domingo, 6 de diciembre de 2009

La Navidad en España


El tiempo de la Navidad en España, como alrededor del mundo, es un tiempo precioso. Estoy muy afortunada por tener la oportunidad de experimentar los días de estas fiestas en muchos países – en los Estados Unidos con nuestras propias tradiciones distintas que vuestros ya conocéis, en India, donde se ponen unas grandes estrellas encendidas en vez de árboles, y aquí con las tradiciones de España. Me encanta pasar mirando los arboles grandes por la ciudad enfrente de los gran edificios de la historia, aprender a comer caliente gofres con salsa de chocolate, y ver las ganas de Navidad que la gente tiene. Sin embargo, aunque me interesa mucho experimentar las diferencias, más que esto, me gusta experimentar el sentido y la emoción de este tiempo mágico que es común por todas parte, lo mismo sentido que representa lo que me aprecia más que todo. Es preciosa que podamos conectar con la gente en esta manera. Estoy emocionada por gastar el resto de mi tiempo aquí a aprender más sobre los costumbres de mi familia madrileña, mi casa afuera de la casa.

- Sadhana Cherukuri

Lo contrario del choque cultural


El hijo de mi señora nos visitó hoy. El tiene aproximadamente 40 años, y estuve aquí con su esposa y tres niños. Carmen preparó su comida típica de pescado frito y judías cubiertas en huevo duro. Tuvimos buena conversación y lo pasé bien la visita.

Sin embargo, cuando entré al cuarto de baño más tarde, yo me enfrenté a algo con que yo no he tratado por meses: ¡él dejó el asiento arriba! En nuestro apartamento, solo hay tres mujeres—Carmen, Sophia, y yo. Y cuando estoy afuera de casa, uso los baños que son exclusivamente para mujeres. En actualidad, no he compartido un baño con hombres hasta que estuve en mi casa este verano, donde comparto un baño con uno de mis hermanos.

Normalmente, esta situación no parece una cosa notable. Realmente, me sorprendía que estaba tan horrorizada a ver el asiento arriba; y por eso, yo pensé en el significado de mi sacudida. Hasta el momento, todo ha sido del choque cultural; nos enfocamos en todas las diferencias que existen entre la cultura española y la cultura americana. De hecho, creo que hay muchas más semejanzas que diferencias. Quizás no hablemos el mismo idioma ni comamos en el mismo horario, pero tenemos unos hábitos muy semejantes. Todos nos gustan los Black Eyed Peas, todos somos atraídos a las mismas características físicas, y más importante, todos los hombres dejan el asiento arriba.

-Julia Duzon

¿Cambios en la Constitución?

Como todo vosotros sabéis, casi todos los fines de semanas en Madrid, hay una manifestación sobre cualquier asunto está pertinente esa semana. Esta mañana fría, cuando estuve andando sobre los calles del centro de la ciudad, me quedó boquiabierta cuando yo vi la multitud de gente en la plaza de Sol. Todos tuvieron las banderas de España y estaban gritando con mucho entusiasmo, pero no pude entender la razón. Cuando regresé a la casa, perdí mi señora si sabía sobre la manifestación pero ella me dijo no, “Siempre hay locos en Madrid.”

Más luego, leí un articulo en El País con el titulo, “La Constitución necesita cambios.” En este articulo, que discute la reacción publica al día en que la Constitución Española cumple 31 años, se puede ver porque la gente están protestando en las calles. Según el articulo, ocho en cada 10 personas quieren algunas reformaciones en su constitución, con la más preferencia en cambios sobre la regulación en las lenguas cooficiales y el derecho al voto para los inmigrantes. Me parece que esta mayoría debe enviar un mensaje al gobierno que ellos necesitan evaluar la Carta Magna y su imagen mala con las ciudadanos de España. ¡Si hubiera cambios, quizás no sería tanta gente enojada cada fin de semana en las calles de Madrid!

-Anne Moriarity

http://www.elpais.com/articulo/espana/Constitucion/necesita/cambios/elpepuesp/20091206elpepinac_2/Tes

La Vista de Mi Ventana

Cada día cuando me levanto en las mañanas o me acuesto en las noches, miro la ciudad afuera de mi ventana. Yo vivo en Madrid en el octavo piso de un apartamento cerca del palacio real, pero por el otro lado del río que corre por el lado izquierdo del centro de la ciudad. La vista más bonita y preciosa es la de la catedral y el palacio, lado a lado. Yo puedo experimentar el momento de la puesta de sol, que refleja en los edificios magníficos, llenos de historia. Y cuando las luces están encendidas, me siento si estuviera en un mundo de fantasía.

La vista de los edificios grandes no es la única cosa que veo de mi cuarto. También veo gente andando tras el puente de Segovia, el más antiguo de los puentes de Madrid. Hay familias, parejas, solteros, bebés, perritos, y niños, juntos con el tráfico de una ciudad muy grande y cosmopolitana. Pero mientras las vidas diarias de los madrileños, ha sido un proyecto grandísimo por los lados del río que ha tenido lugar desde mi llegado aquí en Madrid. Se ha puesto árboles, tierra, celas, y unas veces se ha parado el río, dejando vacío el río. La razón que digo estas cosas es describir que la ciudad no sólo tiene bares y tiendas museos, Sino que enfrente de nuestros ojos hay historia, arquitectura antigua, vida, y obras de progreso, todo en el mismo lugar. Sí, es claro que hay construcción y progreso y vidas normales en nuestras ciudades en nuestro país, pero debemos aprovechar esta oportunidad única ver la conservación de la historia de España que se puede ver en Madrid. Aunque hay unos pocos días que nos quedan aquí, vale la pena daros cuenta que está enfrente de vuestros ojos.

Liz Christenbury

viernes, 4 de diciembre de 2009

Mi diversión extracurricular: el golf




Casi una semana antes de viajar a Madrid, decidí mirar la ciudad desde la perspectiva de un pájaro—o, más específicamente, un satélite. Abrí el programa “Google Earth” en mi ordenador y busqué mi apartamento y los sitios históricos de la ciudad. Cuando entré la dirección de CEU y el programa me llevó a verla, vi algo interesante muy cerca de la universidad. En un parque público que también tenía campos de futbol, una piscina y una pista, vi búnkers, greens y banderas. ¿Un campo de golf? No pude creer mi suerte.

Como no traje mis palos de golf a España, cuando llegué a Madrid, uno de mis primeros objetivos fue encontrar un lugar en que podría comprar unos palos para golpear bolas de práctica. Fui al norte de la ciudad—muy cerca de la Puerta de Europa—a una pequeña tienda de golf y compré un hierro 7 y un putter. Cuando el dueño de la tienda vio a lo que había escogido, estuvo tan sorprendido que decidió darme un hierro 9 gratis como “especialidad de la casa.” Inmediatamente fui al parque Canal Isabel II para probar mis compras nuevas.

Ya es diciembre, y ha empezado a hacer frio, pero más temprano, cuando el tiempo era mejor, pasé muchas horas practicando al golf en el parque, con amigos y a veces sólo. Además, he conocido a muchas personas en el campo de práctica—madrileños, estadounidenses, y un banquero rico de Portugal—y por eso he mejorado mi español al mismo tiempo. El golf ha sido mi deporte favorito desde mi niñez, y todavía me encanta el deporte. Me alegre que haya tenido la oportunidad de practicarlo aquí en Madrid.

- Charlie Ogburn