sábado, 6 de junio de 2015

ANTIGUAS ESCUELAS DE QUILMES
LA ESCUELA Nº 2 
(HOY Nº 5 DE BERAZATEGUI)
Basado en las investigaciones de Chalo Agnelli

La primera Escuela Nº 2 en Quilmes es la de Niñas; fue creada junto con la de varones el 25 de mayo de 1863 y designada con esa numeración en 1876. Estaba a cargo de Demetria Rivero de Echeverría, que dirigía la escuela de Niñas dependiente de la Sociedad de Beneficencia desde 1853 (dicha institución estaba instalada en la calle Alvear, entre Rivadavia y Alsina, en una propiedad de José Echeverría, orientada hacia la esquina sudeste de Alvear y Alsina). 

El 25 de Mayo de 1863 se inauguró un edificio que albergaría las dos escuelas, de niñas y varones, que aún no eran mixtas. Una en cada ala del mismo. Ésta es la que años después será la actual Escuela Primaria Nº 1. 

Escuela Nº 1 de Quilmes en 1910
Así cuenta Craviotto los sucesos de ese primera fiesta patria: “Se habla mandado podar el cerco de ñapindá de la manzana Mitre – Sarmiento –Alsina - Nicolás Videla, que afeaba la plaza. En la noche del 24 se iluminó el edificio municipal, el de la nueva escuela y el templo, ya viejo, de 1828, con su única campana pendiente de una espadaña; también se iluminaron los demás edificios frente a la plaza: esquinas de Manuel D. Soto (antepasado del amigo Tacho Soto) y de Bernabé Giles (suegro de Andrés Baranda) en Sarmiento - Alsina; de Andrés Baranda y a su frente la fonda de Tobal, en Sarmiento - Rivadavia; en Mitre – Rivadavia, los altos de (la familia) Córdoba; Mitre, frente a la plaza, a mitad de cuadra, la casa del maestro de escuela Robustiano Pérez y a su lado la de Santiago Laurnaga, así como en la esqui­na Mitre - Alsina los ombúes, albergue de las diligencias de Acuña y Córdoba, que hacían el servicio a la Capital, En­senada, Magdalena y Chascomús. 
Para la iluminación se encendieron en las esquinas de la plaza barricas con alqui­trán y se disparó una cantidad enorme de buscapiés, bombas de estruendo y cohetes. En la mañana siguiente, los esco­lares cantaron el Himno en la plaza y escucharon la banda del comandante Galván, es decir la del regimiento 13° de Guardias Nacionales, al mando de dicho comandante; re­gimiento al que pertenecía la milicia de Quilmes. 
Luego del Te Deum y el acto inaugural en la escuela, con discursos del Dr. Wilde y el preceptor Pérez y las mesas con refrescos y masas para concurrentes mayores y menores, todo ante el busto de Bernardino Rivadavia, que presidió los actos. 
Por la noche se elevó un hermoso globo, precursor de aquellos aeróstatos que en 1913, al instalarse la fábrica de gas en BernaI, buscaban allí el fluido que los debía elevar.” (de “Quilmes a través de los años” de Dr. José A. Craviotto, Cap. IX – título 14 Pág. 213 de la 2º edición 1969)

El 26 de octubre de 1882, don Santiago Laurnaga inició las obras de la Escuela Nº 2 de Niñas atrás de la Nº 1, con entrada por la calle Alem. En 1888 comenzó a funcionar en ese edificio, donde hoy se encuentra el Jardín Nº 921, que incluía casa para el director como era de estilo en la época. Este predio fue donado por la Municipalidad al Consejo Escolar, de lo que había sido el antiguo Cementerio de la Reducción. El edificio es el actual, con techo a dos aguas.

En 1906, después de 43 años de abiertas las puertas de la primera Escuela de Quilmes, de 30 años de la Ley de Educación Común de la provincia de Buenos Aires de 1875 y de 21 años de la Ley Nacional Nº 1420 de Educación Común, “universal, común, mixta, gratuita, obligatoria y neutra” (1884), la Escuela Nº 1 paso a ser “mixta”. La matrícula estaba formada de la siguiente manera: 1º grado, 46 varones y 32 mujeres; 2º grado, 29 varones y 53 niñas; 3º grado, 21 varones y 26 niñas y 4º grado, 24 niños y 13 niñas, respectivamente. Total 244 alumnos. No había 5º y 6º. Por consiguiente, la Escuela Nº 2 deja de existir.

LA NUEVA ESCUELA Nº 2

A partir del arribo del tren a Berazategui, en 1872, los loteos de los barrios San Francisco en 1873 y San Salvador en 1882, además de la instalación de la Maltería en 1886, permiten hablar del inicio de la etapa urbana, que se gestó lentamente, creándose un nuevo recorrido entre la estación y los mencionados barrios San Francisco y San Salvador, que darían vida y movimiento a las calles que vinculaban estos dos puntos vitales de la ciudad.

El 24 de febrero de 1911 se crea en el pueblito de San Salvador (Berazategui), en calle 10 y Diagonal B, en una propiedad de Miguel Camuyrano, a tres cuadras de la estación, una nueva Escuela Nº 2 con 4 secciones y 123 alumnos a cargo de Mercedes von Kotsch (nacida en 1895). La suceden María Villaba de Aguilera y luego Rosalía Davel de Deambrosi, directora, en servicio en la escuela desde 12 de julio de 1912 y a cargo de tercer (28 alumnos) y cuarto grado (18 alumnos) desde esa misma fecha. Fue también maestra de Labores.

Mercedes Von Kotch [1], en servicio como Maestra en la escuela desde 9 de mayo de 1911 y a cargo de 1°A (34 alumnos) desde 15 julio de 1912. Su padre fue el ingeniero constructor del puente de Mercedes y Dolores, en la provincia de Buenos Aires. 

Elena Benavente, designada en la escuela desde 14 de marzo de 1911, a cargo de 1° B (34 alumnos) a partir de marzo de 1912.

Gabina Tirao, empezó a trabajar en la escuela el 3 de junio de 1912 y se hizo cargo de 1° C (36 alumnos) en agosto de 1912. Gabina era descendiente de una tradicional familia berazateguense, emparentada con los Mosqueira, Drago, Orizonte, Nicora, Cerruti, Barrabino, etc. Contrajo matrimonio con Nicora y con su nombre completo se conocen diversas instituciones y una calle en Berazategui. Doña Gabina presidió una "Comisión de damas cooperadoras" que se organizó con el propósito de levantar un templo religioso en el mismo barrio, pues resultaba inconveniente la distancia a "Nuestra Sra. de Luján" en el pueblo de San Francisco. De ésta y otras acciones concomitantes resultó la colocación de la piedra fundamental de la Iglesia "La Sagrada Familia" el 8 de diciembre de 1935, en la calle 31 entre las calles 14 y 15 (actualmente 148 entre 13 y 14), cuyos propietarios, la familia Lanz-Berbeni, hicieron la donación al Arzobispado de La Plata. Fue secundada en este proyecto por las señoras de Izzeto, Siso, Nolfi, Berazategui, Sacan, Bassaber, Tirao, Mendiberry y Rolando.


En el mismo edificio de la escuela de San Salvador, por la noche, funcionaba la Escuela de Adultos Nº 26, fundada por Atanasio Antonio Lanz, en el marco de su dilatada labor educativa.

Otras preceptoras-maestras en la Escuela Nº 2 a lo largo de los años fueron Margarita Esmoris, Mercedes Babiloni, María Luperina Castellanelli, Rosa Crubellati. Luego ejercieron en esta escuela Bernardina D. C. de Alaimo, Marta Rojas Vieyra [2]Ruth Camporotondo [3]. En 1937 era su directora Jorgelina Forbes [4].

Desde comienzos de 1918 se incorporó una sección del 5º grado del Curso Complementario a cargo de la maestra normal Dora Julia Orsi y el 1º de marzo de ese mismo año se hizo cargo de 4º grado, Elda María Margarita Vacca, nacida en Italia en 1897, maestra egresada en 1916 con la primera promoción de la Escuela Normal de Quilmes.

En 1920 contaba con una matrícula de 476 alumnos. La directora, a su vez, era la responsable, del 6º grado, con 19 alumnos pero, en junio, toma el mismo Julia Molina que hasta la fecha tenía 2º grado y estaba en ese establecimiento desde el 20 de junio de 1913.

El 28 de mayo de 1924, la escuela estrena vicedirectora en la persona de María Adela J. de Muñiz (n.1889). Luego le siguieron: Evaristo Iglesias hasta el 25 de agosto de 1927, en que pasa a la escuela Nº 7 y lo suple Luisa M de Altieri, reemplazándola a esta en el 6º grado Erminia Beauche.

La señora de Deambrosi en marzo de 1926 es designada directora de la escuela Nº 1 de Quilmes, tras la jubilación de América Gregorini. Clara Girón de Lemos toma la dirección de la Nº 2 el 29 de marzo de ese mismo año. La señora de Lemos venía de la Nº 6 de Bernal y al año siguiente la sucede María Teresa Sánchez de Bizzozero [5].

El Magazine “A.B.C.” informa el domingo 20 de noviembre de 1927 que “el 10 del corriente ppdo (sic) el alumnado de la escuela Nº 2 de Berazategui junto con su directora señora de Bizzozero, efectuaron una excusión en tren a la ciudad de La Plata. Visitaron el bosque y los principales edificios públicos. Regresaron a últimas horas de la tarde.”

Estación Berazategui
En 1940 la bautizan con el nombre "José de San Martín". Después de la autonomía de Berazategui (producida en 1960) pasó a designarse Nº 5 "General San Martín". Su ubicación actual es frente a la estación Berazategui del ferrocarril.

NOTAS:
[1] Una de las primeras alumnas de la sede quilmeña del Conservatorio Williams, establecido en el pueblo en 1907.
[2] Marta Clemencia Rojas Vieyra egresó en 1936 de la Escuela Normal de Quilmes.
[3] Ruth Elena Camporotondo egresó en 1936 de la Escuela Normal de Quilmes.
[4] Jorgelina Emilia Forbes egresó en 1917 de la Escuela Normal de Quilmes.
[5] María Teresa Sánchez egresó en 1920 de la Escuela Normal de Quilmes.

Fuentes: Agnelli, Hector Chalo (2004) Maestros y escuelas de Quilmes. 1666-2004, Jarmat.
"La Escuela N° 5 "Gral. José de San Martín" cumplió 96 años de vida", por el Ing. Rodolfo Cabral en diario Perspectiva Sur (27-02-2007)
Origen y creación de la Iglesia “La Sagrada Familia” por Malena Laborde, publicado en el Boletín de la Junta de estudios Históricos de Berazategui en setiembre de 1984. Berazategui, hechos y personajes de ayer - Asociación Orígenes de Berazategui.
Documentos del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes "Silvia Manuela Gorleri".
Museo Virtual de Berazategui.
http://www.perspectivasur.com/2/nota_1.php?noticia_id=29326
http://www.elquilmero.com/page/237/ 
http://escuela1quilmes.blogspot.com.ar/2010_05_01_archive.html
Sobre la Historia de la Escuela Nº 1 véase http://elquilmero.blogspot.com.ar/2013/02/escuela-n-1-150-anos-de-historia-1-nota.html

viernes, 5 de junio de 2015

Nuestro proyecto se enriquece

BUENAS NUEVAS

En el marco de la Resolución Nº 260/14 [1] de la Dirección General de Cultura y Educación concerniente al Programa Integral de Bibliotecas del Sistema Educativo, nuestro proyecto de Recuperación y Puesta en valor del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes se ha visto enriquecirdo con la llegada de la Referente de la Región IV, Bibliotecaria Sra. Bibiana Riomayor.

La Región (Quilmes, Berazategui y Florencio Varela) adolecía de la carencia de Referente desde hace cinco años. La reciente cobertura del puesto, en el contexto de la Resolución mencionada más arriba, permitirá producir un fuerte impacto positivo en nuestro trabajo, según entendemos.

A continuación reproducimos los segmentos de la Resolución que atañen directamente a la conexión de la Sra. Bibiana Riomayor con el desarrollo del Proyecto de la Escuela Normal: parte de los Considerandos, de los Objetivos y de las Acciones previstas para el período 2012-2016.




 

El CENDIE (Centro de Documentación e Información Educativa) es el organismo provincial que dirige el Programa y que ha encontrado la posibilidad de contribuir al sostenimiento del proyecto, llevado a cabo desde hace ocho años únicamente por voluntarios.

Pocas semanas atrás nos visitaron las bibliotecarias M. Cristina Poncetta, Ivana Garcerón y Bibiana Riomayor para darnos la buena nueva y comenzar el trabajo conjunto. En su beneficio, hicimos una presentación cronológica abreviada del trabajo realizado desde el comienzo, en setiembre de 2006, hasta la actualidad. Dicha presentación fue también ofrecida a los alumnos del ISFDyT Nº 83 que iniciaban en la misma ocasión su trayecto de Prácticas Pre-profesionales.





Durante las siguientes reuniones de trabajo, los miércoles por la tarde, en la sede del Archivo, la Coordinadora Prof. Raquel Gail y la Bibliotecaria Bibiana Riomayor han ido desarrollando un provechoso intercambio de ideas con vistas a las tareas de difusión y sensibilización que Bibiana tiene pensado desarrollar con los Bibliotecarios Escolares de la Región, especialmente los de las escuelas más antiguas que podrían conservar interesante documentación histórica.

Más adelante daremos cuenta de las acciones que se vayan implementando. Nos produce una enorme satisfacción la llegada de la primera profesional rentada a este Archivo, quien se manifiesta permanentemente entudiasmada con el horizonte que le aparece ante sus ojos. 

¡Bienvenida, Bibiana! Mucho quehacer te espera...

[1] Véase texto completo en  http://catalogo.abc.gov.ar/cgi-bin-cendie/wxis.ex/cendie/ o en nuestra página ad hoc.

jueves, 4 de junio de 2015

Antigua Escuela Nº 25 de Quilmes
Reconstruyen la historia de la 
Escuela Nº 11 de Berazategui
Por Rodolfo Cabral* (adaptación)

La Escuela Nº 11 "Nuestra Señora de Itatí", de Berazategui, ubicada en la intersección de las calles 163 y 83, de la localidad de Hudson tiene un larga y rica historia, que se remonta incluso más allá del año 1960, cuando Berazategui logró su independencia de Quilmes. Hasta entonces, era la Escuela Nº 25 de ese distrito.

En el año 1918 [1], en la ciudad de Quilmes nace la Escuela N° 25 como Escuela de Adultos, y por entonces funcionaba en una dependencia de la Escuela N° 17, en la calle Echeverría N° 665, de Quilmes. Ese edificio fue clausurado en el 1936.

Alrededor de 1930 numerosas familias españolas, portuguesas, italianas, húngaras y polacas se establecieron en la costa de la localidad de Guillermo Enrique Hudson, en parcelas pertenecientes a las familias de Pereyra Iraola y Herreras Vega.

Esas familias fueron trabajando las parcelas en las que cultivaban varios tipos de verduras y donde, además, hacían plantaciones de viñas, higueras, montes de peras y ciruelas. También criaban animales de granja, para completar su alimentación. El agua de lluvia se almacenaba para beber.

Asimismo, para la realización de tareas de pesca del sábalo se instalaron tres establecimientos aceiteros: Tonchi, Libertum y Rusesky. 

Los hijos de estos colonos asistían a la escuela privada del maestro Américo. Y es por eso que se inician en aquel momento las gestiones para la creación de una escuela estatal.

En el año 1938, más exactamente un 28 de abril, reabre sus puertas la Escuela N° 25, pero ya no como Escuela de Adultos, sino como de categoría mixta infantil. La Escuela comenzó a funcionar, entonces, en el paraje La Costa, en una vivienda cedida por Ilda Matilde de Arguindegui. Y fue su primer director y único maestro Enrique Cánepa


EL PROGRESO

En el año 1940 se produjo un suceso inesperado: cuando la escuela iba a cumplir dos años en esa sede, el Río de la Plata enfurecido salió de su cauce y barrió con la prospera colonia de agricultores. Tres niños se ahogaron junto a un anciano. Y de aquella tragedia quedaron como elocuentes testigos algunas taperas y montes abandonados. [2]

La escuela fue destruida, por lo que pasó a funcionar en la vivienda particular de Don Emilio Jauregui.

Casi dos décadas después, la Costa de Hudson era nuevamente un paraíso, con bellísimas quintas, hasta que en el año 1956 ocurrió otra terrible inundación, que destruyó nuevamente la colonia. Los pobladores asustados comenzaron a alejarse de la Costa del Río hacia zonas más seguras.

Debido a este desarraigo, en el año 1959 la escuela fue trasladada al terreno actual del Paraje La Loma, que el Ministerio de Asuntos Agrarios cedió en forma precaria en una construcción de madera con una cocinita y un sanitario.

Los materiales para armar la escuela fueron mudados desde la Costa por los cooperadores y el personal en un fin de semana.

LA ERA DE LA AUTONOMÍA

En el año 1960, con la Autonomía del partido de Berazategui la escuela cambia de numeración, desde entonces es la Escuela Rural N° 11 de Berazategui.

El 5 de Abril de 1968, la Escuela Rural N° 11 de G. E. Hudson, recibió la imposición del nombre de "Nuestra Señora de Iratí" . En este acto se bendice la imagen de la virgen donada y traída desde Corrientes, por el Capitán José María Castro. Ese mismo día se una nueva bandera de ceremonias, donada por la Municipalidad de Berazategui.

En el 1992, después de una investigación se descubre el año de comienzo de las actividades de la escuela en el Paraje Costa Herrara Vegas, en 1938. Asimismo el 18 de noviembre de ese año, el directorio de la empresa MOQSA ofrece el padrinazgo para la Escuela N° 11.

En Febrero de 1993 se recibe el Proyecto de Ampliación de la Escuela con el subsidio otorgado por el Ente de Reconstrucción del Conurbano bonaerense. Hoy la escuela está en una nueva etapa, con nuevas instalaciones y todo un proyecto en marcha. 

NOTA PERIODÍSTICA (junio 2012): La EP N° 11 “Nuestra Señora de Itatí”, situada en la calle 163 y 83 de Pueblo Nuevo, el 14 de Julio de 2008 inauguró un nuevo edificio que alberga al 1°, 2° y 3° año de lo que sería el tercer ciclo y que el año próximo pasará a ser Secundaria N° 24. La Escuela posee un matricula de 68 alumnos, anexándose a la misma 50 alumnos provenientes de la EEM N° 3, con 4°, 5° y 6° años que dependen administrativamente de la EEM 3. 
Nélida Furdi, directora de la EP Nº 11, destacó que “contar con este establecimiento es muy importante para nosotros, porque les damos a los chicos la posibilidad de completar el nivel primario y seguir cursando en ésta, que es su zona de residencia, sin tener que emigrar”.

NOTAS:
[1] Según el historiador Chalo Agnelli, la Escuela de Adultos comenzó a funcionar el 4 de mayo de 1909 a instancias de Atanasio Antonio Lanz con 46 alumnos repartidos en dos secciones en el local de la calle Olavarría Nº 13, de 19:00 a 21:00. Su director-fundador Emilio Ivancovich (nacido en 1891), que condujo la escuela Complementaria de la Nº 1 en 1906 (Plan Piloto de 5º y 6º grados) falleció en julio del año siguiente y la escuela se cerró hasta setiembre cuando asumió interinamente Atanasio A. Lanz, hasta que el 25 de abril de 1912 tomó su puesto Osvaldo Devesa.
En marzo de 1913 se trasladó a la Nº 1 con 222 alumnos a cargo de José Cabrera, Carlos Cozlonok, Antonio Iglesias y Adolfo Bazán [3]. En 1920 pasó al local de la Escuela Nº 17. Allí estuvo a cargo de Evaristo Iglesias desde 1923 y de Julio Raris [4] desde 1925.
A partir de 1935 las Escuelas de Adultos comienzan a integrar la nueva Rama de Adultos y adoptan el número de la escuela donde residen; en este caso, la Nº 17 de adultos.
[2] En 1944 es Director y maestro Manuel Izetta, vecino de Bernal. El mismo que fuera Vocal de la primera Comisión Directiva de la Sociedad de Beneficencia y Asistencia Pública de Berazategui hoy denominada “Julia Copello de Tiscornia”, en 1927.
[3] Adolfo Bazán se desempeñó también en la Escuela Normal Mixta de Quilmes(Véase nuestra entrada del 31 de enero de 2012.)
[4] Egresado de la Escuela Normal de Quilmes en 1918.

*Rodolfo Cabral es presidente de la Asociación Orígenes de Berazategui.

Fuentes: http://www.perspectivasur.com/2/nota_1.php?noticia_id=1202
http://www.p2.berazategui.gov.ar/ultimas-noticias/noticias/1-blog/218-silvina-gvirtz-y-juan-patricio-mussi-visitaron-escuela-no-11-de-hudson
También publicado en http://www.elsolquilmes.com.ar/archivo/notas/4843-cumple-70-anos-la-escuela-n-11
http://www.elquilmero.com/page/131/
Agnelli, Héctor Chalo (2004). Maestros y escuelas de Quilmes. 1666-2004. Jarmat.
Documentos del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes "Silvia Manuela Gorleri".

martes, 2 de junio de 2015

Se presentó en la USAL el número 6 de la revista "Huellas en papel"

El 27 de mayo pasado, Liliana Rega, editora de la revista y directora del sistema de bibliotecas de la Universidad del Salvador (USAL), hizo la presentación del último número publicado de Huellas en papel en el Museo Botica del Ángel, gestionado por esa universidad. El acto se debió a las características especiales que reviste este número: la puesta en valor y difusión de los libros que pertenecieron al artista Eduardo Bergara Leumann, fanático de la música rioplatense y creador del espacio Botica del Ángel. Huellas en papel es una publicación cuya vida está necesariamente ligada a la vida del Archivo y Biblioteca Históricos de la USAL. De aparición semestral, su objetivo es la difusión académica, no es una revista para el debate de la especialidad bibliotecaria o archivística. [Fuente: Iris Bajú]

Fuente: http://www.sai.com.ar/bibliotecologia/boletin/j/bie119.htm

Prácticas de … preservación

Desde el año 2012 la RedBUS puso en marcha el Programa Memento – Plan de Preservación del Patrimonio Bibliográfico de la USAL – cuyos objetivos son:

* Poner en conocimiento de las comunidades académicas y del público en general el valor del patrimonio que guardan las Bibliotecas y Archivos de la USAL.
* Preservar la herencia bibliográfica que diferencia a la USAL del resto de las universidades de Argentina.

A partir del presente número ponemos a consideración de los lectores esta nueva sección destinada a difundir las “buenas prácticas” de: preservación; conservación; restauración. La Técnica Susana Cagliolo nos acerca información destinada a divulgar algunas acciones tendientes a garantizar el cuidado de las colecciones.

La manipulación cuidadosa de los documentos es uno de los elementos clave en el cuidado de los libros, y se trata de una acción de preservación. La preservación de documentos tiene como objetivo hacer más lento el proceso de envejecimiento natural e inevitable de los mismos, de modo que pueda reducirse al máximo el riesgo de destrucción.

Limpieza de libros (parte 1)

Técnicas de limpieza manual de libros para ejemplares que sólo presentan depósito de polvo:

a. Preparar un área ventilada y cómoda donde realizar la limpieza, si es posible trabajar con aspiradora.

Usar guantes de algodón.

Limpiar las tapas y lomo con un trapo seco, que se debe reemplazar a medida que se ensucie.

Para limpiar la cabeza, frente y pie del bloque de texto (Ver Solapa Huellas en Papel, Año II, No. 3, 2013) mantener cerrado el libro y pasar por los mismos un pincel chato de cerdas flexibles desde el lomo hacia fuera.


Para limpiar el interior del libro: apoyar el libro sobre una mesa, abrir la tapa y soplar aire con una perilla de goma sobre las bisagras y pliegues del bloque de papel. Si es necesario ejercer mayor presión, pasar una porción de algodón que se descarta al terminar cada libro.

Si detecta algún ejemplar afectado con insectos o microorganismos, se deben aislar los libros de ese estante, y tratarlos en otro sector por medio de los procedimientos apropiados. Lavar y desinfectar todas las herramientas y materiales antes de continuar la limpieza del resto de la colección.

Limpieza de los libros (parte II)
Qué hacer cuando incorporamos libros usados a nuestra biblioteca

Presencia de hongos

Nuestra biblioteca no suele estar compuesta solamente de libros nuevos. Solemos comprar libros en ferias o librerías de usados, y los que tenemos suerte recibimos en regalo libros de familiares y/o amigos que se deshacen de los mismos.

En el número anterior de Huellas en papel hemos visto cómo limpiar los libros que ya tenemos en nuestra biblioteca. En esta oportunidad trataremos las mejores prácticas a seguir en el momento que un “nuevo usado” llega a nuestras manos.

La regla básica indica que previamente a su guardado, todos los libros deben estar limpios y descontaminados, para evitar la propagación de suciedad y plagas al tomar contacto con otros. Sin importar si recibimos un solo libro o una caja, debemos evaluar el grado y tipo de suciedad presente: puede haber polvo, hongos, insectos o microorganismos; pero también hay que considerar el estado de los embalajes ya que los mismos anticipan las condiciones físicas en las que se encuentra el contenido (obviamente, la caja se descarta). Si se evidencian deformaciones, roturas, suciedad o mojadura, se deberá trabajar en un entorno aislado. Es importante definir un espacio para realizar las tareas de limpieza teniendo en cuenta que sea iluminado y ventilado; es conveniente buscar lugares abiertos, como patios, balcones, terrazas, mientras el clima lo permita. En caso contrario, es posible trabajar sobre una mesa cubierta con papel, cerca de una ventana. Es importante tener en cuenta que para todas estas prácticas debe utilizarse papel color blanco para evitar que el mismo tiña al libro.

Debemos tomar consciencia que la manipulación de los libros presenta un alto grado de riesgo para la salud humana. Los libros son portadores de un sinfín de microorganismos transmisores o generadores de enfermedades (desde una alergia hasta una leptospirosis). Por ello se deberá utilizar guantes de algodón y barbijo. Considerar la limpieza posterior de la vestimenta usada.

¿Y si nuestro “nuevo usado” tiene hongos…? Tranquilos, es posible solucionarlo. Veamos cómo:

Hay que tener en cuenta que los hongos se generan a partir de la humedad, y que es altamente probable que la mayor parte afectada del libro sean las tapas. El tratamiento deberá ser el siguiente: primero, limpiar las partes donde esté presente la pelusa de hongos utilizando algodón en seco, que se descarta a medida que se va ensuciando; luego, limpiarlas con algodón apenas humedecido en alcohol etílico al 70%, ya que el alcohol en esta concentración es fungicida y antibacteriano. Reiterar este procedimiento hoja por hoja si hay seguridad que la tinta de impresión no es soluble en esta solución. En caso contrario, sólo trabajar las hojas en seco (Ver debajo la ilustración explicativa).

Si la humedad es leve, sólo con una limpieza en seco y la aireación se puede combatir. Para lograrlo se deja el libro afectado aireándose en un lugar abierto (periódicamente se mueven las hojas). No se utiliza bajo ningún concepto aire caliente. Verificar que esté seco por completo antes de guardarlo, sino se corre el riesgo de una nueva contaminación.

¿Cómo limpiar las hojas con hongos? Detrás de la primera hoja impar afectada, se coloca una lámina de polipropileno1 para evitar la transmisión de humedad y una friselina o papel absorbente sin textura para favorecer el secado. Luego se procede a la limpieza con el algodón apenas humedecido en alcohol. Esperar unos minutos hasta que seque la hoja.

Colocar una friselina o papel absorbente sin textura y dar vuelta la hoja para continuar el proceso con la siguiente página impar. No olvidar desplazar la lámina de polipropileno al reverso de la página.


A - Aplicación de solución de alcohol y agua.
B - Folio a tratar.
C - Friselina o papel absorbente.
D - Film de plástico.

En caso de recibir los libros y no contar con tiempo para aplicar estas prácticas es posible colocarlos envueltos en polipropileno(bolsas con cierre, film adherente) en el congelador hasta que puedan recibir tratamiento. De esta manera se evita que avance la proliferación de microorganismos en los materiales.Tener en cuenta que se deben descongelar a temperatura ambiente sobre papel absorbente o tela y no pueden manipularse hasta estar completamente descongelados.

¡Muy bien, ya estamos libres de hongos! Pero también aparecieron algunos bichos…

El procedimiento para el tratamiento de libros con insectos será abordado en el próximo número de Huellas en papel.

Fuentes: http://p3.usal.edu.ar/index.php/huellas/article/view/3094/3708 y http://p3.usal.edu.ar/index.php/huellas/article/view/2346/2915
SANTA FE DE LA VERA CRUZ
La Biblioteca Pedagógica y Popular "Domingo Faustino Sarmiento"
celebró su centenario

Santa Fe. La Biblioteca Pedagógica y Popular Domingo Faustino Sarmiento cumplió cien años el pasado 24 de mayo y en consecuencia se vistió de fiesta: se realizó el acto oficial que tuvo lugar en su sede de San Martín 2839, en donde no faltaron las lecturas alusivas y hasta una suelta de globos muy emotiva.


Autoridades gubernamentales e institucionales, socios y exsocios, artistas de la palabra y amantes de los libros en general se hicieron presentes en el lugar para acompañar los festejos que se centraron en la actuación de la Banda Municipal, el descubrimiento de placas conmemorativas (una para el plaquetario y otra en la fachada) y la proyección de un video en el que se vislumbraron los hechos que marcaron el paso de la historia de la institución.


Su directora, Olga Mijoch, detalló: “La Biblioteca Pedagógica fue creada el 24 de mayo de 1915 como Biblioteca para el Maestro, pero con el paso del tiempo fue ampliando el espectro de usuarios –investigadores, profesionales y estudiantes de todos los niveles– y en consecuencia afirmando su rol de entidad educadora abierta a la comunidad en general. Cuando se creó la entidad contaba tan solo con 650 obras y con el paso del tiempo fue creciendo tanto que actualmente contamos con más de 100.000 volúmenes”, aseguró.

Al finalizar el acto los integrantes de la biblioteca aprovecharon para invitar a las autoridades a que recorran la entidad, para que vieran la necesidad de considerar una ampliación del edificio. 

Al ser preguntarle a Mijoch respecto de cuáles eran los temas más consultados, la referente de la entidad aseguró que “históricamente en top del ranking de pedidos están las novelas”, aunque señaló que en los últimos tiempos la balanza se estaba inclinando fuertemente hacia la demanda de textos referidos a oficios o labores artesanales. [Fuente: Agenciafe]


Fuente: http://www.sai.com.ar/bibliotecologia/boletin/j/bie119.htm

domingo, 31 de mayo de 2015

UNLP inició un trabajo para preservar material y documentos históricos

Más de un centenar de trabajadores de la Universidad Nacional de La Plata y profesionales de la archivística y la conservación participaron del Primer Encuentro de Archivos que tuvo lugar en la casa de estudios platense.


La finalidad de esta iniciativa es encontrar soluciones a los problemas de preservación, de espacio, de plazos de guardas, de accesibilidad de todo el material que se genera en las distintas dependencias de la institución.


La actividad, que es organizada por el Archivo Histórico de la UNLP, dependiente de la secretaría de Arte y Cultura contó con la participación de expertos del Área de Conservación del Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, responsables de distintos Museos y Bibliotecas de la UNLP, de la Biblioteca Max von Buch, del Archivo Fotográfico Alejandro Witcomb de la Municipalidad de San Martín, de la Biblioteca de Arte del MACLA, del Museo y Archivo Histórico Municipal de Villa Gesel, del Archivo de la Comisión de Derechos Humanos de Florencio Varela, Museo Evita, entre otros. También asistieron alumnos, ex alumnos, investigadores y bibliotecarios.

Los asistentes dieron inicio a un largo camino con la idea de proyectar la constitución de una Red de Archivos que evite la pérdida de valiosa documentación para la historia y la memoria colectiva de esta casa de estudios.

"Algunas conclusiones generales a las que se arribamos en el Encuentro determinaron que si bien los tipos documentales más resguardados en la Universidad son los expedientes y los legajos, y siempre existieron esfuerzos individuales o institucionales para reorganizar los documentos y los archivos producidos y recibidos por nuestra Universidad, estas voluntades no alcanzan para proyectar una política archivística general que involucre a los documentos en todo su ciclo vital, que evite que se produzcan arbitrariedades a la hora de qué guardar y qué eliminar para permitir el acceso a los investigadores y a los ciudadanos a documentación que debe ser pública", explicó Laura Casaretto, directora del Archivo de la UNLP.

Para avanzar en el trabajo de conservación de una manera más específica, se organizaron diferentes comisiones de las que participarán todos los asistentes:

1. GUÍA DEL PATRIMONIO HISTORICO DOCUMENTAL DE LA UNLP. Se proyecta armar una guía del patrimonio histórico documental de la UNLP. ¿Qué documentos históricos resguarda cada museo, cada archivo, cada biblioteca de nuestra Universidad? Una guía para saber dónde están y qué institución resguarda cada documento. 

2. PLAZOS DE GUARDA. Si bien en 2011, luego de un largo trabajo, se sancionó una Tabla de Plazos de Guarda de la Universidad, ésta debe ser ampliada e incluir los tipos documentales producidos y recibidos en las instituciones de pre-grado de la UNLP.

3. EXPURGO DE DOCUMENTACIÓN. Selección, valoración, expurgo. Documentos históricos, guarda permanente. Documentos a eliminar. Cooperativas de reciclado de papel. En este punto el Archivo Histórico de la UNLP se comprometió a armar un protocolo de selección, valoración y expurgo de documentación, uno de los procesos más complicados de la tarea archivística y que debe realizarse si o si de manera interdisciplinaria para evitar tirar documentación con valor para la historia y la memoria. 

4. CONSERVACIÓN. En esta comisión, se avanzará sobre la constitución de un taller colectivo de conservación, se proyectarán capacitaciones y se abordarán problemáticas referidas a los depósitos de archivo. En este punto el Archivo Histórico brindará un listado con insumos de conservación y hará nuevamente el ciclo Proyecciones de archivo para capacitar al personal.

5. ACCESIBILIDAD. Trabajará sobre un reglamento de acceso a los documentos históricos de toda la Universidad, documentos que hoy en día se encuentran bajo una ordenanza de procedimientos administrativos (N° 101).

6. Asimismo, se creó una comisión para trabajar en la creación de una RED DE ARCHIVOS DE LA UNLP. Esta iniciativa tiene el apoyo de la Directora de la Biblioteca de la Facultad de Humanidades, Marcela Fushimi, y de la Red de Museos de la UNLP. 

El Encuentro fue declarado de interés por el Presidente de la Universidad, Raúl Perdomo (Resolución 482 del 12 de mayo de 2005) y cuenta con el aval y la adhesión del Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, uno de los Archivos impulsores de la creación del Archivo Histórico de la UNLP. También tuvo la adhesión del Archivo General e Histórico de la Universidad Nacional de Córdoba, primer archivo universitario de nuestro país, y el del Museo de Astronomía y Geofísica de la UNLP. 

Fuente: http://www.eldia.com/

El Archivo Histórico de la UNLP

El Archivo Histórico de la UNLP, creado el 13 de septiembre de 2013 por resolución Nº 808 del Presidente de la Universidad (Exp. Nº 100/20415) y dependiente de la Prosecretaría de Arte y Cultura de Presidencia de la Universidad, está conformado por un extenso y variado fondo documental integrado por las series documentales “expedientes de solicitudes”, “expedientes de licencias”, “expedientes de renuncias”, “expedientes de cesantías”, “expedientes de elevaciones”, entre otras, que tienen como fecha extrema 1920-1986. Asimismo, cuenta con resoluciones; organigramas; planes de estudio y programas de materias de las distintas carreras que brinda la UNLP; fichas temáticas y de personas relacionadas con la Universidad; legajos de docentes, alumnos y de no docentes, especialmente relacionados con el pasado reciente y los detenidos-desaparecidos-asesinados de esta Casa de Altos Estudios.


Por otro lado, el Archivo cuenta con una colección de planos de la época fundacional de la Universidad y más de 30.000 documentos fotográficos, fuentes indiscutibles para la historia y la memoria de la UNLP. 

La Universidad Nacional de La Plata fue creada sobre la base de un proyecto planificado y sistematizado por Joaquín V. González, siendo la tercera universidad más antigua de nuestro país. Desde su nacimiento con el carácter de provincial en 1897 y nacionalizada en 1905, la UNLP posee una larga y rica historia. En más de una centuria, su función como centro educativo que tiene por fin primordial el impartir saberes, se nutrió –y se nutre- de un destacado plantel de docentes e investigadores, en tanto que por sus aulas también transitaron alumnos notables. Inserta en la comunidad que la sostiene y a la cual se debe, tuvo activa participación en los principales acontecimientos y procesos políticos, sociales y culturales por los que atravesaron la región y el país. Claro ejemplo de ello son sus casi 800 personas de la comunidad universitaria platense (alumnos, graduados, docentes, no docentes) detenidas-asesinadas durante la última dictadura militar .


En este contexto, la Universidad no se constituye aislada de la sociedad en la que está inserta. De este modo, el campo de estudios de la memoria social y la apertura de archivos como el de la DIPBA en La Plata (2003), o el Archivo Nacional de la Memoria (2003), fueron generando discusiones que están siendo tomadas por la Universidad, sobre todo con la creación de este Archivo. 

En este marco, se vienen realizando las siguientes actividades:
* Tareas archivísticas: desarrollo de un cuadro de clasificación del fondo, ampliación de la Tabla de Plazos de Guarda de Expedientes y Documentos, tareas de conservación preventiva, ordenación de las series documentales y del depósito
* Relevamiento en archivos de documentación relacionada con la historia de la UNLP y sus diversas dependencias (sobre todo para el libro Memorias de la Universidad: un relato fotográfico sobre la identidad de la UNLP).
* Organización de actividades con otras universidades nacionales:
- Universidad Nacional de Quilmes. Taller sobre archivos universitarios en el marco de las Jornadas de Historia, Memoria y Comunicación (en gestión para 2015).
- Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Cruce de legajos sobre detenidos desaparecidos. Alumnos con legajos en UBA y UNLP.
* Coordinación de acciones con otros archivos de Unidades Académicas de la UNLP, de otras universidades nacionales e iberoamericanas (fomento de una Red de Archivos de la UNLP e inclusión de la UNLP en la Comisión de Archivos Universitarios de la República Argentina y en la Red Iberoamericana de Archivos de la Educación Superior)
* Coordinación de acciones conjuntas con el personal administrativo de Presidencia: Dirección de Personal, Mesa de Entradas y Archivo, Tesorería, Liquidaciones, Títulos, etc.

Fuente: http://www.unlp.edu.ar/articulo/2014/7/4/archivo_historico_de_la_unlp 
Muebles especiales para conservar documentos históricos
Se trata de una planera que permitirá preservar, en condiciones específicas, archivos de la Universidad.

El Centro de Documentación Histórica (CDH) de la UNCuyo adquirió una planera con cajones para conservar y proteger del deterioro, archivos valiosos para la historia de la Universidad. Por ejemplo, su acta de fundación que tiene 75 años de antigüedad. También se resguardan allí documentos, objetos y una diversa serie de materiales como afiches de aniversario originales, fotografías, planos y diplomas.

El acta fundacional es un pliego de 75 centímetros de ancho y 1 metro de alto, pintado a mano, con las firmas de las autoridades y personalidades que formaron parte de ese momento histórico para la Institución. Su conservación requiere condiciones ambientales específicas, como papeles libres de ácido y un espacio acorde a sus dimensiones para evitar el daño que causa el paso del tiempo. 

El Sistema Integrado de Documentación de la Biblioteca Central adquirió la planera para optimizar la tarea del Centro orientada a recopilar, centralizar, preservar y proteger a partir de métodos manuales y automatizados aquella información y documentación originadas o referidas a la UNCuyo, que se encuentren en ella o dispersas en la comunidad.


Un lugar para la Historia

El Centro de Documentación Histórica es un archivo dinámico con información ordenada, clasificada y actualizada que se creó en 1991, bajo el nombre de "Doctor Edmundo Correas", como homenaje al primer Rector de la UNCuyo.

Se propone facilitar el acceso de todo el público a estos documentos y permitir la búsqueda de información y antecedentes para proyectos, memorias, anuarios, informes, estadísticas, entre otras necesidades. También busca difundir la importancia de la preservación y del patrimonio histórico y cultural de la Universidad. 

Asesora en la digitalización de materiales históricos y preservación digital. También en la conservación preventiva y el ordenamiento según parámetros archivísticos y en la catalogación y descripción de documentación según normas estandarizadas.

Finalmente, junto a especialistas del Sistema Integrado de Documentación, asesora en software para la captura y edición de imágenes y catalogación de documentos; y en hardware para escaneo, almacenamiento y otras posibilidades.

miércoles, 27 de mayo de 2015


Principio de procedencia. Respeto al origen. Respeto al orden original. No mezclar documentos procedentes de diferentes fondos…

Esas son máximas fundamentales y definitorias en el trabajo archivístico. Desde que en el siglo XIX fue enunciado el principio de procedencia, éste puede ser considerado una de las bases teóricas sobre las que se sustenta el trabajo de los archiveros… siempre y cuando, claro está, nos estemos refiriendo a un trabajo bien hecho.

¿Por qué hacer referencia a un concepto que está en la cabeza de todos los archiveros y que todas las partes implicadas en el proceso documental parecen tener claro? Simplemente porque aún hoy la segunda parte de la pregunta planteada –ese “…todas las partes implicadas…parecen tener claro”– no es una realidad absolutamente asumida por todos, o al menos eso nos hace pensar algunas de las prácticas que se produjeron en el pasado cercano y que aun hoy se siguen produciendo.


En este sentido, hace algunos días el archivero José Luis Muñoz Romano –afortunadamente para todos nosotros siempre pendiente de recoger y difundir las noticias archivísticas que se producen (aprovecho desde aquí para agradecerle esta importante labor que desarrolla dinamizando archivísticamente hablando las redes sociales y proporcionándonos información de calidad)– daba la voz de alarma sobre un hecho que, a pesar de resultar extraño y antiarchivístico, no podemos considerar, desafortunadamente, poco habitual. Nos referimos a la solicitud de custodia –y consecuente desagregación del fondo al que pertence–, de un documento singular por parte de una institución ajena tanto a la génesis como a la acumulación orgánica del mismo. No estamos aludiendo aquí a aquellas ocasiones en que un fondo documental completo pasa a ser custodiado por una institución diferente a aquella en la que surgió. El ingreso de fondos y colecciones documentales íntegras –vía donación, depósito, comodato- en centros de archivo que no las han producido no es extraña a la práctica archivística. Sucede, por ejemplo -aunque no tanto como desearíamos-, cuando un organismo, empresa o asociación ha desaparecido. En estas ocasiones, al producirse un trasvase de documentación completo, el contexto general en que han sido generadas las unidades documentales se mantiene prácticamente intacto, estableciéndose y manteniéndose las relaciones entre las secciones, las series y los órganos o individuos productores. De todos es conocida la custodia de fondos empresariales, personales o asociativos en archivos históricos provinciales, municipales, museos, fundaciones o bibliotecas, en estos últimos casos siempre aceptable cuando posean una unidad de archivo histórico que desarrolle una actividad paralela a su función museística y que esté coordinada por un archivero que conozca, aplique y defienda los principios y procesos archivísticos.

Pero no. No nos estamos refiriendo a estas situaciones. Nos ocupamos de aquellos casos en que un interés temático anima a una institución a solicitar la custodia del original de uno o varios documentos que forman parte de un fondo ajeno. Ese interés sólo por el contenido lleva a sustraer el documento de su contexto original, rompiéndose las relaciones surgidas de manera natural entre las unidades que integran la agrupación original.

La organización temática no es admitida en archivística. Durante un tiempo –hace ya algunas décadas– muchos archiveros – o mejor… muchos que trabajaban con documentos de archivo- organizaron los documentos en sus instituciones atendiendo a su tema o contenido; e inlcuso se llegaron a reunir todos los documentos bajo el rótulo de “manuscritos” sin reparar en el conjunto del que partían. Sin duda esta práctica fue el origen de que los fondos perdieran su unidad, todo se mezclara y se destruyera así la posibilidad de comprensión de cada una de las agrupaciones originales. Ni que decir tiene que la reconstrucción de esos desastres lleva aparejado, además de una gran dosis de paciencia, un gran trabajo de investigación que supone volver a reconstruir los caminos que otros rompieron preguntando constantemente a los documentos y las fuentes… ¿y tu de quien eres?. Así, cada vez que se produce una desagregación de una pieza documental de su contexto algo se rompe. Sucede algo parecido -salvando las distancias- a cuando un miembro de una familia es apartado súbitamente de su entorno: pierde su historia, sus relaciones naturales, su contexto generativo…su vida ya no es la misma: es otra. Una vida en la que sólo el contenido lo relaciona con el resto de la masa documental en la que ha sido abruptamente introducido.

Lo importante no es contar con los documentos por un deseo de “tener” cerca y reunido de manera artificial todo aquello que, por ejemplo, trate sobre tal pintor, tal arquitecto o tal escritor. Lo importante es “saber” dónde puede ser localizado cada uno de esos papeles y ofrecer todas la garantías de accesibilidad –algo por otro lado muy fácil hoy en día a través de las posibilidades que nos ofrece la tecnología- pero respetando siempre su entorno y contexto archivístico. Nada justifica ese deseo de posesión . Nada autoriza quebrar el principio de procedencia porque con esos comportamientos se rompe también el pilar sobre el que se sustenta la archivística.

Algunas noticias relacionadas con este aspecto pueden ser consultadas aquí y aquí.

Sobre el principio de procedencia:
MARTÍN-POZUELO CAMPILLOS, M. Paz: La construcción teótica en archivística: el principio de procedencia. Madrid: Universidad Carlos III de Madrid, Boletín Oficial del Estado, 1996
MENDO CARMONA, Concepción: “Consideraciones sobre el método en archivística”. En Documenta & Instrumenta, 1, (2004), pp. 35-46

Fuente: https://archivisticayarchivos.wordpress.com/2015/05/27/y-tu-de-quien-eres-la-procedencia-el-gran-valor-archivistico/

martes, 19 de mayo de 2015



El Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes “Silvia Manuela Gorleri”, se hizo presente en la persona de una de sus más fieles colaboradoras, la docente Susana von Lurzer.

El 29 de abril de 2015 se realizó el V Encuentro Virtual de Preservación Escolar cultura material e inmaterial, a cargo del Programa Memoria de la Educación Argentina (MEDAR), que fue transmitida por la modalidad de videoconferencia en las sedes de la Fundación O.S.D.E. de distintas localidades del país.

Acompañaron las acciones los equipos nacionales y jurisdiccionales de las Redes Federales: el Programa Nacional de Archivos Escolares y Museos Históricos de Educación, Bibliotecas Escolares (BERA), Red de Bibliotecas Pedagógicas y Sistema Nacional de Información Educativa; así como también la Biblioteca, Museo y Archivo Dr. Ricardo Levene.

La apertura estuvo a cargo de la Directora de la BNM, Lic. Graciela Perrone, quien delineo las principales polí­ticas públicas que se vienen trabajando desde la Biblioteca Nacional de Maestros, en particular el detrás de escena de la construcción colectiva del facsimilar Las Islas Malvinas. Compendio de la obra de Paul Groussac para los institutos de enseñanza de la Nación. Edición facsimilar de la edición de 1936 – con distribución a las escuelas de todos los niveles y modalidades de las jurisdicciones de nuestro paí­s-


La Biblioteca estuvo al frente del proyecto, en donde dicha acción se encuentra en consonancia con las acciones de este Ministerio en pos de la democratización de la información y la construcción de ciudadanía, a partir -en este caso- de la concientización respecto del rol de nuestras escuelas en la defensa de la soberaní­a argentina sobre Malvinas.

La primera disertación estuvo a cargo de la Licenciada Alexandra Murillo, Coordinadora del Área de Procesos Técnicos de la BNM. Su presentación giró alrededor de la elaboración de la edición facsimilar: El facsí­mil en las bibliotecas escolares, los archivos escolares y los museos históricos de educación. En dicha presentación se reparo en los pasos a seguir para la construcción de una edición facsimilar, en sus dos variantes‚-tanto digital como en formato papel-; también se estableció el sentido de la realización de una edición facsimilar para la preservación de la historia del ejemplar seleccionado luego de la evaluación del fondo de la biblioteca y/o archivo escolar.


La segunda presentación fue realizada por el Dr. Gustavo Bombini, Coordinador de Materiales del Ministerio de Educación de la Nación. Su trabajo se basó en aquellos libros que se destacan por algún aspecto en particular: Objetos inesperados en las bibliotecas escolares, los archivos escolares y los museos históricos de educación. El Dr. Bombini se refirió a la producción, edición y recorrido de muchos libros en contextos diversos. Uno de ellos fue un manual para la enseñanza de la literatura escrito por el Profesor Emilio Alonso Criado, docente del Colegio Nacional Buenos Aires. El ensayo pedagógico de Alonso Criado señala un antecedente en la definición de la literatura nacional. Por otra parte, ocupó un lugar destacado el libro Vida y Espíritu de una escuela de la Directora Gerarda Scolamieri del Distrito XIII de la Capital Federal. La docente fue una impulsora de las proyecciones cinematográficas en la escuela. Finalmente presentó las nuevas colecciones de libros de literatura infantil que se inscriben en los denominados libros álbum.


Por otra parte, la Lic. Cinthia Sánchez del Área de Conservación de la BNM trabajó sobre la preservación de los libros con características especiales. Su ponencia se tituló: Proteger el libro objetoen las bibliotecas escolares, los archivos escolares y los museos históricos de educación. En su exposición, repasó las acciones de conservación aplicables a los libros objeto los cuales debido a su carácter de excepcionales deben seguir particulares y cuidadosas acciones de conservación. La presentación puso especial interés en la preservación de los libros objeto para evitar las acciones de restauración que dañan los libros y borran su historia e identidad.

En breve, contaremos en la web, con las exposiciones presentadas para que puedan continuar trabajando en las acciones de recuperación del patrimonio histórico educativo, desde las instituciones culturales y educativas de nuestro paí­s.

Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/novedades/?p=13422#more-13422

jueves, 14 de mayo de 2015

Rosa María Torres del Castillo (1)

Justo Serra con maestros de la Academia de San Carlos, México, 1910


"Si usted sabe de alguna fábrica en que hagan maestros de acero o de palo, que no tengan necesidades morales ni físicas, mándeme el catálogo de precios para que encarguemos los diez o veinte millones que la República necesita".
(Fragmento de carta del Ministro Justo Sierra al Ministro 
de Hacienda Limantour, México, principios del siglo XX).

Cartas conservadas en archivos mexicanos de inicios de siglo, escritas por maestros y maestras urbanos y rurales, y dirigidas al Presidente Porfirio Díaz, dejan ver la penuria en que se desenvolvía la vida y el trabajo de los maestros en esos días. 

¿Qué le pedían los maestros a Porfirio Díaz? 
Licencias por enfermedad o simplemente para descansar. Abandonar el puesto por un tiempo, incluso corto, tenía el riesgo de encontrarlo ocupado al regreso. 


Jubilaciones, pues únicamente tenían derecho a ellas quienes enseñaban en la capital y tenían al menos 30 años ininterrumpidos de servicio. 

Ropa, pues el salario no alcanzaba para vestirse "a la altura de las circunstancias", lo que - según lo narrado por los maestros - provocaba crítica y hasta rechazo por parte de los padres de familia, la comunidad y los propios maestros y autoridades educativas. 

Mejores salarios o, en su defecto, préstamos para pagarlos en abonos y poder comprar una máquina de escribir o de coser, a fin de hacerse unos pesos adicionales. 

Las cartas expresan queja, descontento, baja moral, desmotivación, pedido de mayor atención y de menor exigencia de sacrificio a los maestros. 

Pasó un siglo y corrió mucha agua. No obstante, con las distancias del caso, hay situaciones que persisten: maestros desatendidos y expuestos a toda clase de penurias; Ministros de Educación a la sombra y al antojo de los Ministros de Finanzas; Ministros de Finanzas con la sartén por el mango, siempre dispuestos a retacear el presupuesto destinado a la educación y a creer - en efecto - que los maestros son de acero y palo.

(1) Rosa María Torres del Castillo Quito, Ecuador. Pedagoga, lingüista, periodista educativa, activista social. Investigadora y asesora internacional en temas de educación, cultura escrita, innovación educativa, y aprendizaje a lo largo de la vida. Ex-Ministra de Educación y Culturas. Coordinadora del Pronunciamiento Latinoamericano por una Educación para Todos. @rosamariatorres 

Fuente: http://otra-educacion.blogspot.com.ar/
Cuando ordenar, clasificar y organizar 
no es lo mismo

¡Qué importante es el significado de las palabras!

Acepciones diversas, matices, delimitaciones y concreciones que afinan el sentido… Sin duda nuestro lenguaje es muy rico. Las palabras encierran secretos, tienen lugares intermedios, verdaderos entresijos que, algunas veces, nos hacen cometer errores, o, si queremos ser algo más benevolentes, imprecisiones.


Así, hace algunos meses escuché en un programa de radio -en el contexto de la desclasificación de documentos- como una reconocida periodista de gran trayectoria profesional utilizaba, al referirse a los procesos técnicos que han de aplicarse en los archivos, de manera indistinta y como si de sinónimos se tratara, los verbos “Ordenar”, “Clasificar” y “Organizar”. Es cierto que de manera coloquial las tres acciones a las que remiten dichos términos suelen ser confundidas y, de hecho, si hacemos una búsqueda en un diccionario de sinónimos encontraremos que “ordenar” se considera sinónimo de “clasificar” y éste último verbo presenta, a su vez, sinonimia con respecto a “organizar”. Ello puede explicar la arbitrariedad con que empleamos esos vocablos en nuestra vida cotidiana.


Por ejemplo, cuando una madre le dice a su hijo..¡ordena tu habitación y recoge tu ropa! probablemente le estará queriendo decir ¡clasifica tu ropa: las camisas con las camisas, los pantalones con los pantalones, los calcetines con los calcetines! O le está pidiendo una clasificación algo más inmediata y sencilla: la ropa limpia por un lado y la sucia por otro. Incluso las más exigentes le estarán demandando que organice su habitación. En este último caso no sólo espera del hijo que disponga los calcetines con los calcetines, y los calzoncillos con los calzoncillos en el cajón de ropa interior, sino que los agrupe y ordene, por ejemplo, por colores, tallas o alfabéticamente por el nombre del color. De este proceso resultaría un ropero organizado en el que todo está ordenado y clasificado. O lo que es lo mismo, un depósito [ropero] cuyo contenido estaría instalado respondiendo a una organización precisa a la que podríamos aplicar la jerarquía clasificatoria propia de la archivística:


Fondo/Colección: Ropa
Sección: Ropa interior
Serie: Calcetines (ordenados por colores, tallas…)

Porque, como bien sabemos los archiveros, no es lo mismo ordenar que clasificar, como tampoco ninguna de estas acciones citadas puede ser identificada de manera absoluta con organizar.

Sin embargo, si tomamos las definiciones que nos ofrece el DRAE las cosas no parecen aclararse demasiado, sobre todo en lo que a organizar se refiere que parece identificarse solo con ordenar:

Ordenar: 1. tr. Colocar de acuerdo con un plan o de modo conveniente.
Clasificar: 1. tr. Ordenar o disponer por clases.
Organizar: 2. tr. Poner algo en orden.

Por el contrario, si tomamos como referencia el Diccionario de terminología archivística la situación varía notablemente, surgiendo esas matizaciones que contribuyan a que la Archivística presente una terminología específica, confiriéndole este aspecto un cariz de disciplina específica y perfectamente delimitada. Así, dicho diccionario diferencia de manera precisa clasificación, ordenación y organización, estableciendo asimismo las relaciones que existen entre los tres términos:

Clasificación
Operación archivística que consiste en el establecimiento de las categorías y grupos que reflejan la estructura jerárquica del fondo. Es el primer paso del proceso de organización dentro de la fase del tratamiento archivístico denominada identificación.

Ordenación
Operación archivística realizada dentro del proceso de organización que consiste en establecer, secuencias naturales cronológicas y/o alfabéticas, dentro de las categorías y grupos definidos en la clasificación.

Organización
Proceso que mediante las etapas de clasificación y ordenación, aplica las conclusiones establecidas en la fase de identificación a la estructura de un fondo.

Por lo tanto, no es lo mismo clasificar, ordenar y organizar. Cada una de esas acciones -en el ámbito archivístico, a pesar de la "didáctica" comparación doméstica anterior, definitivamente mucho más complejas que organizar un ropero- responde archivísticamente hablando a una actividad técnica e intelectual, categoría esta última especialmente marcada en el caso de la clasificación. De hecho ordenar puede resultar una tarea sencilla pero, sin embargo, la acción previa de clasificar supone siempre una mayor complejidad. Pero, cada uno de esos vocablos -clasificar. ordenar, organizar- con una acepción precisa, forma parte del lenguaje técnico de los archiveros. Porque sí... también los archiveros contamos con un lenguaje propio que es necesario reivindicar y utilizar con propiedad porque, al fin y al cabo, las palabras, con sus matices y sus valores, contribuyen a conferir identidad a nuestra disciplina.

Fuente: http://www.mundoarchivistico.com/?menu=articulos&id=492 

viernes, 8 de mayo de 2015

Por Chalo Agnelli


La muerte es una presencia artera que nos acorrala en los momentos menos pensados. Hoy, al mediodía nos dejó Celiar René Cella, "Quenito": educador, deportista, hombre de bien, quilmeño de añeja factura que deja a toda la comunidad un tanto más huérfana. Muchos no lo habrán conocido, inevitablemente, y se perdieron algo magnífico pues su presencia era un regalo de la vida: entusiasta, positivo, alegre, divertido, sabio, generosa por demás, una personalidad vivificante si las hay.

Quienes fuimos sus amigos, quienes fuimos sus alumnos, quienes fuimos sus colegas despedimos a un hombre que fue verdadero ejemplo de cómo hay que encarar la vida si se desea vivirla en plenitud y sanamente.


Nació en la localidad de Rivadavia, vieja estación América, en la provincia de Buenos Aires y límite con La Pampa, un patrio 9 de julio de 1921, en el hogar de Silvia Elvira Cristy y Ángel Ernesto Cella. Sus padres tomaron su nombre de la leyenda americana romántica “Celiar” del poeta uruguayo Alejandro Magariños Cervantes. Egresó como maestro en la Escuela Normal, a la que amaba con fiel sentimiento, en 1938. Continuó sus estudios en la Universidad de La Plata para realizar el profesorado de Historia y Geografía, título con el que egresó en 1945. 

Surcó las aulas de varias instituciones: el Instituto Nazareth, desde 1958 hasta 1966 en que asumió como rector del mismo hasta 1971; el Instituto Mons. Esandi de Bernal (1971-1975); la Escuela de Enseñanza Media Nº 3 “Francisco J. Salustio” (1971-1986).

En la Escuela Normal, promoción 1938, junto con el director Juan Manuel Cotta, la vicedirectora Josefa Lombán de Casado.

La dedicación a la actividad docente no lo separó de su otra pasión el deporte. Desde 1941 a 1945 jugó hockey sobre patines en el Quilmes Atlético Club y en 1942 practicó hockey sobre césped en la 2º “B” y 2 “A”. En 1944, resultó campeón de 1ª división y sub campeón al año siguiente. Presidió la sub comisión del Club


Quilmes de este deporte (1957-1965) Y, con 54 años de edad, concluyó en 1967 con “los veteranos” en la 2º “B”, que eran que a la vez actuaban como árbitros en las otras categorías de la Asociación. Integró la 1ª división del Círculo Universitario de Quilmes en 1946 y 1947 y entre 1968 y 1975. Jugó tennis en cadetes menores en torneos internos del Club Quilmes, ganó medallas en singles y dobles en pareja con “Chacho” Labourt y en Colón en equipos de 1ª división durante toda su permanencia en esa ciudad (1947-1957).

90 AÑOS!!!! 

También el basquetbol lo tuvo como componente, destacándose en los equipos del Club Quilmes y del Círculo Universitario de Quilmes. 

La trayectoria cultural del profesor Cella siguió el sendero señalado y motivado por su familia. Acompañó a su hermano Orlando en la fundación de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Quilmes, creada el 2 de julio de 1961. 

La Biblioteca Popular Pedro Goyena pierde a su Padrino y su Comisión Administradora a un consejero fiel y certero, quien esto suscribe ha perdido un Amigo.

Con su hermano el profesor Orlando Cella, Marta Ísola de Cella, sobrinos y sobrinos nietos en un festejo aniversario

Con su esposa Angélica De Baldrich, la Prof. Nélida Sanchini de Montorfano 
y el Sr. Ingoloti

Con su esposa Angélica De Baldrich en el festejo de los 100 años 
de la Escuela Normal

¡Siempre dispuesto a la diversión! 

En la Biblioteca Goyena, su casa.

Fuente: http://elquilmero.blogspot.com.ar/ (7 de mayo de 2015)