miércoles, 20 de abril de 2011
Que viva el dotor !!!! usté ya voto!
La desvergüenza del Tribunal Electoral Chubutense le ha cercenado a 1800 ciudadanos de esa provincia la posiblilidad de expresarse democráticamente.
Esto desnuda a los ladronzuelos como Das Neves, rufianes de poca monta. Similares a los del longevo radicalismo de la provincia de Río Negro.
Este es el modelo de cambio que pretende el dispositivo opositor? el de ganar a cuaqluier precio.
Hasta los otrora progres como Pino Lux, hablan de voto calificado e incluso sus referentes en la CTA cometen un sssscandaloso fraude como Miceli en Mendoza y otras provincias.
Que lindo se está poniendo todo. Como van supurando las podredumbres ocultas.
Como decía mi viejo y no me canso de repetirlo: "no encontrás manso pa` acollarar a un arizco" !
El pasado de una relación

La infidelidad es, sin lugar a dudas, entre todas las conductas desleales en pareja la que más sufrimiento ocasiona. Para muchas parejas, la exclusividad afectiva y sexual es una base fundamental en su relación y, cuando descubren que han sido traicionados, se inicia un proceso de conflicto que deteriora tanto la relación como la autoestima del que siente que ha sido engañado. En ocasiones, nos es difícil ponernos en el lugar de la persona que descubre que su pareja, sea de forma momentánea o duradera, prefiere a otro u otra en el terreno afectivo y/o sexual.
En materia de sufrimiento hay cierto consenso en aceptar que para la mayoría de personas la infidelidad es una experiencia dolorosa. Las diferencias entre cada uno de nosotros se manifiestan en cómo reaccionamos ante el dolor que nos supone la traición de nuestra pareja; la gestión de nuestras emociones nos hace comportarnos de forma diferente.
¿Cuál suele ser la reacción de las personas que se sienten engañadas?
Existen patrones de respuesta muy variados y diferentes. Mientras algunas personas no quieren ver lo que otros observan con mucha claridad: el engaño claro y fragrante, otras hacen frente a la situación de forma directa y plantean a su pareja la ruptura, o bien intentan arreglar la situación con un trabajo de pareja mutuo.
Según expresas en tu consulta, tu novio pasó por una experiencia que de alguna forma dejó huella en su sexualidad y parece que desde entonces tiene dificultades en sus relaciones sexuales.
¿Qué puede estar pasando actualmente para que vuestras relaciones sexuales -libres y elegidas sin coacción- no proporcionen ningún placer a tu pareja?
Hay circunstancias y factores muy diversos que pueden estar influyendo para que tu pareja manifieste éstos problemas sexuales y, por tanto, os aconsejo que acudáis a un profesional para que os ayude: evaluará vuestro caso y decidirá la terapia sexual que más os conviene.
El pasado influye
Ciertamente nuestro pasado, una historia de aprendizaje negativa en materia amorosa y/o sexual, puede influir en sentido negativo y obstaculizar nuestra vida afectiva en el presente. Pero…. lo que ocurrió no se puede ya cambiar, el pasado no se puede modificar. Sólo podemos actuar en el presente, en el “aquí” y el “ahora” de la vida sexual.
Vuestra atención debe focalizarse en lo que os está ocurriendo ahora… ¿qué dificultades tenéis en la relación sexual?
Parece que el mayor de vuestros problemas es que tu novio no siente “absolutamente nada” la mayoría de las veces que hace el amor contigo. También nos cuentas que tiene dificultades en otras fases de la respuesta sexual, hasta el punto de no lograr “acabar” (imagino que te refieres a eyacular) si no es por medio de la masturbación.
¿Qué estrategias habéis puesto en marcha para solucionar vuestro problema?... Si tu novio no siente placer con la sexualidad que tenéis, ¿habéis hecho algún cambio? Sucede que, en ocasiones cuando tenemos un problema, no intentamos cosas diferentes a las que habitualmente hacemos para resolverlo. Nos olvidamos de una máxima de sabiduría que dice: "Si ante un problema actúas siempre de la misma manera, obtendrás siempre los mismos resultados": “mismas estrategias, mismos resultados”.
En otras palabras, si ante un problema, en este caso sexual, seguimos empleando las mismas alternativas de solución -una y otra vez- el resultado siempre será el mismo. Si queremos obtener resultados diferentes, debemos emplear tácticas diferentes. ¿Si tu novio no disfruta con la actividad sexual que tenéis, por qué no empezáis efectuando cambios en vuestra sexualidad?
Plantearos si vuestra actividad sexual se corresponde a los deseos y fantasías eróticas de ambos,… ¿habláis de lo que realmente os gusta sexualmente realizar en pareja? ¿La actividad sexual que tenéis está en concordancia con vuestros deseos?
No os pongáis metas
Os sugiero que probéis nuevas formas de relación sexual que pongan a prueba vuestra creatividad sexual. No os pongáis metas, sólo es importante para vuestro objetivo vivir una etapa de exploración mutua y crecimiento sexual. Todas estas estrategias, unidas a una comunicación honesta con la pareja, se revelan como muy importantes para resolver las dificultades sexuales.
¡Fuera presiones! Entiendo que -durante un tiempo- sería bueno para vosotros relajaros y disfrutar uno del otro sin ninguna exigencia sexual prefijada; no pongáis vuestros objetivos sexuales en el orgasmo y la eyaculación. Puede ayudaros comprar algunas películas eróticas con fondo educativo sexual, donde se explique a las parejas nuevas formas de relación sexual menos genitalizada y más sensual.
Dad un tiempo a que aparezcan cambios positivos en la relación sexual y, pasada esta nueva etapa de experimentación sexual, es probable que tu pareja encuentre de nuevo el placer en las relaciones sexuales. ¡Mucha suerte!
martes, 19 de abril de 2011
Timidez en las relaciones sexuales

"Tengo pareja desde hace poco tiempo y cuando estamos juntos en la cama yo noto que no soy todo lo natural que debería ser ni me desinhibo 100 % aunque me gustaría porque soy extremadamente vergonzosa. Y eso que él me pone todas las facilidades del mundo y yo hago todo porque eso cambie... ¿Qué podría hacer?" Izíar
Mi primer mensaje va encaminado a tranquilizarte para que puedas disfrutar sexualmente junto a tu pareja. El sentimiento de vergüenza no es extraño -ni raro- que nos acompañe cuando tenemos relaciones sexuales con alguien con quién todavía no tenemos mucha confianza. Relájate y no te presiones tanto, no seas tan exigente contigo misma. Tal como nos cuentas tienes una pareja muy facilitadora y comprensiva, seguro que poco a poco vas ganando autoconfianza y te irás desinhibiendo en vuestras relaciones íntimas.
Algo importante a la hora sentirnos cómodas sexualmente y relajadas con nuestra pareja, es explorar si nos sentimos bien con nuestro cuerpo, si nos conocemos bien sexualmente a nosotras mismas, y si estamos teniendo las relaciones sexuales que realmente deseamos.
El 73% de las mujers, a disgusto con su cuerpo
En ocasiones, muchas mujeres no logramos desinhibirnos en la cama porque no estamos conformes con nuestro cuerpo, tenemos vergüenza de mostrar alguna parte del mismo o nos sentimos mal en tal o cual postura sexual…
Reflexiona si puede estar ocurriéndote algo parecido, ¿te sientes cómoda desnuda, mostrando tu cuerpo a tu pareja? Las mujeres, por regla general, nos exigimos mucho corporalmente: existen estadísticas que nos indican que el 73% de las mujeres no estamos a gusto con nuestro cuerpo, básicamente nos molesta alguna zona del mismo: las caderas, muslos, los pechos….
La verdad es que los modelos de belleza femenina actuales apabullan a cualquiera y cuando nos vemos desnudas comprobamos que nuestros cuerpos no se parecen en nada a los que muestran las mujeres de los anuncios, revistas, películas…etc. Estas comparaciones e ideales de belleza imposibles repercuten muy negativamente en la autovaloración y autoimagen de las mujeres. Muchas veces perdemos la confianza en nosotras mismas y nos acomplejamos al mostrar nuestros cuerpos desnudos a nuestros amantes. Pensamos que ellos desean esos cuerpos perfectos y que los nuestros “imperfectos” no son dignos para provocar sensaciones placenteras… ¡todo un problema!
Una buena autovaloración y aceptación de nosotras mismas es esencial para poder disfrutar de una buena sexualidad. Por tanto, empieza a conocer tu cuerpo y su potencial erótico. ¡La desinhibición sexual empieza contigo misma!… luego lo harás con tu pareja.
Prueba con la autoestimulación, da placer a tu cuerpo, explórate sexualmente. Puedes comenzar dedicando tiempo a estimularte íntimamente y abandonarte hasta llegar al clímax. ¿Sabes llegar tu sola al orgasmo? Las mujeres –al igual que los hombres- debemos asumir la responsabilidad de nuestro propio placer. Esto implica que, cuando conoces tu potencial erótico, puedes sentirte más “dueña” de tu sexualidad y, por tanto, más confiada y relajada en tus relaciones sexuales con tu pareja.
Una sexualidad satisfactoria implica necesariamente un buen autoconocimiento sexual. Conocernos sexualmente, de forma íntima y erótica, nos permite disfrutar y compartir una relaciones sexuales gratificantes. Sólo si conoces bien tu sexualidad podrás comunicar a tu pareja todas tus preferencias sexuales, y le guiarás por el camino más corto que te lleva al placer.
No adoptes el rol de espectadora
Por otra parte, deja de observarte tanto y no des tanta importancia a tu vergüenza, acéptala como algo transitorio que se irá pasando en la medida que tengas más confianza en ti misma y en tu encanto sexual. No adoptes el rol de espectadora de vuestra relación sexual. Participa más y céntrate en las sensaciones que experimentas, en el placer del “aquí y el ahora”. Disfruta más del encuentro sexual y abandónate al placer
.
Toma una actitud más proactiva en tus relaciones sexuales, no esperes que él “te haga” cosas, haz cosas tú… ¡toma la iniciativa sexual! Ya verás que ser más activa te ayudará a no estar tan pendiente de tu vergüenza y te darás permiso para disfrutar viendo cómo se anima tu pareja con tus caricias, besos, mordiscos….
Grito desesperado en Costa de Marfil
Desesperados. Así se encuentran los misioneros salesianos de la localidad marfileña de Duékoué. Cada día ven impotentes como muere una persona sin que puedan hacer nada por salvar su vida, debido a lasmalas condiciones higiénicas.
"Más de 30.000 personas se hacinan en la misión cuando como máximo podrían estar 8.000 personas de pie", explica con angustia el director de la misión salesiana Santa Teresa del Niño Jesús, Vicente Grupeli.
A la falta de alimentos se unen las malas condiciones higiénicas y losproblemas de seguridad. "No hay comida, la gente duerme en el suelo, no tienen donde cobijarse, faltan letrinas y duchas, no tenemos tampoco agua potable", explica este padre salesiano.
"Ya no saben qué hacer, están atados de pies y manos. Les han dado su arroz y barritas energéticas a los más pequeños", explica Lorenzo Herrero, responsable de prensa de Misiones Salesianas.
Por eso hacen un llamamiento a los organismos internacionales para que lleven ayuda a los refugiados marfileños y para que se cree un campo de refugiados que reúna las condiciones mínimas de higiene.
Sin retorno a la normalidad
Un llamamiento compartido por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que este lunes ha pedido también tres millones de euros a la comunidad internacional para llevar ayuda a los agricultores en Costa de Marfil ante el comienzo de la estación de siembra, informa Europa Press.
Pese a la caída del ex presidente Laurent Gbagbo, la situación en Costa de Marfil está lejos de normalizarse. "Sería ingenuo pensar que los refugiados van a volver a sus casas inmediatamente", matiza el padre Grupeli. Muchos no tienen un hogar donde volver y tendrán que "seguir viviendo en la misión varios meses más", añade.
La seguridad también sigue siendo una asignatura pendiente. El miedo se ha convertido en un compañero inseparable para muchos de estos refugiados que siguen siendo sometidos a controles por parte de las fuerzas del presidente Alassane Outtara en los que se les pregunta por la etnia a la que pertenecen.
"Nuestro trabajo ahora debe ser principalmente social. Tenemos que volcar nuestros esfuerzos en recuperar la convivencia pacífica y solidaria"., concluye esperanzado el padre Grupeli.
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