lunes, 16 de abril de 2012
EL ALQUIMISTA DE LOS PLATILLOS
Es de suponer que el alquimista Avedis no estaba involucrado con los instrumentos de percusión en general, o con los platillos en particular. Pero una noche del año 1618, cuando se hallaba en plena tarea buscando transmutar unos metales en oro, encontró una fórmula muy particular.
La aleación de estaño, cobre y plata que había creado, resultó tener unas interesantes propiedades: si se la moldeaba en una lámina fina y se la golpeaba, producía un sonido característico.
Avedis no encontró la Piedra Filosofal, por cierto que no. Pero si bien tampoco transmutó literalmente metales viles en oro, al menos puso los cimientos para una empresa que da buenas ganancias hasta hoy y tiene un producto estrella: los platillos Zildjian.
Hombre avispado, Avedis fundó una fábrica y buscó un seudónimo apropiado. Nada mejor que Zildjian, que viene a significar "hijo del vendedor de címbalos".
Los años pasaron y la fórmula de composición de los platillos sigue siendo secreta. La tradición familiar de los Zildjian implica que sólo es transmitida al hijo mayor en cada generación.
De modo que, aunque el proceso de fabricación se haya adecuado a los tiempos, añadiendo todas las mejoras que permita la técnica, la fórmula básica no ha cambiado y es tan misteriosa como la de Coca Cola.
Cualquiera que guste de la música y haya asistido a recitales, sabe que muy probablemente el batero de la banda ha de tener unos platillos de esta marca entre sus instrumentos.
La lista de quienes los han usado incluye, por ejemplo, a:
Charly Alberti (Soda Stereo):
James Kottak (Scorpions):
Joey Kramer (Aerosmith):
Lars Ulrich (Metallica):
Mitch Mitchell (Jimmy Hendrix Experience):
Rick Allen (Def Leppard):
Caroline Corr (The Corrs):
Sheila E (Prince):
Roger Taylor (Queen):
Y muchos más, no sólo rockeros sino también jazzeros, melódicos y un largo etcétera.
Ahora bien, supongo que ustedes se preguntarán (como yo lo hice), ¿qué pasaría si sufren un accidente las personas que conocen la fórmula? Pues bien, allí entraría en funciones una cláusula de un documento que permite abrir una bóveda en North Quincy (Massachusetts, USA), donde la valiosa fórmula está escrita en un papel.
Todo muy misterioso, como cosa de alquimista.
De yapa, les dejo a Roger Taylor, ya que lo mencionamos. El hombre encara un original solo, a medida que "le van armando" la batería. Y luego suena "I'm in love with my car", de Queen:
viernes, 13 de abril de 2012
ENTRE LOS MOSQUETEROS Y DON ALFREDO
Si algo se puede decir de la obra de Alejandro Dumas, es que suele ser entretenida y tener pasajes realmente originales. Por ejemplo, la forma en que los tres mosqueteros conocen al joven D'Artagnan.
D'Artagnan era un mozo impulsivo que deseaba convertirse en mosquetero y para ello acudió a la ciudad. Pero con tan mala fortuna que, sucesivamente, tiene un altercado con Athos, Porthos y Aramís, por separado. Como en esa época los incidentes se resolvían por medio de duelos, el asunto deriva en tres duelos programados uno tras otro, entre D'Artagnan y los tres mosqueteros.
¿Se imaginan a alguien batiéndose a duelo con tres contrincantes diferentes, en el mismo día, uno tras otro? Cosa de novelas, me dirán. Pero a veces la realidad imita y supera a la fantasía. Si no me creen, vamos a hablar de el duelo triple de Don Alfredo.
Alfredo Palacios fue, más que un político argentino, un personaje único. Abogado, político, profesor y rector universitario, creador de la materia Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, escritor y, ante todo, un hombre de convicciones, veía la política en forma muy apasionada.
Allá por 1914, habló en forma muy dura contra el doctor Estanislao Zeballos. Y Zeballos, ofendido, le mandó sus padrinos. En teoría, Don Alfredo no debería haber aceptado batirse, pues los duelos estaban precisamente prohibidos en los estatutos del Partido Socialista (al cual pertenecía). Pero tenía un carácter bravo, de modo que aceptó el duelo y designó a dos amigos (Fermín Rodríguez y Mariano Beascochea) como padrinos.
Acto seguido, los cuatro padrinos de los dos duelistas se reunieron a puertas cerradas. Usualmente, la reunión era para fijar detalles: qué armas se usarían, dónde y cuándo sería el lance. Pero estos cuatro caballeros eran además criteriosos. Decidieron que el duelo debía suspenderse y que los ánimos debían enfriarse para resolver las cosas en buenos términos.
¡Para qué! Cuando Don Alfredo se enteró, se puso furioso con sus padrinos. Tanto, que resolvió retarlos a duelo a ellos también. El resultado fue un tanto caótico, pero indiscutible: se acordó que Don Alfredo se batiría a duelo tres veces en el mismo día. Primero con el doctor Zeballos, luego con Rodríguez y finalmente con Beascochea.
Los duelos se llevaron a cabo entonces, tal y como fueron programados. No hubo que lamentar heridos graves y, en particular, Don Alfredo salió ileso de los tres lances. Es de suponer que no quiso dañar a nadie, pues era un tirador experto y uno de los mejores esgrimistas de su época.
Y tan "calentón" como D'Artagnan, seguramente.
martes, 10 de abril de 2012
LA JUGADA MÁS RIESGOSA
Todos hemos visto partidos de fútbol donde el delantero de turno es víctima de alguna jugada medio criminal. Son esas acciones que, más que un foul, parecen un intento de asesinato.
Pero por mucho que los golpeen, ni los Messi ni los Ronaldo se verán sometidos a la prueba que sufrió un grupo de hombres por culpa de una pelota de fútbol.
Amanecía el día primero de julio de 1916. Nos encontramos en el norte de Francia. "¡Qué belleza!", dirá usted. "¡Qué macana!", le diré yo. Porque el lugar concreto es la zona aledaña al río Somme y esta gente es parte del contingente británico que participará en la batalla del Somme, una de las más sangrientas de la Primera Guerra Mundial.
El octavo batallón (East Surrey) esperaba órdenes para sumarse a la carnicería. Y fue entonces cuando apareció el capitán W.P. Nevill, quien comandaba la Compañía B. Pero en vez de un arma, portaba cuatro pelotas de fútbol.
Nevill venía con una idea concreta: cuatro balones representaban uno por cada pelotón de la Compañía. Y era su intención lanzar los cuatro lo más lejos posible, en dirección a la "tierra de nadie" existente entre la trinchera de sus hombres y las trincheras alemanas.
Así fue que, tras prometer a sus soldados un premio para quien "anotara un gol" en las líneas enemigas, procedió a lanzar cada pelota fuera de la trinchera. Y ordenó a sus hombres atacar.
Intentar avanzar con una pelota en un partido de fútbol puede ser riesgoso. No faltará un jugador contrario que se nos aproxime con mala cara y peores intenciones. Pero hacer lo propio en medio de un campo de batalla, corriendo cientos de metros en pos de un sitio donde le aguardan soldados armados con fusiles, ametralladoras, granadas y morteros, es simplemente suicida.
Uno de los primeros en caer muerto, víctima de su "brillante idea", fue el propio capitán Nevill. Muchos de sus subordinados correrían la misma suerte.
Al final del primer día, los británicos habían perdido casi sesenta mil hombres. Para cuando la batalla terminó, serían más de cuatrocientas mil las bajas que sufrirían. Sumados a los doscientos mil franceses y al medio millón de alemanes, la cuenta llega a más de un millón entre muertos, heridos y desaparecidos.
Si usted se pregunta qué pasó con las pelotas de fútbol, le diré que dos de ellas fueron encontradas en trincheras alemanas cuando la batalla finalizó. O por lo menos, eso dice la historia oficial británica. Por lo cual, tras la batalla se hizo una ceremonia, se premió a los dos pelotones con unos días de permiso y, seguramente, luego se mandó a esos hombres a la siguiente carnicería.
Porque, con fútbol o sin él, la carne de cañón es carne de cañón. Siempre.
«Desafío total», primer tráiler en español - ABC.es
«Desafío total», uno de los títulos carismáticos del cine de ciencia ficción de los años 90, también ha sido objeto de remake, que se estrenará el 3 de agosto en Estados Unidos y el 17 en España (entre ambas fechas llegará «Prometheus», de Ridley Scott, así que el verano se presenta de lo más futurista). En esta ocasión, Len Wiseman («La jungla 4.0», «Underworld») lleva la batuta de director, sustituyendo al holandés Paul Verhoeven, mientras que Colin Farrell protagoniza el filme, como ya hiciera Arnold Schwarzenegger hace un par de décadas. Después de que fuese lanzado un aperitivo por parte de la productora hace unos días, ya circula en internet el primer tráiler en español, que promete tanta o más acción que la cinta original.
Ver Trailer en YouTube.
Ver Trailer en YouTube.
Estrenosdecineu el 01/04/2012
Nueva adaptación del relato corto de Phillip K. Dick y exitosa película de 1990 protagonizada por Arnold Schwarzenegger, que nos situa en un futuro, en el que un obrero de la construcción acude a una empresa de recuerdos falsos para que le implanten una fantasía en la que viaja a Marte y descubre que es un agente secreto. Sin embargo, algo sale mal: al parecer, él era en realidad un agente secreto en Marte a quien le borraron la memoria.
sábado, 7 de abril de 2012
LEOPOLDO PRESAS
Leopoldo Presas fue un artista plástico argentino. Aunque en realidad, capaz que podemos apropiárnoslo un poco, porque su madre era uruguaya.
La cuestión es que nació en 1915 en Buenos Aires y ya desde niño mostró gran afición y, sobre todo destreza, para el dibujo.
Recibió una instrucción formal, pero siempre recordaría que la parte "informal" corrió a cargo de sus numerosos tíos (una veintena), que le introdujeron en temas tan variados como los juegos de cartas, las carreras de caballos o el boxeo.
A sus diecisiete años preparó el ingreso a la Academia Nacional de Bellas Artes, mediante clases con el artista Adolfo Sorzio. Y el buen Leopoldo logró ingresar directamente en tercer año, pues había aprobado como alumno libre los dos primeros años.
Diversos problemas hacen que las clases en la Academia tengan poca continuidad, por lo cual el artista toma una sabia decisión: abandona los cursos formales y, con un grupo de amigos, se va a tomar clases con un verdadero maestro, Lino Spilinbergo, en el Instituto Argentino de Artes Gráficas.
Para 1939 ya forma parte del Grupo Orión, de marcada tendencia surrealista. El 20 de octubre de ese año se inaugura la primera muestra de ese grupo, que tuvo un doble impacto en la historia del arte argentino: fue la primer exposición de obras surrealistas realizada en el país, así como la primera en la que participó Presas.
Para 1940, Presas aprende la gran lección de casi todo artista sudamericano: hay que ganarse la vida de otro modo. Abre un pequeño negocio de diseños textiles, luego de un período como empleado en un taller de ese ramo. Se aleja un lustro de la pintura.
Por suerte para Presas, un amigo insistente (el también artista Santiago Cogorno) logra convencerlo de retomar los pinceles. En 1946 realiza su primer exposición individual, con veintiocho obras. Ese año gana un importante premio en el Salón de Artes Plásticas de Bahía Blanca.
De allí en adelante, vendría una sucesión de exposiciones y premios a nivel local. En 1950 viajaría a Europa, visitando España, Italia, Inglaterra y Francia. Lógico movimiento para un artista, se quedaría a vivir en París hasta 1952. Regresó a Buenos Aires, pero siendo un artista internacional. Durante los '50, '60 y '70 crearía incansablemente y expondría a nivel local e internacional, ganando premios, participando de bienales, generando un merecido reconocimiento.
En 1979 decide radicarse en París nuevamente. Permanecería allí hasta 1987. Volvería a Argentina y a ser, en cierto modo, ciudadano del mundo.
Falleció en 2009, con 94 años que lo encontraron creando y exponiendo.
Veamos algo, apenas unos ejemplitos dentro de su extensa obra.
"El flautista y sus musas":
"La crucifixión":
"La espera, luna llena":
"La espera":
"La fiesta":
"Las hermanas":
"Mujer en rosa":
"Puerto":
"Puerto II":
"Sin título":
"Trabajando en el Riachuelo":
En la vida y en el arte todo es cuestión de gustos. Sobre todo en el arte, porque cada quien lo ve a su manera y, generalmente, el artista es apenas el instrumento de una inspiración superior.
El propio Leopoldo Presas lo dijo en cierta ocasión:
"Cada día, delante del caballete, estoy esperando que el milagro se produzca. No dura mucho tiempo, transcurre como un sueño, y hay que estar preparado para captarlo porque se puede perder para siempre."
Imposible ser más claro.
jueves, 5 de abril de 2012
Crónica de un malviviente: Día 11
Hya mucho que decir, mucho que sacar, al final el blog aguanta todo y que mejor que ir sacando de a poco los diablos que martillan la cabeza en momentos de soledad.
Algunos días después del día cero una canción empezó a recorrer mi cabezota, curiosamente no se por que mierda me se toda la letra. De alguna manera la idea central de la canción y bastantes de sus líneas me calzan como anillo al dedo en este momento
Esta puta canción es complice de mi vergonzoso silencio
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