilidad de realizar cortes a través de ellas con el fin de poder observar estructuras internas del cuerpo humano.

CORTE CORONAL.
Es el corte que se realiza a través de la línea longitudinal Que pasa por las orejas. Divide al cuerpo en dos partes NO IGUALES, anterior y posterior. Se llama coronal debido a que pasa por la sutura coronal (Articulación del hueso frontal con los dos parietales).
CORTES LONGITUDINALES.
Estos cortes se realizan a través de las líneas parietales paralelas a la línea longitudinal media o coronal. Son líneas también longitudinales pero anteriores o posteriores a la línea coronal.


CORTE MEDIAL
EEste corte puede ser realizado en la posición anatómica.
Línea media perpendicular al plano longitudinal que divide al cuerpo humano en dos partes iguales.
A través de esta línea realizamos un corte.
Separa en partes iguales todas las estructuras pares del cuerpo humano, tales como: Ojos, orejas, miembros superiores, miembros inferiores; así como internas tales como: Ovarios, riñones, etc.
Todo lo cercano a la línea media se llama medial
Todo lo que está lejos de ella se le llama lateral.
Las orejas son laterales. La nariz es medial.
Aunque los términos proximal y distal tienen mucho que ver con éste corte, su explicación es mucho más complicada:
PROXIMAL:
Es toda aquella estructura que está cerca o se acerca al punto de inserción de una parte.
DISTAL:
Es toda aquella estructura que está lejos o se aleja del punto de inserción de una parte.
CORTES SAGITALES.
Son realizados en líneas trazadas paralelamente a la línea medial. Son cortes realizados laterales a la línea media que por supuesto ya no dividen al cuerpo en dos mitades iguales.

CORTE TRANSVERSAL MEDIO.
Es aquel corte que se realiza horizontal y perpendicular al corte medial. Pasa a través del ombligo. Divide al cuerpo humano en dos mitades superior e inferior.

No divide al cuerpo en dos partes iguales porque los lados en que queda dividido el cuerpo humano no son simétricos.
CORTES TRANSVERSALES.
Son todos los cortes realizables paralelos al corte transversal medio bien sea superior o inferior a éste.

CAVIDADES CORPORALES:
CAVIDAD DORSAL. Esta cavidad está compuesta por dos grandes partes:
Cavidad craneal.
Cavidad vertebral.
La cavidad dorsal contiene y protege importantes órganos de los sistemas de comunicación y locomoción entre otros.




Cavidad Craneal:
Está localizada en el interior de la caja craneana ósea.
Es la cavidad más superior .
Es medial.
Se continúa con el canal llamado canal vertebral.
Contiene al encéfalo y al cerebelo.

Cavidad Vertebral:
Forma un conducto llamado canal vertebral que recorre a todo lo largo la columna vertebral internamente .
Se une por arriba con la cavidad craneal a través del agujero occipital.
Llega hasta la región glútea.
Su posición es dorsal y medial en todo su trayecto.
Contiene la médula espinal.
Cavidad torácica:
Esta cavidad está protegida por la caja torácica, es decir, está localizada dentro del tórax.
Es inferior a la cavidad craneal y lateral y anterior a la cavidad vertebral .
Ocupa todo el tórax y está formada a su vez por tres cavidades:
Cavidad Pulmonar Derecha
Contiene al pulmón derecho.
Está localizada lateral derecha y anterior a la cavidad vertebral.
Cavidad Pulmonar Izquierda.
Contiene al pulmón izquierdo.
Está localizada lateral izquierda y anterior a la cavidad vertebral.
Cavidad Cardiaca:
Que contiene al corazón y mediastino.
Está ubicada entre las cavidades pulmonares y anterior a la cavidad vertebral.
Cavidad abdominal:
Es una gran cavidad que se encuentra ocupando toda la región del abdomen. Está rodeada por tejidos blandos musculares en casi toda su extensión.
A excepción de la parte dorsal media que está soportada por la columna vertebral.
Se divide para su estudio por líneas transversales y sagitales o verticales en varios cuadrantes en la siguiente forma:
· Trazando una línea horizontal Imaginaria paralela a la línea transversal media o umbilical que pase por los rebordes costales.
· Otra línea que pase paralela a la anterior y por las dos espinas ilíacas antero-superiores.
  • Trazando dos líneas verticales Sagitales imaginarias paralelas a la línea media. Parten de los puntos medios claviculares, pasando por los puntos mamilares. Atravesando todo el abdomen.
Se obtienen así nueve ( 9 ) cuadrantes denominados:
Tres superiores:
Hipocondrio derecho
Hipocondrio izquierdo
Epigastrio
  • Tres intermedios:
Flanco derecho
Flanco izquierdo
Mesogastrio
  • Tres inferiores:
Fosa ilíaca derecha
Fosa ilíaca izquierda
Hipogastrio

En cada uno de estos cuadrantes se encuentran diferentes órganos abdominales:
  • Hipocondrio derecho:
Hígado.
Vesícula biliar.
Angulo hepático del colon.
Glándula suprarrenal y Riñón derecho

  • Epigastrio:
Estómago.
Duodeno.
Páncreas.
Plexo solar.

Hipocondrio izquierdo:
Cola del Bazo
Angulo esplénico del colon.
Páncreas.
Glándula suprarrenal y Riñón izquierdo.

Flanco derecho:
Colon ascendente.
Uréter derecho.
Asas delgadas.

Mesogastrio o región umbilical:
Asas delgadas.
Colon transverso.
  • Flanco derecho:
Colon descendente.
Uréter izquierdo.
Asas delgadas.
  • Fosa ilíaca derecha:
Ciego .
Apéndice cecal.
Anexos femeninos (trompa y ovario)
Hipogastrio:
Epiplón mayor .
Asas delgadas.
Vejiga urinaria.
Vejiga urinaria.
Útero en la mujer.
  • Fosa ilíaca izquierda:
Colon sigmoides .
Anexos izquierdos en la mujer .

Cavidad pelviana o pelvis:
Se localiza:
Posterior al pubis.
Anterior al sacro.
Rodeada por los huesos ilíacos.
Contiene los órganos Reproductores, la vejiga y el Recto.

EL TE VERDE AYUDA AL CEREBRO


Aparte de ser bueno para combatir el sobrepeso, el cáncer, las enfermedades cardíacas, la diabetes tipo 2 o para envejecer mejor, entre las múltiples propiedades beneficiosas del té verde, ahora, un estudio ha concluido que mejora de nuestras funciones cognitivas del cerebro, concretamente de la memoria de trabajo, aquella que implica los procesos usados para la memoria a corto plazo y la manipulación de la información.

Los resultados del trabajo, que han sido publicados en la revista Psychopharmacology, revelan que las propiedades antioxidantes del té verde aumentan la conectividad entre la corteza frontal y parietal del cerebro. Para llegar a esta conclusión los investigadores realizaron un estudio con 12 voluntarios sanos con una edad media de 24 años. La mitad de los participantes recibió una bebida basada en leche que contenía 27,5 gramos de extracto de té verde; la otra mitad recibió la misma bebida, pero sin el té. Ninguno de los participantes sabía qué contenía la bebida que les habían ofrecido para el estudio.

Tras esto, los integrantes del estudio llevaron a cabo una serie de tareas relacionadas con la memoria mientras su actividad cerebral era analizada mediante resonancia magnética. El examen de los resultados determinó que los participantes que habían consumido la bebida con té mostraron una mayor conectividad entre el lóbulo parietal superior derecho y la corteza frontal del cerebro, ambos asociados a un mejor desempeño de las tareas relacionadas con la memoria de trabajo.

Según los expertos, este estudio, llevado a cabo por investigadores del Hospital Universitario de Basilea (Suiza), demuestra que el té verde también podría ser una herramienta prometedora en el tratamiento del deterioro cognitivo asociado a trastornos neuropsiquiátricos como la demencia.

LEGUMBRES PARA EL CEREBRO


Garbanzos, alubias, lentejas o guisantes pueden mantenernos alejados del colesterol malo (LDL) con sólo una porción al día, según un nuevo estudio publicado en la revista Canadian Medical Association Journal.

El trabajo, desarrollado por un equipo de expertos del Centro de Nutrición Clínica y Modificación de Factores de Riesgo del Hospital St. Michael (Canadá) afirma que comer unos 130 gramos de legumbres diarias nos ayudarán a reducir en un 5% el colesterol malo y, por tanto, a minimizar también el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Los investigadores analizaron 26 ensayos controlados aleatorios con una muestra total de 1.037 personas. Los resultados determinaron el papel positivo de las legumbres en la dieta diaria de cara a la disminución del LDL, así como una diferencia palpable en la reducción del colesterol malo entre hombres y mujeres. Los hombres registraron una mayor reducción que las mujeres, probablemente porque éstos suelen llevar una dieta más pobre y alta en colesterol que las féminas.

Las legumbres ya desempeñan un papel importante en muchas cocinas tradicionales, incluyendo la del Mediterráneo y del sur de Asia. Además, son de bajo costo. Dado que muchas legumbres se cultivan en América del Norte, es también una oportunidad comprarlas en la zona y apoyar a los agricultores”, afirma John Sievenpiper, coautor del estudio.

AREA CEREBRAL DEL JUEGO IDENTIFICADA EN EL CEREBRO


Un reciente estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences apunta que la hiperactividad en la ínsula, un área del cerebro relacionada con el desarrollo de las emociones, favorece la aparición de errores de juicio frecuentes entre los adictos al juego.

A menudo, estos padecen distorsiones cognitivas que les impiden percatarse de las auténticas posibilidades que tienen de ganar o perder. Por ejemplo, estas personas se sienten animadas a seguir jugando cuando creen que han errado en una apuesta por poco, aunque, en realidad, no haya diferencia entre fallar por poco o por mucho.

Esta percepción se aprecia también en la denominada falacia del jugador: quienes la experimentan creen que tras una serie de resultados fallidos inevitablemente se producirá un acierto, aunque no tenga por qué ser así.


Durante la investigación, coordinada por Luke Clark, del Departamento de Psicología de la Universidad de Cambridge, se pidió a varios individuos que habían sufrido daños en distintas áreas de los sesos, como la amígdala, la corteza prefrontal ventromedial o la ínsula, que jugaran a una ruleta y con una máquina tragaperras especialmente preparada para que mostrara resultados premiados y aproximaciones.

Mediante técnicas de neuroimagen, los expertos observaron que solo aquellos cuya ínsula se encontraba afectada no mostraban la mencionada tendencia a seguir apostando cuando no acertaban “por poco”. Estos eran también los menos propensos a dejarse llevar por la falacia del jugador.

En opinión de estos científicos, todo ello sugiere que la actividad en la ínsula está íntimamente relacionada con las distorsiones de juicio que se dan entre los ludópatas. “En el futuro, las terapias encaminadas a tratar la adicción podrían intentar reducir la hiperactividad en esta zona, ya sea mediante fármacos o técnicas psicológicas”, destaca Clark.

ALTERACION DE LA MEMORIA DURANTE EL SUEÑO


A pesar de que el sentido del olfato pueda parecernos intuitivo, casi automático, es una de las primeras cosas que fallan en los trastornos neurodegenerativos (alzhéimer, parkinson, etc) y ahora un equipo de investigadores del NYU Langone Medical Center (EEUU) ha descubierto que la memoria de los olores específicos es de la que depende la capacidad del cerebro para aprender, procesar y recordar con precisión durante la fase de sueño profundo.

Los investigadores realizaron un experimento con ratas que demostró que su memoria olfativa se fortalecía cuando los olores detectados el día anterior se repetían durante el sueño. Para llegar a esta conclusión el equipo de científicos entrenó a un grupo de ratas para que reconocieran los olores a través del condicionamiento. Así, descubrieron que cuando se producía un refuerzo de olor durante el sueño, los recuerdos de las ratas se hicieron más profundos incluso que cuando estaban despiertas. Por el contrario, cuando las ratas fueron expuestas durante el sueño a un patrón de olor que no conocían, acabaron con recuerdos falsos de muchos olores diferentes.

“Nuestros resultados confirman la importancia de la actividad cerebral durante el sueño para la fuerza y la precisión de la memoria; creemos que durante el sueño de ondas lentas, las neuronas del cerebro se comunican entre sí, y al hacerlo, fortalecen sus conexiones, lo que permite el almacenamiento de información específica”, afirma Donald A. Wilson, profesor en los departamentos de Psiquiatría Infantil y Adolescente y Neurociencia y Fisiología de Langone y autor principal del estudio.

Este descubrimiento, publicado en la revista Journal of Neuroscience, es el primero en demostrar que la precisión de la memoria se ve alterada durante el sueño de onda corta.

LA CALIDAD DEL SUEÑO ES SALUD


El buen estado de nuestra salud depende, además de otros factores, de un descanso adecuado. Para estar alertas y activos durante la mañana no necesitamos tomar café, basta un sueño reparador de calidad.

Lo conseguimos si logramos conciliarlo sin dificultad, sin interrumpirlo varias veces durante la noche y despertamos a la hora acostumbrada. Así, cubrimos nuestro requerimiento y nos levantamos con energía para comenzar una nueva jornada, explicaron especialistas del Laboratorio de Trastornos del Dormir de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM y del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), en México.

Para tener una buena noche es necesario acostarse y levantarse a la misma hora, con la luz apagada y tener un dormitorio cómodo, así como evitar la cafeína, nicotina, alcohol y sustancias ilícitas, entre otras.

También depende del estado de ánimo, estilo de vida y salud física, subrayaron Montserrat Reséndiz García, Matilde Valencia Flores, Victoria Santiago Ayala y Guillermo García Ramos, en ocasión del Día Mundial del Sueño, que se conmemora este 14 de marzo.

En contraste, malos hábitos como fumar, tomar más de seis tazas de café o té; beber seis vasos de refrescos de cola al día, consumir de manera regular alcohol, vivir bajo estrés, la falta de actividad física, gozar de menos de dos semanas de vacaciones por año, mantener relaciones personales conflictivas, trabajar más de 10 horas al día o más de seis días a la semana y la falta de tiempo para la recreación y la diversión, pueden afectar la calidad del sueño, advirtieron.

“¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es la vida? Una ilusión, /una sombra, una ficción, /y el mayor bien es pequeño;/ que toda la vida es sueño,/ y los sueños, sueños son”, escribió Pedro Calderón de la Barca en 1635 acerca de dos interrogantes que han provocado insomnio a generaciones de científicos, filósofos, escritores y religiosos de diferentes latitudes y culturas: ¿qué es el sueño? y ¿para qué o por qué dormimos?

La teoría más antigua que se ha podido documentar se atribuye al filósofo y médico griego Alcmeón (500-450 A.C), que lo definía como una pérdida de la conciencia producida por el flujo de la sangre del cerebro a todo el cuerpo.

En 2005, los científicos Giulio Tononi y Chiara Cirelli, de la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, publicaron el artículo Sueño y homeostasis sináptica, en el que plantean que mientras dormimos se debilitan las conexiones entre las células cerebrales para ahorrar energía, evitar el estrés celular y mantener la capacidad de las neuronas para responder selectivamente a los estímulos.

Así se restaura al cerebro, que integra el material recién aprendido mediante la consolidación de diferentes tipos de memorias. Al despertar, tenemos nuevas herramientas para enfrentar el día.

Para celebrar la efeméride, la Asociación Mundial de Medicina del Dormir (WASM, por sus siglas en inglés) propone el lema “Cuerpo sano con sueño reparador y respiración estable”, con el objetivo de abordar sus aspectos médicos, educativos y sociales, a fin de disminuir los trastornos a través de la prevención y tratamiento.

 La falta de descanso o una pobre calidad al respecto tienen consecuencias negativas en nuestra salud a corto, mediano y largo plazos. Al conjunto de alteraciones relacionadas con estos problemas se les conoce como trastornos del sueño, que en los niños afectan el desarrollo cognitivo y de aprendizaje, causan problemas de conducta, cambios del ánimo, una secreción anormal de la hormona del crecimiento y un aumento en la presión diastólica.

La interrupción intermitente y persistente de la respiración mientras dormimos, conocida como apnea, es uno de los trastornos más frecuentes entre la población. Afecta desde recién nacidos, hasta adultos mayores.

Al fragmentar el descanso se causa somnolencia diurna y fatiga. Sin tratamiento, puede llevar a complicaciones cardiacas como hipertensión arterial sistémica, isquemia y eventos cerebro-vasculares.

Es más frecuente en hombres que en mujeres, aunque la prevalencia se iguala en el momento que ellas entran en el periodo de la menopausia. La obesidad es el factor de riesgo principal para presentarla, además del consumo de alcohol, tabaco y medicamentos sedantes. Entre otros factores, también se ha relacionado con alteraciones anatómicas de la vía aérea superior (VAS).

El tratamiento de primera elección es la aplicación de presión positiva en la VAS por medio de una mascarilla. En ciertos casos, los pacientes con alteración anatómica pueden ser candidatos a resolverla con cirugía.

 La privación de sueño altera el equilibrio de diversas hormonas, incluidas las que regulan el apetito: eleva la secreción de cortisol y provoca el incremento de los niveles de insulina después de consumir alimentos. Al regular la glucosa y promover el almacenamiento de grasa, los niveles más altos de insulina están asociados a un aumento de peso corporal.

En adultos, se ha descrito que las personas que duermen menos de seis horas son mucho más propensas a subir de peso. Al conjuntarse con otros factores, como la ingesta de alimentos en exceso, falta de ejercicio y predisposición genética, incrementa el riesgo de padecer ciertas enfermedades metabólicas y cardiovasculares.

Ante cualquier trastorno, es necesario acudir con un especialista para obtener el mejor beneficio al implementar nuevos hábitos, no obstante, las medidas generales encauzadas a lograr una higiene adecuada del sueño son cruciales para tener un descanso reparador y sin alteraciones.

Entre otras, dormir las horas necesarias, de acuerdo a la necesidad individual (la mayoría requiere entre siete y ocho); acostarse y levantarse a la misma hora; no tomar siestas de más de 30 minutos ni después de las cuatro de la tarde.

Además, evitar actividades en la cama como ver televisión, leer, estudiar, comer, navegar por Internet o utilizar teléfonos celulares, dispositivos, computadoras o videojuegos, asimismo, no beber café, refrescos de cola, bebidas energizantes, chocolate, alcohol, demasiados líquidos ni fumar tres horas antes de ir a dormir.

Para los niños de hasta 12 años, los especialistas recomendaron establecer un horario regular tanto de sueño como de alimentación, una rutina consistente para ir a la cama (de preferencia antes de las nueve de la noche) y tener una siesta programada de acuerdo a su edad.

Antes de acostarse realizar ejercicio vigoroso y evitar el consumo de comidas pesadas y de cafeína (refrescos de cola, café o té). Las habitaciones de los menores deben ser confortables, silenciosas y sin luz brillante a la hora de ir a la cama, pero deben permitir la exposición a la luz durante la mañana. (Fuente: UNAM/DICYT)

SINDROME DE FATIGA CRONICA E INFLAMACION DEL SISTEMA NERVIOSO


Mediante el uso de tomografía por emisión de positrones, unos científicos han comprobado que los niveles de neuroinflamación, o inflamación del sistema nervioso, son más altos en pacientes con el síndrome de fatiga crónica que en personas sanas.

Dicho síndrome es una enfermedad incapacitante caracterizada por una fatiga crónica, profunda e inhabilitante. Por desgracia, no se comprenden bien sus causas.

La idea de que la inflamación de las células nerviosas puede ser una causa de la enfermedad no es nueva, pero desde que se propuso por vez primera ha carecido de evidencias claras que la respalden. Ahora, la situación puede que cambie de manera sustancial, ya que en este nuevo estudio, clínicamente importante, unos investigadores del Instituto RIKEN, la Universidad de la Ciudad de Osaka, y la Universidad Kansai de Ciencias del Bienestar, todas estas entidades en Japón, han encontrado que efectivamente los niveles de los marcadores de neuroinflamación son altos en los pacientes con síndrome de fatiga crónica, en comparación con los sujetos sanos del grupo de control.

Los autores del estudio también hallaron elevada la inflamación en ciertas áreas del cerebro, concretamente la corteza cingulada, el hipocampo, la amígdala, el tálamo, el mesencéfalo y el puente troncoencefálico, de una manera que se correlacionaba con los síntomas, de tal modo que, por ejemplo, los pacientes que tenían la cognición deteriorada tendían a mostrar neuroinflamación en la amígdala, que se sabe está implicada en las funciones cognitivas. Esto proporciona pruebas claras de la asociación entre la neuroinflamación y los síntomas experimentados por pacientes con síndrome de fatiga crónica.

La investigación realizada por el equipo del Dr. Yasuyoshi Watanabe, del Instituto RIKEN, podría llevar a una mejor diagnosis y finalmente al desarrollo de nuevas terapias para proporcionar alivio a las muchas personas de todo el mundo que se ven afectadas por esta enfermedad.

CONTROL DE NEURONAS MOTORAS POR LUZ


Se ha conseguido desarrollar un nuevo modo de controlar artificialmente músculos utilizando luz. El método tiene el potencial de restaurar el funcionamiento de músculos que están paralizados por problemas como una enfermedad en las neuronas motoras o una lesión en la médula espinal.

La técnica, que es obra de científicos del University College de Londres y del King’s College de la misma ciudad británica, se basa en neuronas motoras especialmente diseñadas, creadas a partir de células madre. Estas neuronas, que se trasplantan a ramificaciones de nervios dañadas, están diseñadas para reaccionar ante pulsos de luz azul, permitiendo a los científicos afinar el control muscular mediante ajustes de la intensidad, la duración y la frecuencia de dichos pulsos.

El equipo de Linda Greensmith e Ivo Lieberam, del University College de Londres, ha demostrado el método en ratones en los cuales estaban dañados los nervios que gobiernan los músculos de las patas traseras. Estos investigadores consiguieron que las neuronas motoras trasplantadas y derivadas de células madre crecieran a lo largo de los nervios dañados, conectándose con éxito a los músculos paralizados, los cuales pudieron a partir de entonces ser controlados por pulsos de luz azul. Así, los músculos de las patas previamente paralizados empezaron a funcionar.

Esta estrategia tiene importantes ventajas sobre técnicas existentes que utilizan electricidad para estimular los nervios, algo, esto último, que puede ser doloroso y a menudo resulta en una rápida fatiga muscular.

Los músculos normalmente son controlados por neuronas motoras, células nerviosas especializadas dentro del cerebro y la médula espinal. Estas neuronas reenvían señales desde el cerebro a los músculos para propiciar funciones motoras como caminar, ponerse de pie e incluso respirar. Sin embargo, las neuronas motoras pueden resultar dañadas por ciertas enfermedades neurológicas  o después de traumatismos en la médula espinal, causando una pérdida permanente de función muscular que desemboca en parálisis.

 Esta nueva técnica representa un medio de restaurar la función de músculos específicos después de daños o enfermedades neurológicas paralizantes.

Durante los próximos cinco años, más o menos, el equipo de Greensmith espera llevar a cabo los pasos necesarios para trasladar este novedoso método a ensayos clínicos con humanos, para desarrollar potencialmente tratamientos para pacientes con determinadas enfermedades de las neuronas motoras, muchos de los cuales acaban por perder la habilidad de respirar, ya que los músculos de su diafragma se paralizan de forma gradual. La idea es usar la nueva técnica para crear una especie de marcapasos óptico para el diafragma, a fin de mantener debidamente la respiración de estos pacientes.

En las labores de investigación y desarrollo también han trabajado Carolina Barcellos Machado, Martin Crossley, Danielle Stevenson y Juan Burrone, del King’s College, así como J. Barney Bryson y Virginie Bros-Facer, del University College de Londres.