martes, 8 de noviembre de 2011
APATÍA, DESIDIA, INSENSIBILIDAD
Fue noticia el mes pasado: una chica uruguaya que estaba en Shanghai (China) salvó a una persona de morir ahogada, mientras la gente se limitaba a mirar o (peor aún) sacaba fotos y filmaba con sus celulares, como si se tratase de un espectáculo gratuito.
Coincidentemente, pudo verse en Youtube un aberrante video que muestra un suceso acontecido también en China el mismo mes: una niña de dos años fue atropellada dos veces por sendos conductores que no se detuvieron y, posteriormente, quedó tirada en el lugar sin que nadie le prestase ayuda.
Casi veinte personas pasaron por el lugar sin tomar acción alguna, hasta que al final una señora acude y toma cartas en el asunto. Días después, la criatura fallecería.
Naturalmente, se han levantado voces airadas en todo el mundo, criticando la apatía moral de la sociedad china. Y no puedo menos que concordar con esas críticas, pero me veo en la obligación de señalar que no se trata de un fenómeno nuevo.
Por eso quise subir este post, para recordar la historia de Kitty Genovese.
Catherine Susan Genovese era una muchacha de 28 años que vivía en Nueva York. Una noche de marzo de 1964 llegó a su barrio, estacionó su coche y se dirigió a su edificio. Fue entonces cuando un hombre surgido de las sombras corrió tras ella y la apuñaló dos veces en la espalda.
Fue entonces cuando la chica herida comenzó a gritar pidiendo ayuda. Varios vecinos salieron a la ventana y uno de ellos alcanzó a gritar: "¡Deje en paz a esa muchacha!".
Con eso, tan sólo con eso, logró que el agresor dejara a su víctima tirada en el piso y se escondiera en un callejón cercano.
Pero si la pobre Kitty pensó que estaría a salvo, pronto vería lo equivocada que estaba.
No sólo nadie acudió en su auxilio, sino que cada quien volvió a su "mundito" y sus quehaceres.
Kitty continuaba gritando, solicitando auxilio, pero todo fue en vano. Treinta y ocho personas (el número se supo en la investigación posterior) hicieron oídos sordos.
La desidia de los vecinos dio coraje al atacante. Volvió a escena y alcanzó a Kitty, que se arrastraba por la acera pidiendo ayuda a gritos. La apuñaló nuevamente, la violó y posteriormente la remató a puñaladas.
¿Qué sucedía entretanto? Uno de los vecinos quiso llamar a la Policía, pero pareció dubitativo a la hora de involucrarse. Entonces, primero llamó por teléfono a un amigo policía que vivía en otra ciudad, para pedirle consejo. Finalmente, dio parte a las autoridades.
Había pasado media hora del ataque cuando uno de los vecinos del lugar bajó a la calle para auxiliar a Kitty. Increíblemente, la chica aún vivía. Pero moriría en la ambulancia de camino al hospital.
El caso fue considerado largamente por el periodismo de la época y por un ejército de expertos provenientes de diversas disciplinas. Con toda lógica, se convirtió en una denuncia pública de la violencia, la falta de compromiso y el quiebre de la moral social, pero luego otras noticias sustituyeron rápidamente a ésta (ya por entonces, la realidad que llegaba a las masas era moldeada por "las noticias del día").
Como ven, queda claro que el fenómeno de la insensibilidad ante el sufrimiento ajeno no es nuevo. No puede ser atribuído a la forma en que se vive actualmente, aunque es seguro que la sociedad posmoderna ha ampliado el desastre.
Quiero finalizar este post recordando a un héroe olvidado: Gustavo Volpe.
Es muy difícil que alguien se acuerde de él en este país, que sólo venera políticos y futbolistas.
Gustavo Volpe era un brillante estudiante de medicina, que volvía en ómnibus a su casa una noche de diciembre de 1955, tras rendir un examen de la carrera.
En medio del trayecto, notó que un "punguista" tomaba la billetera de un pasajero y se daba a la fuga.
Sin pensarlo dos veces, Volpe se bajó tras el ladrón y se trabó en lucha en la calle. Pero para su desgracia, un cómplice del punguista le atacó y apuñaló por la espalda, causándole la muerte.
Era otro Montevideo, otro Uruguay y otra sociedad de la que estamos acostumbrados. El hecho generó tal indignación que dio origen a una multiplicidad de iniciativas. Una no menor fue la creación del Movimiento Nacional Gustavo Volpe, organización que buscaba ayudar a jóvenes con problemática diversa.
Desgraciadamente, los años pasaron y la cabeza de la gente cambió notoriamente. La violencia se hizo algo tan cotidiano y natural que, simplemente, convivimos con ella considerándola inevitable. De allí a la apatía, la desidia y la insensibilidad, hay poco trecho.
No sólo los chinos tienen problemas, que conste.
sábado, 5 de noviembre de 2011
ARTE, MISTICISMO Y MISTERIO
Nicholas Roerich nació en 1874 en San Petersburgo (Rusia). Desde muy joven demostró una pluralidad de intereses y, al terminar sus estudios secundarios, se matriculó simultáneamente en la carrera de Derecho y en la Academia de Bellas Artes. Pero la piedra de toque de su vocación fue la arqueología. Y a través de ella, vendrían muchas más cosas.
Las primeras expediciones de Roerich fueron provechosas, pero se circunscribieron a territorios no muy lejanos, siempre dentro de su patria. Y poco a poco ganó prestigio dentro de la Sociedad Arqueológica Rusa, que integró ya desde estudiante.
Para 1897 se graduó en la Academia de Bellas Artes, realizando una pintura a la cual tituló "Mensajero". Aquí la vemos:
Sobre esta pintura, hay una interesante anécdota. La familia de Roerich solía frecuentar el mundo cultural de la Rusia de entonces. Y así fue como un día el joven Nicholas tuvo la oportunidad de conocer nada menos que a León Tolstoy.
El gran escritor insistió en ver la pintura realizada por el muchacho. Y cuando la vio, le hizo un interesante comentario:
"Si se pretende cruzar en barca un río veloz, es menester partir desde un lugar más alto que la meta, o de lo contrario el río se llevará la embarcación. Lo mismo pasa en la esfera de las exigencias morales: hace falta llevar la barca a lo más alto posible, para que la rapidez de la vida no se lleve todo.
Espero que su mensajero lleve la barca a un lugar muy alto, para llegar a la meta."
Nicholas reflexionó sobre las palabras de Tolstoy y consideró que el arte era una forma de realización muy válida para el ser humano. En esta primer etapa de su vida, pintaría unos lienzos muy interesantes, con una temática inclinada hacia las fuentes históricas de su patria rusa:
"Botes" (1901):
"Huéspedes de ultramar" (1901):
"Idolos" (1901):
"El norte" (1902):
"Construyendo los barcos" (1903):
Los años 1903 y 1904 serían hitos importantes para Roerich. Por un lado, participaría de una expedición arqueológica que descubriría un sitio de excavación extraordinario en las cercanías de la población de Valday. Sería un hallazgo de los tiempos neolíticos, muy comentado en Rusia y en toda Europa.
Por otro lado, el artista emprendería con su esposa un viaje por cuarenta ciudades rusas, que se convertiría en poco menos que un recorrido fundamental para que Roerich comprendiera y captara la esencia de su patria y el misticismo de sus ancestros.
La esposa de Roerich, Helena, tenía una multiplicidad de intereses artísticos, culturales y metafísicos. Era una pianista virtuosa, había publicado varios libros y realizado una excelente traducción al ruso de "La doctrina secreta", la famosa obra de Blavatsky.
Como se ve, no eran personas que creyeran precisamente en la especialización.
Fue en 1904 cuando Roerich comenzó a pintar temas religiosos. Retomaría ese tipo de obras a lo largo de toda su vida, en trabajos que incluirían desde ángeles propios del cristianismo hasta figuras propias de las creencias tibetanas.
Veamos algunos lienzos.
"El último ángel"
"Maitreya, el conquistador"
"Isla sagrada":
Finalizado el recorrido por Rusia, Roerich intentó hacer conocer en París la cultura de su patria, en compañía de músicos, escritores, pintores y otros artistas diversos. De aquí datan muchas de las colaboraciones de Nicholas con obras teatrales y musicales, actuando a través de la confección de hermosos decorados. Fue una época de gran regocijo para los Roerich, pero duraría poco.
Siendo un intuitivo por naturaleza, Nicholas comprendió o más bien percibió que se avecinaba una gran prueba de fuego en el mundo europeo.
La guerra ruso-japonesa de 1904-1905 había supuesto un serio revés para las aspiraciones del Imperio Ruso, pero por su brevedad y lejanía no fue entendida cabalmente por la mayoría del pueblo ruso. En cambio, la Gran Guerra que se iniciaría en 1914 sería portadora de cambios inmensos para la patria de los Roerich.
Quiso el destino que Nicholas enfermara de pulmonía en 1915, por lo cual su médico le mandó a Finlandia a recuperarse. Allí se encontraría la familia cuando estalló la Revolución Rusa en 1917.
Decidió entonces aceptar una invitación recibida de Suecia, a través de la cual presentó varias exposiciones en los países escandinavos durante el año 1919.
Siendo ya un artista de renombre, el Instituto de Artes de Chicago le invitaría a exponer en 30 ciudades estadounidenses, tarea a la que se dedicaría durante 1920.
Veamos algunas de las obras:
"El tesoro de los ángeles":
"La hija del vikingo"
"Mensaje a Tirón":
El recorrido de Roerich por USA sería un itinerario provechoso. Allí donde Nicholas pasara, deseaba fomentar el arte en todas sus formas. Y lo logró.
En noviembre de 1921 fundaría en Nueva York el Master Institute of United Arts. Simultáneamente fundó la Asociación de Pintores "Cor Ardens" y en 1922 el Centro Cultural Internacional "Corona Mundi". Al año siguiente se inauguró el Museo Nicholas Roerich de Nueva York.
A fines de 1923, los Roerich partirían en un viaje hacia la India que luego se prolongaría en exploraciones de Asia Central, que incluirían Cachemira, Rusia, China, Mongolia, Tibet y los Himalayas. Estos viajes se llevaron a cabo durante un lapso que abarcó hasta 1928 y, posteriormente, entre 1934 y 1935 se complementarían con otras expediciones a Mongolia interior, Manchuria y China.
Varios autores han indicado que estas expediciones fueron mojones especiales en la vida de Roerich, pues aseveran que hay indicios de que el inspirado artista llegó a regiones que pocos hombres alcanzaron: la mítica ciudad de Shambhala.
Shambhala es un lugar mencionado tanto en textos budistas como hindúes, en los cuales el esoterismo occidental ha tratado de penetrar en múltiples ocasiones.
Las interpretaciones más aceptadas ven a Shambhala como una ciudad a la cual solamente pueden llegar las personas de corazón puro, pues es propiamente un refugio del Bien en épocas oscuras.
¿Alcanzó Roerich la ciudad inalcanzable? Es muy difícil decirlo.
Pero lo cierto es que durante el curso de sus expediciones, el artista adoptó aún más profundamente la temática mística y esotérica en sus obras. Y a su regreso publicó un texto muy significativo, cuyo título es "Shambhala, la resplandeciente".
La vida posterior de Roerich tuvo mucho de "adelantada". Ideó muchas iniciativas para preservar los tesoros culturales y científicos en tiempos de guerra. Se ocupó de temas que luego serían retomados por los activistas ecológicos. Y continuó pintando incansablemente, con inspiración renovada.
Vamos a ver más obras:
Una última anécdota:
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Roerich solicitó el visado para ingresar a la Unión Soviética.
Se había mantenido fiel a su patria y había colaborado ampliamente con la Cruz Roja de su país en tiempo de guerra. Pero moriría en 1947 sin saber que, poco después, la visa le sería negada.
Entretanto, él y su familia establecieron residencia en el Valle de Kullu, situado en India, al pie de los Himalayas. Allí falleció y allí fue cremado.
No sólo dejó pinturas, sino también un gran número de textos. Uno de ellos es un ensayo titulado "Sobre el arte", de donde extraigo un breve párrafo que pinta de cuerpo entero el pensamiento de Roerich:
"El arte unirá a la Humanidad. Cada uno percibe la verdad de la belleza. La luz del arte iluminará los innumerables corazones con un amor nuevo. En un principio, este sentido pasará desapercibido, pero más tarde limpiará toda la conciencia humana. Cuántos corazones jóvenes están buscando algo bello y auténtico. Dénselo, pues. Denle el arte al pueblo, que el arte le pertenece."
Nahid Tavasoli
Destacada activista iraní por los derechos de las mujeres, Nahid Tavasoli es periodista y escritora. Es directora ejecutiva de NAFeH, una revista de temas culturales y literarios, miembro del consejo central de la Asociación de Mujeres Periodistas de Irán, y de la asociación para la defensa de la prensa libre.
Involucrada en el proceso de apertura del régimen iraní, es miembro del comité fundador del Partido de las Mujeres Iraníes, al cual le ha sido prohibida su participación en las elecciones del 2005 y del 2009.
Ha publicado un libro recopilatorio de sus escritos sobre temas de género, titulado Cheraa khaab zan chap ast? (¿Por qué es falso el sueño de las mujeres?) el año 2005.
Ha participado también en la “Campaña para la recogida de un millón de firmas a favor de la igualdad en Irán”, a través de la cual se pretende presionar al gobierno para que cambie las leyes discriminatorias hacia las mujeres musulmanas vigentes en el país.
Las investigaciones de Nahid Tavassoli se centran en temas de religiones y literaturas comparadas, con especial atención a las problemáticas de género.
viernes, 4 de noviembre de 2011
El pequeño Buitrón (Cisticola juncidis), una mirada olvidada del Martín pescador (Alcedo atthis) y la perfecta telaraña
Hoy hace su presencia en el blog este pequeño pajarillo, denominado Buitrón por su costumbre de mantenerse volando en alto. Sin duda el nombre se lo dio un “guasón” al comparar burlonamente el diminuto buitrón con nuestro enorme buitre.
Este pequeño “buitre” (Cisticola juncidis) es de un color arenoso. Su cola es ancha y por su parte inferior tiene un llamativo moteado blanco y negro en forma de lista superciliar, cuando la vemos lateralmente o visto el ave de espaldas parece pequeña, plana y fina o delgada. Es muy característico su “cocorote” rayado de oscuro, así como las resaltadas plumas en su dorso (ver foto). No posee ceja o lista clara en la parte superior del ojo. Suns patas largas de color carne terminan en largos dedos amoldados para agarrarse con gran seguridad a las ramas y tallos.

Aunque su presencia es delatada primeramente por sus canturreos podemos decir que su comportamiento es bastante activo y no es nada extraño verlo revolotear sobre la vegetación. También es habitual verlo haciendo equilibrios sobre los tallos de las plantas como puede verse en las fotos.

Es el Sílvido más pequeño de Europa. Su tamaño no llega a los 10cm. Es un ave que no soporta mucho el frío por lo que huye de las cotas altas en nuestro Pirineo, aún así, sufre numerosas bajas en la época invernal, sobre todo en los cambios bruscos de temperatura.
Tiene un comportamiento sedentario y a pesar de realizar leves desplazamientos invernales, debido a la baja temperatura ambiental, podemos verlo todo el año.
Se alimenta a base de insectos y otros pequeños invertebrados, también algunas pequeñas semillas. El nido es de forma de pera y en muchos casos pueden realizar dos puestas anuales (en los días comprendidos entre abril y julio).
Se alimenta a base de insectos y otros pequeños invertebrados, también algunas pequeñas semillas. El nido es de forma de pera y en muchos casos pueden realizar dos puestas anuales (en los días comprendidos entre abril y julio).

Hay pájaros que son preciosos los mires por donde los mires… quizás pudiéramos pensar que la peor toma de un Martin pescador (Alcedo atthis) fuera visto desde atrás, pero igualmente resulta espectacular su precioso plumaje, sin duda a esta especie el sol le quemó el pecho volviéndose rojo y su lomo se tornó azul cielo cuando voló por encima del sol para investigar después del diluvio universal (leyenda medieval)

Terminamos con la perfección absoluta realizada sin compas, escuadra o cartabón, es fascinante el esmero y rapidez con las que las diminutas arañas tejen sus telarañas.
El mejor momento para observar sus perfectas “dianas” o trampas es a primera hora de la mañana cuando de rocío las hace tan visibles como las de la foto.

jueves, 3 de noviembre de 2011
PUNTOS DE VISTA
Lo que vemos en la imagen anterior es lo que vio el maestro Salvador Dalí un día de 1935, cuando abrió uno de los cajones de su escritorio en busca de unos papeles.
A primera vista, pensó que se trataba del bosquejo de un rostro realizado por Picasso. Le pareció que el estilo se correspondía con el del gran artista malagueño.
Pero luego giró la imagen y se dio cuenta cabal de lo que allí estaba representado:
No se trataba de un bosquejo de Picasso, sino de una simple postal de época, que muestra una choza y nativos africanos.
Le pareció tan interesante el truco que le había jugado su propia mente, que decidió llevar consigo la postal y comentar el episodio en las reuniones de amigos y colegas.
Así fue que le relató lo acontecido a André Breton, el gran teórico del surrealismo, quien le dijo que el rostro le hacía recordar al Marqués de Sade.
La idea gustó sobremanera a Dalí, que se puso entonces a trabajar en la creación de un cuadro que reflejara la falsa percepción sufrida.
El resultado es "Rostro paranoico", que data de 1935 y luce así:
O sea, como una choza con nativos y árboles tras ella.
A menos que usted la gire noventa grados a la derecha y entonces lo que verá es ésto:
El efecto es, propiamente, el mismo que engañó los ojos del amigo Salvador. Pero acrecentado por la mano del artista, que ubica convenientemente los nativos para servir al truco y transforma los árboles en cabellera del marqués.
Como por arte de magia o, quizás, es que todo depende del punto de vista.
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