domingo, 26 de julio de 2015

NUESTRO ARCHIVO SE DA A CONOCER

Dado el natural y deseable recambio generacional en el alumnado, se ha resuelto realizar actividades de difusión interna en la Unidad Académica, para que los jóvenes estudiantes que se van incorporando tomen conocimiento del Proyecto de Recuperación y Puesta en Valor del Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri".

En mayo se realizó una primera charla con apoyo visual ante los aspirantes a ingresar en la nueva carrera que se inauguró en el Instituto, en junio se ha comenzado con algunos cursos del Nivel Secundario, y en el segundo cuatrimestre se agregarán presentaciones ante el Nivel Terciario.









jueves, 16 de julio de 2015

ESCUELAS QUE RECUPERAN SU PATRIMONIO
5ª REUNIÓN - CABA


Dada la repercusión que tuvo el tema “Conservación y digitalización de documentos” de la reunión de escuelas que recuperan su patrimonio, en junio. Para este nuevo encuentro se decidió continuar con el tema. 

Para ello se convocó al Lic. Javier Ríos de la Universidad Nacional de General San Martín, para que contara la experiencia de la recuperación del Archivo Juan B. Alberdi, una de las colecciones de la Biblioteca Furt, de la estancia Los Talas, propiedad de Jorge Martín Furt. 

El Lic. Javier Ríos relató cómo se encontraron los manuscritos de Juan B. Alberti, compuesto de unas 7400 cartas y otros documentos. La recuperación, conservación y puesta en valor de estos documentos estuvo a cargo del grupo de trabajo del Taller Tarea de la Universidad Nacional de General San Martín. Se realizaron tareas de acondicionamiento, limpieza, consolidación e instalación en unidades de conservación diseñadas para ello. En una segunda etapa se realizó la digitalización y difusión de estos documentos históricos. A través del trabajo realizado se visualiza la importancia que tienen estas acciones para la recuperación del patrimonio, con vistas a ser utilizados por investigadores, estudiosos e interesados en esos temas. 

Con relación a las actividades que viene realizando el Taller Tarea se pasó un video donde se muestra la recuperación de obras de arte, una de especialidades junto a la recuperación de documentos en papel. 

A continuación Tatiana Krvetz mostró y explicó las diferencias entre los diferentes formatos de las imágenes a la hora de realizar la digitalización. Olga Zurita destacó la importancia que tiene nombrar adecuadamente los archivos en el momento de la digitalización y la organización de esas imágenes respetando la clasificación o agrupación de los documentos. 

El Programa Huellas de Escuela. Legado de la Historia Educativa de la Ciudad de Buenos Aires, agradece la participación de las instituciones educativas y al Lic. Javier Ríos por su disposición en participar de esta reunión. 

Podrán descargar de los siguientes links los archivos 

Presentación Javier Ríos, Archivo Furt: 

Video “Taller Tarea IIPC: diez años en la UNSAM”, del siguiente link: 

Presentación Formato de archivos digitales:

Relacionados




Fuente: https://huellasdelaescuela.wordpress.com/2015/07/15/5ta-reunion-de-escuelas-que-recuperan-su-patrimonio/ 

jueves, 9 de julio de 2015

EX-ALUMNOS DESAPARECIDOS
 DIEGO HERNANDO SECAUD MERLO
Nº CONADEP: 8244, Decl. No: 2933
Sus restos identificados por el EAAF en setiembre de 2006
Publicado en Página12, 20-5-12
Diego Hernando Secaud Merlo

Secaud, Diego Hernando; Diego nació en 1951. Fue secuestrado en la calle el 1 de mayo, 1977 * en la provincia de Buenos Aires. Él había sido un maestro en el sur del país y también era un militante del grupo guerrillero Montoneros. Tenía 25 años de edad. 

Los testimonios de miembros de la familia y conocidos apoyaron la hipótesis de que había tomado una cápsula de cianuro en el momento de su secuestro para evitar ser capturado vivo y torturado, una práctica conocida para ser utilizado en Montoneros. 

Con esta información, el EAAF buscado registros de los cementerios para un hombre joven "NN", que había entrado en el cementerio a mediados de mayo de 1977 que indica "intoxicación por cianuro", "envenenada", o indeterminado como la causa de la muerte. A mediados de mayo 1977, tres cuerpos habían aparecido cerca de la estación de trenes de Lanús y han traído al Sector 134 para el entierro, una de las cuales tenía una causa indeterminada de muerte. Diego Hernando fue identificada a través de análisis de ADN por el EAAF y LIDMO en septiembre de 2006. Antropología e información odontológica fue coherente con sus datos ante-mortem.


* Fe de erratas: Dębe Decir Mayo 19, 1977.
Véanse Nuestras Entradas del 28 y del 29/3/12 Sobre ex Alumnos desaparecidos.
BUSCANDO LA HISTORIA ESCOLAR DE NUESTRA REGIÓN
QUILMES
Por Bibiana Riomayor

Primer Encuentro Regional de Archivos Escolares en la Región IV en el marco del Proyecto: "Buscando la historia escolar de nuestra región".

Bibliotecarios y Secretarios de las escuelas centenarias
Este encuentro realizado el lunes 6 de julio en las instalaciones de la Unidad Académica de la Escuela Normal de Quilmes tuvo como propósito sensibilizar a las comunidades educativas de las escuelas centenarias de nuestra región sobre la necesidad de gestar una actitud comprometida con el PATRIMONIO DOCUMENTAL de los ARCHIVOS ESCOLARES, promoviendo su CONSERVACIÓN y UTILIZACIÓN, en el marco del fortalecimiento de su MEMORIA INSTITUCIONAL y PEDAGÓGICA.

Palabras de apertura Inspectora Jefe de Distrito
En consonancia con el Programa MEDAR (Memoria de la Educación Argentina) de la Biblioteca Nacional de Maestros y el Programa Nacional de ARCHIVOS ESCOLARES (creado por Res. Min. N° 1422/07), se difundió y promovió la experiencia de la Escuela Normal de Quilmes quien cuenta con el Archivo Histórico Escolar "Silvia Manuela Gorleri" coordinado por la Profesora Raquel Gail -principal expositora del encuentro-, que es modélico referente del Programa en nuestra provincia, invitando al resto de las instituciones educativas de nuestra región a replicar este valiosísimo aporte en beneficio de la historia de la educación argentina.

Bibiana Riomayor e Ivana Garcerón entregan certificados
Contamos con el acompañamiento de autoridades educativas del distrito como el de la Inspectora Jefa Distrital Prof. Alejandra Boschini, de la Inspectora de Nivel Secundario Prof. Cristal Farías, el de las referentes jurisdiccionales del CENDIE, las Bibliotecarias Cristina Poncetta e Ivana Garcerón y el de la Capacitadora Bibiana Riomayor. Enriquecieron nuestra reunión las oportunas referencias aportadas por el Lic. Ariel Ghizzardi y por nuestro historiador local Prof. Héctor (Chalo) Agnelli.

Representantes del CENDIE y Referente Bibliotecaria Región IV
Este naciente proyecto se propuso como objetivo poner en valor el tesoro documental de nuestras escuelas y fueron convocados, en primer lugar, los secretarios/as por ser los responsables de la documentación escolar y los bibliotecarios/as por ser profesionales de la información, con la convicción de que estos actores educativos transmitirán al resto de la comunidad educativa la importancia de conservar estos documentos. 

Director del Nivel Secundario Prof. Simón Centeno e Inspectora Cristal Farías visitan la Sala del Archivo
El ARCHIVO HISTÓRICO ESCOLAR ES EL TESTIGO DEL LEGADO PEDAGÓGICO CON EL QUE SE CONSTRUYE LA HISTORIA DE NUESTRA CIUDAD, NUESTRA PROVINCIA, NUESTRO PAÍS.

domingo, 5 de julio de 2015

EL IES “JUAN B. JUSTO” 
SE SUMA AL PROGRAMA 
HUELLAS DE LA ESCUELA


Los antecedentes de IES "Juan B. Justo", se originan en la creación de un Jardín de Infantes por la cooperativa del Hogar Obrero en el año 1964. Con posterioridad se crea la escuela primaria, hasta que en el año 1986, se crea el nivel Secundario y el Profesorado del Instituto "Juan B Justo".

El 15 de abril de 1964 comenzaron las actividades de una guardería, fruto del entusiasmo y la dedicación de un grupo de jóvenes madres que se constituyeron como "Comisión de actividades recreativas". El éxito de la iniciativa llevó a la creación del Jardín de Infantes "Los dos pinitos" (símbolo del cooperativismo) para el que la Cooperativa, en terrenos propios, construyó un edificio modelo en el que continúa desarrollándose su actividad.

El Instituto de Educación Superior "Juan B. Justo" es una institución educativa de gestión pública dependiente de la Dirección General de Educación Superior del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La institución cuenta con los niveles inicial, primario y medio en los turnos diurnos y con tres carreras del nivel superior en el turno vespertino: Profesorado de Educación Inicial, Profesorado de Nivel Primario o EGB 1º y 2º ciclo y Ciclo de Formación Pedagógica Para Profesionales y Técnicos Superiores, títulos habilitantes de validez nacional.

El IES “Juan B. Justo” comienza a trabajar en la recuperación de su patrimonio educativo, otro proyecto que se suma al grupo de instituciones educativas que deciden poner en valor su patrimonio para recuperar la memoria institucional.

En este camino comienza a trabajar la bibliotecaria Sonia Corvalan, junto al resto de los miembros de la biblioteca, la que fue creada por donaciones de la fundación Hogar Obrero y de la gente del barrio.


Producto de donaciones son dos revistas socialistas: "PAN" y "Revista Socialista" del año 1937, junto con libros históricos algunos de fines del siglo XIX. Entre estos libros hay libros de lectura y textos escolares, que es necesario conservar y poner en valor.



 La intención de Sonia Corvalán es estabilizar una colección de más de 100 láminas de de la revista Billiken que son de la década del 50.

El Programa Huellas de la Escuela, acompañará al IES "Juan B. Justo", en las tareas de puesta en valor de estas huellas.

Fuentes: https://huellasdelaescuela.wordpress.com/2015/07/01/2093/
http://jbjusto.caba.infd.edu.ar/

sábado, 4 de julio de 2015

REGLAMENTO GENERAL DE USUARIOS
 de nuestro Archivo

Unidad Académica Escuela Normal de Quilmes
Archivo Histórico “Silvia Manuela Gorleri”
Mitre 364, Quilmes


REGLAMENTO GENERAL PARA USUARIOS

Información y Difusión

El Archivo se halla al servicio de la investigación y la cultura, por lo que deberán promoverse actividades divulgativas y pedagógicas que den a conocer a vecinos y escolares el patrimonio documental. 

Asimismo, se potenciará la publicación de instrumentos de información y descripción de los fondos documentales del Archivo.

La Sala de Investigadores permanecerá abierta al público en tanto se encuentren presentes el o los Responsables del Archivo. Todas las consultas son de carácter gratuito.

Procedimientos para la consulta:

1. El Archivo funciona como una institución de consulta por lo cual no se autorizan préstamos de documentos ni de libros. Para efectuar consultas en este Archivo se deberá solicitar previamente el material documental deseado a través del correo electrónico institucional (archivonormal@gmail.com) y solicitar turno.

2. En la Sala de Consulta del Archivo se deberá completar un formulario de ingreso en el cual se indicarán los datos personales del usuario y el material de consulta. El usuario deberá presentar también un documento que acredite su identidad.

3. El Usuario podrá consultar un máximo de tres cajas en cada uno de los turnos. En el caso de querer ampliar la consulta, el Usuario deberá realizar un nuevo pedido de acuerdo al procedimiento indicado con anterioridad.

4. En todos los casos se deberá citar fidedignamente los documentos de este Archivo. La correcta manera de citarlos es: Archivo de la Escuela Normal de Quilmes “Silvia Manuela Gorleri”, Información de la etiqueta de la caja (Serie/ Tema/ Año/ N° de Caja), Nombre/ Número de las Unidades Archivísticas o piezas documentales.

5. El usuario podrá indicar sus quejas o sugerencias en la sección de Observaciones de la Planilla inicial.

Permisos y Negativas:

6. No está permitido fumar, comer ni beber en la Sala de Consulta.

7. No se permitirá el ingreso con cuadernos, carpetas, bolsos, mochilas, etc. Sólo se autorizará el ingreso con hojas sueltas y lápiz negro.

8. Sólo se permitirá el uso de lápiz negro para tomar notas. 

9. Queda terminantemente prohibido escribir y/ o apoyarse o apoyar objetos sobre el material consultado, incluso los papeles en los cuales se toma nota. También queda prohibido calcar mapas u otros documentos, escribirlos, descoserlos o unir las hojas con elementos inadecuados. 

10. El usuario podrá ingresar a la Sala de Consulta con una computadora portátil, cámara digital o grabador, notificando previamente al personal del Archivo a cargo de la Atención al Usuario.

11. Atento a la necesidad de preservar los fondos documentales de la institución, no está permitido el fotocopiado de documentos, planos o mapas sin excepción alguna. Las fotografías deberán sacarse sin flash. Cualquier tipo de reproducción del material está sujeta a la autorización del Responsable del Archivo y, en todos los casos se deberá entregar copia al Archivo del material reproducido. 

12. El personal del Archivo podrá limitar o denegar el acceso a documentos que no se encuentren en condiciones para la consulta; que se encuentren en riesgo por su estado de conservación y/o por tratarse de documentación reservada (LEY 25.326 de Protección de los Datos Personales, incluye las modificaciones introducidas por las Leyes 26.343 y 26.388). Podrá denegarse también para su debido resguardo y preservación su reproducción fotográfica y/ o escaneo.

Los investigadores tendrán libre acceso a todos los documentos que se conserven en el Archivo con el fin de completar investigaciones cuantitativas en las que no vaya a hacerse mención de los datos cualitativos de las personas afectadas, y previo compromiso por escrito de que garantizará debidamente la intimidad de las personas. No obstante, de los documentos de acceso restringido no se facilitarán copias.

13. La mutilación, deterioro, robo, hurto o sustracción parcial o total de los documentos quedan sujetos a la aplicación de las leyes vigentes en la materia.

Conductas en la sala y Manipulación de los documentos:

14. Los documentos se deberán consultar en la Sala de Consulta, sobre la mesa y sin forzar la apertura de los Expedientes y/o Libros.

15. El material deberá manipularse en todos los casos con guantes de látex que deberá traer el investigador.

16. No se pueden abrir las carpetas o cajas sin la previa autorización del Responsable de la Sala.

17. No se debe alterar el orden interno de las cajas.

18. No están permitidas actitudes o conductas que puedan perturbar a usuarios y personas que circulen u ocupen espacios compartidos, ni aquellas que afecten el mantenimiento del orden y el cuidado de las instalaciones, equipamiento y materiales del ámbito de su acceso o uso.

19. Sólo se entregarán manuscritos originales cuando el material solicitado no se encuentre digitalizado.

20. El Archivo se reserva el derecho de retirar la documentación en el caso de que el usuario no cumpla con las normas de preservación anteriormente mencionadas.

21. Al retirarse, el usuario deberá entregar el material consultado al Responsable de la Sala en el mismo orden en el cual fueron entregados. Se recuerda que el robo de documentos es un delito penado por la ley. 

22. El Responsable del Archivo queda autorizado para expulsar de la Sala a las personas que cometan faltas dentro de ella.

Quilmes, 1 de Julio de 2015


miércoles, 1 de julio de 2015

1º de julio: Día del Historiador
Historia de la educación: reflexiones sobre su objeto, ubicación epistemológica, devenir histórico y tendencias actuales (Fragmento)
Virginia Guichot Reina

Postmodernidad e Historia de la Educación. Últimas tendencias dentro de la historiografía educativa

Describir el contexto en que se desarrolla la historiografía histórico-educativa más reciente supone hablar de postmodernidad. Algunos de sus rasgos característicos son: visiones fragmentarias y escépticas de la realidad, subjetivismo y relativismo exagerados, individualismo, refugio en la cotidianeidad dada y en la interioridad del yo, dominio de pensamientos “débiles” frente a ideologías “duras” e ideas globalizadoras, permisividad acrítica. En el terreno de la historia, en su versión radical, el postmodernismo niega la posibilidad de la historia misma: se considera que su “relativismo” ataca de lleno la “objetividad” sobre la que se basa la historia académica y declara el triunfo del signo sobre la realidad. [124] Lawrence Stone habla del retorno a la narración dentro del ámbito de la disciplina historiográfica que traería asociada la recuperación de la biografía, un nuevo énfasis de la fenomenología basada en eventos, la fuerte valoración de los análisis etnográficos y antropológico-culturales, entre otros caracteres. [125] 

¿Han sido invadidos los historiadores de la educación por estas notas características de la postmodernidad?, ¿presentan sus obras los rasgos de esa “conciencia postmoderna”? Sin que parezca que se pueda dar una respuesta tajante, [126] parece existir un reconocimiento de que ciertos enfoques emergentes en la novísima Historia de la Educación responden con retraso a los estilos de la postmodernidad, sugieren una nueva cultura que se anuncia con “narrativas complejas, historias diversas y lenguajes múltiples”. [127] Este cambio en la historiografía expresaría una reacción de cansancio ante el uso y abuso de modelos estructuralistas en décadas anteriores que terminaron por disolver al hombre y su historia, [128] lo cual, como señala Escolano, suponía un “efecto incompatible con las tradiciones pedagógicas de historia de la educación y con el auténtico ethos de los historiadores académicos”. [129] Significaría asimismo un intento de acabar con todo positivismo historicista, reductor de la historia a mera crónica, y con los residuos idealistas rastreadores de un sentido para el devenir histórico acudiendo a las “grandes ideas” (progreso, razón), el rechazo a cualquier Teología de la Historia. Y quizás, especialmente, la conciencia de que no se puede saber nada sin duda.[130] Podemos mencionar entre los rasgos esenciales de la última historiografía: 

a) Deconstrucción del objeto histórico-pedagógico: Todo puede ser historiado. Hay una extraordinaria diversificación de las cuestiones a las que se le dedica atención, una curiosidad histórico-educativa que se dirige al estudio de múltiples temas hasta entonces olvidados dentro de la investigación pedagógica: infancia, mujer, nacionalismos y localismos, minorías étnicas y culturales, mentalidades, higiene, arquitectura escolar, currículo, tecnología material de la enseñanza, tiempo escolar... [131]. En concreto, la inclusión dentro del campo de estudio de la Historia de la Educación de individuos y comunidades que hasta entonces habían estado excluidos, de llamar la atención sobre los “grupos sin voz”, responde a una  valorización de una filosofía del sujeto en el contexto de una reafirmación de la subjetividad del conocimiento propia de la postmodernidad. El trabajo del historiador no se concibe como resultante de un canon fijo, pretendidamente neutro, de objetividad. Cada tema puede ser visto desde múltiples miradas y perspectivas, de modo que, como indica Nóvoa, el principio de objetividad no descansa sobre el establecimiento de “verdades científicas” según el desfasado ideal positivista sino se fundamenta en la construcción de “discursos verídicos”con tal de que los criterios de cientificidad sean explícitos y seguidos rigurosamente. [132] 

Esta diversificación temática era ya una apuesta de los historiadores de Annales y de los postestructuralistas que buscaban romper con los convencionalismos académicos que reducían el análisis del pasado educativo al estudio de la política escolar, la red de instituciones educativas y las ideas pedagógicas. Hay un esfuerzo por trabajar la especificidad de las problemáticas de la enseñanza y de la educación sin que la mirada se pose sobre lo escolar en el sentido estricto del término. [133]

A nuestro entender, la hiperfragmentación de la Historia de la Educación en múltiples especializaciones tiene dos peligros: perder el sentido de globalidad, la visión de conjunto, que es hacia donde debe avanzar todo proyecto histórico, y caer en la investigación de minucias carentes de relevancia, de trivialidades, amparados en la ideología del “todo vale”, del “todo puede ser historiado”. [134]

b) Mutaciones respecto a la metodología: Los historiadores de la educación no renuncian a los métodos cuantitativos y cualitativos de análisis de las ciencias sociales pero dichos métodos son complementados con la biografía, la fenomenología, la hermenéutica de la memoria oral y la etnología, que va unido a ese retorno a la narración que señala Stone [135] para la historia general. [136] Estos cambios metodológicos se unen a
transformaciones en los objetivos y en las suposiciones teóricas y epistémicas del historiador.

Desde estas orientaciones, se privilegian en la historiografía educativa varias tendencias, entre las que señalamos algunas:

a) Microhistoria de la educación: Vendría a ser la “intrahistoria de la educación”, la historia hasta ahora silenciada (Historia del currículum, de la escuela, de la tecnología material...). Adjudica historicidad a los temas, grupos, géneros y lenguajes que permanecieron ocultos en la penumbra de la macrohistoria.

Esta “microperspectiva” tiende la mano a la etnología y a la antropología. Se interesa en formas más reducidas de organizaciones sociales y políticas que la representada por la Nación-Estado, ocupándose de realidades empíricamente observables. La microhistoria se nutre especialmente de fuentes orales y materiales. Aunque con frecuencia se escuchan críticas acerca de la poca fiabilidad y el sesgo de los testimonios orales y la facilidad de introducir juicios personales (los sujetos mismos son los productores directos de los documentos), las fuentes orales, adecuadamente filtradas por la hermenéutica, son necesarias, entre otras cosas, para presentar la historia de numerosos aspectos de la educación popular y de la imaginación colectiva de los grupos no dominantes de la estructura social. Las historias de vida complementan los datos procedentes de otros escritos o fuentes icónicas o materiales sobre la cotidianeidad de las instituciones y los hombres y mujeres de cualquier grupo social. [137]

b) Historia material de la enseñanza: Inducida por la etnohistoria, no es sólo una historia de los materiales y herramientas de la escuela, sino que también aspira a construir una completa explicación de la educación. Los objetos pedagógicos son considerados signos que expresan características de la escuela, de sus estructuras, procesos y resultados.

Hablan en silencio de los valores, concepciones y métodos que inspiran la teoría y la práctica de la educación. Su meta sería descubrir la arquitectura interior de las instituciones, la lógica interrelacional de los objetos e incluso las influencias y condicionantes que esas mediaciones ejercitan y expresan en los campos de la cultura y el poder pedagógicos.

c) Nueva historia social de la educación: Es quizás una de las tendencias más difíciles de delimitar, pues no tiene especificidad propia y se sitúa en el cruce de diversas tradiciones teóricas y metodológicas. [138] Es fruto, principalmente, de la influencia que ha ejercido en la historiografía educativa la corriente estructuralista de los sesenta así como la crisis de los ochenta que dio lugar a una revisión. En la primera etapa, se desarrollaron estudios sobre los procesos de larga duración en educación, como los de construcción y cambio de los sistemas educativos, y la segunda etapa ha tenido una influencia más multidireccional, bajo el común denominador de conceder una gran relevancia a los factores sociales que actúan sobre los fenómenos educativos. Un ejemplo de esta última puede ser la historia de la socialización, formalizada por U. Herrmann, que señala tres líneas de investigación: la historia de la infancia, de la adolescencia y de la familia; el análisis histórico de los procesos educativos experimentados por niños y adolescentes, en función de su edad, condiciones de vida y educación; y la historia de la conceptualización del adolescente, el niño y la familia, según sus diversas tradiciones culturales, clases sociales y circunstancias vitales. [139] Entre las características principales de los últimos tiempos de esta nueva historia social de la educación están el distanciamiento de lasexplicaciones estructuralistas, la adopción de prácticas metodológicas cada vez más diversificadas y la comprensión del lenguaje como elemento de organización (y no sólo de descripción) de fenómenos sociales y educativos. [140]

d) Historia de las mentalidades educativas: Se trata de una historia de las representaciones, mitos, valores e imágenes mentales –en este caso, relacionados con el mundo educativo–propias de una época o de un grupo determinado que constituyen la psique colectiva. El propio G.Duby mantenía que “el estudio de las mentalidades del pasado no puede llevar a una marchasegura sin apoyarse en una historia de la educación en sentido amplio, es decir, de todas lascomunicaciones del individuo con su entorno, de los medios a través de los cuales recibe losmodelos culturales”. [141] El término “mentalidades” incluye el dominio afectivo, el mundo de los sentimientos, de las pasiones, de la sensibilidad. En este campo de la “cultura psicológica” se hacen esfuerzos por desvelar las claves de los comportamientos de los grupos, es decir, se reconstruyen las conductas, las expresiones, los silencios, que traducen las concepciones y las sensibilidades colectivas.

Betancor y Almeida señalan tres peligros que de no ser evitados por los cultivadores de tal tipo de historiografía dificultarían la comprensión histórica de una formación social completa: 1) considerar excesivamente autónomo el nivel ideológico de un grupo social y estudiarlo al margen de los demás apartados que inciden en dicho grupo; [142] 2) primar excesivamente la representación mental que de sí misma tiene una sociedad, o la que de la misma se hace el investigador, olvidando los acontecimientos políticos y sociales que pueden condicionar esa representación mental [143] y 3) aplicar con escaso rigor y demasiada ligereza las técnicas importadas de otras ciencias, fundamentalmente de la psicología y la estadística. [144]

La historia de las representaciones, que puede ser considerada como un subconjunto de la historia de las mentalidades, ha originado dentro de la historiografía educativa, más reflexiones que investigaciones concretas. Cabe destacar el trabajo de J. C. Caron sobre los castigos escolares que trata de la sensibilidad social hacia la escuela y las prácticas disciplinarias que en ella se desarrollan [145]. En España, dentro del ámbito de la historia de las mentalidades, se pueden resaltar los trabajos de J. A. Cieza, Mentalidad social y modelos educativos. La imagen de la infancia, la familia y la escuela a través de los textos literarios (1900-1930), [146] de 1989, J. M. Lázaro Lorente, “Actitudes en torno a la educación obligatoria en la Restauración. El caso de Valencia”, [147] de 1990 y A. Escolano, El Pensil de las Niñas, de 2001. [148]

e) Nueva historia cultural de la educación: Es una historia interdisciplinaria [149] que, para unos, viene a sustituir a la desgastada historia de las mentalidades y, para otros, abarca la historia de la cultura material y la del mundo de las emociones, los sentimientos y lo imaginario, así como las representaciones e imágenes mentales, la de la cultura de la élite o de los grandes pensadores y la de la cultura popular, la de la mente humana como producto sociohistórico (en el sentido vigotskyano) y la de los sistemas de significados compartidos (propuesta de Geertz) u otros objetos culturales productos de esa misma mente –entre ellos el lenguaje y las formaciones discursivas creadoras de sujetos y de realidades sociales–. [150] Todos ellos se enfocan desde una perspectiva integrada. [151] En ella, se puede percibir con frecuencia ese paso de la externalidad a la internalidad, característico de los nuevos rumbos de la historiografía del que nos habla Nóvoa: del análisis de la “externalidad” de los procesos educativos, subrayando la larga duración de los cambios y de las continuidades en educación, se avanza hacia el análisis de la “internalidad” del trabajo escolar, principalmente en los momentos de conflicto y de ruptura. [152]

Son muchas las posibilidades de la historia cultural en relación con la historia de la educación. Algunas trabajadas en España son el estudio de los procesos de la profesionalización docente y de la formación de las disciplinas académicas como historia intelectual, la historia de la cultura y organización escolares y la de la mente como producto sociohistórico.153 Hay un rechazo a una concepción de la cultura como un sistema unitario y uniforme, en el que predomine la identidad, y una conciencia de la no escisión entre historia social y historia cultural.

f) Nueva historia de la política educativa: No centrada únicamente en la vertiente legislativa de la actividad política sino en los elementos culturales y las representaciones sociales subyacentes bajo los procesos de transformación de la política educacional. Dentro de esta tendencia, cabe destacar la historia de la sociabilidad, liderada por Agulhon [154] que ha inspirado sobre todo la metodología de algunos historiadores de la educación que reconocen la tarea educativa desempeñada por el folklore, la propaganda, las fiestas, dando lugar a la historia de la educación popular, como tendencia histórica educativa en auge. [155]

g) Nueva historia de las ideas pedagógicas: Supone una vuelta al interés por la historia del pensamiento pedagógico pero donde la mirada se fija en la construcción, difusión y recepción de los discursos en el tiempo. Se busca detectar el grado de recepción real que los grandes pensadores sobre educación tuvieron en la sociedad de su época, puesto que se ha tomado conciencia de que cada sociedad se apropia de las ideas, reformulándolas, readaptándolas a sus condiciones especiales, y, en definitiva, llegando casi a alterar la propuesta pedagógica del autor. Hay una revalorización de la hermenéutica, analizando todas las lecturas reales o posibles de los textos, de los discursos pedagógicos, recogiendo las teorías que determinan su relación con el contexto: la del giro lingüístico y la de la recepción que enriquecerán los procesos de configuración de los discursos educativos. 

La problemática del poder ocupa un papel central pues la investigación histórica aspira a identificar la forma en la que los discursos pedagógicos definieron las subjetividades, las identidades colectivas y los saberes. [156] 

A. Nóvoa es uno de los pocos historiadores de la educación que ha efectuado una propuesta historiográfica posmoderna que intenta no desembocar en un relativismohistórico-cultural. Habla de incluir puntos de vista múltiples y diversificados en la narrativahistórica ante la necesidad de hacer preguntas nuevas y buscar significados diferentes, “imaginar otras historias”. [157] La renuncia a los discursos hegemónicos y totalizadoresha dado entrada a nuevos temas, métodos y estilos narrativos que refuerzan la sensación de relativismo y se ha reforzado la necesidad de planteamientos interdisciplinares, que, a veces, ofrecen una imagen un tanto mosaical, típica igualmente de la postmodernidad, de nuestra disciplina.

¿Para qué nos pueden servir fundamentalmente los planteamientos de la postmodernidad? A nuestro entender, nos lanza a pensar en nuevas maneras de mirar los textos, de inscribir los textos dentro de los discursos y de relacionar tanto los textos como los discursos con sus contextos, como indica Hayden White. [158] En definitiva, nos induce a cuestionarnos nuevamente nuestras prácticas y ello siempre es favorable para el avance de cualquier disciplina. Ese “repensar lo pensado”, “desaber lo sabido” y “dudar de la propia duda” que, como proponía Machado [159] con su Juan de Mairena es el único modo de empezar a creer en algo. El discurso de la postmodernidad nos incita a pensar el pasado en términos de encrucijadas a partir de las cuales son posibles diversas opciones, evitando admitir sin discusión que la fórmula que se impuso en determinado momento era la única posible.

NOTAS:

[124] GONZÁLEZ LUIS, Mª L.: “A propósito del saber histórico-pedagógico (I). Reflexiones desde algunas lecturas de la postmodernidad”. La acreditación de saberes y competencias. Perspectiva histórica, SEDHE-Dpto. de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo, Oviedo, 2001, p. 808.. 
[125] STONE, L.: “The Revival of Narrative: Reflections on a New Old History”, Past and Present, 85, 1979, pp. 3-24. 
[126] “It is not easy to perceive if the new hiatory of education has incorporated the historiographic tendencies derived from postmodernism, although the presence of certain themes and lines of research in our discipline does appear to suggest that some of present day study practices display similarities to the new narratuve styles (...) Within an evidently theoretical relativism, our discipline has been introducing new themes and styles which coincide with, but do not depend on postmodern discourse”. ESCOLANO BENITO, A.: “Postmodernity or Hight Modernity? Emerging approaches in the New History of Education. Paedagogica Historica, XXXII, vol. 2, 1993, p. 339. 
[127] ESCOLANO BENITO, A.: “La Historia de la Educación después de la posmodernidad”, en RUIZ BERRÍO, J. (ed.): La cultura escolar de Europa. Tendencias históricas emergentes, Biblioteca Nueva, Madrid, 2000, p. 303. 
[128] Nóvoa constata que se ha efectuado el tránsito desde la estructuras hacia la valoración de las singularidades individuales y colectivas, se ha producido un “retorno al sujeto”: “Après avoir raconté l´histoire des contextes scolaires, la recherche se tourne vers les subjectivités, en essayant de rendre raison de l´expérience des individus –et des individus integres dans leurs commuautés d´appartenance– et de montrer comment ils vivent leurs parcours éducatifs. (..) La pluralité des histories tient compte de la conscience de chacun vis-à-vis de sa propre vie, non pas un iquement dan s une perspective individuelle, mais aussi en tant que sujets appartenant à des “communautés de sens””. NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, op. cit., p. 21.
[129] ESCOLANO BENITO, A.: “Postmodernity or Hight Modernity? Emerging approaches in the New History of Education, op. cit., p. 331.
[130] “El cambio más importante en la postura de los historiadores de la educación se refiere al reconocimiento de una época caracterizada por sistemas de pensamientos (y de acción) básicamente estables y coherentes ya se ha acabado. La posmodernidad representa la conciencia de que no se puede saber nada sin duda, que no hay ninguna Teología de la Historia; por tanto, todas las visiones de un progreso inexorable son inaceptables. La historia es la epistemología social que cuestiona las relaciones entre el conocimiento y el poder en base de su ubicación en un tiempo y un espacio determinados”. NÓVOA, A.: El pasado de la educación: la construcción de nuevas historias, 1996. 
[131] Sin embargo, señala Escolano que es altamente improbable que este desarrollo de la historiografía pedagógica sea un efecto inducido por la influencia del discurso postmodernista. Indica que la introducción de algunos nuevos temas en la Historia de la Educación (género, ecologismo, interculturalismo, regionalismo, diferencias, etc.) no sólo puede ser percibido como evidencia de la fragmentación deconstructiva de la nueva historia, también expresaría el relativismo pluralista y la atención a las cuestiones de esa Alta Modernidad de la que habla Habermas, como el valor de la individualidad y de la solidaridad, que habían sido ocultadas por una historiografía obsesionada por la búsqueda de estructuras y de descripciones generales, en la que los sujetos individuales, los grupos y las culturas, se disuelven al perderse su diversidad. Op. cit., pp. 332 y 334.
[132] Cfr. NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, Histoire de l´éducation, nº 73, janvier, 1997, pp. 16-17. 
[133] Ibídem, p. 16.
[134] Compartimos la opinión de Fontana quien afirma: “Una cosa es que pensemos que una explicación histórica más rica debe incluir hoy muchos factores que anteriormente no tomábamos en cuenta o que considerábamos complementariamente porque no éramos conscientes de su importancia, y otra que interpretemos eso como una invitación a abrir nuevos campos separados que tenderán a convertirse en la práctica en discursos independientes”. FONTANA, J.: La Historia después del fin de la Historia, Crítica, Barcelona, 1992, p. 82.
[135] STONE, L.: “The Revival of Narrative: Reflections on a New Old History”, Past and Present, 85, 1979, pp. 3-24. 
[136] “L´absence d´un modèle théorique consensuel et l´émergence d´un esprit scientifique qui tend á privilegier les espaces disciplinaires de frontière contribuient á l´élargissement du répertoire méthodologique de l´historie de l´éducation, dans le cadre d´une mobilisation d´approches anthropologiques, culturelles, lingüistiques, psychologiques et sociologiques”. NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, Histoire de l´éducation, nº 73, 1997, p. 16.
[137] Sin embargo, indica Escolano que la historia oral no puede ofrecer por sí sola una representación global de la cultura y tiene que aceptar que ella es también una construcción cultural.
[138] Cfr. NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, Histoire de l´éducation, nº 73, 1997, p. 25.
[139] Cfr. DEPAEPE, M.: On the relatioship of theory and history in Pedagogy, Leuven University Press, 1983, pp. 60-66. 
[140] Cfr. NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, Histoire de l´éducation, nº 73, 1997, p. 27. Algunas obras representativas son McCLELLAN, B. E. y REESE, W. J. (eds.): The Social History of American Education, Urbana & Chicago, 1988; LABAREE, D.: The Making of an American High School: The Credential Market and the Central High School of Philadelphia, 1838-1939, New Haven, 1988; SEMEL, S.: The Dalton School. The Transformation of a Progressive School, New York, 1992; MIREL, J.: The Rise and Fall of an Urban School System: Detroit, 1907-1981, Ann Arbor, 1993. 
[141] DUBY, G.: “Histoire des mentalités”, en SAMARAN CH. (dir.): L´Histoire et ses méthodes (Encyclopédie de la Pléiade, vol. XI), Gallimard, París, 1961, p. 957.
[142] “Sería una lástima que la investigación en el terreno de las mentalidades se llevase a cabo de manera demasiado abstracta; (...) los productos del pensamiento y la interpretación no pueden separarse de la existencia de la gente en este mundo”. FICHTENAU, H.: Living in the tenth century. Mentalities and social order, University of Chicago Press, 1991, p. XVII. 
[143] Fontana hace hincapié en la legitimidad del esfuerzo por recuperar para la ciencia histórica el campo de las ideas, de los sentimientos y la cultura, pero subraya que no hay que caer en la radicalidad de hacer de las representaciones mentales el motor fundamental de la historia. FONTANA, J.: La Historia después del fin de la Historia, Crítica, Barcelona, 1992, p. 110 y ss. 
[144] BÉTANCOR LEÓN, M. A. y ALMEIDA AGUIAR, A.: “La Historia de la educación física y el deporte: reflexiones metodológicas en torno a la Nueva Historia”, La acreditación de saberes y competencias. Perspectiva histórica, SEDHE-Dpto. de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo, Oviedo, 2001, p. 776.
[145] CARON, J. C.: Á l´école de la violence. Châiments et services dans l´institution scolaire au XIX eme siècle. Aubier, Paris, 1999.
[146] Editado por la Universidad de Salamanca.
[147] En GUEREÑA, J. L. y TIANA, A. (eds): Clases populares, cultura, educación. Siglos XIX y XX. UNED-Casa Velásquez, Madrid, pp. 189-231.
[148] ESCOLANO, A.: El Pensil de las Niñas, EDAF, Madrid, 2001. Recoge una antología literaria e iconográfica de la representación femenina en la mentalidad dominante dentro de la sociedad española de la segunda mitad del XIX y principios del XX.
[149] Claro ejemplo de la interdisciplinariedad de la “nueva” historia cultural son: HUNT, L. (ed.): The New Cultural History, University of California Press, Bekerley, 1989 y BARNES, A. E. y STEARNS, P. N. (ed.): Social History and Issues in Human Consciousness. Some Interdisciplinary Connections, New York University Press, 1989.
[150] “La “nouvelle” histoire culturelle, (...), a souligné que les mots ne sont pas uniquement un reflet (description ou répresentation) de la réalité, mais qu´ils sont des instruments qui produisent et qui transforment la realité”. NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, Histoire de l´éducation, nº 73, janvier, 1997, p. 11.
[151] VIÑAO FRAGO, A.: “Historia de la educación e historia cultural, Posibilidades, problemas, cuestiones”, Revista de Educación, nº 306, enero-abril, 1995, p. 246. 152 NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, Histoire de l´éducation, nº 73, janvier, 1997, p. 21. 
[153] Líneas de investigación expuestas por A. Viñao en “Historia de la educación e historia cultural, Posibilidades, problemas, cuestiones”, Revista de Educación, nº 306, enero-abril, 1995, pp. 245-269. 
[154] Cfr. AGULHON, M.: Pénitiens et Franc-Maçons de l´ancienne Provence: essai sur la sociabilité méridionale, Fayard, París, 1968 y “La sociabilité est-elle objet d´histoire?”, en AAVV: Sociabilité et société bourgeoise en France, en Allemagne et en Suisse, 1750-1850, Ed. Recherche sur les Civilisations, París, 1986, pp. 13-22. 
[155] GUEREÑA, J. L.: “Fuentes para una historia de la sociabilidad en la España contemporánea”, Estudios de Historia Social, 50-51, 1989, pp. 273-305.
[156] NÓVOA, A.: “La nouvelle histoire américaine de l´éducation”, Histoire de l´éducation, nº 73, janvier, 1997, p. 33. 157 NOVÓA, A.: “El passat de l´educació. La construcçió de noves histories”, Temps d´Educació, 15, primer semestre, 1996, pp. 250-275. Nóvoa propone la siguente organización de los principales campos de búsqueda de la Historia de la Educación, relacionándolos con cuatro términos reformulados por las nuevas corrientes historiográficas: Historia de los actores educativos (experiencia), Historia de las prácticas educativas (cultura), Historia de las ideas pedagógicas (discurso) e Historia de los sistemas educativos (identidad).
[158] WHITE, H.: The Content of the Form. Narrative Discourse and Historical Representation, Baltimore & London, 1987, p. 185. 159 MACHADO, A.: Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo. Edición de José María Valverde, Clásicos Castalia, Madrid, 1991, cap. XXXV, p. 199.

Fuente: Revista Latinoamericana de Estudios Educativos. Volumen 2, No. 1, Enero - Junio 2006, págs. 11- 51