miércoles, 1 de julio de 2015

1º de Julio: Día del Historiador


En marzo de 2002, el Congreso de la Nación declaró el 1 de julio como Día del Historiador, con el fin de homenajear el esfuerzo que escritores, investigadores, profesores y aficionados realizan para el estudio, difusión y análisis de los acontecimientos del pasado.

La fecha remite al día en que el Primer Triunvirato ordenó, a través de un decreto de 1812, asentar por escrito los acontecimientos de la Revolución de Mayo, con la finalidad de “perpetuar la memoria de los héroes y las virtudes de los hijos de América del Sud, y a la época gloriosa de nuestra independencia civil”. La tarea recaería en el Deán Gregorio Funes, quien a partir de la documentación recuperada redactó el “Ensayo de la historia civil del Paraguay, Buenos Aires y Tucumán”.

CONMEMORACIONES
Ley 25.566
Promulgada: Abril 4 de 2002.

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley:

ARTICULO 1º —Declarar Día del Historiador el 1º de Julio de cada año a los efectos de recordar y homenajear el esfuerzo que han realizado y realizan los escritores, investigadores, profesores y aficionados dedicados al estudio, propalación y análisis de los acontecimientos de carácter histórico.

ARTICULO 2º — Comuníquese al Poder Ejecutivo.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS CATORCE DIAS DEL MES DE MARZO DEL AÑO DOS MIL DOS.

— REGISTRADA BAJO EL Nº 25.566 —

El Deán Gregorio Funes
Por Jorge Enrique Oviedo - Ex director de Los Andes

El nacimiento de la historiografía argentina lleva fecha 1º de julio de 1812. Es un decreto del Primer Triunvirato inspirado por Bernardino Rivadavia por el cual el alto organismo “ha determinado se escriba la historia filosófica de nuestra feliz revolución, para perpetuar las memorias de los héroes, las virtudes de los hijos de la América del Sud, y a la época gloriosa de nuestra independencia civil, proporcionando un nuevo estímulo, y la única recompensa que puede llenar las aspiraciones de las almas grandes” (1).

La tarea le fue encargada a fray Julián Perdriel, provincial de la Orden de los Predicadores, quien tenía 61 años. Hombre culto, partidario de la revolución, no era un historiador pero echó manos a la obra y llevaba muy adelantado el trabajo cuando un decreto del Director Supremo Gervasio de Posadas, fechado el 3 de octubre de 1814, dispuso la anulación del encargo alegando razones de economía.

Lo curioso es que, olvidando las razones dadas, se encargó la obra al Deán Gregorio Funes, que ya la estaba escribiendo y la anunciaba titulándola Ensayo. El biógrafo del Deán Funes -Mariano de Vedia y Mitre- omite molestos detalles de este suceso pero deja comprobado que Funes llevaba años trabajando afanosamente en esa obra, en condiciones no siempre favorables (por problemas políticos había sido procesado y preso a fines de 1811) y contaba con bastante edad.

Trabajó con ahínco buscando cuanta información y documento podía ayudarlo, repasando autores coloniales y toda información inédita. Amigo de José Joaquín de Araujo y de Saturnino Segurola, contó con su auxilio para indagar en las principales colecciones particulares. Contó con la ayuda de Rivadavia y gozando de la ventaja de haber sido testigo presencial y a veces actor principal de los hechos revolucionarios.

Así pudo completar en 1817, a los 66 años, los tres tomos de un Ensayo de la historia civil del Paraguay, Buenos Aires y Tucumán, cuyo desarrollo llegaba hasta la apertura del Congreso de Tucumán el 25 de marzo de 1816. La obra, muy bien acogida en su tiempo, ha recibido también las duras críticas de Carbia por haber trasplantado textos, del padre Lozano, por ejemplo. Es cierto que Funes utilizó datos de autores coloniales, pero aclaró que los tomaba para guía de su discurso citándoles específicamente.

Lo que olvidan algunos críticos -expresa Scenna- es que no es esta obra producto de una investigación pura, fruto de la labor de un historiador, sino un trabajo de guerra, propagandístico, destinado a justificar el proceso revolucionario. Además de ser el primer intento orgánico de escritura, fue pronto traducido al inglés y al francés para su difusión en Europa en los comienzos de la revolución. Poco después, César A. Rodney, encargado de los negocios norteamericanos, le solicitó al Deán Funes que pusiera al día lo redactado, y éste agregó un anexo que llegó hasta la batalla de Maipú (1818). Así se publicó en inglés, pero los originales en español se perdieron. En 1869 lo tradujo al español Antonio Zinny, que la editó bajo el título Historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata /1816 a 1818/ por el Deán Funes, continuada hasta el fusilamiento del gobernador Dorrego en 1828. 

El Deán Funes dejó anotada sus limitaciones y con honestidad aclaró: “Felices aquellos que pagan a la patria la deuda sagrada que contrajeron desde la cuna. Por lo que a mí toca, yo le dedico el fruto insípido de este ensayo histórico. Cuando menos tiene la ventaja de llamar a juicio a sus verdugos, y poner a los pueblos en estado de pronunciarse con imparcialidad ¡Oh patria amada! ¡Escucha los acentos de una voz que no te es desconocida y acepta los esfuerzos de una vida que se escapa”.

Jorge Luis Cassani y Antonio Pérez Amuchástegui expresan que desde el punto de vista intelectual es “la rebeldía contra la tradición”, a la que consideraba una rémora. Scenna insiste en que es evidente la reacción de Funes contra la tradición, representada por el pasado colonial. Así comienza la leyenda negra de los tres siglos de dominación hispana, en forma de rebelión intelectual contra la tradición peninsular, a su vez la literatura de guerra justificaba y daba brillo a lo acontecido a partir del 25 de Mayo, y de esto precisamente se trataba.

Conforme a las palabras de Funes, él quiso imitar a Tácito, y con respecto al trabajo decía: “Sea yo útil a la patria aunque pase por insípido escritor. La desgracia de no tener hasta el presente un historiador digno de sus fastos, moverá a otras plumas adornadas de ese temple vivo, enérgico, ameno y agradable de los Salustios y los Tácitos”. 

El segundo autor que borroneó papeles y bosquejó los orígenes de nuestro proceso histórico fue Ignacio Núñez; su escrito se publicó en Londres en 1825 y fue traducido también al francés.

A lo largo de la historia un gran número de escritores, filósofos, etc. han hecho referencia a los historiadores mediante citas o frases célebres, como por ejemplo:

"Un historiador es un profeta al revés" (José Ortega y Gasset).
"La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder" (Aristóteles).
"Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo" (Jean Paul Sartre).
"Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado" (Graham Greene).
"La historia es la novela de los hechos, y la novela es la historia de los sentimientos" (Claude Adrien Herlvétius).
"Un historiador o cronista que intentara escribir la historia de Europa durante cualquier siglo estaría influido por cualquier conexión en el espacio y en el tiempo" (David Hume).

(1) Miguel Ángel Scenna, Los que escribieron nuestra Historia, Bs.As., La Bastilla, 1976, cap. II. De este autor tomamos todo el texto aquí expuesto.

Fuentes: http://campus.almagro.ort.edu.ar/cienciassociales/historiaoral/noticia/299195/1-de-julio-dia-del-historiador
http://www.dia-de.com/historiador/
http://www.losandes.com.ar/noticia/1-de-julio-dia-del-historiador
DIGITALIZACIÓN EN LA 4ª REUNIÓN DE ESCUELAS QUE RECUPERAN SU PATRIMONIO

El grupo de escuelas que trabajan junto al Programa Huellas de la Escuela, participó el pasado 15 de junio de 2015, de la cuarta reunión de escuelas que recuperan su patrimonio.


En esta reunión se brindó una charla introductoria sobre digitalización que estuvo a cargo del Lic. Fernando Boro del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”.

Fernando Boro relató su experiencia en la digitalización de documentos históricos en el Instituto Ravignani, y el trabajo realizado con los documentos del Archivo General de la Nación. Destacó la diferencia de la digitalización para la difusión y la que se realiza con fines de conservación permanente, lo que se denomina preservación digital.

Fue importante observar las imágenes obtenidas en alta resolución, que permiten encontrar detalles que no se pueden observar a simple vista en los documentos originales en soporte papel. Esto cobra mayor importancia cuando se trata de digitalización de fotografías, Fernando contó de qué manera realizaron la digitalización de negativos en vidrios de la colección Witcomb y los hallazgos que descubrieron a través de esas imágenes ampliadas.

Las escuelas participantes pudieron comprender los diferentes formatos a la hora de digitalizar documentos y la importancia que cobra el nombrar adecuadamente las imágenes.

El programa Huellas de la Escuela. Legado de la historia educativa de la ciudad de Buenos Aires agradece al Prof. Fernando Boro, su disposición para dictar esta capacitación.


Podrán bajar la presentación sobre digitalización del Prof. Fernando Boro: del siguiente link:
https://www.dropbox.com/s/xb924ls88m7wlyk/Fernando-Boro-digitalizacion.pdf?dl=0

Fuente: https://huellasdelaescuela.wordpress.com/2015/06/24/digitalizacion-en-la-4ta-reunion-de-escuelas-que-recuperan-su-patrimonio/

jueves, 18 de junio de 2015

Como parte del día Internacional de los Archivos quisiera compartir algunas reflexiones
Arch. Leandro Enrique Vurcharchuc, 09-06-2015

Creo que es necesario ponderar primeramente la actividad académica en Argentina, la cantidad de carreras existentes, su permanencia; y la continuidad de algunos eventos de referencia nacional y local, como aspecto fundante de una archivística argentina moderna.

Pero también es necesario marcar un notable déficit en la producción bibliográfica (reducida a la prolífica actividad de un mínimo número de autores) y la casi inexistente investigación, tan necesaria para el avance real de la disciplina.

Tenemos que cuestionarnos por otra parte acerca del estado actual de aquellos archivos emblemáticos como el Archivo General de la Nación, los Archivos Generales de Provincia, los Archivos Municipales y más allá de loables hechos y avances (parciales o muy específicos), tenemos que reconocer un claro divorcio del desarrollo académico, la función y proyección archivística con la aplicación e incorporación de esos conocimientos, funciones y proyecciones en las instituciones, en sistemas integrados, en procedimientos, normas y estructuras, la incorporación de cuerpos de profesionales a la administración pública y tal como dijera en anteriores oportunidades la ausencia de parámetros cuantificadores y calificadores para una mejor lectura de la realidad archivística.

Esta ausencia de información puntual sobre la temática archivística podría salvarse con la puesta en marcha de un “Observatorio Archivístico Argentino” con la participación de entidades intermedias propuesta que hago desde estas líneas.

Este divorcio entre el conocimiento y la práctica, y un supuesto incumplimiento de la función moderna, propia e inajenable de las instituciones emblemáticas y la circunscripción de las actividades de éstas a las más básicas, simbólicas o de imagen institucional, obedecen a varios factores.

Creo que el primero, es la incomprensión o desatención de la función moderna y pública de las instituciones archivísticas emblemáticas por falta de interés, presupuesto, recursos humanos acordes, en sí, una ausencia de decisión política.

El segundo es la ausencia del reconocimiento formal de parte del estado de la labor y del perfil profesional del archivero, enfatizando la frase que sigue “con todas las consecuencias que esto implica”.

El tercero, la actualización del corpus legal necesario para armonizar la función (teórica) con la labor concreta.

Los tres ítems, se corresponden a una necesaria evolución y modernización del estado en cuanto a la función archivística. 

La construcción del estado moderno en Argentina, como determinante en la configuración archivística moderna, quedó marcada por los procesos políticos de expansión y benefacción, represión-destrucción, liberalismo y neo expansionismo benefactor, éste último proceso, ha puesto interés en el uso simbólico y práctico de la recuperación para la historia y el discurso oficial, de colecciones documentales pertenecientes a distintos fondos, referentes al proceso del estado represor creando los Archivos de la Memoria entre otras cosas, pero a pesar de este reconocimiento claro de la importancia de los archivos para la construcción de identidad, no se ha hecho lo mismo con todo lo demás. Se ha rescatado mediante la decisión política del caos aquello de interés particular, pero no se impuso para el estado nuevas normas y roles como centro y elemento ordenador del caos archivístico, sino que actuó de forma discrecional sobre el mismo. Políticamente no se adquirió la percepción de la importancia del conjunto y el árbol tapó al bosque.

Lo mismo podemos decir sobre el embate neo colonizador desde lo cultural, que rescata de forma exclusiva la tradición y acervo documental hispánico, enmarcando fuertemente su significado histórico y de dependencia cultural. Recordemos que el reino de España ha pagado la realización de censos de archivos en Latinoamérica cuya información centraliza, pero no así el Estado Argentino sobre sus archivos y registros en su territorio, situación que debiera manejar el Archivo General de la Nación y cada Archivo General de Provincia.

Esta desatención e incumplimiento sobre la función moderna y reguladora de las instituciones archivísticas emblemáticas, tiene mucho de falta de decisión política de quienes ocupan los cargos de responsabilidad sobre éstas áreas, porque este divorcio entre la teoría y la práctica en Argentina no es por inacción de quienes bregan por la mejora desde la propia comunidad archivística. Las propuestas siempre estuvieron en alguna mesa y bajo el brazo de alguien.

Esta falta de decisión política alcanza por elevación, a la profesión, generando varios problemas, como la bajísima tasa de inclusión en circuitos de trabajo específico de profesionales, como también la lentísima capacitación profesional de las áreas del estado. Esto ha dado lugar también a la intrusión y enajenación de la función archivística profesional por parte de otras profesiones como informáticos, historiadores, etc. y de seudotécnicas como la gestión documental, generando confusiones sobre formas, métodos, requerimientos, competencias, etc.

Tal vez por intereses demasiado egoístas, la profesión inexplicablemente se mantiene bajo la línea de reconocimientos oficiales, quedando sumergida en un denigrante manoseo de competencias y el clásico “ninguneo” argentino; generando esto lo que se señaló al principio; en un claro círculo vicioso.

La salida para poner a la archivística argentina a la misma altura de otros estados nacionales, es la modernización de las misiones y funciones archivísticas de las instituciones emblemáticas del país, la actualización normativa y el reconocimiento oficial de la profesión, pero dentro de un plan claro y consistente, coherente y bien estudiado, sin improvisaciones, emparches o medias tintas.

No es mucho pedir, es una decisión política que los argentinos nos merecemos.

Fuente: http://www.mundoarchivistico.com/?menu=articulos&id=495

Testimonio: ataque de tiburón blanco en Carolina del Norte

Hunter Treschl, 16 años, perdió su brazo por el ataque de un tiburón blanco en Carolina del Norte el pasado 14 de junio.
En el momento del incidente se encontraba en aguas poco profundas, donde apenas le cubría por la cintura.
En el video, en inglés con subtítulos en castellano, cuenta cómo sucedió el ataque y de qué manera ha decidido afrontar el futuro sin un brazo después del mismo.

miércoles, 17 de junio de 2015


El 29 de abril de 2015 se realizó el V Encuentro Virtual de Preservación Escolar cultura material e inmaterial, a cargo del Programa Memoria de la Educación Argentina (MEDAR), que fue transmitida por la modalidad de videoconferencia en las sedes de la Fundación O.S.D.E. de distintas localidades del país.

Queremos compartir con la comunidad educativa y el público en general las presentaciones de los expositores. La primera de ellas realizada por la Lic. Alexandra Murillo Madrigal [1] se refiere a los pasos a seguir para la construcción de una edición facsimilar, en sus dos variantes‚ -tanto digital como en formato papel-. La presentación gira además entorno a la construcción colectiva del facsimilar Las Islas Malvinas. Compendio de la obra de Paul Groussac para los institutos de enseñanza de la Nación. Edición facsimilar de la edición de 1936.


La segunda presentación es del Área de Conservación de la BNM, la Lic. Cinthia Sánchez trabajó sobre la preservación de los libros con características especiales. Su ponencia se tituló: Proteger el libro objeto en las bibliotecas escolares, los archivos escolares y los museos históricos de educación. En su exposición, repasó las acciones de conservación aplicables a los libros objeto los cuales debido a su carácter de excepcionales deben seguir particulares y cuidadosas acciones de conservación.

Cosmografía

Libro troquelado
Los invitamos a leer las presentaciones para incluir nuevas herramientas a las acciones de recuperación, preservación y difusión del patrimonio histórico educativo.

REFERENCIAS:
[1] La Lic. Murillo Madrigal es Bibliotecaria (1993) y Licenciada en Bibliotecología y Documentación (1996) por la Universidad del Museo Social Argentino, y ha realizado un Posgrado en Posgrado en Producción, gestión y preservación de colecciones digitales en la Universidad de Buenos Aires (2008). Ha publicado diversos artículos y expuesto varias ponencias sobre su especialidad.
 
Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/redes_federales/novedades/?p=8534

martes, 16 de junio de 2015

ANTIGUAS ESCUELAS DE QUILMES
ESCUELA Nº 3 "DON CARLOS"
Basado en las investigaciones de Chalo Agnelli

La Escuela Nº 3 se creó en 1883 como ESCUELA COMÚN-RURAL, ubicada a 24 cuadras del pueblo, hacia el oeste, en la chacra de Antonio Novais (General Acha y Amoedo). Estaba a cargo de Florinda Petrona Fernández Rivaud de Catalá [1] con una ayudante, su hija Florinda Catalá [2], y atendía 78 alumnos. La primera recibía un sueldo de $ 1.300 y su hija $ 500.


En 1889 la Escuela se trasladó hacia el oeste, hasta el paraje conocido como La Florida, a un terreno de Don Juan Ramos. Se desempeñaban allí las hermanas María y Dolores Burgos, ambas con una antigüedad de 5 y 6 años respectivamente. Está documentado el pedido de reparación de una ventana, seis vidrios, colocar el piso de tablas, componer el techo y proveer agua.

Desde 1893 la Directora fue Ángela Guany -la primera maestra que llegó a Bernal- y su ayudante Clorinda Guany. En 1894 es trasladada a una propiedad de Santiago Borro, con chacra, situada aproximadamente entre las actuales avenidas Calchaquí, Mosconi, Amoedo y Triunvirato. El Paraje se llamaba Bella Vista. Pedro Lavilla y María M. de Lavilla, españoles, reemplazan a las Guany. En 1901 la escuela es nuevamente trasladada, esta vez a la propiedad de Manuel Bacigaluppi.

En 1906 la Directora es María V. de Gatica Aguilera y la maestra es Arsenia Villalba. El 15 de setiembre de 1913 asume la dirección Dolores Robert (nacida en Brasil en 1871), y es sustituida en 1916 por María Zabala. En 1922, todavía bajo la misma dirección, la Escuela atendía 162 alumnos hasta tercer grado.

Se conoce el nombre de otras antiguas docentes: Eustaquia Sarriés (que ingresó en 1908), Martina Arrastoa (ingresó en 1911), María Eugenia U. de Caffarena (ingresó en 1936), Irma V. Lampi (ingresó en 1938), María Elena Núñez Rojas de Carrilero (también en 1938), Dominga S. de Furí (ingresó en 1936) y fue Directora; la sucedió Susana Altube de Rosso (que ingresó en 1942) [3] y fue secretaria María Elena Giacconi de Manzi (que ingresó en 1945).

En 1940 ya se hallaba en una esquina propiedad del Consejo Escolar, en la intersección de las Avenidas La Plata y 12 de Octubre; el predio había sido donado por Carlos Hillner Decoud [4], propietario de la hermosa quinta "El Dorado" y otras tierras circundantes. Por este benefactor, fallecido el 21 de junio de 1961, la escuela toma el nombre "Don Carlos". 

A partir de 1949 dirigió la escuela la señora Eva Sala, en la vicedirección, Irma Silva de Hasperué y secretaria Ana M. Ourrecarriet de Colombo (que ingresó el 17/5/50) Posteriormente fue directora la Sra. María Antonia Arenas.

NOTAS:
[1] Nacida en 1842.


"Dice Don Juan Ales que entre las primeras maestras de Quilmes se debe recordar especialmente a Doña Florinda Fernández de Catalá, cuya historia docente comienza con su madre Estefanía Reibaud [Rivaud] de Fernández.
En 1855 la Sociedad de Beneficencia creó en la Ensenada de Barragán la priera escuela para niñas, dándolde la dirección a Casimira Herrera hija del municipal Felipe Herrera. El 4 de julio de 1857, ante la renuncia de la titular se designó a doña Estefanía Reibaud de Fernández y como subpreceptora a su hija Florinda Fernández nacida en 1841, o sea que tenía 16 años. Dice el nombramiento "la Presidenta de la Sociedad de Beneficencia doña María de las Carreras, notifica al Juez de Paz que ha sido designada preceptora de la escuela de la Ensenada, Estefanía Reibaud, por renuncia de la señorita Herrera, y monitora de la misma a Florinda Fernández, recomendándole a éstas, dignas de toda consideración por sus méritos y su precaria situación."
Al casarse Florinda Fernández con el municipal suplente don José María Catalá, la familia se ve en la necesidad de trasladarse al pueblo de Quilmes por lo dificultoso de viajar habitualmente a la Ensenada en aquellas épocas donde los caminos eran muy precarios.
Hecho que recién se concretó en 1881, al trasladar a "Misia Estefanía" como familiarmente se la llamaba, a Quilmes, después de permanecer en su cargo madre e hija durante 24 años. Siendo sustituida por Genoveva Gonzalez, una de las primeras maestras normales argentinas.
En 1883, Florinda de Catalá, que obtiene este año su diploma, y su hija, son designadas en la Escuela Nº 3 en la chacra de Antonio Novais, a 24 cuadras del pueblo. En 1885 se trasladan a la que luego sería la Escuela Nº 8. El 19 de abril de 1885, Florinda de Catalá abre escuela en Quilmes, en un amplio edificio de la esquina noreste de Rivadavia Nº 74 y Brown, propiedad de Julián Dupuy frente a la farmacia de Agustín Matienzo, siendo sus ayudantes Lucía y Aurora Giménez, hijas de don Pedro Giménez, director-propietario del periódico "El Quilmero" y descendiente de don Andrés Giménez de Fuentes.
Ese año la escuela es oficializada como la Nº 8 con 53 alumnas de 1º y 2º grados, con la dirección de Florinda Fernández, a quien acompañaba como sub-preceptora su hija Florinda Catalá, nacida en 1869. Llegó a ser una escuela primaria mixta de 1º a 4º grados.
Es a Florinda de Catalá a quien la vecindad y sus alumnos comenzaron a llamar "Misia Florinda" de quien Marcelo Traversi dice en su "Estampas de Antaño": "Fue rígida pero muy bondadosa. Alcanzó el cariño y respeto de todos sus alumnos." Algunas de ellos fueron María y Adelina Letamendi, Florencia Jordán, Fernanda Lavalle, Ma. Filomena Baunelle y Martel... "Misia Florinda era obsesiva con la limpieza. Se plantaba en la puerta para recibir a los niños y les revisaba las orejas, las manos y la traza, si algo no era de su agrado ordenaba a su hija que recompusiera la inapropiado. Era una crítica furibunda de sus colegas que recurrían a los castigos físicos con los alumnos y por las mismas causas solía increpar a algunos padres. Si alguno faltaba por dos o tres días iba a la casa del ausente; se enojaba mucho si comprobaba que había sido conchabado en lugar de enviarlo a la escuela. Había progenitores que al verla acercarse a las casas trancaban la puerta y no salían; de todos modos Misia Florinda les decía desde afuera todo lo que no querían oir los de adentro... Las tres eran mujeres altas, de rostro fino y seño [sic] severo; muy parecidas entre sí abuela, madre e hija... Vestían de oscuro y, como una audacia, el vestido al tobillo; que de todos modos no se veía por las botas de cañas altas. Misia Estefanía se tocaba con un mantón, nunca sombrero, en cambio mIsia Florinda y si hija llevaban sombrero alado de paja, únicamente. La abuela colgada del cuello llevaba una cadena gruesa con relicario y Misia Florinda un reloj y cadena de plata en el bolsillo de la pollera; su hija ninguna joya... Misia Estefanía hablaba francés y cuando mi padre venía a buscarme lo retenía con nimiedades para practicarlo. (Texto recogido por transmisión oral de quien fuera alumna de Misia Florinda, doña María Filomena de Baumelle y Martel de Yori, 1880-1962).
El 9 de mayo de 1889, según "El Quilmero", "La escuela de niñas de la Srta. Florinda Catalá se trasladó de frente a la botica de Matienzo a la casa de Ramón Madrid, Brown esquina Alsina." Figuran como ayudantes en esta fecha, además de las nombradas Ángela Giménez y Eduvigis Graci.
Esta mujer fue una activa asistente de enfermos indigentes desde la "Sociedad de Damas de Caridad San José", conjuntamente con otras maestras como Petronila y Demetria Rivero -ya nombradas- Federica Dromas de Quijarro, y las señoras María de Lasalle, Vicenta Lasalle, Águeda Nicholson de Barrera -nuera del prestigioso maestro de música- Mariana y Gregoria Lerdou y otras. Mujeres que junto a Juana Gauna encararon la organización de un verdadero hospital, accionar que recién se pudo realizar muchos años después. Fue también secretaria de la Comisión Administrativa del Hospital Santa Rosa.
La escuela de las tres generaciones de educadoras conocidas como las Catalá perduró hasta principios del siglo XX." [Textual del libro de Chalo Agnelli]
[2] Fallecida el 7 de diciembre de 1888, de Tuberculosis Pulmonar.
[3] Susana Amelia Altube egresó con la promoción 1924 de la Escuela Normal de Quilmes.
[4] Nació en Quilmes en 1880 y falleció el 21 de junio de 1961, sus restos yacen en el cementario de Ezpeleta debajo de dos frondosos ombúes.

Fuentes: Agnelli, Hector Chalo (2004) Maestros y escuelas de Quilmes. 1666-2004, Jarmat.
República Argentina, Censo Nacional de población de 1869.
Registros de la Iglesia Inmaculada Concepción, Quilmes, Buenos Aires, Argentina.
Blog "www.elquilmero.com" (varias entradas).

viernes, 12 de junio de 2015

¡ALLÍ  ESTUVIMOS!
Archivos, bibliotecas y museos: 
preservación para la difusión y el acceso

El encuentro contó con apertura de la Lic. Graciela Perrone, Directora de la BNM y se sumaron como disertantes las colegas de la Biblioteca de la Escuela Nicolás Avellaneda de la ciudad de Esquel y los responsables del Archivo Provincial de Mendoza.

Esta conferencia virtual se transmitió el día miércoles 10 de junio de 14.00 a 18:00 hs. desde el auditorio OSDE de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Av. Leandro N. Alem 1050 – 6° piso – C.A.B.A.) en simultáneo con más de 25 ciudades del interior del país.

Raquel Gail, Susana von Lurzer y Raquel Bilbao
PROGRAMA

14.00
Bienvenida

14.15 
Apertura a cargo de la Lic. Graciela Perrone “Acceso a la información, preservación e Inclusión Digital”. 

Lic. Graciela Perrone
14.45 
Archivo Provincial de Mendoza. Archivo General de la Provincia de Mendoza. Conservación, Difusión y Formación de Personal” a cargo de la Lic. Elvira Bucolo y el conservador Fabián Gustavo López. 

Conservador Fabián G. López
15.45 
Pausa 

16.00 
Biblioteca escolar “El Mundo de los libros”. Programa de niños monitores y taller de encuadernación. 

Encuadernadora y Bibliotecaria de la Escuela Nº 54 de Esquel
17.00 
BNM. El área de conservación de la BNM y las prácticas para la accesibilidad y puesta en valor del patrimonio. 

17.45
Ronda de preguntas.

18.00
Cierre de actividad.