lunes, 31 de octubre de 2011

Un poco de todo: Alcaudón común... Galápago europeo... Vanesa de los cardos... Busardo ratonero... Corzo

El Alcaudón común ( Lanius senator) es otro de esos pajarillos que nos han dejado este otoño para desplazarse a tierras africanas para pasar el frío invierno. Este alcaudón prefiere parajes con árboles dispersos y abundantes zonas abiertas. Como podemos ver en la foto, su comportamiento es de “agazaparse” entre el ramaje disimulando su presencia. Su alimentación es principalmente insectívora y contra mayor sea su tamaño mucho mejor. Al igual que el Alcaudón real, suele empalar sus presas en las púas de los espinos, artos o incluso alambradas. Llega a cazar pequeños pajarillos, lagartijas o ratoncillos.
Se dice que es un buen imitador de otras aves, principalmente de las que puede alimentarse.
Dos preguntas “tontas” que me hice en su día sobre las tortugas y galápagos; ¿Cómo trituran la comida si no tienen dientes? El Galápago europeo (Emys orbicularis) y las demás tortugas parten su alimento con su fuerte y afilado hocico. ¿Son capaces de respirar debajo del agua? Lógicamente no respiran debajo del agua a pesar de permanecer sumergidos un largo espacio de tiempo. Cuando necesitan aire suben a la superficie para respirar y llenar sus pulmones. En estado de reposo, o de dejarse llevar por el agua, puede permanecer mucho tiempo hundido, eso sí, contra mayor sea su actividad menor tiempo podrá permanecer buceando.
Me ha parecido interesante subir esta foto para poder disfrutar de otra de nuestras reliquias aragonesas y lograr así concienciarnos de lo importante de su conservación ya que las especies invasoras la están mermando de manera alarmante.
La Vanesa de los cardos (Vanessa cardui) también conocida como cardera. Aquí tenemos una de las últimas mariposas de la temporada, su alimentación es a base de cardos, del cual recibe su nombre, de ortigas y cardillos. De vuelo rápido, principalmente cuando se dirige a su objetivo.
¿Cuál puede ser el motivo por la que vemos más ratoneros en la época invernal? El busardo ratonero (Buteo buteo) es una rapaz que vemos prácticamente todo el año, pero es desde el mes de octubre cuando su número se multiplica casi por cuatro en nuestra comunidad, no siendo extraño verlos en cualquier poste del tendido eléctrico. La razón, pienso, es puramente de protección. Los ejemplares que habitan en cotas altas bajan a lugares más cálidos, así como algunos ejemplares llegados del territorio europeo en busca de temperaturas más suaves. Sin ser un ave típicamente migratorio, sí desarrolla unos desplazamientos parciales en busca de protección y mejor posibilidad de localizar presas con las que alimentarse.
Fernando L. Rodríguez Jiménez dice del Corzo (Capreolus capreolus) “Goza de su presencia cercana, como ver la grácil figura, su espeso pelo, el tronco macizo, pero ágil, y esa timidez innata, pues al menor signo de peligro emprende rápida carrera, dejando impresas en la nieve sus huellas y perdiéndose en el bosque.
Es curioso observar cómo, casi carente de rabo –pues no mide más de dos centímetros- las nalgas blancas y el interior de las patas, también blanquecino, destacan del resto del cuerpo, pardo oscuro, al dar grandes brincos. La grupa, más alta que el cuerpo, da cierto carácter de su sin par figura”
Simplemente genial … era mejor no estropearla con más detalles sin importancia
Para terminar un mar de montaña... Esto si es "la mar salada" ¡menuda boira!

sábado, 29 de octubre de 2011

Juan José Tamayo Acosta



Juan José Tamayo Acosta es un teólogo español vinculado a la Teología de la Liberación, sobre la que ha trabajado abundantemente. Dirige actualmente la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacuría de la Universidad Carlos III y es fundador y actual Secretario General de la progresista Asociación de Teólogos Juan XXIII.

En su obra Islam. Cultura, religión, política (ed. Trotta 2009) propone una teología islamo-cristiana de la liberación, basada en los elementos liberadores y de justicia social comunes a ambas tradiciones, incluyendo la dimensión de género.

Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas y Doctor en Teología por la de Salamanca. Diplomado en Ciencias Sociales por el Instituto León XIII. Licenciado y doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido profesor en diversas instituciones de España y América. Imparte numerosas conferencias en Estados Unidos, España e Hispanoamérica. Autor de numerosísimos artículos y libros. Colabora en prensa escrita y en revistas especializadas.

viernes, 28 de octubre de 2011

AJUSTANDO LOS LIBROS A LOS LECTORES



Esta sí que es una noticia llamativa: el célebre escritor Umberto Eco procederá a reescribir su obra "El nombre de la rosa", con la finalidad de hacerla "accesible" a los nuevos lectores.

Al parecer, aligerará ciertos pasajes y tratará de emplear un vocabulario más accesible y menos variado en esta nueva edición. Por lo menos, esa es la idea que ha esgrimido la editorial Bompiani en sus comunicados para explicar el próximo lanzamiento.

Si esto responde a una movida comercial, no me parece buena idea. Y si de veras constituye una necesidad de ajustar los libros a los lectores actuales, no sólo no me agrada sino que me parece preocupante. Porque entonces hay que admitir que un libro como éste, que fue éxito de ventas en 1980, ya no puede ser comprendido en su totalidad por gran parte de los lectores en 2011.

¿Será verdad?

jueves, 27 de octubre de 2011

El tiempo ha pasado

Son mas de 6 años desde que abrí este blog. Tantas cosas ocurrieron, tanta gente que pasó, tan poca que se quedó, tantas emociones, sentimientos, vivencias y un montón de estupideces que me tienen hoy viviendo una vida muy distinta a la que una vez pude imaginar.

Este blog ha sido testigo de todo, pero solo ha recogido lo que me ha dado la gana de publicar y/o/u lo que ha sido "publicable". Un día me fui de casa y volví y luego me volví a ir y nuevamente volví, ahora que es cuando debería realmente irme ya no quiero hacerlo, no tengo a donde ir, y lo que espero que un día pase aún está muy lejos.

Odio estar solo, pero me emputa demasiado estar rodeado de gente. Toda mi vida fui excelente escuchando y acolitando a la gente, pero no tengo quien me escuche a mi, los pocos que lo hacen no son objetivos y jamás comprenderán un montón de cosas porque jamás en la puta vida han visto lo que he visto, han oído lo que yo he oído y pero aún han tenido el corazón tan envenenado como yo lo tengo.

Necesito rodearme de gente para apagar mis pensamientos y enfocarme en hablar huevadas varias (mi especialidad) y cagarme de risa de todo lo que sea necesario, pero hasta eso cabrea y siento la necesidad de estar solo alejado de gente que sin ser mejor ni peor que yo, muchos grandes y buenos panas, no sirven para nada cuando me alejo y me quedo conmigo mismo pensando en tantas pendejadas. Soy un maldito rencoroso, porque aún recuerdo la cara de aquel choro que me robó el reloj llegando a casa una tarde que salí de la escuela y aún me como verga por haber tenido 11 años y no haber podido hacer nada, hoy de encontrarle le partiria la cabeza con alguna de mis infalibles técnicas de pelea callejera aprendidas con unos malvivientes en un pata de rufianes adolescentes llamados The Best.

Aún le guardo rencor a mi padre por haberse perdido mi vida, a mi madre por permitir que todas las putas mañanas que me despierto esté ese desconocido ahí actuando como si nada nunca hubiera pasado, aún me emputa que mi taita y yo no sepamos nada el uno del otro y que seamos tan parecidos en tantas cosas y por ese maldito caracter que tenemos no nos de la maldita gana de tratar de averiguar algo sobre nuestras vidas. Hay gente que perdió a sus padres y darían lo que fuera por poder hacer y decir lo que nunca hicieron y dijeron, que cambiarian su mundo por volver a tener aunque sea un infimo momento la mirada, el abrazo y la palabra de quien se les fue, yo tengo a mi padre a una puerta de distancia y me vale verga sentarme a conversar con él.

Me sé de memoria toda esa charla optimista de que siempre la vida te da nuevas oportunidades, que hay que perdonar para ser perdonado, que nunca es tarde para volver a comenzar y que el odio envenena el alma y el amor es la materia prima que hace que el mundo sea un lugar mejor que el mundo konitos o las praderas de los pequeños ponys, y realmente eso no es mas que basura. No tengo por que mierda perdonarle al choro que me robó mi reloj cuando tenía 11 años, ni tampoco al viejo hijo de puta que por puro capricho me hizo botar del colegio luego de que habia cumplido mi sanción por una falta cometida, tampoco le voy a perdonar a mi familia que no me hayan apoyado cuando quise seguir un sueño y tener la carrera que imaginé, pero esas y otras cosas mas que no perdono son tonterias, y me reservo el derecho de hacerlo o no. Lo imperdonable es no haber tenido papá porque a él no le dió la gana de serlo.

Soy feliz, pero no como quisiera serlo, las decisiones tomadas y también las que no se tomaron hoy duelen, la plata dilapidada literalmente en juegos de azar, mujerzuleas, frivolidades y vicios mundanos aún; pesa, que lo comido, jugado, bebido y culeado nadie me quita es cierto, pero son recuerdos de tiempos oscuros nada gratos de traer a la memoria.


martes, 25 de octubre de 2011

ME DIJISTE CUALQUIER COSA, ALBERT !!



Tal parece que la velocidad de la luz dejó de ser ese límite que nos habían enseñado.
Por lo menos, eso es lo que dicen algunos científicos que realizaron un experimento de gran alcance en los laboratorios del Gran Sasso (Italia) y del CERN (Ginebra, Suiza).

Ambos laboratorios distan unos 730  kilómetros de distancia y el experimento consistió en "lanzar" neutrinos desde el CERN y medir el tiempo que demoraban en llegar al Gran Sasso. Para sorpresa de los científicos participantes, los neutrinos cubrieron la distancia en un tiempo menor al esperado (para ser más exactos, 60 nanosegundos menos de lo esperado).

Naturalmente, los participantes tomaron con cautela el resultado. Según dijo Darío Autiero, científico italiano:

"Aunque nuestras medidas tienen una baja incertidumbre sistemática, una elevada precisión estadística y la confianza en nuestros resultados es alta, esperamos confrontar los resultados con los de otros experimentos"

Dicho en otras palabras, el resultado es tan extraordinario que van a revisarlo y repetirlo unas cuantas veces.

Este acontecimiento no va a tener inmediatas consecuencias prácticas, claro está (el 60 va a andar a la misma velocidad de siempre y la cola del supermercado se va a mover con igual lentitud que ahora).
Pero las posibilidades teóricas que abriría son bastante interesantes.

Por de pronto, varios escritores de ciencia ficción van a exclamar:

"Lo dijimos"