martes, 17 de febrero de 2015

Mark Hamill advierte a los fans de 'Star Wars' que pueden decepcionarse con el Episodio VII - 20minutos.es



  • El actor que encarnó a Luke Skywalker quita plomo a la nueva entrega y asegura que "solo es una película". 
  • "Esas personas que piensan que va a ser la segunda llegada de no sé qué se van a sentir decepcionados", ha puntualizado. 
  • Hamill, que tiene un papel en la película Kingsman, ha recomendado a los fans que se olviden de Star Wars y disfruten de otras películas que llegarán este año.

domingo, 15 de febrero de 2015

La multiactividad pasa a responsabilidad en estos momentos para el Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



Una pequeña reseña para darles mucho ánimo:

Desde hace unos meses nuestros queridos Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) han realizado multitud de actividad para acondicionar sus nidos, sin descuidar el fortalecimiento de sus lazos amorosos y unión parental. Culminando en la puesta de sus huevos y empezar este periodo actual, la larga etapa de la incubación. Sí todo va bien, en menos de dos meses tendremos los pollos viendo nuestros valles desde donde se asientan sus nidos y, ojalá, a principios de verano veamos volar muchos de ellos…


Pues sí, estos meses han sido esmerados leñadores, recogiendo palos secos y expertos esquiladores, arrancando de los matojos la escasa lana que dejan los rebaños de ovejas para hacer confortables y cálidos sus nidos.


Este periodo, como hemos dicho, también son importantes para “enamorarse” como si fuera la primera vez, aunque lleven muchos años juntos. Sus vuelos paralelos y acróbatas piruetas  son dignos de ver y emociona a cualquiera.


Estos increíbles vuelos nupciales, unido al acopio de material a los nidos, culminan en impresionantes cópulas y en la protección de sus zonas de cría ante cualquier intruso. En vuelos intimidatorios y con golpes de sus patas echarán de la zona a los posibles adversarios.

Sin duda son unos heroicos animales que realizan sus ciclos reproductores en los meses más crudos del invierno


En 20 años las unidades reproductoras de los Quebrantahuesos se ha multiplicado por dos.  Es cierto qué, el control que actualmente se realiza, no se llevaba antes y es más que posible que la cifra de antaño no sea todo lo real que uno pueda pensar.

De todos modos, lo datos productivos, publicados en estos días en varias publicaciones y artículos, hacen referencia exclusivamente a las unidades controladas, por lo que lo datos son bastante elocuentes y reales.

Este incremento de unidades reproductoras no ha ido acompañado de un incremento de pollos volanderos, sino que las cifras actuales son parecidas a las de hace 20 años con la mitad de unidades. Siendo el resultado una inquietante horquilla entre 17 y 25 pollos volanderos.



Es posible que las nuevas “incorporaciones” a estos avatares de la reproducción sean ejemplares “verdes” y les cueste madurar para hacerse expertos, siendo, como hemos dicho antes, en un periodo invernal muy duros para cualquiera. Donde cualquier falta de adecuados relevos en la incubación o la falta de alimentación pueda influir negativamente.

Otro dato negativo es la falta de lugares apropiados para asentar sus nidos. Las usurpaciones de otras especies, buitres principalmente, los han ido sustituido por otros con menos garantías térmicas, así como el “encontrar” emplazamientos nuevos a las nuevas parejas.

Sea como sea, los datos no son tan halagüeños como se piensa y ante todo son todavía preocupantes para la mayoría, en los que me incluyo.

Contra más tranquilidad y menos interferencias en su día a día más garantía habrá para su "familia"


¡¡¡ MUCHA SUERTE PARA TODOS ELLOS…. Y DÉMOSLES  MUCHA TRANQUILIDAD POR PARTE DE TODOS !!!

martes, 10 de febrero de 2015

A LA PATA COJA… peculiar comportamiento de algunas aves ¿Cuál es el motivo?


Al igual que nosotros nos ponemos un cálido abrigo para resguardarnos del frío, las aves disponen de las plumas para protegerse de las inclemencias atmosféricas. Desgraciadamente ellas no pueden usar pantalones, mallas, gorros, bragas o bufandas para calentar sus desnudas patas ni los picos. Siendo esas zonas por donde más les agrede los cambios térmicos.

Los pájaros luchan toda su vida por mantener la elevada temperatura corporal de la que disponen, contra más equilibrada sea ésta, más garantía hay de su supervivencia. La principal fuente calorífica de la que disponen es una adecuada alimentación y  otra muy importante es la de proteger sus zonas despobladas de plumas. Cómo hemos comentado, no tienen objetos materiales para “abrigarse”, por lo que tienden a tapar sus zonas expuestas a la intemperie, patas y pico, entre el plumaje de su pecho. Por lo que no es extraño verlas dormitando o descansando a una pata y con el pico entre las plumas del pecho. Contra menos zonas tienen al “aíre” menos frío les entra y, lógicamente, menos calor pierden.


Las zancudas y anátidas, por su peculiar modo de vida, en el medio acuático, son las que más desarrollada tienen la costumbre de vivir a la “pata coja”. Parece ser que estos “gallipesques” disponen de un curioso mecanismo por el cual las articulaciones de las patas se les bloquea, proporcionando que la pata quede rígida y no les cause ningún esfuerzo muscular mantenerse así por largos periodos de tiempo.

Ponemos el ejemplo de este precioso Martinete (Nycticorax nycticorax) a la orilla del río Ebro, a su paso por Zaragoza, nada intuye, en su pose, que está incómodo o molesto, todo lo contrario, está de lo más feliz observando y esperando a su presa bajo su “única” pata visible.



Llama la atención sus preciosos ojos rojos, señal de una vida semi-nocturna o crepuscular y sus penachos blancos que le cuelgan de la nuca. Éstas tres plumas blancas son representativas de la época reproductiva, siendo más cortas en las hembras.


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sábado, 31 de enero de 2015

HAZME UN HUECO Y VOY... El Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)

He tenido la suerte de colaborar en la revista Zabaglia (2014) del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitéctos técnicos de Huesca con este artículo dentro de una sección que trata sobre la flora y fauna que habitan en las construcciones humanas.



El Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) es otra de la especies que se han “acomodado” a la vida entre los humanos. Su presencia entre nosotros viene determinada por la semejanza de las construcciones a sus “añorados” roquedos de su vida silvestres.
Este pájaro desde siempre ha sido asociado a regiones montañosas, aunque gracias a su adaptación al entorno industrial, empieza a ser una de las especies más comunes del continente. Para nosotros es un pájaro muy familiar
En las casas, edificios y demás construcciones urbanas ha encontrado un perfecto aliado para realizar sus ciclos reproductores, así como perfectas atalayas para divisar los insectos, del cual se alimentan. Los huecos de los edificios también son revisados en busca de arácnidos de los que también consta su específica dieta.


Cobertizos, casas abandonadas, fábricas, iglesias, edificios públicos y porches son su predilección, ya que les encanta criar en los salientes de los edificios, en aleros, grietas, agujeros o vigas. No es tampoco extraño el encontrarlos incluso en los bloques habitados, desvanes o casas particulares. Los edificios “lisos” sin oquedades, huecos o salientes limitan mucho su distribución.Las casas rejuntadas y tejados continuos no tienen ningún cobijo para él.
En los pueblos deshabitados  todavía se oyen cantar desde los ruinosos tejados o paredes de piedras. Los gorriones y otros pájaros pueblerinos se habrán ido pero él continuará allí...


Puede considerarse un pájaro “beato” por su especial predilección a los altos edificios de piedra, tales como las iglesias, catedrales y demás monumentos. Gran amante de los tejados, terrazas y chimeneas donde frecuenta sus  zonas soleadas en busca de toda clase de dípteros, como las moscas, mosquitos o tábanos.
Su largo y afilado pico delatan sus hábitos alimenticios.


También le gusta alimentarse en el suelo de larvas, pequeños escarabajos, cien-pies, semillas o incluso bayas, por lo que es muy común su observación.
Esta avecilla de apenas 14 cm mueve su “roya” cola de manera insistente, siendo sus aleteos muy cortos. Da la sensación de ser tímido y muy nervioso. Es territorial, incluso con ejemplares de su propia especie, no es extraño, por lo tanto, observarlo en enfrascadas luchas, como si de un “piel roja” se tratase
Viendo su conducta entre nosotros,  no es extraño que haya adecuado también su reproducción. Sus nidos, construidos por la hembra, son muy livianos, realizados con hierbas secas y recubiertas de raíces, musgo, plumas, pelos o incluso lana. Ella también se encarga de incubar sus 4-6 huevos, hasta que transcurridos unos 12-16 días, nacen los polluelos, es entonces cuando el macho más interviene en la alimentación de sus retoños. Suelen realizar dos puestas anuales.


De claro biformismo sexual, siendo la hembra de un color uniforme marrón-grisáceo y el macho de un negro muy intenso, a excepción de una pequeña franja blanquecina en las alas y su blanca frente. Ambos sexos con una cola rojiza-teja muy característica y del cual deben su nombre (las plumas centrales-rectrices- más amorronadas).
Aunque podemos verlo durante todo el año, una gran densidad, nos viene desde el sur cada primavera, en busca de temperaturas más suaves. Su cota ideal está entre los 800 a 1200 metros de altitud, pero cuando el invierno arrecia, es difícil verlo por encima de los 800 metros. No es extraño verlo en nuestra península a nivel del mar.



A este pajarillo también es llamado en algunos lugares como “carbonera” o “carbonero”, es de suponer que su color hollín cenizoso-carbón

Revista Zabaglia (2014) del Colegio Oficiar de Aparejadores y Arquitéctos técnicos de Huesca

Calendario Jarnaco: FEBRERO mes del Acentor Alpino (Prunella collaris)


martes, 20 de enero de 2015

QUILMES EN UN LIBRO DE LECTURAS DE 1930
por Chalo Agnelli

Desde la infancia sentí un placer casi sensual en recorrer librerías de viejo, hurgar entre libros hasta perder la noción del tiempo.

Hace varios años atrás, en un subsuelo de la Avenida de Mayo en la Capital Federal, encontré un libro de lecturas para la escuela primaria y curioso lo hojeé interesado en la didáctica de los libros de lectura -varios de ellos, de la colección de la Goyena fueron publicados en este blog-, de persistente presencia en la educación argentina, desde el “Silabario Argentino” del Dr. José Antonio Wilde y “El Tempe Argentino” de Marcos Sastre, hasta los escritos por Juana Manuela Gorriti y Juana Manso.

El titulo, “Nuestra Arcadia”, con un agregado que no podría llamar subtítulo, que dice: “Texto de lecturas artística para alumnos de 6º grado”, el autor fue José P. Barros, de quien en la portada agrega “Inspector técnico de escuelas particulares de la Capital”.

El uso de la Arcadia, intenta un paralelo entre nuestro país y la provincia griega de ese nombre, la prefectura más grande de la península del Peloponeso, su capital es Trípoli. Pero también nombre de un país imaginario donde reina la dicha eterna, la sencillez y la paz en un ambiente idílico habitado por una población pastoril que vive en comunión con la naturaleza. José P. Barros deposita ese ideario en la República Argentina.

Las lecturas refieren a nuestros paisajes y nuestra geografía, al hombre y la mujer argentinos, nuestra cultura, folklore y tradiciones, relatos breves, descripciones de plantas y animales, etc., y entre esa fronda de 74 textos más un glosario de regionalismos y palabras autóctona, el número 73 se titula “Quilmes”.

Sugestivamente es la única lectura referida a una localidad de la provincia de Buenos Aires que contiene el libro y la última “La Gran Urbe”, es una descripción veloz y laudatoria de la ciudad de Buenos Aires.

El Sr. Barros, catamarqueño, si no vivió en Quilmes debió pasar algunas temporadas en estas costas; quizá visitando a su coprovinciano el profesor José Sosa del Valle, o en alguna quinta de fin de semana o en el Balneario de los Fiorito que en esos años estaba en su apogeo. Y “la ciudad bonaerense de los molinos”, le debe haber despertado entusiasmo por su sereno transcurrir o por un amor temprano o tardío.

El estilo, como el título, carga con elementos de la retórica modernista que a un lector del tercer milenio le resulta denso o ampuloso, defectos que no tiene para nada, a mi modesto entender literario y lingüístico. Incluye circunstancias históricas sobre los quilmes, su epopeya y su derrota.

Pero como la divulgación de la cultura y la historia de esta localidad y “sus dos hijas vecinas” es un camino que vengo andando desde hace algunos años, vale pararse en este recodo y transcribir este texto que posee algunos errores de tiempo y origen de la localidad y su pueblo fundador.

El libro se publicó en 1930, por F. Crespillo, Editor, que por la lista de libros que figuran en la contratapa se dedicaba a editar libros escolares. Ese año en que el 23 de abril, se estableció el Día Internacional del Libro, fecha escogida por la Conferencia General de la UNESCO.

Hoy el libro está en la Goyena para consulta de quienes gusten de hurgar en viejos textos. Y se sumará al Museo Bibliográfico que la Biblioteca inaugurará este año. Chalo Agnelli 


QUILMES
La ciudad bonaerense de los molinos. [1]

La Estrasburgo argentina, por su vieja fábrica de rubia y espumosa cerveza.
¡Cuántas veces hemos evocado el génesis de este pueblo mirando el hormigueo de sus habitantes en el moderno ajetreo de su vida ciudadana.
¡Y cuan pocas serán las personas que, con la inquietud espiritual que a nosotros nos hunde en históricas y lejanas revivencias, hayan pensado alguna vez en la posibilidad de que en su sangre pudiese haber vestigios de la raza secular de los Quilmes, cuyo nombre y cuyo bravo prestigio, como esas corrientes que desaparecen en el desierto para surgir de nuevo en luengas tierras, parecen haberse hundido en la montaña tras del cataclismo de la heroica estirpe, emergien­do con nuevos bríos en las serenas márgenes del Plata.
¡Qué extraordinaria transfusión han verificado los siglos!
¿Como ha podido fecundar la torva planta de las cum­bres en la mansa llanura que acarician las brisas húmedas del Atlántico? ...
La raza que se aferra al solar donde ha nacido, como el chaguar a la peña, como la flor del aire al cardón, como la parásita liana al elevado y elegante visco... la heroica raza de la leyenda de Marte, cuya resistencia, de siglo y medio pone una nota fantástica en la historia de las conquistas de la humanidad... la raza hermana de los huracanes y los cóndores, transfundiéndose en la virgen pradera de la llanu­ra bonaerense y ahogándose en el turbión de nueva sangre y costumbres diferentes, explica el misterio de la aclimata­ción materna en cualquier sitio donde nazcan sus hijos.
Quilmes fue fundado en 1670. (sic)[2]
Para darle vida a este pueblo, fue necesario matar la raza que puso en jaque al poderío español.
Conviene, siquiera sea para mentar su origen, recordar a grandes rasgos la sombría tragedia.
Fueron los indios Quilmes originarios de Chile,[3] probablemente de las regiones de Copiapó y La Serena, que se encuentran en línea con los famosos valles calchaquíes. Antes que humillarse subyugándose a los ejércitos invasores de los incas, emigraron en masa al valle de Yocahuill, hoy de San­ta María, en la provincia de Catamarca.
Recibidos por los yocahuiles y hualfines con las armas en las manos, fueron luego aceptados, asignándoseles como definitiva morada las fragosas montañas de aquel legenda­rio valle.
Los conquistadores españoles, al penetrar en Calchaquí, les encontraron fusionados ya con las razas nativas. Toda la epopeya les mantuvo en armas.
Desde Diego de Almagro a Núñez del Prado, de Zurita a Castañeda, de Gerónimo Luís de Cabrera a Don Alonso de Mercado y Villacorta, es decir, desde 1535 a 1669, año en que, traicionada la raza por los tolombones que se unieron a los castellanos, termina con la deportación de los valerosos quilmes, la gloriosa epopeya de la conquista del Tucumán.
Como ya se ha dicho, la historia de la humanidad no registra otro caso de valor semejante. Ni las glorias de Cartago, ni la conquista de las Galias, ni la expedición de Cortés ni la famosísima y estupenda travesía de Álvar Núñez, pue­den resistir un parangón con esta grandiosa brega de la con­quista de Calchaquí, tanto por el tesón y la temeraria auda­cia de los castellanos como por lo heroico y sangriento de la defensa nativa, que cobra con los quilmes el aspecto fantásti­co de una guerra de mitos.
"Pasma el valor de los castellanos - dice el cronista - subiendo a las cumbres más escarpadas, donde se había pa­rapetado el león como en su postrer baluarte. Miles de ata­ques les fueron llevados y miles de veces retrocedieron los atacantes o quedaron destrozados por los incendios del pasto de las cumbres, el derrumbe de pircas y peñascones colosales, elementos a los que se sumaba el frío y el hambre".
Mercado y Villacorta decidió abandonar por un tiempo esas regiones, avergonzado por la impotencia de sus ataques contra el salvaje, aferrado a sus rocas como el filón a la peña.
Poco duró esta tregua, porque vuelto Mercado y Villacorta al Tucumán, obsesionado por la idea de vengar sus derrotas y terminar para siempre con los quilmes, que ya habían minado demasiado su prestigio, aquellos se encontra­ron de nuevo con las hogueras encendidas.
Cruenta y larga fue la lucha y cuando todo Calchaquí fue domado y atado el brazo del último guerrero indio, el gobernador desparramó a todos los vientos los restos de aquella terrible raza.
Doscientas familias fueron entregadas al Maestre de Campo Don Gerónimo Funes para que los trajese a Buenos Aires en tiempos de la Real Audiencia presidida por Salazar.
Con las familias de quilmes vinieron mil seiscientos indios calianes. (acalianos)
Desde entonces, Calchaquí quedó convertido en una in­mensa necrópolis, pero en Quilmes, a orillas del Plata, se levantó como una flor de holocausto la nueva raza heredera de sus glorias.


EDICIÓN Y AUTOR
El autor, educador, era descendiente de José Antonio Barros, funcionario catamarqueño, secretario del cabildo en 1816, quien firmó en 1821, el acta de la autonomía de Catamarca separada desde entonces de la provincia de Tucumán. José P. Barros es autor, además, de “Siembra platónica - Admoniciones reservadas. Sátira, amor, filosofía, crítica”; publicado en 1939.

Compilación e investigación Chalo Agnelli

Comisión Administradora de la Bibl. Popular P. Goyena



REFERENCIAS

[1] Hasta las dos primeras décadas del siglo XX a Quilmes se la 
apodaba "el pueblo de los molinos", por la cantidad de molinos 
de  viento para extraer agua de fuentes subterráneas y 
luego bombearla.
[2] La Reducción de la Santa Cruz de los Quilmes se creó entre 
los meses de julio y noviembre del año 1666.
[3] Una de las teorías que en los últimos años se está

jueves, 15 de enero de 2015

Olón

Hace 3 años y algo más, llegué de la forma mas inverosimil e improvisada al santuario Blanca Estrella de Mar, ubicado en Olón, Guayas. Hice la promesa que regresaría al año próximo, no lo hice, al siguiente tampoco.

Esta vez aprovechando un feriado y días de vacaciones adicionales llegué, armé un viaje que se perfilaba como un cierre de año con broche de oro, algunas cosas no salieron de buena forma, pero las cosas aprendidas luego de los días que estuve por allá son invalorables.

Decidí que sea el viaje a Olón por la sencilla razón de que quería ir al santuario, en principio y aparentemente no iba a contar con la compañía que tuve, luego para mi sorpresa y alegría, al final,  se sumó una persona que me dió mas ánimo de realizar esa travesía. Fue una experiencia de conocimiento, de aprendizaje, como dije, a pesar de los altibajos muchas conclusiones importantes salieron de ese viaje.

Y aunque las cosas quedaron medio tensas en principio y luego se asimilaron como aspectos en los cuales hay que trabajar y ponerle todas las ganas del mundo, no me arrepiento en absoluto de haber estado allá, a pesar de que hubo malas caras, incomprensiones, desaciertos, tensiones, se sacó algo bueno de todo y es conocer ciertos puntos débiles que deben ser pulidos y varias actitudes que, unas deben ser mejoradas y otras mejor eliminadas.

Cumplí mi promesa, volver al santuario, no fue en la fecha y las condiciones que había previsto después de mi primera visita allá en el 2011, hoy estoy convencido de que debo volver al menos una vez mas para las fiestas de septiembre, quizás este año, si Dios lo permite o el siguiente, o alguno dentro de un corto plazo.

Me encantó haber ido acompañado, me encantó las largas conversaciones, las caminatas en la playa, las hamacas, las facetas que se mostraron, el acolite, las risas, el afecto, el cariño que se entregó, se que quedaron un par de sabores amargos, pero nada que sea complicado o insuperable, de hecho considero que esta aventura por la costa sienta las bases de mejores momentos, mejores paseos, mejores actitudes y toda la apertura para saber que no se está perdiendo el tiempo ni jugando.

Hasta este día, y los que vengan, estoy contento con todo y dispuesto a que el Olón 2014 sea el principio de cosas nuevas y mucho mejores, así me siento, así es como busco las cosas, así es como sigo sin detenerme, enmendando errores y aceptando que la vida es una costante de sube y bajas, pero la determinación hace que ese camino que se escogió valga todo el esfuerzo.