sábado, 26 de septiembre de 2015

HACIA LA FOTOTECA DIGITAL DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES

Ponencia presentada en la 11ª Jornada de Fotografía Histórica de Quilmes el 1º de setiembre de 2012 ©


Las tareas de Recuperación y Puesta en Valor de la documentación que constituye el acervo del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes, en las que me encuentro gustosamente involucrada, se iniciaron en setiembre de 2006, con un proyecto diseñado gracias a la preocupación de un grupo de alumnos del Profesorado de Historia. Desde entonces hemos trabajado sin pausa pero con la lentitud que nos impone la circunstancia de ser un reducido grupo de voluntarios, que ni siquiera se ha mantenido fijo en el tiempo. 

Este acervo contiene, además de los documentos textuales propios de una institución educativa, una cierta cantidad de fotografías, exactamente 566 positivas, 16 diapositivas y una fotografía enmarcada de la primera promoción de maestros; algunas de ellas remiten a la inauguración de la Escuela, en el año 1912. Para nuestra fortuna, la mayor parte se encuentra en buen estado de conservación. 

En este momento estoy presentando ante Uds. por primera vez, un proyecto que he diseñado y que se desglosa del mencionado al comienzo, que podríamos denominar “Hacia la Fototeca Digital de la Escuela Normal de Quilmes”

Pienso que “la imagen fotográfica juega un importante papel en la transmisión, conservación y visualización de las actividades políticas, sociales, científicas o culturales de la humanidad, de tal manera que se erige en verdadero documento social.”[1]

Acompañaré esta presentación con imágenes de nuestro archivo para enfatizar algunos aspectos.

Justificación preliminar: 

Quiero citar a del Valle Gastaminza: “La fotografía no es una copia fiel de la realidad, no es sólo una reproducción de algo que existe o ha existido. La fotografía es una representación icónica mucho más codificada de lo que habitualmente se admite. Y aunque se acuñen frases que pasan a ser estereotipos que la definen como la “cristalización del instante visual”, el “certificado de presencia” o la “reproducción no mediatizada”, lo cierto es que la fotografía se separa mucho de la realidad o, incluso, de la percepción humana de la realidad: en primer lugar, la fotografía elimina cualquier información… no susceptible de ser reproducida por medios ópticos. Además, reduce la tridimensionalidad característica del mundo real a la bidimensionalidad propia del plano, remarcada por el cuadro, elegido por el fotógrafo, como límite infranqueable y con una remarcable alteración de la escala de representación. La fotografía, salvo mediante recursos convencionales de lenguaje visual, no reproduce el movimiento, más aún, detiene el tiempo y, además, elimina o altera el color. Es decir, que consideramos a la fotografía como un documento integrado por soporte e información transmisor de un mensaje codificado que exige un esfuerzo decodificador por parte del destinatario. Por todo ello hay que insistir en que, cuando analizamos fotografías, no analizamos la realidad sino una representación de la realidad, si bien es cierto que se trata de una representación que percibimos muy fiel pese a los códigos. 

Ahora bien, dejando al margen las fotos manipuladas o trucadas, lo que sí puede afirmarse es que lo que aparece en una fotografía estuvo ante el objetivo de la cámara, la fotografía es lo que fue, lo que existió en un momento dado. Desde [una] perspectiva documentalista esta dimensión testimonial e histórica es enormemente importante, es lo que confiere a la fotografía su función de memoria individual y colectiva.”[2]

Las fotografías son –entonces- representaciones de la realidad traducidas en conocimiento humano, por lo que transmiten información relevante para cualquier estudio, ya que aluden a aspectos de una época, lugar o sociedad determinados y a las características de los individuos.[3]

“Los cambios más llamativos que se han producido en los últimos años en la investi­gación en historia de la educación tienen que ver, sobre todo, con las fuentes utilizadas. La incorporación de fuentes orales y visuales, como objeto de estudio o como fuente histórica, gracias en gran parte a las nuevas tecnologías, nos ha permitido ampliar [la variedad de] los temas estudiados”.[4]

Los historiadores de la educa­ción construyen historias sobre lo que constituye el pasado y, conscientes de ello o no, esas historias están influidas por el lugar que tienen dichos investigadores en el presente. Un lugar que no sólo es geográfico, sino temporal, social, vital, emocional, etc.[5]

Ciertamente, “la imagen se ha convertido en una fuente esencial para los historiadores... A través de su estudio se puede acceder a otros niveles de análisis en los procesos de reconstrucción del pasado.”[6]

En este aspecto, “lo verdaderamente interesante es comprender cómo las imágenes se relacionan con otros conceptos… `Es imposible producir una explicación al margen del marco lingüístico porque las imágenes que se despliegan y se interpretan en campos sociales, institucionales y políticos están discursivamente saturadas. Pero, al mismo tiempo, es necesario reconocer la irreductibilidad de la imagen al texto (o viceversa)´ (Nóvoa, 2003: 70).”[7] Volveremos sobre la cuestión lingüística más adelante. 

“Las imágenes, como toda fuente, hablan a quien sabe preguntarles. En este sentido, Sachetto (1992) dice que los objetos de la escuela son objetos huella que nos informan de lo que ha sucedido en los establecimientos educativos y tienen su propia memoria”.[8] Siguiendo a este autor, consideramos las fotografías de nuestro acervo histórico como parte de esos objetos que debemos interrogar para comprender el fenómeno educativo de otras épocas. 

Carmen Sanchidrián Blanco[9] plantea tres propósitos que se ven favorecidos con la incorporación de imágenes a la investigación histórico-educativa: 

1) Ir más allá de la descripción del escenario educativo. “Querer saber más de más cosas” son sus palabras. Hacer buenas preguntas sobre el pasado como requisito imprescindible para obtener buenas respuestas. Puede que ni siquiera así las obtengamos, pero si no sabemos preguntar, no podremos obtener respuestas, ni buenas ni malas. El talento del historiador consiste precisamente, en encontrar preguntas y decidir por dónde y cómo buscar las respuestas, en detectar lo que es prometedor. 

2) Ampliar los espacios y los tiempos que estudiamos. Deberíamos esforzarnos por ampliar nuestros temas, y no sólo en el tiempo, como señala la autora. En nuestro caso, dado que se trata de imágenes fotográficas y no de cualquier tipo de iconografía, los límites temporales los determinan la fundación de la escuela como inicio y la actualidad, siempre escurridiza hacia el futuro, como finalización. La historia de la educación no se ocupa sólo de la educación escolar (sistema educativo), pero ésta sigue teniendo un fuerte protagonismo, sin abandonar la educación familiar, social, etc.... 

3) Aprovechar el potencial evocador y el componente emocional de las imágenes. “El contenido de la imagen fotográfica -en su calidad de intrigante documento visual-, puede ser al mismo tiempo revelador de in­formaciones y detonador de emociones”[10]. El uso de las fotografías en las investigaciones va frecuentemente unido al uso de fuentes orales y entonces la carga emocional y la subjetividad son mayores porque, como dice Burke, “contar la historia de una fotografía en el contexto de la historia de la educación es un acto emocional: tiene que ver con la experiencia individual”. Frente a fotos escolares, la mayoría de las personas nos hablarán de su escuela, de su educación, de su familia, de sus relaciones con sus hermanos, de sus juegos… incluso viendo fotos que no sean suyas. Les ayudarán a evocar sus experiencias, las compararán con lo que ellos ven en la foto (que puede distar de lo que nosotros vemos)… Cuando sea posible, preguntaremos a los protagonistas de la foto acerca de ella, ¿qué recuerdan? ¿Qué pasó antes y después de la foto? Esa foto ¿te recuerda tu escuela? 

Suele decirse que las fotografías nos muestran, nos permiten ver la escuela, los niños, los maestros, el ambiente…, pero, y esto es importante, muchas veces pasa lo contrario: las fotos nos ocultan la escuela porque se hacen para ofrecer una determinada imagen de cómo era, de cómo eran los niños, de cómo era el maestro, de los materiales escolares, etc.; nos quieren dar una cierta imagen, no reflejar la realidad. 

Pero incluso estas fotos nos dan informa­ción. Vemos al alumno (o al maestro), cómo está vestido, su actitud, la posición de las manos, su mirada, los objetos del entorno… y vemos qué quieren mostrar y qué no nos quieren mostrar. Desde que existen las fotos, se han utilizado como un factor esencial para facilitar o evocar el recuerdo, un determinado recuerdo, y también para facilitar un determinado olvido. 

Como he señalado más temprano, nuestro patrimonio es limitado. Tengo la idea –quizás la ilusión- de que podremos acrecentarlo con la colaboración de la comunidad y, de ese modo, reunir una mayor cantidad de objetos fotográficos para estudiar el pasado de nuestra escuela. 

A partir de lo expuesto es que me planteo no sólo la posibilidad sino también la necesidad de elaborar e intentar llevar a cabo este proyecto, al que me gustaría denominar, como señalé, “Hacia la Fototeca Digital de la Escuela Normal de Quilmes”

¿Cómo he concebido esta Fototeca? 

La he pensado integrada por dos colecciones: la primera, conformada por la digitalización de las piezas que efectivamente pertenecen a nuestro patrimonio material. 

La segunda, con las digitalizaciones que ya hemos comenzado a hacer, de fotografías que son propiedad de un indeterminado número de individuos, quienes nos facilitan el proceso de crear el patrimonio virtual del archivo fotográfico. Mi contribución personal, además de la idea, es el aporte de numerosas imágenes pertenecientes a archivos particulares de mi propio entorno. Ya contamos aproximadamente con un centenar de documentos fotográficos virtuales. 

Vale decir que, con la digitalización, pretendemos crear un sistema automático integrado de recuperación y difusión de información que mejore las características de conservación, tratamiento y acceso del patrimonio material de este Archivo, así como su enriquecimiento con el almacenamiento de un patrimonio virtual que desconocemos en cuanto a volumen, propiedad y ubicación. 

Los obstáculos que enfrentamos 

Por el momento hemos advertido algunos obstáculos que pasaré a enumerar, y cuya lista con toda probabilidad se incrementará a medida que avancemos en el desarrollo de la tarea. 

Los referidos al patrimonio material que nos ocupa tienen que ver con la datación e identificación de personas retratadas, pues imaginamos que será bien difícil, y en muchos casos imposible, identificar individuos cuyas imágenes quedaron fijadas hace cien años, u ochenta o noventa. 

De hecho, tenemos un álbum, del que ignoramos quiénes y cuándo lo prepararon, con referencias cruzadas en las imágenes del primer director y del primer vicedirector, confusión que se esclareció gracias a la consulta con sus respectivos descendientes. 

Pero la mayoría de las fotografías no tienen indicación alguna que nos auxilie en esa tarea; en cuanto a las que sí las tienen, puede haber errores como en el ejemplo citado. 

Por otra parte, los individuos identificados y, en ocasiones las fechas, remiten a circunstancias y concepciones reputadas como significativas en la época. Pero es harto difícil encontrar los nombres de los numerosos rostros de niños y niñas retratados en tanto y en cuanto formaban parte de un grupo escolar, un grado, una división. A menudo ni siquiera se señala el curso que se ha inmortalizado para la posteridad. Hay numerosas fotografías de los actos del vigésimoquinto aniversario (año 1937), incluso las hay en los diarios del momento, pero… ¿quién es este pequeñito o aquella muchacha, quién fue –quizás- debería decir? 

La preeminencia que tenían los adultos por sobre los niños, los maestros por sobre los alumnos, en la conceptualización social de otrora, dará lugar posiblemente al reconocimiento de ciertas figuras manteniendo en el anonimato a otras. 

Pueden surgir también dificultades para reconocer los espacios, pues la Escuela Normal cambió de sede en dos oportunidades y los edificios fueron refaccionados muchas más veces. 

La fotografía por sí sola, sin elementos que coadyuven a hacer la descripción de la misma a los fines de la investigación histórica, que son los que nosotros perseguimos, puede ser valorada como un testimonio estético del pasado pero es de poca utilidad para reconstruir la vida educativa e institucional. 

No me detendré en los aspectos vinculados a las técnicas fotográficas empleadas, pues no tengo ningún conocimiento al respecto. Aquí en el auditorio, sin duda hay muchos expertos en la materia. No obstante, admito que el dominio de esos saberes contribuye enormemente a resolver algunos de estos problemas. En 1910, por citar una fecha, las escenas se “preparaban” para consolidar una toma fotográfica que requería una cierta cantidad de tiempo; décadas más tarde ya podíamos hablar de “instantáneas”. Hoy los recursos tecnológicos permiten obtener fotografías y filmaciones con múltiples dispositivos de acceso relativamente generalizado. No se fotografía lo mismo de entonces, ni con iguales propósitos, en las escuelas. 

También considero un obstáculo la necesidad de preservar adecuadamente estos materiales, pues si bien estamos informados acerca de los procedimientos recomendados, nos resulta difícil munirnos de los elementos necesarios porque el proyecto no tiene financiamiento. 

Deseo hacer mención, así mismo, del obstáculo para hacer una digitalización de buena calidad que, como acabo de decir, vinculo a la falta de financiamiento. Pero como estoy aquí para hacer una primera presentación de la idea, me apresuro a decir que también buscaremos soluciones para ese problema. El tiempo dirá si seremos capaces de hallarlas. 

La idea de digitalizar el acervo fotográfico tiene el sentido de brindar el acceso a cualquier persona interesada en este rico material, y de someterlo sólo una vez a la manipulación que implica el procedimiento, preservando así las unidades físicas de eventuales daños. En consecuencia, también debemos encontrar un depósito virtual –nuevamente, sin costo- para ubicar las imágenes resultantes debidamente catalogadas, clasificadas y descriptas según los usos establecidos por la disciplina archivística. He aquí otro obstáculo. 

La descripción de piezas fotográficas de archivo está bastante normalizada, pero se requiere tiempo de trabajo y conocimientos específicos para hacerlo; no advierto aquí un obstáculo pero sí una circunstancia que amerita ser tenida en cuenta en la concreción del proyecto. Ya hemos hecho una primera elección en este sentido, pero tal vez haya que modificarla. 

En cuanto al patrimonio virtual que podemos llegar a constituir, la lista de preocupaciones se amplía. 

Lo primero que debemos plantear es la definición de claros objetivos del proyecto; la selección de sistema de captura, proceso y almacenamiento; la definición del sistema de recuperación requerido y de las fases de implementación; la definición del sistema de coordinación del proceso de captura digital con el proceso de descripción documental; la definición del sistema de almacenamiento, proceso y acceso requerido y el estudio de los recursos y tiempo disponibles junto con la viabilidad del proyecto.[11]

Como dije hace poco, ya hemos recibido algunas imágenes digitales de piezas que no pertenecen al archivo propiamente dicho, gracias a la gentileza de miembros de la comunidad local que han conocido y comprendido la idea. Estos aportes fueron los que despertaron la inquietud para concebir el proyecto. 

Surgen las mismas dificultades ya mencionadas sobre la identificación individual, salvo quizás uno, dos o tres rostros por unidad, pues los propietarios son frecuentemente familiares de alguna persona allí fotografiada y pueden aportar ese dato, y a veces -no siempre- la fecha. 

Un adecuado inventario del patrimonio virtual debería incluir –entre otras informaciones- el asiento de la pieza original, de la misma manera que se hace con el material concreto que obra en nuestro archivo. Las preguntas que hay que responder sobre este particular son: ¿dónde se encuentra tal o cual fotografía? ¿A quién pertenece? ¿Cuándo fue tomada? ¿Quién la facilitó para enriquecer al Archivo Digital, al que podemos llamar “donante”? ¿Cuándo ingresó al Archivo Virtual? Y, luego, las características de la pieza original, su estado y la descripción del contenido. 

Con el transcurso del tiempo, una porción de esta información puede modificarse y probablemente no lo sabremos. Incluso la pieza puede cambiar de propietario, perderse o destruirse en el futuro. Pero seguirá alojada en nuestro repositorio virtual. 

Por otra parte, respecto de esta segunda colección, hay que diseñar una campaña de difusión que permita recolectar las imágenes, y registrar todos los datos posibles a efectos descriptivos, como detallé. También estamos analizando una convocatoria que resulte apropiada y exitosa. 

El análisis y la descripción del documento fotográfico: 

Como dice Sánchez Ortega, “el análisis documental del contenido de las fotografías comprende dos niveles: el análisis morfológico (aspectos técnicos y compositivos de la imagen) y el análisis de contenido (el objeto fotografiado y los significados). La representación surgida del análisis documental de una fotografía no va a ser reemplazar la imagen, ésta solo consiste en un acercamiento al mensaje de la fotografía, por lo que se intenta que esta aproximación sea cada vez más cercana al documento original”.[12]

Es sabido que “es relevante el conocimiento de los elementos formales (líneas, contorno, color, textura), los objetivos fotográficos, el tiempo de exposición, la iluminación y el encuadre, que componen la fotografía y lo que la conjunción de éstos enuncia, para así comprender los significados en su combinación”.[13] Pero a nuestros fines, pensamos centrarnos en el análisis del contenido. 

Los elementos mencionados, incluidos en el análisis morfológico de la imagen, adquieren valor y significado dentro del cuadro; está claro que su utilización y combinación influyen en el contenido y en su interpretación.[14]

“El análisis documental de contenido es un conjunto de operaciones a través de las cuales se estudia tanto el contenido como la forma de los documentos, que surge con el propósito de orientar a los usuarios sobre la información disponible y facilitar el acceso y la consulta de ésta. De este proceso se origina un nuevo documento (secundario), como representación, que permite la recuperación del documento original y su difusión. Este análisis requiere de determinadas competencias y habilidades que le permitan al analista explorar las interioridades del documento”.[15]

Seguimos a Félix del Valle Gastaminza al adoptar criterios para realizar el análisis documental del material fotográfico.[16] Ésa es la opción que hemos privilegiado por ahora. 

La consideración documental de la fotografía debe tener en cuenta que ésta difícilmente puede desgajarse de un contexto específicamente documental (lugar de aparición, pie de foto, material textual o visual complementario, etc.) por lo que habrá que estudiar las relaciones entre el documento y el contexto. No olvidemos que estas colecciones digitales forman parte de un Archivo Histórico, no sólo iconográfico sino primordialmente textual. Esta relación y otros aspectos inherentes a la fotografía hacen de ésta un documento de carácter polisémico, sujeto a muchas interpretaciones, a veces, tantas como lectores, por lo que su lectura e interpretación correctas en un entorno documental plantean muchas dificultades.[17]

El tiempo dispuesto para esta ponencia no me permite abundar en detalles, pero quisiera destacar que todos los aspectos tomados en cuenta por del Valle Gastaminza al proponer un método de análisis del contenido de la fotografía en un lenguaje documental me parecen pertinentes. Enuncio brevemente: 

1. Objetivos de la operación. La misma fotografía no sería tratada igual en un banco de imágenes de carácter profesional o histórico (como es nuestro caso) que en la colección particular de un fotógrafo. 

2. Lectura del documento y de todos los materiales que lo acompañen: pie de foto, reverso, autor, textos complementarios, fuentes externas, etc. Comparación con otras fuentes. Evaluación del significado principal del documento. 

3. Identificación de elementos fotografiados con la mayor precisión posible no omitiendo ningún dato aunque pueda considerarse obvio. 

4. Personas protagonistas de la fotografía (si las hay): de la forma más completa posible, sus nombres o apodos, los cargos, las funciones que desarrollan, etc. Si son personajes anónimos se les puede identificar por pertenencia a grupo de edad, profesión o función. 

5. Lugares. Nombres geográficos, tipos de espacios, calles, plazas, ámbitos, precisiones ambientales, estacionales, meteorológicas presentes en la imagen. 

6. Designación de los objetos presentes en la fotografía, tipologías o marcas. 

7. Descripción de la situación presentada en la fotografía, de las actitudes características de las personas fotografiadas, de las relaciones espaciales. 

8. Especificación del contexto de la fotografía. Aunque no esté presente, señalar el contexto histórico, político, social, cultural en el que se sitúa la fotografía si consideramos que ese dato es relevante para su recuperación. 

9. Estudio de las connotaciones. Esta es la parte más subjetiva del análisis. 

10. Evaluación de la pertinencia de los conceptos candidatos a entrar en la ficha de descripción, obtenidos en los puntos anteriores. El criterio a seguir tiene un carácter fundamentalmente práctico. 

11. Traducción al lenguaje documental. Tras analizar en una fotografía la denotación, la connotación y el contexto, habremos obtenido una serie de nociones y conceptos representativos de su contenido que habrá que transformar en descriptores (onomásticos: personas físicas y jurídicas; geográficos; temáticos, y cronológicos). 

12. Redacción de un resumen textual de la fotografía. Debe ser muy descriptivo y en su redacción debemos tener en cuenta qué es lo que incluimos, de tal manera que no aparezcan elementos anecdóticos en detrimento de otros más trascendentales. Es importante ordenar la información definiendo desde las primeras palabras quién o qué protagoniza la fotografía, dónde, cuándo y en qué circunstancias contextuales ha sido tomada y qué representa. 

Toda la información extraída del proceso debe presentarse en una ficha de representación elaborada a medida del sistema documental en la cual cada información deberá ir en su campo correspondiente. Por ello señalé antes que volveríamos sobre la cuestión lingüística. Del Valle nos suministra algunos ejemplos muy precisos a este respecto. 

El autor hace, también, algunas propuestas de gran interés sobre los bancos de datos fotográficos, aprovechando las ventajas tecnológicas disponibles en la actualidad. Establece como más apropiada la realización de las fichas de análisis correspondientes para cada representación mediante un programa de gestión de bases de datos documentales, así como la captación mediante escáner y compresión de todas ellas y su introducción en un soporte magnético u óptico. El sistema debe permitir la visualización rápida y simultánea de las imágenes recuperadas de forma que el proceso de selección sea ágil. La creación de lazos y relaciones entre imágenes, factible con técnicas de hipermedios o en HTML, podría contribuir –además- a ampliar las búsquedas a partir de otras imágenes, lo cual sería un paso adelante en la solución del problema de tratar con palabras el lenguaje visual. Efectivamente en muchas páginas de Internet se da acceso a las fotografías a través de otras fotografías. Una foto reducida puede dar acceso a la misma foto ampliada o a otras relacionadas con ella.[18] Esta es una alternativa que debemos analizar a la par de otros sistemas de gestión de datos. 

En resumen: 

Estimo que la creación de un Archivo Fotográfico Digital es altamente enriquecedora para el patrimonio institucional y local, así como para las eventuales investigaciones histórico-educativas o de otro orden que puedan apelar a estos documentos, entre otros, como fuentes. 

Igualmente, considero viable el proyecto aunque no sencillo en esta etapa de gestión. Adhiero a la postulación de Lara López, cuando dice que es urgente trascender la fotohistoria “para hacer una historia más global, en la que la fotografía sea una fuente más que coadyuve al conocimiento histórico”.[19]

Tengo muy presente que esta ocasión me ha permitido un breve pero muy valioso espacio para exponer nuestro propósito, el que deberá ser minuciosamente desarrollado y perfeccionado en otros contextos. 

Por dicho motivo quiero expresar a los organizadores y al auditorio la oportunidad y la atención que me han brindado, y aceptaré muy gustosa todo tipo de sugerencias u observaciones que contribuyan a concretar tan ambicioso plan. 

Nada más por mi parte. Muchas gracias. 

NOTAS: 

[1] del Valle Gastaminza, Félix. “Dimensión documental de las fotografías”. (2002) 
[2] del Valle Gastaminza, Félix. “Dimensión documental de las fotografías”. (2002) 
[3] Sánchez Ortega, Naydelín. “De la fotografía como representación de la realidad a documento representado: el análisis documental de contenido”. 
[4] Sanchidrián Blanco, Carmen. “El uso de imágenes en la investigación histórico-educativa”. (2011). 
[5] Sanchidrián Blanco, Carmen, op. cit. 
[6] Sanchidrián Blanco, Carmen, op. cit. 
[7] Sanchidrián Blanco, Carmen, op. cit. 
[8] Sanchidrián Blanco, Carmen, op. cit. 
[9] Sanchidrián Blanco, Carmen, op. cit. 
[10] Báez Allende, Christian y Piñeiro Fernández, Javier. “Más allá de las imágenes. La fotografía como documento histórico”. 
[11] del Valle Gastaminza, Félix. “Dimensión documental de las fotografías”. (2002) 
[12] Sánchez Ortega, Naydelín, op.cit. 
[13] Doucet, 2008, p. 52, citado por Sánchez Ortega, Naydelín, op.cit. 
[14] Sánchez Ortega, Naydelín, op.cit. 
[15] Sánchez Ortega, Naydelín, op.cit. 
[16] del Valle Gastaminza, Félix. “El Análisis documental de la fotografía”. (2001) 
[17] del Valle Gastaminza, Félix. “El Análisis documental de la fotografía”. (2001) 
[18] del Valle Gastaminza, Félix. “El Análisis documental de la fotografía”. (2001) 
[19] Lara López, Emilio Luis. “La fotografía como documento histórico-artístico y etnográfico: una epistemología” (2005).

Bibliografía:

Abbruzzese, Claudio Guillermo. “La fotografía como documento de archivo”.
Ancona Lopez, André Porto. “Contextualización archivística de documentos fotográficos”.
Ancona Lopez, André Porto. “El contexto archivístico como directriz para la gestión documental de materiales fotográficos de archivo”.
Báez Allende, Christian y Piñeiro Fernández, Javier. “Más allá de las imágenes. La fotografía como documento histórico”.
Bustos, Liliana. “Los archivos fotográficos, sus particularidades, una propuesta de trabajo interdisciplinaria”. (2005)
de las Heras Herrero, Beatriz. “La historia a través de la imagen: la fotografía como fuente de memoria”.
del Valle Gastaminza, Félix. “Dimensión documental de las fotografías”. (2002)
del Valle Gastaminza, Félix. “El Análisis documental de la fotografía”. (2001)
del Valle Gastaminza, Félix. “Perspectivas sobre el tratamiento documental de la fotografía”. (2002)
Diodati, Lilian. “Una interesante sociedad. La concurrencia entre Historia e imagen fotográfica”. (2009-2010)
Lara López, Emilio Luis. “La fotografía como documento histórico-artístico y etnográfico: una epistemología”. (2005)
Lobato, Mirta Zaida. “Memoria, historia e imagen fotográfica: los desafíos del relato visual.
Martín Nieto, Eva. “El valor de la fotografía. Antropología e Imagen”.
Miguel Montoya. “Fotografía e historia”.
Pantoja Chaves, Antonio. “Las fuentes de la memoria. La fotografía como documento histórico”.
Sánchez Ortega, Naydelín. “De la fotografía como representación de la realidad a documento representado: el análisis documental de contenido”.
Sanchidrián Blanco, Carmen. “El uso de imágenes en la investigación histórico-educativa”. (2011)
Vélez Rodríguez, Evelyn. “`Claridad´ y la fotografía como documento histórico”. (2011)
LIBRO “CARPETA DE PLANOS TEATRO COLÓN 1892-1902"

FIRMA DE CONVENIO PARA SU PUBLICACIÓN

En el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, el pasado 9 de septiembre de 2015 a las 15 hs. se firmó un Convenio para la publicación del libro “Carpeta de Planos del Teatro Colón 1892-1902”, entre la Asociación Conciencia, el Programa Huellas de la Escuela. Legado de la Historia Educativa de la Ciudad de Buenos Aires y el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.


Estuvieron presentes en este acto para la firma del convenio el Ministro de Educación Lic. Esteban Bullrich, la Dra. María Figueras, la Lic. Susana Finger y la Lic. Marcela Pelanda.

El convenio tiene por finalidad la impresión de un libro de gran formato, “Carpeta de Planos Teatro Colón 1892-1902”, que difunde las imágenes de los planos inéditos hallados en las Escuelas Técnicas Raggio donde se reproducen los planos originales además de imágenes actuales y fotografías, cortesía de Prensa del Teatro Colón. Este libro será distribuido en diferentes instituciones nacionales e internacionales del ámbito educativo-cultural.

El Programa Huellas de la Escuela junto a las Escuelas Técnicas Raggio realizó la recuperación e investigación sobre los hallazgos de estos planos originales de albañilería para la construcción del Teatro Colón. La Asociación Conciencia realiza el aporte económico para la impresión de los ejemplares y el Ministerio de Educación realizará la distribución de los mismos.


Fuente: https://huellasdelaescuela.wordpress.com/2015/09/25/firma-de-convenio-para-publicacion-libro-carpeta-de-planos-teatro-colon-1892-1902/

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Absolutamente Todo, Adyashanti

Mira a tu alrededor; sólo hay una realidad. La razón por la que estás aquí, dondequiera que aquí estés, es porque es el único lugar que puedes estar en este momento. Pero aunque la realidad está aquí, y aunque no hay literalmente nada más que la realidad, es muy posible que la pases por alto por completo. Por pasar por alto me refiero a imaginar que la realidad es algo o algún lugar que no sea aquí. Por extraño que pueda parecer, es muy posible, incluso probable, que a pesar de que tienes ojos para ver, no veas. Y a pesar de que tiene oídos para oír, no oigas. Lo que ves y oyes no es exactamente lo que hay realmente aquí, sino lo que te imaginas que hay aquí.
Nuestra imaginación es una fuerza muy poderosa en determinar lo que percibimos. Si imaginamos que el mundo está lleno de las fuerzas del mal, seguramente vamos a percibir el mundo como malo. Pero si imaginamos que el mundo es esencialmente bueno, vamos a percibirlo como bueno. De cualquier manera el mundo es el mismo que estamos viendo. Pero el mundo no es ni bueno ni malo en sí mismo, sino que es simplemente lo que es. Y si vemos el mundo ya sea como bueno o malo, no podremos verlo como lo que realmente es. Sólo podremos verlo como nos imaginamos que es.
Ahora toma esta idea y aplícala a todo y a todos en tu vida. Pruébala por un momento, o una hora, o un día. Y si lo haces, comenzarás a darte cuenta de que el mundo que imaginas que existe no existe en absoluto. Esto puede causarte algún temor, o posiblemente un estremecimiento al descubrirlo, pero de cualquier manera lo importante es conseguir una cierta distancia de la forma habitual que la mente contorsiona y crea la percepción.
Pero a pesar de que nuestra mente imagina el mundo y todo lo que hay en él de forma distinta a lo que realmente es, la realidad de la existencia permanece eternamente no afectada por nuestra percepción errónea de ella. Esto es a la vez relativamente bueno y malo. Es bueno en que la existencia es eternamente lo que es. No tenemos que preocuparnos acerca de que la realidad se convierta en algo que no sea la realidad. Pero es malo en el sentido de que el mundo que imaginamos que existe está siempre en colisión con el mundo tal como es en realidad. Esta colisión es la causa del inmenso sufrimiento y conflictos humanos.
Así que estamos atrapados dentro de nuestras ilusiones y percepciones erróneas. Y la ilusión más grande de todas es la de creer que no estamos atrapados. Pero incluso cuando nos damos cuenta de que estamos confinados dentro una prisión de nuestra propia creación, estamos atrapados porque todas las formas con las que luchamos para salir de nuestras propias ilusiones son también ilusiones. Así que, sí, estamos atrapados, e impotentes además.
Pero hay una cosa muy extraña que puede ocurrir exactamente en el momento en que te das cuenta de que no se puede escapar del mundo imaginario de tus ilusiones. Abres tu corazón a la ilusión, te rindes a tu eterna lucha contra ella, y admites que estás limitado por su astuta imaginación. No me refiero a que te desanimes o te resignes a tu destino. Quiero decir que realmente te rindas ante tu derrota total y dejes de luchar.
Y cuando toda la lucha ha cesado, nos damos cuenta de que la prisión de nuestra mente no nos puede retener más, porque la prisión fue todo el tiempo algo que imaginamos dentro de la existencia. Y las cosas imaginadas no son reales, no existen. Pero nunca podríamos ver esto realmente mientras luchábamos contra los fantasmas de nuestra mente. Necesitábamos la única cosa que nuestras mentes imaginarias no podían llevar a cabo, no podían falsear o crear: la genuina rendición de toda lucha.
En un abrir y cerrar de ojos, ya no estamos confinados dentro de la ilusión ni de nuestro intento de evitar la ilusión. Cuando toda la lucha cesa, no hay nada que nos limite a una percepción distorsionada de la existencia y por fin podemos ver. Lo que vemos es que no sólo existimos dentro de la existencia, sino que toda la existencia existe dentro de nosotros también. Y aunque allí donde miremos vemos la infinita diversidad de la vida, ahora también vemos nuestro verdadero rostro en absolutamente todo.
© 2010 Adyashanti

lunes, 21 de septiembre de 2015

Por Chalo Agnelli

"Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo" (Jean Paul Sartre)


En marzo de 2002, el Congreso de la Nación declaró el 1 de julio como día del historiador, con el fin de homenajear el esfuerzo que escritores, investigadores, profesores y aficionados realizan para el estudio, difusión y análisis de los acontecimientos del pasado.

La fecha remite al día en que el Primer Triunvirato ordenó, a través de un decreto de 1812, asentar por escrito los acontecimientos de la Revolución de Mayo, con la finalidad de “perpetuar la memoria de los héroes y las virtudes de los hijos de América del Sud, y a la época gloriosa de nuestra independencia civil”. La tarea recaería en el Deán Gregorio Funes, quien a partir de la documentación recuperada redactó el “Ensayo de la historia civil del Paraguay, Buenos Aires y Tucumán”. [1]

Un historiador es una persona que escribe o describe la historia de las civilizaciones pasadas o hechos pasados. Para ello puede narrarlo de viva voz o plasmarlo mediante la escritura en periódicos, libros, etc. Un historiador necesita conocer de primer mano cómo sucedió el pasado para poderlo narrar y hacer que los demás pueden entender qué paso en otra época. [2]

PALMIRA SAGRARIO BOLLO CABRIOS, “MIRITA”

"Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado" (Graham Greene).

FAMILIA


Nació en Paraná, Entre Ríos, el 28 de enero de 1917, radicada en Quilmes desde muy pequeña. Era hija de un destacado Ing. Civil, Alfredo Luis Federico Bollo, el que en vida dirigiera importantes obras públicas en el país, en la construcción de puentes y caminos. En Quilmes dirigió la construcción del nuevo edificio del Colegio de La Merced, en ese momento bajo la dirección de la hermana Gonzaga. También ocupó una banca como concejal por el Partido Socialista entre los años 1938 al 1942, en el Honorable Consejo Deliberante de Quilmes. Falleció el 30 de julio de 1959. Fue su madre Sagrario España Cabrios, nacida en Carhué, provincia de Buenos Aires, maestra, fue directora de la Escuela Nº 3 de esa localidad, fue una activa colaboradora de la Sociedad de Beneficencia Hospital de Quilmes y la Comisión Pro Monumento al Gral. Don José de San Martín. Falleció en Quilmes el 20 de enero de 1972.


Fue su única hermana Edith Alicia, destacada docente del ámbito primario, secundario y universitario, abocada al estudio de idiomas extranjeros, era Traductora en Letras de Inglés y profesora de Idiomas egresada de la Universidad Nacional de Córdoba. Se había recibido de Maestra en la Escuela Normal de Quilmes en 1936. Participó en congresos y simposios: en el Congreso Hispano-Americano Del Libro en los Medios de Comunicación e Información, con el trabajo “El libro en los ámbitos docentes”; en el Congreso “El Niño y la T V” con la ponencia la “Televisión Educativa”; en el Congreso Internacional para “La Enseñanza del Idioma”, en Europa. Fue vice rectora de la Escuela Superior de Comercio de Quilmes y profesora adjunta en inglés en la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Plata. También fue una entusiasta viajera y notable deportista: intervino en torneos de equitación en el Club Hípico Argentino y en torneos de natación en el Quilmes Atlético Club. [3]

“MIRITA”

Realizó sus estudios primarios, como parte de los secundarios en Paraná. Aquí, en Quilmes, “Mirita” - apócope afectuoso de su nombre - se recibió de Maestra Normal Nacional en la Escuela Normal de Quilmes, en 1935, título con el que ejerció en la Escuela Nº 13 donde ingresó el 3 de agosto de 1936. Estimulada en un hogar donde se consideraba el estudio y el conocimiento como las únicas fuentes de la realización personal y reconocimiento social, todos sus días estuvieron abocados al aprendizaje como forma de vida y a la enseñanza como tributo comunitario; así como supo rodearse de gente que se acercara a esos ideales y fue implacable con quienes los relegaban.

Egresó como profesora de Enseñanza Secundaria Normal y Especial en Historia, Geografía y Ciencias de la Educación de la Universidad de La Plata, donde se doctoró en Historia.


Fue profesora de Historia en el Colegio Nacional de Quilmes “José Manuel Estrada”, vicerrectora y rectora entre los años 1969 a 1985. Institución a la que amó por sobre todas las de su larga experiencia docente. Creo la Biblioteca Escolar con Sala de Lectura que llegó a poseer cerca de 8000 diapositivas y 6000 volúmenes. Fue su colaboradora más dilecta y amiga la profesora Mora Camarero Deprati de Baratti, quien luego tuvo a su cargo dicha biblioteca y la preservación del material documental que reunió Mirita.


Escribió sobre la pedagogía y didáctica de la historia en “La Historia en la Escuela Secundaria”, en colaboración con la Prof. Lola B. Benzrihem, editado por EUDEBA. No tuvo resquemor en estimular y acompañar a los alumnos en la participación en programas televisivos como “Sábados de la Bondad” y “Domingos Estudiantiles”, ya para colaborar con el Hospital de Quilmes o para los viajes de estudios“Conociendo el País”. Tuvo cátedra en la Universidad Nacional de La Plata.

PUBLICACIONES

Cuarenta publicaciones académicas determinaron su ingreso, por unanimidad de votos, como miembro de número de la Academia Argentina de la Historia. Dos de sus trabajos fueron publicados por la Biblioteca del Congreso Nacional.


Escribió numerosos comentarios bibliográficos, dictó más de 60 conferencias, en el extranjero y el país y coordinó congresos nacionales e internacionales.

Entre sus publicaciones se pueden citar: “Instrucciones Del Gobierno Español a sus Representantes en Francia y Gran Bretaña, Años 1808 – 1844”(1977); [4] “La Situación y el pensamiento en Europa (1814.1823) Los planes de pacificación de las Américas” (1978); [5] “Nuestra nacionalidad - Su debate desde el pacto del 11 de noviembre de 1859, hasta la convención nacional de 1860”; “Correspondencia Mitre-Elizalde”, en colaboración con el Dr. Luis Elizalde; “Biografías en el diccionario histórico argentino”; “La conquista del desierto y la inmigración española”; “El proceso inmigratorio - Resultados y consecuencias en 1880”; (1982);[6] “Política institucional educativa de Sarmiento. Influencia de los EEUU - Las bibliotecas populares”; “El Chaco, doblamiento, la inmigración italiana”; “El Proceso Eleccionario de la Sección de Historia Americana y Argentina”,Univ. Nacional de Cuyo, Año I, Nº 1-2. Pág. 239; “La Elección Presidencial de 1868”, documento inédito en el Museo Sarmiento;“Domingo F. Sarmiento y el Acierto de una Profecía” y “El Gral. Justo J. De Urquiza En Concepción Del Uruguay”, para el diario El Sol de Quilmes; “La Casa de Rivadavia en Cádiz” (Diario La Prensa de Bs. As.) etc.

ESPAÑA Y FRANCIA

Realizó estudios de postgrado y perfeccionamientos en España y Francia. Becada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y la Embajada de España, completó su capacitación en EEUU.

Fue becada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Algunos de los estudios que emprendió en España fueron sobre el tema El Reconocimiento de la Independencia Argentina por España, la Emigración, la Naciona­lidad Argentina y el Surgimiento de la Clase Media en el País, dirigida por el profesor español Manuel Ballesteros-Gaibrois. Del Archivo del Ministerio de Asun­tos Exteriores de España son los documentos que pública, “Sección Política Exterior, Embajadas y Legaciones, Gran Bretaña y Francia, Legajos 1508 y 1558”,respectivamente. Los documentos son copias autenticadas de las instrucciones giradas o los primitivos borradores originales manuscritos con anotaciones y correcciones de puño y letra de los ministros que las aprobaron antes de ser copiadas para dar entregadas a sus destinatarios.

JUNTA DE ASUNTOS HISTÓRICOS

Fue activa propulsora de la refundación de la Junta de Asuntos Históricos de Quilmes, que tras la muerte de algunos de sus fundadores (1941) más activos, como la de los doctores Pozzo y Craviotto y la inactividad, se había disuelto naturalmente. La Dra. Bollo Cabrios la reimpulsó y la presidió hasta su muerte; y fue asesora del Instituto Belgraniano filial Quilmes. Supo reunir en torno a la Junta a un grupo de historiadores e investigadores, todos vecinos comprometidos con el acervo histórico y cultural quilmeño, entre los que se destacaron la profesora Clelia Gamondi, Alicia Otamendi Etchevertz, José Abel Goldar, Francisco Juan Devicenzi, Ana María Borzi de Faragó, Mercedes Martínez de Velázquez, Noemí Girbal Blacha, Jorge Levoratti, María del Carmen Aizpurúa, Mabel Rodríguez de Contardo, Thelma Fornabaio de Arregui, Daniel Silva, América A. Trgovcie, secretaria y fiel amiga, Ángela Devicenzi de Sanguinetti, Oreste Carlos Ales, Luis Gerardo Barbieri, Lía Mancedo de Ocampo, Ethel Carbone de Amaya, entre otros de valiosa actuación en la educación y la cultura quilmeñas.

En 1983, la Junta en su segunda época, presidida por Palmira S. Bollo Cabrios reunió doce investigaciones históricas referentes a Quilmes en su mayoría, en el "Boletín Nº 1”que fue publicado por la Secretaría de Gobierno y Cultura a cargo del Dr. Carlos V. Blanco Ruiz y la Subsecretaría de la profesora Martha Sordelli de Cigliano, durante la intervención municipal del comisionado Gerardo Hipólito Valenzuela. En 1987, se realizó el "Boletín Nº 2", también editado por la Secretaría de Cultura del Municipalidad de Quilmes, que presidía la Prof. Marta Cristina Farías.


Entre sus muchas distinciones fue miembro honorario de la Junta de Estudios Históricos de La Plata y representante ante Centros de Estudios Europeos del Instituto Sarmiento de Sociología e Historia y miembro de número del Instituto Justo José de Urquiza de Estudios Históricos. Participó en más de 80 congresos, nacionales e internacionales de su especialidad.

Tradicional armario que desde 1943, guardó documentación de la Junta de Estudios Históricos. Se halla en la Biblioteca Pública Municipal Domingo Fautino Sarmiento.
Las más de 50 publicaciones Universitarias y Académicas le valieron la incorporación por unanimidad como Miembro de Numero de la Academia Nacional de la Historia, del Instituto Histórico de la Organización Nacional y la Sociedad Argentina de Historiadores.

Recibió varios reconocimientos en el ámbito nacional, entre otros medalla en los 4º, 5º y 6º Congresos Nacional y Regional de Historia Argentina, del Congreso Internacional Sanmartiniano, Diploma de Honor de la Universidad de San Juan e internacional, medalla del 6º Congreso Internacional de Historia de América. En el ámbito local recibió el Kilme de Honor, el premio Candil de Kilme y en 1995 fue designada Vecina Ilustre del Partido, honor que recibió de manos del Secretario de Cultura Ariel Bucich.

PENSAMIENTO

Fue una mujer de inteligencia crítica, la cual conservó hasta sus últimos días; precisa en sus respuestas y hasta aguda y tozuda si cabía el caso. Poseía una vitalidad insuperable para muchos de sus discípulos y colegas más jóvenes. Conservadora en la interpretación histórica, aliada incondicional a la Historia Oficial, era una apasionada de la investigación y de las técnicas y metodologías que la hicieran más genuina; intentando siempre la tan anhelada objetividad para el historiador. Su trayectoria académica fue acompañada por su incansable participación en la vida social y cultural del pueblo que eligió como propio. 

Su vocación docente se traslucía en cada una de sus actividades. Como sus coetáneos entrerrianos, Fernando Pozzo y Luis Otamendi, amó a Quilmes y a su gente y bregó por recuperar y conservar su historia, sus tradiciones híbridas y la divulgación de su cultura. 

Dedicatoria autógrafa de la profesora Bollo Cabrios a la Biblioteca Popular Pedro 
Goyena  en el primer aniversario de su fundación (15/8/1960)

En su estadía en España contrajo matrimonio con el Prof. Romay, un vínculo que pronto se disolvió. Falleció el 29 de junio del 2002, en su casa de la esquina de Sarmiento y Colón, frente a su escuela querida, a avanzada edad.

RESEÑA DEL CURRICULUM DE LA PROFESORA BOLLO CABRIOS

PERFECCIONAMIENTO EN EL EXTRANJERO
“Historia de España: formación, auge y decadencia” en el Inst. Argentino de Cultura Hispánico. “Visita A Museos - Historia del Arte II Ciclo”, bajo la dirección del profesor César Paredes Herrera, en Madrid. “Historia de America”, Universidad Nacional de Madrid, por el Prof. Ballesteros Gaibrois. “Introducción al Arte Contemporáneo - El arte y la psicología en la Creación”. Por el Prof. Almagro, en el Círculo Cultural Medina de Madrid.  “El Municipio en la América Hispánica y las Ideas Políticas en la época de la Independencia”, por el Dr. Demetrio Ramos, Decano de la Universidad de Valladolid, en el Inst. Historia del Derecho. “Historia De España - Edad Antigua y Medieval” en la Embajada de España.

INVESTIGACIONES REALIZADAS EN ESPAÑA
Archivos: Histórico de Madrid; Simancas en Valladolid; el de Indias en Sevilla y en el Archivo Histórico del Vaticano.

PERFECCIONAMIENTO EN ARGENTINA
“Forma y Contenido de la Pintura desde el Renacimiento hasta nuestros días”; “Cuatro Revoluciones en el Arte” e “Historia del Arte”, en la Escuela Superior de Bellas Artes, Carlos Morel. Quilmes.
Curso de de investigación sobre la “Historia Argentina, Período de la Organización Nacional” en el Archivo y Biblioteca del Museo Mitre.
Curso sobre perfeccionamiento e investigación, en la Universidad Nacional de Buenos Aires y en el Archivo de Relaciones Exteriores.
Curso de investigación y perfeccionamiento, “Confección De Tiras Didácticas”, en la Biblioteca de la Universidad Nacional de La Plata.
“El Arte Hispano En America”, dictado por el Prof. Arq. Héctor Schenone en el Instituto de Cultura Hispánica. “Historia de la Oratoria” dictado por el Prof. Rubertis en el Centro Argentino de Ingenieros. “Historia De La Ciudad De Buenos Aires”, en el Inst. Cultural e Intercambio Didáctico. “El Arte en la Historia de la Humanidad”, en la Universidad Católica Argentina “El Poder Ejecutivo en la Historia Argentina” Inst. Historia del Derecho. “Estudios Arqueologicos en la Isla de Pascua”, en el Instituto Center.

ALGUNAS CONFERENCIAS
“Evocación de Sarmiento” por L. R. 5 Radio Excelsior. “José Manuel Estrada, en la Vida de un Egresado”, en la Biblioteca Mariano Moreno de Bernal. “El Estudiante Secundario y la Vocación Universitaria” - Las Humanidades, en el Círculo Universitario de Quilmes. “La Fundación de la Reducción de los Quilmes y de Quilmes Ciudad” en el Instituto Sarmiento de Sociología e Historia. “La Organización Nacional y el Dr. Dardo Rocha”, en el Inst. de Investigaciones Históricas Dardo Rocha de Bs. As. “Un Autentico Revolucionario: Manuel Belgrano”, en el Inst. San Pedro Pascual, de los Padres Mercedarios, de Ranelagh. “Primer Reconocimiento de la Independencia Argentina” Quilmes. Fidelidad de Sarmiento. Educar al Soberano” y “La Creación de la Bandera Argentina” fueron dadas en L. R.11, Radio Universidad de La Plata. “La Anarquía del Año ‘20”, en el Inst. de Estudios Superiores, en Montevideo. Uruguay.“Una Unidad Espiritual, Asís y Compostela”. En el Centro Intelectuales de la Provincia de Buenos Aires. “Quilmes”: Su costa, su río, en la Cámara de Comercio de Quilmes.“El Problema de las Malvinas”, en la Junta de Estudios Históricos de Quilmes.

COMENTARIOS BIBLIOGRÁFICOS:
“Juan Bautista Bustos En El Escenario Nacional Y Provincial” Autor: SEGRETTI, Carlos A.
“Trabajos y Comunicaciones”. Tomo XXI. Universidad Nacional de La Plata. Pág. 170.“La Revolución Santafecina De 1867”. Autor: Ruiz Moreno, Isidoro J.
“Trabajos Y Comunicaciones”. Tomo XXI. Universidad Nacional de La Plata. Pág. 169.“Capitán De Corbeta Agustín Del Castillo, Explorador Patagónico Austral. Descubridor Del Yacimiento Carbonífero De Río Turbio”. Autor: Terbeck, Augusto Diario “Nueva Provincia”, Bahía Blanca.10 de mayo de 1991.
“Los Centros Agrícolas en la provincia de Buenos Aires”. Autor: Girbal de Blacha, Noemí, en la Revista “Interamericana”, de Washington. Volumen XXXI, Nº 3. Pág. 408 – 409. “Adolfo Alsina. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y Conquistador del Desierto” Autor: Gamboni, Olga. En Diario “La Prensa”, Buenos Aires, 1º de julio de 1990. 

Prof. Chalo Agnelli
Historiador, cronista local, comunicador social 
martes, 30 de junio de 2015

FUENTES
“Currículum Vitae” de la Profesora Palmira Bollo Cabrios. Pág:1 – 21.
Trgovcie de Spinella, America Argentina. “Dra. Palmira Sagrario Bollo Cabrios, una pasión: La historia” – 2 Enero 2004 - 28: 0 (Patrimonio Cultural) Secretaría de Cultura, Educación y Promoción de las Artes - III CONGRESO DE HISTORIA PCIA. Y CIUDAD DE BS. AS.
(http://www.culteducaavellaneda.com.ar/noticias)
Sra. Elvira Arias de Estévez
Archivo Histórico y Bibliográfico de la Bibl. Popular Pedro Goyena

REFERENCIAS 

[1] http://www.siruner.uner.edu.ar/opinion/1-de-julio-dia-del-historiador
[2] http://www.dia-de.com/historiador/
[3] Ver: “Dra. Palmira Sagrario Bollo Cabrios, una pasión: La historia” de América Trgovcie
[4] Separata investigaciones y ensayos Nº 23 Academia Nacional de la Hitoria Pp. 409 a 445 y Nº 24 Pp. 481 a 515. En Biblioteca Popular Pedro Goyena.
[5] Separata del Primer Congreso Internacional Sanmartiniano. Pp. 155 a 203. En Biblioteca Popular Pedro Goyena.
[6] Separata VI Congreso Internacional de Historia de América. Tomo V. Pp 497 a 524. En Biblioteca Popular Pedro Goyena.

La Dra. Bollo Cabrios durante un homenaje que le brindó la Biblioteca Popular Pedro Goyena. A su lado la presidenta de la Institución Sra. Leonor Lezcano. 

Fuente: http://elquilmero.blogspot.com.ar/search/label/
EDUCADORES
ERGASTA B. TOGNATTI
 MAESTRA FUNDADORA 
11 DE SETIEMBRE
por Chalo Agnelli


Nuestro habitual colaborador, el Profesor Chalo Agnelli, publicó la siguiente nota a propósito del 11 de setiembre, Día del Maestro en nuestro país.


En 1912: “...una joven maestra motivada por el ánimo que impulsó a Pestalozzi, a Sarmiento, a W. Morris a Almafuerte, salvando calles barrosas intransitables, comenzó a llamar a todas las puertas del barrio La Colonia instando a mandar a los niños a la escuela que acababa de crearse. Fue modelo de docencia, maestra por antonomasia y fundadora de la escuela N° 17, Coronel de Marina Leonardo Rosales”[1]

Ergasta Tognatti nació en Quilmes, en 1889, era hija de José Tognatti y Enriqueta Benavides; comenzó a ejercer la docencia con certificado de “segundo grupo”, a partir del 27 de junio de 1904, tenía 15 años. Después de una breve experiencia inicial en la N° 7, ingresa con diploma oficial obtenido en 1907, a la escuela N° 4 de Berazategui, con la familia Lanz, [2] fundadores, docentes y directores de esa institución - hoy, la N° 1 del Distrito de Berazategui -. Además, fue profesora en el Quilmes Preparatory School que dirigía la docente Dorothy M. Williams.

El 1° de octubre de 1912, con un sueldo de $ 195, se hace cargo de los 41 alumnos y de la escuela N° 17 que, había tenido una primera fundación frustrada, en 1905, en el barrio La Colonia, por un período de tan sólo tres meses y medio. Ergasta permanece en la institución hasta 1926.

El 17 de setiembre de 1962, una comisión creada con el fin de homenajear al Magisterio Quilmeño, integrada por Miguel José Silva Rey y Fernando Lara y la asesoría de Víctor Giordano organizó un homenaje a la maestra Ergasta Tognatti en sus instalaciones. La docente de 73 años asistió con su hermana Mentana Tognatti de Carosini, también maestra de extensa trayectoria y directora desde 1918 hasta 1936 de la escuela Nº 20. 


La fiesta contó con una asistencia tan nutrida que las considerables dimensiones del salón de la institución no dieron a vasto. Actuó un coro alumnos de la escuela 17. El pianista Pedro Mergassi y los concertistas y compositores de guitarra Agustín Draghi y Carmelo Trapani – este último también ex alumno - ofrecieron diversas interpretaciones. De entre los que fueron sus alumnos el Sr. José La Plena fue el encargado de representar a todos con un breve discurso. Otro de sus alumnos el poeta Juan Lorente recitó un poema de su autoría dedicado a la docente. Se le obsequió un artístico pergamino realizado por el artista y ex alumno Gerónimo Narizzano y una medalla de oro de la joyería La Plena. En nombre del ministro de educación Sr. José D. Méndez saludó a la docente el Inspector Dr. J. Jelemour.


Rescatamos del tiempo un trozo del discurso del Dr. Jelemour (Texto extraído de “Las Escuelas”), parangonando la figura de la Srta. Ergasta con la idea que Domingo Faustino Sarmiento tenía del Maestro: “Los maestros de escuela son en nuestra sociedad moderna los artífices oscuros a quienes está confiada la tarea mayor que puedan realizar los hombres, que es completar la obra de la civilización del género humano. Sólo en estos últimos siglos y en algunos pueblos adelantados, esa obra ha ido más allá de ciertos sectores sociales y se ha generalizado a todas las clases y a todos los individuos. El hecho de que todas las clases e individuos de un pueblo, sean varones o mujeres, niños, adultos, ricos o pobres, reciban educación es nuevo en la Tierra. Aunque de manera imperfecta, ya lo encontramos en algunos pueblos de Europa y América. Esta generalización de la cultura se da tanto en países habitados desde hace mucho tiempo como en países jóvenes, lo que demuestra que no es tanto resultado del tiempo como de la voluntad, que es una exigencia de la época. La imprenta hace libro el caudal de conocimientos elaborados por la humanidad y pone al alcance de la especie humana esa obra que es fruto de siglos de observación de estudio y de confrontación. Quien lee un libro llega a saber tanto como quien lo escribió. 


El humilde maestro de escuela de una aldea pone toda la ciencia de la época al alcance del hijo del labrador, a quien enseña a leer. El maestro no inventa la ciencia, ni la enseña; tal vez sólo conoce rudimentos de ella, y la ignora en su conjunto. Pero abre las puertas cerradas al hombre naciente, lo pone en relación con el mundo, con el siglo, con otras naciones, con el conjunto de conocimientos que ha elaborado, con la humanidad.” [3]

Muchas otras personalidades, personajes y familias poblaron el barrio con sus recuerdos y le dieron un perfil y progreso. Pintar a una familia es describir una época y sus circunstancias; un grupo social, tradiciones y distinguir los postulados culturales que los identifica y resultan espejo de su comunidad. Sólo podemos nombrar unos muy pocos.

de "Maestros y Escuelas de Quilmes" Ed. Jarmat, 2004
de Chalo Agnelli
NOTAS

[1] Texto del Sr. Jorge Silva Rey en la Memoria y Balance del Club Alsina – 1962/63 
[2] Atanasio A. Lanz, obtuvo para Quilmes y la educación, entre otros muchos bienes de progreso, la designación de Ciudad, la Escuela Normal, el primer gremio docente, la supresión de la pizarra individual sustituyéndola por el cuaderno de clase, etc. 
[3] Este texto fue leído por el autor en ocasión del centenario de la E.G.B. N° 17 el 16 de agosto de 2005.

Fuente: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2015/09/ergasta-b-tognatti-maestra-fundadora-11.html
La Maestra Normal

En el Repositorio Institucional del Ministerio de Educación se ha incorporado una destacada conferencia en la tradicional Tertulia Americana, titulada: “La maestra normal” a cargo del Doctor Pablo Pineau, como acción de difundir los contenidos de nuestras actividades de extensión y capacitación a toda la comunidad educativa.

El material se encuentra disponible en el sitio web y se accede desde la página del Ministerio de Educación o de la BNM, es gratuito y se puede descargar para su uso áulico o para otras actividades de investigación siempre que se mencione el origen de su procedencia.

En esta ocasión, el Doctor Pablo Pineau coronó los encuentros mensuales con el desarrollo del tema “La maestra normal“.

En la imagen el Doctor Pablo Pineau en plena actividad.

Pablo Pineau expuso sobre: La maestra Normal que fue escrita en 1914 por Manuel Galvez. En esta novela, situada en La Rioja, se cuentan las penurias de Raselda María Gómez, una joven maestra de la Escuela Normal de esa ciudad, que se enamora del profesor Solís, un egresado de la Escuela Normal de Paraná que vivió en Buenos Aires, y había sido trasladado al interior por motivos de salud. La anécdota de esta “maestrita que dio el mal paso” le permite a Galvez realizar una feroz crítica al normalismo y a sus efectos modernizadores en los espacios provincianos. En la exposición, a cargo del especialista Pablo Pineau, se hizo especial hincapié en la problemática de género.

¿Quién es Pablo Pineau?

Pablo Pineau es Doctor en Educación por la Universidad de Buenos Aires; Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y en Institutos de Formación Docente. Fue Presidente de la Sociedad Argentina de Historia de la Educación. Dirige el Anuario de Historia de la Educación.

Para consultar el material disponible en la BNM de Pablo Pineau haga click aquí.

Link al Repositorio: - La maestra Normal

Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/novedades/?p=14581
VÉANSE nuestras entradas del año 2012, especialmente del 24/06/12, 24/09/12 y 10/10/12.